La relación entre la tecnología y el medio ambiente es sin duda bastante compleja, ya que, dependiendo del uso que se le dé a la misma puede producir daños o beneficiar a nuestro maltrecho planeta.
Como es sabido, el grado de contaminación está ligado a una serie de factores como el crecimiento de la población, la urbanización, el desarrollo industrial y la utilización de los recursos naturales, entre otros. Los cambios en la forma: cómo vivimos, el crecimiento poblacional, el exceso del gasto energético, la constante necesidad de producir más alimentos y más bienes de consumo, son factores que llevaron a grandes avances tecnológicos.
La actual situación hídrica mundial requiere de soluciones inteligentes capaces de hacer frente a los desafíos que se presentan, por lo que avanzar hacia una nueva cultura hídrica resulta imprescindible.