Este año nos hemos estrenado en Camerún y ha sido una experiencia inolvidable. Hemos puesto la primera piedra de la nueva sede del colegio Azobe. Después hemos despejado un buen trozo de selva y hemos construido una caseta que servirá para almacén y despacho para los futuros trabajos de construcción.
Cada tarde, organizamos juegos con los niños de los alrededores. Vamos por las casas y los reunimos en un descampado y allí pasamos la tarde con ellos. Sus sonrisas no tienen precio!
Aprovechamos el fin de semana para hacer una excursión. Pudimos navegar en canoas por un río y visitar un árbol milenario. Ni con todos los que érmaos lo podíamos rodear.
Estos días hemos estado muy bien cuidados por Stella. Ella ha sido nuestra madre en Camerún. Cada día nos preparaba el desayuno y las comidas.