Cuidados Postratamiento de eliminación de tatuajes con Láser:
Después de una sesión de eliminación con Picolaser, es fundamental seguir estos cuidados para asegurar una correcta cicatrización y obtener los mejores resultados:
Mantén el área limpia y seca: Lava suavemente la zona tratada con agua y jabón neutro, y sécala con una toalla limpia. Evita mojarla con agua caliente y no apliques productos tópicos, como lociones o cremas, a menos que lo recomiende específicamente el equipo médico.
Aplica una crema antibiótica: Aplique una fina capa de ungüento antibiótico o una crema curativa como Aquaphor en el área tratada para mantenerla hidratada y promover la curación.
Protege la zona del sol: Evita la exposición directa al sol en el área tratada. Usa ropa que cubra la zona o aplica un protector solar de amplio espectro con un FPS alto cuando salgas al exterior.
Evita actividades que puedan afectar la zona: Durante el período de curación posterior a la eliminación de un tatuaje, debes evitar actividades que puedan irritar o estresar la piel tratada, como nadar en piscinas cloradas, tomar baños calientes prolongados o participar en deportes de contacto.
No rasques ni frotes la zona: Tras varias sesiones de tratamiento con láser, puede surgir una pequeña costra en el área del tatuaje que se está eliminando, y es importante resistir la tentación de rascarla o frotarla. Manipular la costra puede causar cicatrices o infecciones, y prolongar el proceso de curación.
Sigue las indicaciones del equipo médico: Cada persona y cada tatuaje son únicos, por lo que es fundamental seguir las instrucciones específicas proporcionadas por nuestro equipo.