La arquitectura colonial es una serie de conceptos y expresiones arquitectónicas que fueron establecidas cuando un país colonizó a otro.
Se define como una mezcla de la cultura indígena (ahora llamada Pueblos originarios) y la española, que se caracteriza por esta confluencia de estilos ideológicos, sociales, culturales, religiosos, constructivos y decorativos que se fueron adaptando e influenciado por el clima, las costumbres y materiales de cada región.
En el contexto histórico, social y cultural que definió la arquitectura y el urbanismo colonial, se destacan varios aspectos significativos:
España emerge como una potencia culturalmente poderosa, alcanzando su unidad e independencia de otros países, provocando el fin de la Edad Media y la expulsión de los moros de los territorios españoles.
El arte, era limitado principalmente a la iglesia, nacen los principios del Renacimiento, inspirados en los ideales clásicos, influyen en el diseño y la construcción de edificaciones como monasterios.
El humanismo impulsa el desarrollo de expresiones artísticas propias en España, reflejando la adaptación del estilo gótico a la idiosincrasia española ( gótico isabelino), se pfresenta la influencia del arte mudéjar que influye en las construcciones en la Nueva España.
En el contexto americano, la principal preocupación de los colonizadores españoles es protegerse de los indígenas considerados bárbaros, que se resisten a adoptar la cultura y costumbres impuestas por los colonizadores.
Las trazas más importantes de la época fueron:
Empleada en terreno plano, atribuida a Hipodamos de Mileto, filósofo griego. “forma de tablero de ajedrez”
Usada en sitios montañosos o con fuertes desniveles, y que es de origen moro.
Tiene influencia española
La traza reticular fue el tipo de traza que predomino en la conquista, algunos de los ejemplos más importantes de esta época son:
Ciudad de México, Ciudad de Veracruz y Ciudad de Oaxaca
Trazadas por Alonso García Bravo [1540-1550].
Ciudad de Querétaro
Trazada por: Juan Sánchez de Alanís.
Valladolid, Morelia.
Trazada por Juan Ponce [1542-1543].
Puebla de los Ángeles.
Trazada por Alonso Martín Pérez “Partidor” [1531].
Lo primero que construyeron los españoles en las costas del Golfo de México fueron grandes fortalezas, siguiendo los principios de los castillos medievales, rodeados por lagunas.
Uno de los puertos fortificados más importantes fue San Juan de Ulúa, en el Estado de Veracruz.
En 1554 las casas presentaban aspecto de fortalezas sin emargo no eran muy altas, presentaban semejante solidez en sus muros, jambas y dinteles eran de piedra tallada, sobre las puertas se ostentaban las armas de los dueños, y los techos eran planos.
CASAS DE LOS CAUDILLOS
Las casas de los caudillos durante la época colonial presentaban características similares a las de otras residencias de la época, pero eran más grandes y sólidas. Estos edificios se destacaban por elementos como logias con arquerías y columnas, además de balaustradas de piedra. Las casas podían tener uno, dos o tres pisos, con altos muros macizos, e incluso torres y torreones en algunos casos.
EDIFICACIONES
EDIFICIOS REPRESENTATIVOS AL ASPECTO DE LA SALUD Y PROTECCIÓN
La tercera necesidad que generó construcciones fue la de salud y protección para los españoles y los propios indígenas. Estas instituciones fueron reflejo de la complejidad y el poder y alto nivel de organización logrado en las poblaciones sometidas a la conquista de los españoles. Su importancia fundamental radica en que la tipología arquitectónica del hospital responde completamente a las necesidades planteadas por su función.
La planta, en la mayoría de los casos, se distribuye alrededor de un gran patio rectangular con dos crujías laterales, una para hombres y una para las mujeres.
Existe a veces una capilla abierta al centro siendo una invención de los españoles, resultado de la necesidad de adaptar sus creencias a las de los indígenas acostumbrados a los rituales y cultos religiosos al aire libre, y oficinas de administración.
Alrededor de los hospitales se distribuían zonas habitacionales para los miembros de la comunidad, al igual que terrenos de cultivo que se trabajaban en pos del bienestar de la población.
EDIFICIOS REPRESENTATIVOS AL ASPECTO EDUCATIVO
La educación fue una necesidad prioritaria en la Nueva España, y los franciscanos asumieron la tarea de impartir todos los niveles educativos posibles en sus conventos. Fue en 1539 cuando fray Bartolomé de las Casas solicitó la creación de la Real y Pontificia Universidad de México al virrey don Antonio de Mendoza, que se inauguró en 1553 siguiendo el modelo de universidades europeas de tradición escolástica. La universidad se trasladó varias veces hasta asentarse en 1586 en su sitio definitivo, en el centro de la actual Ciudad de México.
Concluido en 1566, este edificio fue decorado con una pintura que representaba la genealogía de los señores indígenas que gobernaron México, y llevaba el escudo de armas del emperador.
Incluía espacios para dogma y audiencias, reuniones para los macehuales, huertas, departamentos para recibir a los virreyes y arzobispos, cárcel y baños o temascales. Este edificio muestra la combinación de principios arquitectónicos españoles y prehispánicos.
PRINCIPIOS DE LA ARQUITECTURA CONVENTUAL
Las primeras construcciones religiosas en la Nueva España fueron provisionales, como cobertizos de madera para los sacerdotes y fieles. Los arquitectos adoptaron una planta basilical, común en Andalucía, y también incorporaron influencias mudéjares de España. La planta basilical, de origen romano y bizantino, era la mejor opción por su facilidad de construcción, ya que los materiales y obreros eran abundantes. Las iglesias tenían techos de madera, aunque más adelante se incorporaron bóvedas, como en la Iglesia vieja de San Francisco de México.
Se cuenta que los indios quedaron en sobremanera sorprendidos por la forma y configuración de la cúpula, y muchos de ellos vieron con verdadero horror cómo los españoles quitaban la cimbra de la estructura. Los indígenas no pasaban debajo de la cúpula por temor a que se les viniera encima.
CAPILLAS ABIERTAS
Inicialmente, los indígenas mostraron resistencia a la nueva religión impuesta por los españoles, y tardaron cerca de cinco años en aceptar los principios católicos. Las capillas abiertas se convirtieron en una solución práctica para satisfacer la necesidad de espacios religiosos. Estas capillas representan una fusión entre el templo cristiano y el teocali indígena, permitiendo la adoración al aire libre según la tradición prehispánica. Las capillas abiertas son innovaciones arquitectónicas y tipológicas del arte colonial.
TIPOS:
#1:
El tipo más sencillo consiste en un presbiterio que se abre por un solo arco visible desde el gran atrio.
Magnitud y visibilidad dependen de las dimensiones del patio.
Una de las más representativas es la del Convento de Actopan, en Hidalgo.
#2:
La capilla abierta consta de una o varias naves perpendiculares al eje del templo, y en el centro de ella se abre un presbiterio.
En estas capillas los sacerdotes oficiantes se encuentran bajo techo, al igual que una porción privilegiada de fieles, mientras el resto se excluye al espacio abierto.
Tlalmanalco, Mexico
#3:
Consta de numerosas naves paralelas, cuya estructura recuerda a las famosas mezquitas musulmanas.
Capilla abierta de Cholula, Puebla.
#4:
Capilla abierta con forma de perfecta basílica, que consta de tres naves, pero en dos de sus lados presenta arcos que deben haber sido abiertos en su origen, y que permiten presenciar las ceremonias desde el exterior del templo.
Capilla abierta de Cuilapan, Oaxaca.
El retablo es una estructura detrás del altar en iglesias católicas latinas, compuesta de elementos arquitectónicos, pictóricos y escultóricos. La palabra proviene del latín y se refiere a "figuras sobre una tabla"
Un retablo se realizaba de la siguiente manera:
Elaborados en madera blanca [o la especificada en el contrato específico para cada obra]
La madera es “dorada” y se cubre el tallado con una fina capa de yeso, para suavizar las asperezas.
Se aplica una capa finísima llamada “sisa” [de aspecto rojizo].
Se aplica el oro “en frío” [hojas ligerísimas], para bruñirlo después, cuidadosamente.
Se utilizan de igual manera técnicas como el “estofado” [pintura que cubre el oro e imita las telas reales], así como la llamada “encarnación” [manos y rostro de esculturas cubiertos por yeso, y pintados en mate o pulimento, es decir, dejando sin brillo las superficies u obteniéndose con bruñidores especiales].
Neoclásicos:
Columnas con órdenes clásicos establecidos y en orden.
Elementos como balaustradas o balaustras como parte del ornamento proyectado.
Barrocos
Se respetan órdenes arquitectónicos, pero surge la columna salomónica
La decoración toma forma de racimos de uvas, o incluye motivos vegetales
Claves, ménsulas y ornamento en general se conforman por niños o aves que se devoran el pecho.
Churriguerescos
Órdenes clásicos con mínimo respeto a los cañones originales.
La columna ya no es el soporte, si no la llamada estipite, o pilar de sección rectangular o cuadrada, con entrantes y salientes, siempre más ancha en el centro que en la base.
-Considerada como una característica principal del 1730 al 1781 en la Nueva España
Características Principales
•La pérdida completa de la lógica del arte clásico.
•Alteración de proporciones, variación de perfiles.
•Surge el elemento estípite, ya sea aislado o adherido al paño del retablo [pilastra-estípite].
• Elementos como pirámides y prismas truncados, paralelepípedos, medallones, guirnaldas y ramos, son motivos frecuentes.
• Adornos esculpidos a base de vegetales, sobre fondos geométricos, son temas de diseño recurrentes.
• Se cree que el introductor de la estípite fue Jerónimo de Balbás[originario de Sevilla, España], que trabajó en el altar de los Reyes de la Catedral de México.
• Se transmutan los materiales constructivos: la piedra se labra como si fuera madera.
• Se esculpe la cantera, imitando: cortinajes, bambalinas y cordones.
Querétaro
Santa Clara y Santa Rosa
Puebla
Templo de San Francisco. & Parroquia de San José.
Guanajuato
Templo de San Diego
San Luis Potosí
Capilla de Aranzazu
Hidalgo
Parroquia de Atitalaquia
Guadalajara
Capilla de Aranzazu, en el Convento de San Francisco
Oaxaca
Templo de San Francisco
Yucatán
Templo de Man
Las órdenes mendicantes que llegaron a la Nueva España fueron los franciscanos, dominicos, agustinos y mercedarios. Estas órdenes religiosas desempeñaron un papel fundamental en la evangelización y la construcción de edificaciones religiosas en la región.
Franciscanos
Llegaron en 1523, siendo la primera orden en arribar a la Nueva España.
Se destacaron por su labor educativa, fundando escuelas y colegios para indígenas y mestizos.
Entre sus figuras más importantes se encuentran Fray Pedro de Gante, "el padre de los indios", y Fray Jacobo de Testera, quien desarrolló el "Arte de la lengua mexicana".
Se enfocaron en la evangelización pacífica, utilizando métodos como el aprendizaje de lenguas indígenas y la creación de materiales educativos.
Dominicos
Arribaron en 1526.
Se caracterizaron por su rigor intelectual y su defensa de la ortodoxia católica.
Establecieron importantes centros de estudio, como el Colegio de Santo Tomás en la Ciudad de México.
Figuras relevantes incluyen a Fray Bartolomé de las Casas, defensor de los derechos indígenas, y Fray Domingo de Betanzos, autor de la "Suma y compendio de la historia general de los naturales de esta isla y reino de la Nueva España".
Su método evangelizador era más severo, combinando la persuasión con la imposición.
Agustinos
Llegaron en 1533.
Se distinguieron por su labor misional, estableciendo conventos en zonas remotas del país.
Desarrollaron un importante trabajo en la recopilación y estudio de las lenguas indígenas.
Entre sus miembros destacados se encuentran Fray Andrés de Sahagún, autor de la "Historia General de las Cosas de la Nueva España", y Fray Alonso de Molina, quien elaboró el "Vocabulario de la lengua castellana y mexicana".
Su enfoque evangelizador combinaba la enseñanza religiosa con la introducción de técnicas agrícolas y artesanales.
Mercedarios
Arribaron en 1530.
Su principal misión era la redención de cautivos indígenas en manos de grupos hostiles.
Fundaron conventos y hospitales en diversas regiones del país.
Figuras importantes incluyen a Fray Juan de Zumárraga, primer obispo de la Ciudad de México, y Fray Jerónimo de Mendieta, autor de la "Historia eclesiástica indiana".
Su labor evangelizadora se basaba en la caridad y la asistencia social.
La tipología de los conventos de las órdenes mendicantes en la Nueva España solía seguir un patrón similar, con espacios como claustros, iglesias, capillas, celdas, refectorios y jardines. Estas construcciones reflejaban la austeridad y funcionalidad propias de las órdenes mendicantes.
CLAUSTRO COLONIAL
Era el lugar de reunión de la comunidad, donde se leían los capítulos de la regla de la orden y donde el abad organizaba las distintas tareas a seguir por los monjes.
IGLESIAS COLONIALES
Durante la colonia la iglesia tuvo una gran importancia, pues esta era la única religión permitida en la América Hispánica, por esto estaba encargada de las normas de comportamiento, celebrar las festividades religiosas y llevar los registros de nacimientos, matrimonios y defunciones.
CAPILLAS
Las capillas coloniales se utilizaban principalmente como lugares de culto y oración para la comunidad local. Eran construcciones religiosas donde los colonizadores y la población indígena podían reunirse para celebrar misas, realizar ceremonias religiosas y venerar a sus santos y vírgenes.
La arquitectura de las órdenes mendicantes en la Nueva España se encuentra dividida por estados, con ejemplos destacados en cada región. Algunos estados con importantes construcciones de órdenes mendicantes son Querétaro, Puebla, Guanajuato, San Luis Potosí, Hidalgo, Guadalajara, Oaxaca y Yucatán. Cada estado cuenta con ejemplos representativos de la arquitectura conventual de estas órdenes.
Puebla
Cruz atrial del convento franciscano de Huejotzingo, en Puebla.
CDMX
Templo y exconvento de San Francisco (Ciudad de México).
Guanajuato
Templo de San Diego, Guanajuato.
San Luis Potosí
Templo de Aranzazu, San Luis Potosí.
Valladolid, Yucatán
CUILAPAN, OAXACA
Antiguo convento de Cuilapan, Oaxaca.
Guadalajara
Capilla de Aranzazu, en el Convento de San Francisco.
Actopan, Hidalgo
La misión de las órdenes mendicantes en la Nueva España era principalmente la evangelización de la población indígena, la enseñanza de la doctrina cristiana, la asistencia social y la construcción de edificaciones religiosas. Estas órdenes desempeñaron un papel crucial en la colonización y la difusión del cristianismo en la región.
Concretamente, la misión de las órdenes mendicantes era promover la fe católica a través de la predicación, la enseñanza y la asistencia a los necesitados, todo mientras vivían vidas de pobreza y renunciando a la propiedad personal. Su influencia en la sociedad medieval fue significativa, ya que desempeñaron un papel importante en la educación, la atención médica y la promoción de la fe católica en toda Europa.