El derecho fiscal es un conjunto de normas que regula la recaudación, gestión y el control de los ingresos públicos de los Estados y las Administraciones Públicas.
Forma parte del derecho financiero, pero se enfoca en los ingresos del Estado (dejando de lado la parte de los gastos que es el otro pilar del derecho financiero).
Aunque el derecho fiscal pueda parecer algo moderno, tiene su origen en Roma, donde se regulaban los bienes de la población.
Los romanos imponían cargas tributarias a los bienes y transacciones de los ciudadanos romanos. Es cierto, que no seguía los principios que el derecho fiscal actual persigue, como el de equidad (acorde a los derechos humanos), pero así comenzó este tipo de regulación jurídica.
Normalmente se entiende el derecho fiscal como derecho tributario. Pero, ¿podemos encontrar diferencias? La respuesta es afirmativa, aunque se pueden entender como símiles, existe una diferencia.
El derecho tributario está enfocado a regular los tributos impuestos a los contribuyentes y el derecho fiscal regula todos los ingresos del Estado (no solo los tributos). Aún así, siendo la mayoría de los ingresos del Estado procedente de los tributos, se puede estudiar de manera conjunta el derecho tributario y el derecho fiscal.
Las principales características del derecho fiscal son las siguientes:
-Pertenece al derecho público, especialmente al derecho financiero.-Sus normas son imperativas, no pueden ser pactadas o negociadas entre partes.-No solo regula, gestiona y controla los tributos, sino que se encarga de todos los ingresos públicos del Estado.-Sigue un principio de equidad.-Faculta establecer contribuciones de carácter obligatorio por ley.-Establece sanciones y multas a los contribuyentes si no cumplen con sus obligaciones tributarias.