En el instituto de enseñanza secundaria San José, contamos con una pequeña granja ecológica con aves de la raza Gallina Extremeña Azul, en la que los alumnos aprenden sobre genética, alimentación, limpieza y cuidado de los animales; y sobre todo, a respetarlos. Además contamos con una incubadora que nos permite estudiar el desarrollo embrionario y que, sumada a la incubación natural, nos permite expandir esta raza autóctona.
Reproducimos y distribuimos gratuitamente ejemplares de esta raza que se encuentra en peligro de extinción. La FAO (que depende de la ONU) considera en peligro de extinción a una raza ganadera avícola cuando cuenta con menos de 1000 hembras reproductoras o menos de 2000 machos adultos. Es el caso de nuestras aves. En estos últimos cuatro años, hemos distribuido más de 50 ejemplares a más de trece criadores comprometidos con su conservación.
Se trata de unas aves medianas. Sus colores son blanco sucio (splash), gris ceniza, o negro. Son una de las razas de gallina considerada autóctona y genéticamente diferenciable de nuestro país. Se pueden usar tanto para consumo de huevos, de los que llega a poner hasta 200 al año, como para el consumo de su carne. Sin embargo, no son tan productivas como las razas y cruces industriales, que llegan en cambio a los 300 huevos y hasta a los 4 kg de peso del gallo adulto o con un rápido crecimiento.
Genética
Obtuvimos nuestros ejemplares por una donación procedente de los centros de cría y selección de este ave de la Junta de Extremadura.
Esta raza se caracteriza por un fenómeno genético que estudiamos en Biología de cuarto: la epistasia. Puedes ver en las fotos siguientes que poseemos ejemplares blancos y grises. Ambos tipos son epistásicos. La Epistasia es un fenómeno en el que un gen impide la manifestación de otro, o bien lo modifica.
En este caso, hay dos genes diferentes:
El gen llamado "E", determina el color del tinte que tiñe las plumas. Siendo el alelo "E mayúscula" el que hace que el animal produzca pigmento negro (melanina)
El gen llamado "Bl", tiene varias variantes (alelos). El alelo "Bl" (mayúscula), impide (o dificulta) que los pigmentos se depositen en las plumas. Y el "bl" (minúscula), permite que sí se tiñan.
Todos los individuos de esta raza tienen el alelo negro del gen E; el "E" (mayúscula). Por lo que fabrican pigmentos negros para sus plumas. Pero ahora hay tres posibilidades que hacer con ese tinte:
1° Los pollitos con dos copias del alelo "bl" (minúscula) serán negros. Genotipo: N N bl bl
2° Los que lleven una copia del alelo que impide el depósito de pigmento (Bl mayúscula), serán grises. Genotipo: N N Bl bl
3° Los que lleven dos copias del alelo que impide el depósito (Bl mayúscula) serán blancos. Genotipo: N N Bl Bl
Higiene
Usamos como cama para su bienestar virutas de madera recicladas de nuestros talleres de FP y compostamos éstas y sus excrementos con frecuencia en varias composteras realizadas por nosotros y el departamento de madera con palets desechados.
Premios
En junio de 2021 presentamos este proyecto a un concurso organizado por la plataforma Ecólatras promovida por Ecovidrio. En él, hemos recibido un premio del que estamos especialmente orgullosos, por la visibilidad que conlleva para esta raza y por el reconocimiento a un arduo trabajo de muchos profesores y alumnos del Instituto San José así como de criadores comprometidos con la protección de estas aves.
¿Por qué conservar una raza ganadera?
La domesticación y cría de animales, lo mismo que la de plantas, implica la selección del criador de los ejemplares más productivos o mejor adaptados al entorno. Esta continua elección de unos ejemplares frente a otros para su reproducción, ejercida a lo largo de miles de años, ha llevado a que, a partir de un único fenotipo silvestre, se hayan diferenciado en todas las especies de ganado diferentes razas. Es la llamada Selección artificial. Cada raza, está adaptada a un lugar y condiciones especiales, y es más eficaz que el tipo ancestral en algún aspecto. En el caso de la gallina, hay razas para producción de carne, razas para puesta abundante de huevos, para doble propósito (ambas anteriores), razas que aguantan condiciones climáticas extremas o resistentes a enfermedades, razas ornamentales... Cada raza conlleva la selección de genes que determinan sus características. Hoy día, tanto en ganadería como en agricultura, se tiende a la utilización de sólo un puñado de razas muy productivas en condiciones intensivas, con el desprecio del resto. Esto conlleva el abandono de la cría de las razas de menor rendimiento económico. La cuestión está en que si nadie las cría, estas razas y sus genes tienden a desaparecer. Y por otro lado, la consanguineidad de la cría de sólo unas pocas variedades, implica degeneración de las más utilizadas.
Cuando se quiere introducir nuevas resistencias a enfermedades (a la gripe aviar, por ejemplo) es necesario contar con los genes de alguna de las razas rechazadas, pero ya puede ser tarde. Lo mismo sucede cuando cambia el sistema de explotación. Las razas adaptadas a criarse en jaulas no lo están para la cría en espacios abiertos, sin embargo, la evolución ética y cultural en muchos países rechaza la cría de ganado en condiciones de confinamiento, y, de nuevo, tenemos que volver a contar con aquellas razas olvidadas, muchas de las cuales ya se han extinguido. Este es el motivo del afán de la ONU, genetistas y expertos en la salvaguarda de las razas ganaderas.
¿Cómo puedes ayudarnos?
1 Adquiere gratis pollitos de una semana de vida de nuestras gallinas si tienes el compromiso de criar estas aves separadamente, sin cruzarlas con otras razas. Así, estarás contribuyendo a librarlas de la extinción. Apúntate a nuestra lista de criadores y te llamaremos en cuanto tengamos nuevos pollos. Para ello recogeremos tu nombre y teléfono para llamarte en cuanto tengamos listos ejemplares para regalar, siguiendo nuestra lista de espera (y ten un poco de paciencia porque afortunadamente hay bastantes criadores dispuestos a echar una mano a esta preciosa gallina). Infórmate preguntando en nuestro instituto.
2 Hay otras formas de ayudar, necesitamos pienso para los pollos y cereales para sus progenitores. Tampoco nos vendría mal otra incubadora. Regularmente hacemos análisis de Salmonella en nuestras aves, estudiamos la estructura química del huevo y realizamos experimentos científicos con los alumnos. Si tienes material de laboratorio en desuso, caducado o sobrante, piensa que nos podría ser ayuda.
Incubación
La incubación consiste en la propiciación del desarrollo de los embriones de los huevos fecundados. En nuestro caso, la fecundación está asegurada por la presencia del gallo, que cubre (fecunda) a las gallinas. En Gallus gallus, la incubación dura 21 días y precisa de alrededor de 37,7 grados. El proceso puede llevarse a cabo por parte de la propia gallina (incubación natural) o mediante incubadora. La incubación natural es posible con esta raza, porque, de forma periódica (una vez al año) la mayoría de las hembras se preparan para ello (hay otras razas que no). En este caso, la gallina pierde las plumas de parte del abdomen, aumenta su temperatura y cambia su comportamiento, pasando la mayor parte del día echada sobre los huevos para darles calor. Durante la incubación artificial, observamos con una linterna potente el desarrollo embrionario. Descartamos posteriormente los huevos sin embriones o con embriones abortados. Este proceso se denomina ovoscopia.
En las siguientes fotos puedes ver a un colaborador recibiendo varios ejemplares en adopción y la evolución del huevo al ser visto por ovoscopia.
Consumo de los huevos
Los huevos que producen nuestras gallinas son incubados en su mayor parte para cubrir la demanda de distribución gratuita de ejemplares. Sin embargo, muchas veces también los alumnos se los llevan a casa. Para asegurar la calidad, analizamos periódicamente las cáscaras y heces de nuestros animales para descartar, en lo posible, la presencia de Salmonella. También cuidamos la higiene mediante la limpieza semanal del gallinero, manteniendo permanentemente una cama limpia (suelo de varios cm.) de viruta de madera. También cuidamos la alimentación, proporcionando cereales y piensos nutritivos, concha triturada para que asimilen suficiente calcio, y vegetales frescos periódicamente.