El entremet es un postre francés técnicamente complejo y estéticamente prolijo. El entremet es un postre francés que por definición literaria es “entre platos” un pequeño plato que se sirve entre el primer y segundo plato o como postre al final de la comida. La pastelería moderna se trata de las formas, texturas y combinación de sabores y colores, un entremet es un postre pequeño compuesto de capas, generalmente la base es un mousse y lleva texturas complementarias intermedias, por lo tanto, es un postre que cumple con la definición de repostería moderna.
El exterior de un entremet es famoso por ser elegante, con llamativos colores y alucinantes texturas. Pero lo verdaderamente sorprendente es su interior, compuesto por capas definidas de diferentes sabores que se complementan entre sí para crear una obra de arte de la pastelería.
El piso de este postre se conforma de un bizcocho, seguido de una capa de suave de mousse, un centro de puré de frutas, bizcocho, un crujiente de frutos secos o alguna otra preparación que tu imaginación te permita y para finalizar una capa de mousse que termina de cubrir este hermoso postre y lo deja prolijo para bañar el exterior.
Bizcocho (o pastel): es la parte que servirá como base sobre la que se sustentará todo el postre, y por lo tanto debe ser resistente (sin dejar de ser esponjoso).
Crema (o gelatina, o cremoso, o ganache): hay multitud de cremas para elegir, pero conviene que sea consistente para que soporte bien el resto de elaboraciones.
Puré de frutas (o gelé, o compota): de nuevo puede variar la textura y su dureza; hay quien apuesta por purés gelatinizados y otros prefieren purés más líquidos.
Mousse (espuma): Probablemente la quintaesencia del entremet, elaboración aérea y ligera por definición, protagonista en boca.
Glaseado: la cobertura que ha dado fama mundial a este tipo de postre.