Una instalación de riego localizado consta básicamente de los siguientes componentes:
- Estación de bombeo: proporciona el agua necesaria para la red.
- Cabezal de riego: elementos que controlan las características del agua.
- Red de distribución: sistemas de tuberías que conducen el agua.
- Emisores o goteros: elementos de aplicación del agua a la planta.
- Dispositivos de control: elementos encargados de regular el funcionamiento del sistema (válvulas, purgadores, manómetros…)
El agua de riego debe entrar en el sistema dotada de la presión necesaria para hacer funcionar correctamente a la instalación. El camino que sigue después hasta que se pone a disposición del cultivo es el siguiente: entra al cabezal de riego que está compuesto por una serie de elementos que la filtran y tratan, es decir ajustan su calidad a los requerimientos tanto del sistema de riego como del cultivo; entonces pasa a la red de distribución de la instalación donde es repartida a través de tuberías y elementos accesorios a las diferentes unidades y subunidades a regar; finalmente sale por los emisores de riego, que la aportan al suelo de donde la tomarán las plantas.
Se entiende por cabezal de riego al conjunto de elementos destinados a filtrar, tratar, medir y suministrar el agua a la red de distribución. Es fundamental contar con este elemento ya que en el riego localizado es muy importante que el agua entre en el sistema de distribución sin partículas que puedan obstruir los emisores .
A través de esta Webquest vais a investigar acerca de los diferentes componentes que conforman el cabezal de riego.