El año 2020 representa un punto final para proyectos que han cobrado impulso en los últimos 10 años. Los pronósticos dicen que será el punto de inflexión desde el cual juzgar el progreso de la tecnología del siglo XXI.
¡Autos voladores! ¡Mayordomos robots! ¡Hoteles en el espacio! Por décadas los futuristas han estado prometiéndonos todo tipo de inventos fantásticos. Por muchos de ellos seguimos esperando. Por ejemplo, en el 2000 se pronosticó que 10 años después veríamos el "aromavisión", un televisor que emitiría olores, ideal para abrir el apetito. Claro que equivocarse sobre el futuro es parte de la diversión. No obstante, otros desarrollos están a la vuelta de la esquina. Autos autónomos, dispositivos y sensores para hacernos la vida más fácil, drones repartidores o robots en el supermercado son previsiones más que optimistas. ¿Para cuándo? En tres años. El 2020 está programado para ser un año clave para la tecnología.
Fuente: aeTecno
La inteligencia artificial tiene rasgos cada vez más humanos y no hay mejor ejemplo que los robots. La capacidad de los autómatas para llevar a cabo tareas complejas, antes asignadas a las personas, ha llevado a pensar que muchos empleos tienen los días contados.
Los robots tendrán un impacto significativo en los negocios y en la vida de las personas y no falta mucho para que cambien el paradigma en el que nos manejamos como sociedad.
El año pasado, la firma de investigación International Data Corp dio a conocer sus principales predicciones para la robótica mundial para los próximos años. Para 2020, el crecimiento de esta industria llevará a un aumento en la cantidad de puestos relacionados con la robótica en 35%, mientras que el salario promedio se elevará en 60%. Para ese entonces, se prevé que la robótica enfrente una regulación por parte de los gobiernos con el fin de preservar los trabajos y abordar las preocupaciones sobre seguridad y privacidad.
En el 2020, los Juegos Olímpicos en Japón (el país con más patentes en inteligencia artificial) ofrecerán una oportunidad excepcional para que se haga un amplio despliegue de robótica, exponiendo esta tecnología en todo su potencial.
La impresión 3D, por la que un objeto tridimensional es creado mediante la superposición de capas de material, es una tecnología en crecimiento que ha abierto una nueva puerta de posibilidades en distintas industrias, y la salud es una de las más destacadas al permitir la impresión de órganos y prótesis. Según dijo el inventor y futurista Ray Kurzweil a CNN, el 2020 será un año de despegue para las impresoras 3D, las cuales constituirán la próxima revolución tecnológica. Este nuevo sistema de fabricación traerá grandes cambios en los modelos de negocio actuales. Según un análisis de la empresa consultora de tecnología Gartner, se prevé que en 2020 se vendan 6,7 millones de impresoras 3D. La compañía IDC predice además que el sector generará US$35.000 millones en ingresos para esa fecha.
El revolucionario medio de transporte ideado en 2012 por el fundador y CEO de SpaceX, Elon Musk, fue tildado por muchos como una fantasía. Sin embargo, el invento está cada vez más cerca de ser una realidad.
En teoría, Hyperloop propulsaría un vehículo a través de un tubo de presión reducida alcanzando alta velocidad. De acuerdo con Musk, se podría viajar de Los Angeles a San Francisco en tan solo 30 minutos (un viaje que tarda una hora en avión y seis horas en auto).
En los últimos años se han creado varios equipos interdisciplinarios que tienen como tarea avanzar en la tecnología necesaria para hacer del concepto pensado por Musk el transporte del futuro.
Según la empresa TransPod, una de las firmas que trabaja en el desarrollo de este medio de transporte, el 2020 podría ser el año en el que se inaugure el primer Hyperloop operativo y comercialmente viable. Se habla de Dubái (Emiratos Árabes) como su posible ubicación. También se ha hablado de posibles rutas en China y en Rusia.
Según la compañía tecnológica IBM, la construcción de un ordenador funcional basado en los principios de la mecánica cuántica será una realidad en unos pocos años. La computación cuántica está basada en cúbits y tiene una mayor velocidad de procesamiento que una computadora ordinaria.
Una computadora cuántica trabaja en paralelo, resolviendo un número exponencial de tareas en simultáneo, mientras que un PC normal lo hace secuencialmente, una a la vez. Las aplicaciones prácticas de la computación cuántica son infinitas y su impacto en la industria farmacéutica y la inteligencia artificial promete revolucionar estas industrias, mejorando la calidad de vida de los seres humanos. Además, facilitará el entendimiento de los fundamentos de la física moderna.
Un centro abierto y colaborativo, que pone en el centro la tecnología pero también el talento, es la propuesta que hace ABB Robotics a las empresas industriales, centros tecnológicos, universidades y profesionales interesados en innovar a través de la robótica y la visión 3D.
Fuente: info PLC