Como reconocimiento a su labor en pro de la villa, se le ha erigido La Felguera, en 1895, un monumento obra del escritor J. Suñol, que actualmente se halla en el parque municipal (frente a la iglesia de San Pedro).
Fallecimiento
Cuando abrió el primer horno alto, que llevó por nombre Nuestra Señora del Pilar, fue a vivir con él su única hija, Pilar Duro, que aún era una niña. La prematura muerte de Pilar a los 26 años le produjo una enorme tristeza que agudizó sus continuos problemas de salud. Tras varias visitas a Madrid para ser tratado, regresó a La Felguera, donde falleció en la tarde del 11 de marzo de 1886, momento en el que repicaron las campanas de la iglesia (donde se celebraría un multitudinario funeral) y simultáneamente las sirenas de las fábricas.