Venimos del campo. De las mañanas que empiezan temprano y del valor del esfuerzo diario, de la tierra que se trabaja con las manos, del tiempo que avanza sin prisa y de lo simple que da sentido a la vida. La rutina y los años nos fueron alejando de esas costumbres que nos formaron, hasta que un dìa entendimos que volver no era retroceder, sino reencontrarnos. Volver al primer hogar, a la tierra que espera, que enseña y que da fruto, volver a darle sentido a las horas de trabajo y a los dìas que transcurren entre responsabilidades.
Nuestra finca Buenos Aires, en la vereda El Arenal de San Rafael, Antioquia, fue el primer paso; allì el cafè ya crecìa cuando decidimos cuidarlo como se cuida lo que se ama; con conocimiento tècnico y respeto ambiental, fortalecimos cada etapa del proceso, honrando la tierra y su ritmo.
Asì naciò nuestra marca en el campo y este lugar en la ciudad: un espacio pensado para quienes trabajan, crean, se concentran y hacen pausas necesarias. Un lugar para compartir cada grano vuelto taza, cultivado con amor, esfuerzo y dedicaciòn; donde el cafè acompaña jornadas laborales, reuniones, ideas y respiros.
Cada taza se sirve con cariño, para que, incluso en medio del trabajo, puedas bajar el ritmo, tomarte un momento y recordar de dònde venimos, despertar y conectar.
A ese origen regresamos todos los dìas, a travès de Buenos Aires Cafè.