Las palabras castellano y español son correctas para referirnos al idioma que hablamos. Aun siendo sinónimos, se prefiere el término español, pues este vocablo tiene sólo una referencia: la lengua común que emplean hoy cerca de cuatrocientos millones de personas en España, varios países de América y del mundo. Además, es la denominación que se utiliza internacionalmente, por ejemplo: Spanish en inglés, espagnol en francés, Spanisch en alemán, spagnolo en italiano. Castellano, en cambio, puede designar cualquiera de los tres conceptos siguientes: 1) el dialecto románico nacido en el Reino de Castilla durante la Edad Media, 2) el dialecto del español que se habla actualmente en esa región, o 3) la lengua española en general. Si bien nuestra lengua se puede nombrar español o castellano, resulta preferible el primer vocablo por carecer de ambigüedad.