La chunga es muy usada por sus hojas y también por su tronco, que sirve de poste de tambo o una casa tradicional. Las mujeres Emberá, por herencia de sus antepasados, han aprendido a tejer las hermosas canastas de fibras de hojas de chunga.
¿Cómo se trabaja con la chunga, para sacar los colores naturales y cómo se saca la fibra?:
Primero se cortan los cogollos de la chunga y se recogen. Después, los trae para la casa, donde hay que ponerlos en el agua para que no se sequen con el sol. De una hoja salen cuatro fibras. Después que sacamos todas las fibras, se cocina para quitarle el color verde claro.
Después que se cocina, las pone en el sol para que se sequen. Las deja en la noche para que se pongan blancas con el rocío del sereno.
Después puede crear muchos colores diferentes. El color rojo roja sale del achiote, el amarillo sale de la yuquilla, y el negro sale del cocobolo y tierra negra. Todas estas cosas se cocinan juntas con la fibra para que cambien al color nuevo. Estos colores no se borran ni manchan.
Después que las tenemos, se empieza a tejer la canasta. La duración para terminar una canasta es de 3 a 6O días, dedicándole 6 a 8 horas diarias. La calidad de elección determina su trenza. Las canastas de calidad, que demoran más tiempo para terminar, son muy finas y duras. Las canastas de media calidad tienen una trenza que no es tan fina.
Las artesanías Emberá Chamí no son un trabajo cualquiera. Este arte, complejo sin duda alguna, es solo una de las múltiples maneras de mantener vivas las tradiciones que conectan a los indígenas con sus ancestros. A su vez heredó de sus padres el arte de tejer complejos collares y manillas de vivos colores.