Nos llena de orgullo y gratitud compartir nuestro más sincero agradecimiento a la Hermana Hilda Cabral Brusich, quien fue una pieza clave en la fundación de nuestra banda de guerra e instrumental. Su visión y dedicación incansable nos han permitido construir una tradición musical que enriquece nuestra vida escolar y fomenta un sentido de compañerismo y disciplina entre nuestros estudiantes. Gracias a su liderazgo y compromiso, la banda se ha convertido en una parte integral de nuestras ceremonias y eventos, dejando una huella imborrable en nuestra historia.
Hermana Hilda, su legado perdura en cada nota que tocamos y en cada desfile en el que participamos. En nombre de todos los integrantes de la banda, le extendemos nuestro eterno agradecimiento por haber sembrado las semillas de lo que hoy es una orgullosa tradición.
La Banda de Guerra e Instrumental desea expresar su más profundo agradecimiento a Luis Alberto Schiaffino Gardella, quien, en su rol como presidente del Centro General de Padres, tuvo la visión y el compromiso de fundar nuestra apreciada banda de guerra. Su liderazgo y esfuerzo incansable han dejado una huella imborrable en nuestra institución, permitiendo a nuestros estudiantes desarrollar sus talentos musicales y vivir experiencias significativas.
Es gracias a su iniciativa que hoy podemos disfrutar de una Banda de Guerra e Instrumental que destaca por su calidad musical y su capacidad de unir a la comunidad. Su legado continúa vivo en cada nota que tocan nuestros jóvenes músicos. En nombre de toda la comunidad, extendemos nuestro más sincero agradecimiento a Luis Alberto Schiaffino Gardella por su invaluable aporte y dedicación.
No podemos mirar la historia de nuestra querida Banda de Guerra sin detenernos con profundo respeto y gratitud en la figura fundamental de su primer instructor, Don Emilio Hernández González.
A él extendemos nuestro más sincero agradecimiento por ser el pionero, la piedra angular sobre la cual se comenzó a construir esta hermosa tradición huertana. Con su paciencia, disciplina y visión, Don Emilio no solo enseñó las primeras notas y marchas, sino que forjó el carácter, el espíritu de cuerpo y el amor por la banda en esas primeras generaciones de estudiantes. Su legado de esfuerzo y pasión fue la semilla de todo lo que vino después, y su huella resuena hoy en cada redoble y en el orgullo de quienes visten nuestro uniforme.
Nos complace reconocer a Alma Pérez Reyes, cariñosamente conocida por los niños como Tía Alma, por su inquebrantable dedicación y afecto hacia nuestra banda de guerra. Su compromiso, dulzura y constante preocupación por el bienestar de todos los miembros han sido esenciales para nuestros logros. La Tía Alma no solo dejó una marca profunda en nuestros corazones, sino que también inspiró a cada uno de nosotros a ser mejores. Agradecemos de todo corazón su esfuerzo, su legado vivirá en cada nota que toquemos.
Nos complace reconocer a Mauricio Leyton Cisternas por su dedicación y contribución excepcional a nuestra banda de guerra. Su compromiso y pasión por nuestra banda fueron fundamentales para nuestros éxitos e inspiraron a todos los miembros. Agradecemos profundamente su esfuerzo; su legado perdurará en cada nota que toquemos.
Queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a Loreto Spalinger Filippi por su inigualable dedicación y apoyo a nuestra banda de guerra. Su influencia positiva y su energía contagiosa han dejado una marca imborrable en nuestra comunidad; su legado perdurará en cada nota que toquemos.
Agradecemos a la familia González Quezada por la dedicación y compromiso mostrados a lo largo de los años mediante la participación de sus hijos en nuestra banda. La permanencia y el esfuerzo de sus hijos no solo han contribuido al crecimiento y éxito de nuestra banda, sino que también han sido una fuente constante de inspiración y ejemplo para todos los miembros.
Apreciamos enormemente el apoyo constante que han brindado a lo largo de los años. Su presencia y participación activa han dejado una huella imborrable en nuestra comunidad. Gracias por ser un pilar fundamental y por contribuir con su talento y esfuerzo al crecimiento de nuestra banda. Su dedicación y amor por la música han sido un ejemplo a seguir para todos nosotros, y por ello, estamos eternamente agradecidos.
Tus habilidades y tu pasión por capturar los momentos más significativos han sido esenciales para preservar la memoria y el espíritu de nuestra banda. Gracias a tu compromiso, hemos podido revivir y compartir cada evento y logro, no solo a través de las imágenes, sino también a través de las emociones que tan hábilmente logras transmitir en cada fotografía.
Tu presencia y profesionalismo han dejado una huella imborrable en nuestra comunidad. Apreciamos profundamente tu constancia y el empeño que pones en cada toma, asegurándote siempre de que cada imagen cuente una historia. Eres una parte invaluable de nuestro equipo y estamos eternamente agradecidos por todo lo que aportas con tu arte y dedicación. Gracias, Tio Nano, por ser no solo nuestro fotógrafo, sino también un verdadero amigo y compañero.