La obra debe ajustarse al Plan Regulador Comunal y a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC).
No puede exceder los límites de ocupación y constructibilidad del terreno.
Debe garantizar condiciones de seguridad estructural y habitabilidad.
En caso de condominios o terrenos en copropiedad, se requiere autorización de los copropietarios.
Certificado de Informaciones Previas (CIP), emitido por la municipalidad.
Estudio de impacto ambiental o vial, si corresponde.
Memoria de cálculo estructural, firmada por un ingeniero calculista (si aplica), y proyectos de especialidades (electricidad, agua, alcantarillado y gas).