Ashtanga Yoga Balvanera
Ashtanga Yoga Balvanera
Ashtanga refiere a los ocho (aṣṭau) pasos (āṅga) enunciados por Patañjali en los Yoga Sutra: yama (comportamiento hacia les demás), niyama (respecto de une misme), āsana (práctica de posturas), pranayama (control de la respiración), pratyahara (interiorización de los sentidos), dharana (concentración), dhyana (meditación) y samadhi (absorción contemplativa o liberación). La práctica de āsana abre el camino y nos invita a recorrer las demás.
Todo comienza en la respiración. Cada cuenta enhebrada por ese hilo invisible (vinyāsa) trae consigo tres piezas de información, tres lugares (tristhana) a donde llevar nuestra atención. Una manera de afirmar el movimiento de inhalación y exhalación en las musculaturas profundas de nuestro centro (ujjayi-bandhas), una forma que toma el cuerpo (āsana) y un punto de apoyo para la mirada (dristi). Ponemos simultáneamente en juego estos tres elementos para actuar en conjunto sobre el cuerpo, el sistema nervioso y la mente, a través de la fluidez entre vinyāsas y el enraizamiento en el estado de āsana.
Desarrollar la fuerza que nos permite sostener la flexibilidad y la flexibilidad que nos permite disponer de esa fuerza es un proceso que integra movilidad, coordinación, equilibrio y propiocepción como cualidades que todas las personas pueden trabajar en todas las etapas de la vida. La práctica trae nuestra atención al presente en cada respiración. Un llamado a encontrar la quietud que surge del movimiento: yogaś cittavṛttinirodhaḥ.
El formato Mysore (llamado así por su lugar de origen) ofrece un marco de práctica individual en un entorno grupal, en el que cada proceso puede ser acompañado de manera personalizada. Cada practicante va a su ritmo, siguiendo el pulso interno de su propia respiración. En este contexto, vas a ir incorporando y memorizando gradualmente posturas organizadas en series a través de las progresiones, adaptaciones o asistencias que resulten más adecuadas en cada momento; mientras desarrollás, en diálogo con quién te acompaña, las herramientas necesarias para poder apropiarte de tu práctica a medida que ganás confianza, autonomía y responsabilidad sobre ella.
Las clases guiadas presentan un desafío diferente: el tiempo se marca desde afuera, imprimiendo un ritmo colectivo a la práctica. Esto se realiza a partir de lo que se conoce como "conteo de vinyāsa", que consiste en que la persona que guía lleve, literalmente, la cuenta de los movimientos y respiraciones que eslabonan cada āsana con la siguiente. Para ello, es necesario que hayas establecido ciertas bases en tu práctica, aunque se trata también de una excelente oportunidad para continuar afianzándola.
Días y horarios (sujetos a disponibilidad)
Mysore diaria de lunes a viernes, de 17 a 20 hs, ingreso hasta las 18:30.
Guiada de Primera Serie el último viernes del mes a las 18 hs.
Aranceles vigentes desde julio de 2026
desde 12 prácticas por mes: 80 mil pesos / mes
8 prácticas: 75 mil pesos / mes
4 prácticas: 65 mil pesos / mes
práctica suelta: 25 mil pesos
(*) Las prácticas estilo mysore duran aproximadamente entre una hora y media y dos, aunque pueden ir cambiando de duración según el proceso de cada practicante. Puede ingresarse hasta las 18:30, en horario a convenir, considerando la duración de tu práctica. Los días de guiada hay un único ingreso a las 18:00.
(**) Principiantes deben asistir como mínimo un mes completo (se recomienda comenzar con dos prácticas semanales e ir incrementando progresivamente la frecuencia). Practicantes con experiencia pueden tomar clases sueltas, que se descuentan del abono mensual si desean continuar. Para las clases guiadas de la primera serie, se requiere conocer y practicar al menos hasta navasana.
(***) Si tenés algún inconveniente para pagar el arancel no dudes en mencionármelo así charlamos una alternativa acorde a tus posibilidades.
La shala se encuentra ubicada en el ph donde también vivo, en el barrio de Balvanera, a pasos de Almagro, Boedo y San Cristóbal. Hay lugar para dejar las bicis, llegan las líneas A, E y H de subte y un montón de líneas de colectivo. Hay varios mats para compartir, aunque recomiendo que tengas el tuyo para poder practicar en cualquier momento y lugar. Tengo tres gatos que ocasionalmente se pasean entre nosotres durante la práctica.
Mi nombre es Guadalupe (41). Estudié ciencia política y ciencia de datos. Me formé en el campo de los problemas vinculados al acceso a la vivienda y a la ciudad, participando de experiencias de organización comunitaria, en organismos del Estado y en espacios de docencia e investigación. Actualmente, desarrollo herramientas de análisis y visualización de datos para la planificación, monitoreo y evaluación de políticas sociales. Practico y estudio Ashtanga Yoga desde hace diez años y hace dos que empecé también a enseñarlo: lo que comenzó como una búsqueda motivada por la necesidad de hacerme de herramientas que me ayudaran a entender mejor el proceso que estaba atravesado como practicante y todo lo que se pone en juego en ese encuentro sutil del movimiento con la respiración fue, en el camino, convirtiéndose en necesidad de también compartirlas con otres. Inicié este recorrido con Santi Cash en Barracas y hasta hoy me guía y acompaña Mili Güiraldes, junto a su sangha de San Cristóbal. Realicé el profesorado en Ashtanga Baires y continúo formándome con profes del mundo que admiro siempre que tengo la oportunidad.
Te espero, sea que quieras arrancar de cero o que ya vengas practicando, que busques profundizar algún aspecto de tu práctica o simplemente tengas ganas de compartirla con otres. Escribime y charlamos.