Al ala-pívot también se le denomina como “poste alto”, power forward en inglés o “cuatro” en un argot más técnico, usado normalmente por entrenadores y cuerpo técnico.
Aunque ahora lo explicaremos más detalladamente, un ala-pívot es aquel jugador de baloncesto que reúne cualidades tanto de pívots como de alero, pudiendo jugar de espalda a canasta y además amenazar con su tiro.
La historia reciente y no tan reciente del baloncesto mundial nos ha dejado nombres de grandes estrellas del básquet que han jugado durante la mayor parte de su carrera en esta posición. Aquí dejamos algunos de ellos:
Tim Duncan.
Kevin Garnett.
Dirk Nowitzki.
Karl Malone.
Pau Gasol.
Kristaps Porzingis.
Blake Griffin.
Dennis Rodman.
Charles Barkley.
Vamos a explicar qué hace o cuál debe ser la función de un buen ala-pívot.
La primera gran función deben ser los rebotes. Al jugar en posiciones cercanas al aro y ser de los jugadores alto del equipo deberá ser un experto reboteador.
Otra de las facetas en las que tiene que destacar un buen ala es en la anotación.
Un ala-pívot es un híbrido entre un pívot puro y un alero.
Por esto, debe poder ser capaz de conseguir canasta en posiciones cercanas al aro, pero también de poder amenazar con un tiro de media distancia o incluso probarse desde la línea de 3 puntos.
En defensa, debe ser un jugador polivalente.
Pudiendo defender a jugadores que juegan de interiores como a jugadores que se abren y juegan alejados del aro.
Por eso deben ser corpulentos pero ágiles y rápidos.
El ala-pívot moderno suele ser un jugador algo más bajo que el pívot, con mayor movilidad y con capacidad para anotar fuera de la canasta.
Cada vez se ven menos ala-pívots robustos, en un baloncesto donde prima más la velocidad y la potencia.
Un ala pívot debe destacar por su altura, ya que son jugadores, que al igual que los pívots, juegan en posiciones cercanas al aro.
Deben ser jugadores potentes, que dominen bien la faceta reboteadora, ya que van a ser los encargados de coger gran parte de los rebotes totales de su equipo.
Deben ser buenos defensores, tanto dentro como fuera de la pintura.
Es interesante que sean buenos tiradores, para en situaciones determinadas abrirse a la línea de tres puntos poder finalizar con canasta.