María Baranda
Como en los cuentos de hadas, un día Mariana besó a un sapo y éste se convirtió en un guapo príncipe. Así comienza la narración de dos que se conocen, tal y como sucede en algunas historias. Redescubre el cuento clásico de La princesa y el sapo desde una perspectiva distinta y moderna, en voz de María Baranda, una de las poetas más aclamadas en América Latina.
Anthony Browne
Una niña que es atacada por la dolorosa enfermedad de la polio a temprana edad, sueña en su jardín y añora volar para conocer otros lugares y a diferentes personas. A través de su imaginación, debe sobrellevar su padecimiento y descubrirse a sí misma. Es así que, una tarde, se trasporta a un lugar surreal lleno de sorpresas, en donde encuentra a una niña que le ayuda a despertar su verdadera pasión. Después de esta travesía, la pequeña Frida empieza a dibujar todo lo que ve, sin saber que un día se convertirá en la pintora mexicana más famosa de toda la historia.
Susana López
Una bonita mañana de mayo, a Carlota le dijeron que una familia la había adoptado. La niña cruzó los dedos y pidió un deseo: "Espero que sea la mejor familia del mundo". Un álbum ilustrado sobre la adopción.
Francisco Segovia
¿Quieres venir conmigo al País de Jauja? El camino es muy difícil de encontrar; para lograrlo debes observar; cuando salga la luna llena, luego sigue al sol hasta el otro lado del mar.
Davide Calí
Mi mamá siempre está ocupada y no tiene tiempo para estar conmigo. En cambio una mamá robot nunca me dejaría solo, haría todo lo que yo quisiera, siempre cocinaría lo que más me gusta y nunca me regañaría (si me regañara, la apagaría con el control remoto) pero... ¿una mamá robot me haría cariñitos como una mamá de verdad?
Oliver Jeffers
El libro comienza con la pregunta de un padre a su hija: ¿Qué construiremos?, y Oliver Jeffers, con su singular estilo, da color y palabras a la entrañable respuesta que el padre va formulando para su pequeña: construiremos un hogar, un futuro, un reloj para guardar nuestro tiempo y una torre para ver el cielo.
Geraldine McCaughrean
¿Puedes calcular el tiempo sin reloj? La abuela dice que sí, que conoce un montón de maneras de hacerlo: puedes contar los segundos por los latidos de tu corazón..., el agua de la bañera tarda en enfriarse una hora... y sabes que ha acabado el día cuando tu madre te da un beso de buenas noches...
Un libro que nos enseña a disfrutar de la vida, de la tranquilidad en las cosas, con unas ilustraciones sorprendentes.
Anthony Browne
Ramón es un niño preocupón que se angustia a causa de los zapatos, las nubes, la lluvia, los pájaros gigantes. Después de pasar una difícil noche en casa de su abuela, ésta la le da la receta para deshacerse de sus preocupaciones. A partir de entonces, Ramón las dejará a un lado.
Oliver Jeffers
Había una vez un niño que un día se quedó atrapado en la Luna, y no estaba solo...
En su casa, la viejita se aburría. Ya nadie la venía a ver y ella ya no veía a nadie. Sólo estaba el reloj de la cocina para ver cómo pasaba el tiempo. Hasta que un día se aparece la Señora Muerte y todo eso cambia. Para entretenerla, la viejita preparó un buen té de China bien cargado. ¡Mmm, qué delicioso té!, se alegró la Señora Muerte chasqueando la lengua. Es verdad contestó la viejita, y es todavía mejor con unos polvorones de canela. Entonces la viejita se puso a cocinar... Cinco minutos más o cinco minutos menos, ¿qué importa?
Isol
Nino, casualmente, abrió la puerta del armario: frente a él apareció un gran regalo. La pregunta "¿qué será?" empezó a revolotear en su cabeza. A la mañana siguiente, cuando Nino se abalanzó sobre el paquete, encontró un regalo que parecía muy aburrido. Sólo después fue descubriendo poco a poco todas las sorpresas que guardaba en su interior.