‘’Las flores, los artificios, la crítica como el colmo del artificio de la naturaleza de una flor no se tratan, pues, de un enriquecimiento de nuestra vida mental. Todo lo contrario, hay una progresiva eliminación de las cosas que antes nos ocupaban. La conciencia se angosta y contiene solo un objeto, algo natural, algo que emana nuestra esencia. La atención queda paralitica: no analiza una cosa u otra. Esta fija, rígida, de un solo objeto delicado, de una sola naturaleza, de una sola flor, presa de un solo ser, hombre o mujer.
Mi intención no es hacer una pintura realista, sino transmitir lo que siento de la naturaleza, cada vez que veo las flores se siente la vida y el movimiento de las mismas que reflejan un momento único de mi vida. En las obras naturalistas utilizo una base de colores primarios como base creando cada color nuevo, pero en las pinturas nuevas que estoy explorando uso bases desde el blanco marfil para dar iluminación y colores únicos sin mezclar.’’