Entre 1985 y 1989, Panamá vivió uno de los periodos más turbulentos de su historia moderna. Durante estos años, el país fue escenario de asesinatos políticos, represión ciudadana, crisis económica y enfrentamientos con potencias extranjeras.
El asesinato de Hugo Spadafora, las revelaciones de Roberto Díaz Herrera, el Viernes Negro, la guerra económica y finalmente el golpe fallido seguido por la invasión estadounidense, marcaron el fin del régimen militar y el inicio de una nueva etapa democrática.
El 13 de septiembre de 1985, fue encontrado el cuerpo decapitado del médico y opositor político Hugo Spadafora, quien había denunciado a Manuel Antonio Noriega por narcotráfico y abuso de poder.
Este crimen conmocionó a todo el país y provocó una crisis política: el presidente Nicolás Ardito Barletta intentó crear una comisión investigadora, pero las Fuerzas de Defensa lo obligaron a renunciar el 27 de septiembre.
Importancia:
Este hecho marcó el inicio de la desestabilización del país, revelando la represión y corrupción dentro del régimen militar.
El 6 de junio de 1987, el coronel retirado Roberto Díaz Herrera, ex aliado de Noriega, realizó una rueda de prensa en su casa de Altos del Golf.
Allí reveló graves hechos:
Fraude electoral de 1984, que impuso a Barletta como presidente.
Asesinato de Hugo Spadafora, ordenado por Noriega.
Corrupción militar, venta de visas y cuentas secretas.
Consecuencias:
Sus declaraciones desataron una ola de protestas que unieron a estudiantes, empresarios y profesionales.
Fue el detonante de un movimiento nacional de resistencia contra la dictadura.
El 9 de junio de 1987, nació la Cruzada Civilista Nacional, un movimiento pacífico que exigía democracia y justicia.
Miles de panameños protestaron en las calles con banderas blancas y pailas, símbolo de resistencia.
El 10 de julio de 1987, durante la “Gran Marcha Blanca”, el gobierno respondió con violencia.
La policía antimotines, conocida como los “Dobermans”, atacó a los manifestantes con gases lacrimógenos y perdigones.
Este hecho fue conocido como el “Viernes Negro”, dejando:
Más de 600 heridos,
Entre 630 y 700 detenidos,
Mujeres torturadas y maltratadas en cuarteles.
Importancia:
Lejos de apagar las protestas, la represión fortaleció la oposición civil y marcó un punto de no retorno contra el régimen de Noriega.
En 1988, el gobierno de Ronald Reagan impuso severas sanciones económicas a Panamá luego de acusar a Noriega de narcotráfico.
Estas medidas incluyeron:
Congelación de fondos del Banco Nacional de Panamá.
Bloqueo de pagos por el uso del Canal de Panamá.
Cierre temporal de bancos por falta de liquidez
Consecuencias internas:
El país entró en una profunda recesión.
Empresas cerraron y hubo desempleo masivo.
La población sufrió escasez y deterioro de servicios básicos.
Importancia:
Fue una guerra sin armas que debilitó económicamente al régimen y aumentó la presión internacional para su caída.
🔹 El golpe fallido (3 de octubre de 1989):
El mayor Moisés Giroldi lideró un intento de derrocar a Noriega, capturándolo brevemente en La Comandancia.
Sin embargo, dudó en actuar, permitiendo que el general pidiera ayuda a tropas leales.
El golpe fracasó y diez oficiales fueron ejecutados, en lo que se conoció como la Masacre de Albrook.
🔹 La invasión estadounidense (20 de diciembre de 1989):
EE. UU. lanzó la Operación Causa Justa con más de 26,000 soldados, bombardeando puntos estratégicos como El Chorrillo, Río Hato y La Comandancia.
El barrio de El Chorrillo fue destruido y miles de personas quedaron sin hogar.
El 3 de enero de 1990, Noriega se rindió, y Guillermo Endara asumió como presidente, restaurando la democracia.
Consecuencias:
Fin del régimen militar.
Disolución de las Fuerzas de Defensa.
Inicio de la transición democrática
Miles de víctimas y daños materiales.