La comunidad de animadores está conformada por todos los animadores, ya sea Adalides (adolescentes que se han sumado directamente a animar en el Batallón ya siendo grandes y sin haber hecho las metas previas), Baqueanos/Antorchas Instructores, Soles y Coordinadores. Todo aquel que ejerce la actividad de animar esta dentro de esta comunidad.
Actualmente somos un grupo de más de 100 jóvenes que durante la semana y sábado a sábado nos juntamos para seguir acompañando a todos los chicos y chicas que se acercan a nuestro patio.
Etapa: Etapa de experiencia exploradoril
Lema: “Prepararse para el Servicio”
El M.E.S. acompaña al Explorador a lo largo de su ciclo de formación, para que descubra las posibilidades de realización de su juventud. Le ofrece servir apostolicamente en una comunidad: La exploradoril o en la que el Señor lo llame a servir
Emblema: El fondo oscuro es vencido por el amarillo, que es fuerza, y por el rojo, que es coraje dinamismo, calor y movimiento. Esos dos colores son los que trae el fuego. En la Cruz del Sur vemos a Jesús que orienta al baqueano; y también representamos la presencia de Jesús en lo cotidiano. La antorcha ilumina en lo alto, como proponiendo la Luz a los demás. Esa luz no es nada más que Cristo. El fuego de la antorcha es fuego que se deja llevar generosamente, que se transporta, que se entrega a los demás. El combustible no es ahora una suma de leños, sino un elemento único que se consume para iluminar. La antorcha es el instrumento de la mano que lo lleva. Se deja llevar por la Mano de Dios, para servirlo a Él y al prójimo.
Función dentro del Batallón: Animación y acompañamiento del resto de las Metas previas.
Etapa: Etapa de perfeccionamiento y servicio
Lema: “Siempre listo para servir”
Perfeccionamiento: El objetivo final es Ser laico comprometido que vive el Estilo Salesiano para la construcción de la civilización del amor.
El acto de Reafirmación de la Promesa es el punto de partida de un trabajo intenso del perfeccionamiento exploradoril. El mayor logro de esta Etapa será madurar la propia personalidad por medio de estudios, actitudes y compromisos personales y grupales.
El Sol tiene dos formas de servicio:
Un modo de realizarse como Sol es el “Servicio en misión”. En el batallón todo/a explorador/a es llamado/a a ser misionero/a, es decir, a entregar ese Jesús que un día encontró y que la comunidad intenta comunicarle. Pero hay algunos exploradores que sienten fuertemente un llamado para ir a otros lugares y con personas diferentes de su comunidad, a fin de compartir con ellos la propia experiencia del Evangelio y realizar allí su apostolado.
El Sol en Misión tiene que formar parte de un equipo que responda a un proyecto, acompañado por la obra a la que pertenece y en contacto con la Comunidad de Soles de referencia.
Otro modo de ser Sol, es el “Servicio especial”. Son los/as exploradores/as que sienten el llamado de ofrecer su servicio apostólico dentro de la Institución como sus referentes. Se capacitan para compartir las riquezas educativas que recibieron en el batallón, con los niños, adolescentes y jóvenes que cada año hacen posible de este modo la continuidad de la Obra.
Los servicios en misión y especial no son excluyentes. Se contempla el servicio en Misión como una experiencia formativa disponible para todos los Soles.
Emblema: El Sol es el que orienta, ilumina, da Vida y se entrega en silencio. Sabemos, que aunque a veces no lo vemos el Sol siempre está. El Color ROJO de la Cruz simboliza la caridad, el martirio de Jesús, el Sacrificio. La Cruz es camino de perfección en el servicio. El círculo VERDE nos habla de la armonía con la Naturaleza y por otro lado la esperanza de los jóvenes. El Madero horizontal, es signo de la apertura a la vida y a los demás. El Madero vertical es signo de comunicación con Dios (Oración).
Función dentro del Batallón: Organización, animación y acompañamiento de todas las metas previas.
Se conforma por los coordinadores/as y animadores más grandes que llevan adelante las actividades de todos los grupos activos dentro del Batallón. El mismo tiene el deber de acompañar el crecimiento de todos los miembros del Batallón, ya sean animadores/as o chicos/as. Para esto, se hacen reuniones donde compartimos experiencias y pensares de lo vivido cada semana.