Nuestro proyecto nació de una pregunta muy simple:
¿Qué necesita la gente de Formentera?
Para descubrirlo, salimos a la calle e hicimos un trabajo de campo, hablando con personas de diferentes edades y perfiles. Queríamos conocer sus opiniones reales, sin ideas preconcebidas.
Una de las respuestas que más se repitió fue que a los adolescentes de la isla les falta un sitio propio, un espacio donde puedan reunirse y hacer actividades, ya que en Formentera no hay casi opciones para ellos.
Al principio pensamos en crear algo relacionado con esa necesidad, pero enseguida vimos que era un proyecto difícil de llevar a cabo: necesitaba un local, permisos y la ayuda del Consell, algo complicado para nuestro nivel y para los recursos que tenemos como estudiantes.
Entonces decidimos buscar una idea nueva, algo que sí pudiéramos crear nosotras mismas desde cero.
Y así, poco a poco, surgió la idea que ahora estamos desarrollando:
una vela artesanal inspirada en los olores y la esencia de Formentera.
Nos dimos cuenta de que muchos turistas buscan llevarse un recuerdo auténtico de la isla, y que muchas personas de aquí valoran los productos naturales y locales. Además, la isla tiene aromas muy especiales: el pino, la higuera, el mar— que despiertan emociones y recuerdos.
Vimos que esta idea tenía potencial, que era realista, que podíamos producirla y, sobre todo, que era algo que nos gustaba de verdad.
Desde ese momento, nos centramos en desarrollar la marca, los aromas, el diseño y toda la propuesta.
Seguimos trabajando en ella día a día, con ilusión y con la intención de crear un producto que represente a Formentera de manera bonita, natural y auténtica.