Charla en el Municipio de Chalán, Sucre. Diciembre 2021. Fotografia Teófilo Sotomayor
Esculturas utilizadas en las charlas. Se utilizan representaciones de especies comunes del departamento de Sucre y características anatómicas y morfológicas de las serpientes.
También educa de manera indirecta al exhibir sus productos en ferias de emprendimiento y artesanías. En estos eventos, el público se siente atraído por la singularidad de sus exposiciones, lo que les lleva a acercarse e indagar sobre las curiosas piezas de arte. A través de estas interacciones, los asistentes reciben una abundante información sobre las serpientes y otras especies que se encuentran en su mesa.
Además de su labor educativa, Oscar se unió a sus hermanos y amigos para formar una agrupación de música folclórica, manteniendo siempre su compromiso con la educación. Esta combinación de arte y música no solo enriquece su enfoque educativo, sino que también permite que más personas se conecten con la biodiversidad y la cultura local, creando un espacio donde el aprendizaje y la creatividad se entrelazan.
Después de dos años de haber comenzado su carrera como herpetólogo (Estudia los anfibios y reptiles), Oscar Sierra-Serrano se dirigió hacia la educación ambiental, enfocándose principalmente en el estudio y la divulgación del conocimiento sobre las serpientes. Desde entonces, ha llevado a cabo charlas formales e informales en diversas comunidades, tanto urbanas como rurales, alcanzando a un amplio público de todas las edades.
A través de estas presentaciones, ha logrado desmitificar creencias erróneas sobre las serpientes y ha sembrado un conocimiento que se ha vuelto casi extinto en la cultura popular acerca de la importancia de estos reptiles en los ecosistemas. Su labor no solo educa, sino que también promueve la conservación y el respeto hacia estas fascinantes criaturas, contribuyendo así a un mayor entendimiento y aprecio por la biodiversidad que nos rodea.
Participación en ferias de artesanías.
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Logotipo de la agrupación. Representamos a la única especie de víbora de cascabel que tenemos en nuestro país Crotalus durissus reconocida por su método de advertencia al resonar el cascabel de su cola cuando se siente bajo amenaza.
El bullerengue, un baile cantao traído a Colombia durante la época de la esclavitud, es una de las mejores formas de conocer y respetar nuestras raíces al revivir saberes, costumbres y ritos ancestrales. Este estilo musical ha inspirado a un grupo de jóvenes que busca fomentar el reconocimiento de esta hermosa tradición.
El grupo nació en 2019, poco después de la fundación de Candelilla Azul, con un enfoque en la educación ambiental. Su nombre hace referencia a las serpientes, resaltando su importancia como seres vivos esenciales para la salud de los ecosistemas. A través de sus presentaciones, despiertan la curiosidad del público y promueven el conocimiento sobre estos fascinantes animales, que son vitales para el equilibrio ecológico.
Al integrar el bullerengue en su labor educativa, el grupo no solo preserva una tradición cultural, sino que también contribuye a la conservación y valoración de la biodiversidad. Mediante sus actividades, buscan crear conciencia sobre la importancia de las serpientes y su papel en el entorno natural, fomentando un respeto profundo por todas las formas de vida que habitan nuestro planeta. Además de incluir en sus interpretaciones musicales tradicionales e inéditas a las serpientes, también procuran hacerlo por medio de sus vestuarios, maquillaje, accesorios e instrumentos.
Maquillaje inspirado en la culebra bejuca verde (Leptophis ahaetulla)
Maquillaje inspirado en la culebra escombrera (Tantilla melanocepala)
Maquillaje inspirado en la culebra Boiruna maculata
Maquillaje inspirado en la culebra mas hermosa, la candelilla azul (Clelia clelia)
Tablitas en forma de los 5 grupos de serpientes más comunes en Colombia
Uno de sus logros más significativo ha sido fundar la primera escuela de bullerengue en el corregimiento de Las Llanada de Corozal, Sucre. Gracias al portafolio de estímulos 2023 del Ministerio de Culturas, donde pudieron educar a más de 30 niñas y niños del corregimiento y que hasta la fecha siguen cantando y bailando siguiendo lo ideales de Víbora Tambó.