Este proyecto piloto de investigación y caracterización de la arquitectura tradicional de las comunidades Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras (NARP) se desarrolló bajo el Convenio Interadministrativo 3839-2024 entre el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y la Universidad del Valle, a través del Centro de Investigaciones en Territorio Construcción y Espacio (CITCE). Con más de 35 años de experiencia en estudios sobre hábitats, urbanismos, patrimonios culturales y sostenibilidad ambiental, el CITCE lideró este proyecto, fundamentado en los trabajos previos de la línea Hábitat Pacifico, liderada por Gilma Mosquera T. y Jacques Aprile-Gniset (1931-2014).
El objetivo principal fue documentar y valorar los patrimonios arquitectónicos tradicionales en los corregimientos de San Cipriano y La Barra, en Buenaventura, como base para un inventario técnico que conserve y revalorice sus saberes y tradiciones. El proyecto abordó la relación entre arquitectura, urbanismo, biodiversidad y bioculturalidad, destacando procesos de co-creación y autoconstrucción ligados al entorno natural.
Además, se analizaron los impactos contemporáneos, como la crisis climática, que transforman los modos de habitar. Estas prácticas reflejan un equilibrio entre herramientas, tecnologías, naturaleza y biodiversidad, consolidándose como modelos de sostenibilidad local y global que integran la riqueza biológica y cultural, promoviendo resiliencia y convivencia armónica con el entorno natural.