"No se trata pues, de un enriquecimiento de nuestra vida mental. Todo lo contrario. Hay una progresiva eliminación de las cosas que antes nos ocupaban. La conciencia se angosta y contiene solo un objeto. La atención queda paralitica: no avanza de una cosa a otra. Esta fija. rígida, presa de un solo ser. Theia manía divina". - Estudios sobre el amor de José Ortega y Gasset.