Esta página es un homenaje a la memoria de los campesinos colombianos que, forzados por la violencia y el desplazamiento, han tenido que abandonar sus hogares, sus tierras y sus raíces. A través de testimonios orales y canciones, buscamos preservar y dar visibilidad a las historias de quienes han vivido el dolor del desarraigo y la lucha por sobrevivir en un país marcado por el conflicto armado.
Es por esta razón que mencionamos la historia del conflicto armado en Colombia, y tengan un contexto presente para que puedan escuchar la memoria cantada y la memoria contada de esta pagina web.
El conflicto armado en Colombia no empezó de la noche a la mañana. Es el resultado de muchos años de desigualdad, de falta de oportunidades para la gente del campo, de políticos que no escuchan, y de una historia donde la violencia se volvió la forma de resolver los problemas.
1948: Jorge Eliécer Gaitán era un político muy querido por el pueblo, especialmente por los más pobres. Cuando lo mataron en Bogotá, miles de personas salieron a protestar. Eso se convirtió en una guerra en muchas regiones del país entre liberales y conservadores, sobre todo en el campo.
1958: Liberales y conservadores firmaron un acuerdo llamado Frente Nacional, donde se turnaban el poder y prometían dejar de matarse. Aunque bajó la violencia entre ellos, dejaron por fuera a otros sectores: campesinos, jóvenes, estudiantes, sindicatos. No los dejaban participar en política.
1960-1970: Como muchas personas se sentían ignoradas por el Estado, comenzaron a organizarse grupos armados que querían cambiar el país por la fuerza:
Las FARC y el ELN surgieron en 1964.
Luego el EPL y el M-19, que nació después de un fraude electoral.
Muchos de estos grupos se inspiraron en la Revolución Cubana y en ideas socialistas. Querían que los campesinos tuvieran tierra, que la educación fuera para todos, y que el poder no fuera solo de unos pocos.
1980: El negocio de la droga cambió todo. Los carteles empezaron a financiar tanto a guerrillas como a paramilitares. Los paramilitares, apoyados por algunos terratenientes y políticos, querían acabar con las guerrillas, pero terminaron cometiendo muchas masacres y desplazando a miles de personas.
El informe “¡Basta ya!” del Centro Nacional de Memoria Histórica (2013) muestra que los paramilitares fueron responsables de muchos crímenes contra la población civil.