“Los discursos de odio constituyen un peligro para todos, por lo que combatirlo ha de ser tarea de todos”…
-Antonio Gutiérrez, secretario general de la ONU.
“Las grandes masacres empiezan siempre con palabras y actos pequeños…” Adama Dieng
En las redes sociales, nuestros comentarios ofensivos tienen un alcance y un poder sin límites. Lo que escribimos en las redes sociales puede llegar a millones en cuestión de segundos. Pero con este poder viene una gran responsabilidad. El discurso de odio, en todas sus formas, no solo daña a aquellos a quienes va dirigido, sino que también puede tener consecuencias devastadoras para la salud mental de quienes lo reciben.
Ya no hace falta agredir físicamente, solo basta tomar un dispositivo conectado a internet para lastimar a alguien.
A pesar de la gravedad, se cobija bajo su relación con la libertad de expresión, pero para nosotros esto no es una excusa. Cada mensaje de odio, es una gota en el océano de dolor y sufrimiento que muchas personas enfrentan. Para aquellos que ya están luchando contra la oscuridad, estas palabras pueden ser la gota que derrama el vaso, llevándolos al límite.
Pero antes de hacer un llamado para que estos discursos sean censurados, reconozcamos que detrás de cada insulto hay una historia de dolor, de exclusiones y de heridas profundas que marcan a quienes las reciben.
Creemos en sobrepasar el odio con empatía. Debemos convertir nuestras plataformas digitales en espacios seguros donde todas las voces sean escuchadas y donde la diversidad de cuerpos, raza, género, pensamiento y religión sea celebrada como una fortaleza, no como una amenaza. Reconstruyamos nuestras interacciones en línea con respeto, sembremos paz y cosechemos sana convivencia.
Cada publicación, cada comentario, es una oportunidad para promover la inclusión.
Este proyecto es nuestro gran ejemplo de que es posible abrir espacios seguros en las redes sociales. Por eso, el día de hoy, desde visión Toluquilla te invitamos a crear conciencia, es crucial que todos nosotros asumamos la responsabilidad de frenar el discurso de odio en las redes sociales. No se trata solo de ser amables y respetuosos, se trata de salvar vidas. Cada palabra de aliento, cada mensaje de apoyo, puede marcar la diferencia entre la desesperación y la esperanza, entre la paz y la guerra, y si eres de esas personas que suelen dejar mensajes de ese tipo, ¡deja de hacerlo! Causas un daño irreparable.
Te invitamos a asumirte como ser de PAZ.
Atte. Visión Toluquilla