MUJER INDEPENDIENTE Y ROTA
El 13 de diciembre de 1999, nace una niña un poco delicada, le dieron de vida por máximo hasta los 15 años, sufría del corazón, y necesitaba mucho amor y atención para sentirse bien. Desde muy pequeña sufría por variedad de situaciones, una de las que más le afectaba era la ausencia de su padre, siempre anheló que su padre estuviera para ella en todo y nunca la abandonara. El padre no solía importarle tanto cómo se sintiera, o cómo sufría por él, solo se presentaba a ratos, ella se acostumbró a este trato y sentía que no podía ser amada por alguien de manera sana, todas las noches lloraba pensando y deseando que todo fuese distinto.
Al pasar el tiempo, mientras ella estaba más grande, empezó a sufrir de ansiedad, depresión, no salía de su cuarto ni a comer, y mucho menos de su casa, solo lloraba y lloraba todos los días sin parar, empezó a acomplejarse por su cuerpo, ya no se sentía bien consigo misma, odiaba todo de ella, empezando desde su cuerpo, su estatura y demás. Cada vez era peor, había días que la ansiedad pegaba más fuerte, y las veces que no comía empezaban a notarse en su cuerpo, como en su estado de ánimo, cada vez que se desmayaba, de tantas cosas preocupantes que pasaban, su mamá decide llevarla al médico, y a terapia empezó a mejorar, aunque no fue nada fácil, unos días prefería morirse, no haber nacido, o simplemente desaparecer, cada día le pedía a Dios poder sanar, poder volver a ser esa niña feliz y en paz que en un momento fue. Cada vez que veía cambio y se empezaba a sentir mejor con ella misma, volvía y recaía. Así por mucho tiempo, hasta que una noche a las 3 de la mañana que no solía dormir porque sus manos temblaban, su cabeza tenía más de mil pensamientos y voces adentro, decidió terminar de llorar por todo lo que le dolía y levantarse el siguiente día a ser ella misma, a amarse y jamás volver a acomplejarse. Así fue, esa mañana se levantó con ánimos y empezó a buscarle rumbo a su vida. Comenzó a ir al gimnasio, la hacía sentir bien, saludable, comenzó a comer bien, empezó a tener el cuerpo que deseaba, su cara dejó de tener acné, ya no sufría de migraña, ya no le daban mareos por su anemia, ni ganas de vomitar por sus pensamientos y miedos, simplemente estaba “SANANDO”, volvió a sonreír, hablaba con su familia, salía con ellos, sentía paz y seguridad en ella.
Un día, decide que quería emprender, quería volverse independiente y ganar su propio dinero con su esfuerzo. Anteriormente, había hecho varios cursos de cejas y pestañas, lo cual le sirvió para poder abrir su local, con mucho esfuerzo tanto de ella como de toda su familia que siempre la apoyaba, se logró; sus tíos la ayudaron a pintar, a arreglar las paredes, poner cerámica en el piso, ahorrar para comprar cada implemento, los vidrios, las decoraciones, su material de trabajo, ella no lo sabe, pero siempre ha tenido el apoyo de todos, aunque ella se sienta sola, nunca lo estará. El día de la inauguración de su local, todos estaban presentes orgullosos de ella, de lo mucho que había cambiado y en la gran mujer que se está convirtiendo, brindaron y festejaron toda la noche, fue un gran logro para ella misma, se dio cuenta que había mucho en ella para dar, ahora solo quería poder pagarle a todos los que un día la ayudaron a sanar, siempre estará agradecida de ello.
Hoy en día, se encuentra terminando su segunda carrera profesional, estudió contabilidad y está culminando psicología, ahora ayuda a varios de sus familiares, amigos y cercanos a sanar, a desahogarse y entenderlos en la situación por la que un día paso ella, se siente en paz, feliz y estable. Inclusive, consiguió el amor de su vida, está viviendo una de las etapas más bonitas, aunque siempre pensaba que estaría sola y que nunca llegarían a quererla y valorarla como debería. Quiso darle una oportunidad al amor. Este muchacho lo está dando todo por ella, la valora, la respeta, la hace feliz y la cuida, aunque ella sigue teniendo miedo, porque la traicionen, ahí sigue confiando, porque su corazón es muy noble y sabe que hay personas buenas. Ahora solo anhela estar bien con él, tanto sentimentalmente, como económicamente. Nunca antes había soñado con conseguir el amor, casarse o tener hijos, y ahora todo esto cambió, quiere todo con él, una familia y llegar a viejitos juntos.
La persona de la que hablo en esta historia no soy yo, es una persona muy cercana a mí, de la cual me siento muy orgullosa de ella y es mi ejemplo a seguir, siempre va a hacer como mi hermana mayor, mi consejera y mi inspiración.
Con esta historia, lo que quiero dejar como reflexión es que todos pasamos por situaciones difíciles, unos más que otros, pero nunca debemos dejarnos caer, siempre y cuando confiemos en Dios, lo más importante siempre va a ser nuestra salud mental.