1. La persona es un ser relacional en situación que mantiene un intercambio dialógico constante
La persona es un ser relacional en situación que mantiene un intercambio dialógico constante con sistemas relacionales compuestos por intercambios entre campos intersubjetivos, dinámicas relacionales, situaciones emergentes y aspectos profundos de la persona como lo afectivo, lo espacial, lo relacional y lo espiritual.
2. La persona al permanecer en campos asume roles, acuerdos o principios y se orienta a tareas
La persona al permanecer en campos asume roles, acuerdos o principios y se orienta a tareas o no, pero además, en cada campo interactúa con otros generando intercambios de confirmación o de desacuerdo, por lo cual, asume posiciones a través de la generación de relatos que den continuidad a su existencia y que se forman de las organizaciones o interpretaciones que va realizando de su intercambio dialógico constante.
Todo esto teniendo presente que el problema no es la falta de valores, sino de acceso a estos. (parafraseado de Uwe Böschemeyer)
3. La persona al estar en intercambio dialógico constante puede ser sorprendido por situaciones emergentes
La persona al estar en intercambio dialógico constante puede ser sorprendido por situaciones emergentes, imprevistas y que confrontan su propio relato articulador con el contenido de permanecer, interactuar y tomar posición, llevándolo a cuestionarse además que valor tiene entregarse a la situación y al sistema relacional.
4. La persona en ese intercambio dialógico puede encontrarse con la restricción de las posibilidades de valor
La persona en ese intercambio dialógico puede encontrarse con la restricción de las posibilidades de valor, generando en los relatos articulados en bucles que mantienen el malestar y generan patrones recurrentes de inseguridad, conflicto y desarticulación.
Dado que cuando no se puede cambiar la situación o el sistema relacional, si se puede asumir una actitud para vivir en ellos. (parafraseado de Viktor Frankl).
5. Para lograr transformar los relatos articulados es necesario generar un diálogo genuino
Para lograr transformar los relatos articulados es necesario generar un diálogo genuino de la persona con sus aspectos experienciales o intrínsecos a través de la confrontación con el contenido existencial.
6. Es probable que la persona se acerque cuando no puede soportar el relato articulador en bucle
Asimismo, es probable que la persona se acerque cuando no puede soportar el relato articulador en bucle, desde ahí es el punto de partida para llevar a la apertura existencial, el encuentro con el sentido y el desarrollo integral, a pesar de que en los sistemas relacionales que cohabita se perciba un campo de concentración y de sufrimiento.
7. Trabajar para generar ordenes visibles basados en normas, roles y objetivos positivos favorece espacios seguros y de apertura.
La persona permanece en múltiples campos intersubjetivos en los cuales se demanda el cumplimiento de acuerdos y funciones dirigidos hacia algo o alguien. Sin embargo, estos campos pueden presentar acuerdos, funciones y direcciones invisibles, que llevan a comunicarse con violencia, relacionarse desde la competencia y asumir actitudes de engaño mutuo, por lo cual trabajar para generar órdenes visibles basados en normas, roles y objetivos positivos favorece espacios seguros y de apertura.
8. Promover relaciones sincrónicas y concordantes permite que la persona y los otros se orienten a posibilidades de valor sociales que favorezcan y transformen el campo
La persona se encuentra en relación con otros, en donde busca que sus actitudes sean confirmadas de manera concordante, sin embargo, en campos de ordenes invisibles se llega a percibir confirmaciones discordantes que aumentan posiciones conflictivas y por ende la perpetuación de órdenes invisibles, por lo cual promover relaciones sincrónicas y concordantes permite que la persona y los otros se orienten a posibilidades de valor sociales que favorezcan y transformen el campo.
Es así como la persona debe encontrar un lugar en el mundo y relaciones que sanen (parafraseado de Miguel Mayorga-González)