La cancion Nada es eterno nace desde el corazón del barrio, un grito de esperanza y dolor cantado por Yoky Barrios y Juan Pablo Barragán. Destacando una mezcla de rap y folclore, el track pone en palabras el sufrimiento de los jóvenes en Colombia víctimas de la violencia, el abandono y la falta de oportunidades.
Yoky Barrios, rapero y poeta urbano de Bogotá, siempre ha contado historias de barrio, las historias de los señalados, los marginados, los olvidados. En sus versos siempre hay un redoble de tambores, un llamado a la humanidad que se esconde detrás de la estigmatización.
Juan Pablo Barragán, conocido actor y también músico, pone voz a la canción con la sinceridad de quien llega al hueso: la ausencia, el amor, la fe y el anhelo cabezal. Su voz es un amplificador de un mensaje que va más allá del rap y toca las fibras de aquellos que ya han sentido el dolor de la partida de un hijo, un amigo, un amor.
"Nada es eterno" es un saludo a los que ya no están, pero también un grito esperanzador a los que estamos aún aquí, de pie, que no claudicamos y que creemos en algo mejor. Es un llamado a cuidar la vida, a cuidarnos nosotros mismos, a no banalizar la muerte. Porque en un país donde mucha gente ya no existe, esta canción les da nombre y los mantiene con vida.