Las aplicaciones de radio brindan a los usuarios un fácil acceso para escuchar su estación favorita, así como millas de otras estaciones. Desde programas de entrevistas y programas de variedades hasta transmisiones de música y deportes.
El crecimiento de las estaciones de radio por internet
A lo largo de la historia de la radio en línea, la evolución ocurrió rápidamente. Para 1996, Virgin Radio en Londres se había convertido en la primera estación en Europa en comenzar a transmitir su señal FM en vivo por internet las 24 horas todos los días.
A fines de la década de 1990, el potencial de la radio por internet ya había atraído una cantidad considerable de atención por parte de posibles inversores y equipos de marketing. Las empresas estaban ansiosas por ver cómo podían expandir su alcance involucrándose en la transmisión por internet, tal como habían invertido antes en canales de FM/AM.
En 1998, la empresa Broadcast.com hizo una IPO con la que le abría las puertas a la gente del común para comprar acciones. Esa Oferta Pública Inicial (IPO, por sus siglas en inglés) estableció un récord por el mayor aumento de precio de acciones en los Estados Unidos.
Inicialmente, el precio de oferta de Broadcast.com comenzaba en 18 dólares por acción y saltó a 68 dólares el primer día de negociación. Lo que más llamó la atención de esta exitosa salida al mercado de acciones fue el hecho de que Broadcasting.com estaba perdiendo mucho dinero por esos días.
Y fue tal su éxito que en 1999, tan solo un año después, Yahoo! compró la marca por 5.700 millones de dólares.
A medida que la tecnología siguió evolucionando, creció el potencial de la radio online. La transmisión de audio a través del protocolo HTTP hizo que el streaming de radio por internet fuera una posibilidad para varias cadenas.
Además, en el año 2000, las empresas comenzaron a buscar formas de hacer más económico el uso de su ancho de banda. El resultado fue una radio más eficiente y eficaz.
El surgimiento de nuevos formatos de archivos de audio también significó que las empresas pudieran comenzar a experimentar con la compresión de sus archivos de sonido y brindar calidad sin la necesidad de usar demasiados datos.
Esto significó que también se volvió más fácil para las personas que escuchaban la radio por internet acceder a las transmisiones que en sus teléfonos inteligentes y tabletas. Se hizo más fácil implementar la radio en varias partes de su vida diaria, al igual que la estación de radio tradicional.
Conclusión
La radio por internet les abrió las puertas a muchas personas que querían crear sus propias estaciones y no habían podido hacerlo por los elevados costos y las trabas legales existentes, sujetas a licitaciones y permisos para su montaje.
Sin embargo, al haber una explosión de emisoras por internet, la gran mayoría de ellas mal producidas y programadas y sin contenidos en vivo atractivos, estas estaciones no han logrado las audiencias esperadas por sus creadores y se pierden en el océano inmenso de la red.
Sin embargo, aunque estas emisoras solo por internet no han funcionado, hoy se hace imperativo que las emisoras tradicionales, tanto en AM como en FM, retransmitan su señal por la red, logrando así un mayor alcance, incluso global.
Pero lo curioso del caso es que lo que se vio en un principio como un gran aliado de la radio terminó convirtiéndose en su principal enemigo, ante la evolución hacia las plataformas de streaming que permiten a los usuarios escoger sus canciones preferidas cuando lo deseen.
Además, se abrieron las puertas a posibilidades como los pódcasts, que ofrecen un espacio para programas hablados de diferentes contenidos especializados y enfocados a nichos más pequeños, robándole de esta forma audiencia a la radio tradicional.
Todos estos avances no deben ser mirados con temor. Por el contrario, hay que entender que la radio no se debe quedar con su manera tradicional de transmitir, sino que, más bien, debe aprovechar todas las opciones existentes para cautivar más y más público.