Apoyo Mutuo Agrícola (AMA) PR nace tras el paso del huracán Fiona en 2022, como una respuesta directa a las necesidades urgentes de lxs pequeñxs agricultorxs. Después de un desastre, su situación de precariedad se agrava por las pérdidas en cosechas y daños a sus fincas — poniendo en riesgo no solo su sustento, sino también la seguridad alimentaria, la salud física y emocional de nuestras comunidades. Así surgieron los AgroMercados para la Sanación Liberadora (ahora conocidos como el AgroMercado Comunitario), espacios creados para dar salida a los productos del campo y, a la vez, ofrecer alternativas de salud como acupuntura, masajes y terapias comunitarias.
AMA está compuesto por organizadorxs comunitarixs, educadorxs, sanadorxs y activistas con experiencia tanto en Borikén como en la diáspora. Muchxs de nosotrxs venimos colaborando desde antes del huracán María en 2017, construyendo redes de apoyo y estrategias para la justicia social. Nos distingue una diversidad de géneros, generaciones, saberes, creencias religiosas y espirituales — una riqueza esencial para el trabajo que hacemos y el mundo que soñamos.
En la práctica, esta diversidad se refleja en las muchas caras de nuestro lema: “nos tenemos”. Estamos profundamente agradecidxs por lxs compañerxs, aliadxs y familia extendida que han ofrecido manos, abrazos, sabiduría y apoyo económico para seguir caminando juntxs, construyendo otros futuros posibles.
En Apoyo Mutuo Agrícola trabajamos desde la Agroecología por el bienestar y la salud integral, física-mental-espiritual, para la ruralía en nuestro archipiélago. Defendemos la cultura, la herencia y el aprendizaje, a través de la educación, investigación y el intercambio de saberes.
Impulsamos y nos sumamos a procesos que encaminan la soberanía alimentaria de nuestra isla, mediante el apoyo de pequeñxs y medianxs agricultorxs y agroproductorxs, trabajando por la justicia social desde el apoyo mutuo.
Visionamos un pueblo capaz de alimentarse de lo producido localmente por nuestros pequeñxs y medianxs agricultorxs y agroproductorxs, quienes a su vez viven dignamente. Visionamos jóvenes trabajando el campo con orgullo, curiosidad y esperanza en su futuro.
Soñamos con un Puerto Rico – la isla y su gente – saludable, soberano, próspero y socialmente justo.