🔴🔵Servimos con alegría al Señor 🔴🔵
Son expresiones concretas del servicio y la entrega al Señor dentro de la comunidad. Son el rostro activo de una Iglesia viva, donde cada bautizado tiene un lugar y una misión.
En nuestra capilla, los apostolados son una forma de vivir el Evangelio con generosidad, trabajando juntos por el crecimiento espiritual de todos.
El Ministerio de Música tiene la misión de acompañar las celebraciones con cantos que eleven el alma y dispongan el corazón a encontrarse con Dios.
Su servicio no solo embellece la liturgia, sino que ayuda a que la comunidad entre en un clima de oración profunda.
Los catequistas son sembradores de fe. Acompañan a los niños en su camino hacia los sacramentos, enseñándoles a conocer y amar a Jesús desde pequeños.
Formando corazones para Dios desde la infancia.
Son niños y adolescentes que colaboran durante la Santa Misa y otras celebraciones litúrgicas.
Con alegría y reverencia, ayudan en el altar, aprendiendo desde jóvenes a servir a Dios con el corazón.
Anunciamos el Evangelio a través de redes sociales, fotos, textos y contenido digital, compartiendo todo lo que vivimos como comunidad.
Con creatividad y sencillez, damos testimonio de nuestra fe y mantenemos conectada a la capilla con cada publicación.
“Evangelizamos también con cada imagen, palabra y mensaje.”
El encargado de capilla vela por el buen funcionamiento general del templo y sus espacios.
Su labor abarca desde la organización de actividades, apertura y cierre, hasta la coordinación con los diferentes grupos.
“El cuidado de la casa de Dios también es una forma de adorarlo.”
El sacristán tiene la misión de preparar con dedicación y amor los elementos necesarios para cada celebración litúrgica.
Se encarga del altar, los vasos sagrados, ornamentos, libros y demás objetos, asegurándose de que todo esté listo para glorificar a Dios con dignidad y orden.
“Sirvo al Señor preparando su mesa con reverencia y amor.”
El tesorero, administra los recursos con responsabilidad, transparencia y espíritu de servicio.
Su función permite sostener las actividades pastorales, el mantenimiento de la capilla.
“Administrar con fe es también servir a Dios con generosidad.”
Tiene el privilegio y la responsabilidad de ayudar en la distribución del Cuerpo de Cristo durante la Eucaristía, así como de llevarlo a los enfermos, adultos mayores o personas que no pueden asistir al templo.
Este servicio requiere profunda reverencia, vida de fe, y un espíritu de oración constante. Es un signo de comunión entre Cristo, la comunidad y quienes por alguna razón no pueden estar físicamente presentes en la Misa.
¿Tienes a alguien enfermit@ en casa?
Acude a nuestra capilla para solicitar informes.