Tomates
Calabacines
Pimientos
Maiz
Nuestro Huerto
Queridas Familias,
Desde hace ya muchos años, el huerto de nuestro cole permite que nuestros hijos e hijas aprendan multitud de realidades asociadas a la naturaleza: como el crecimiento de plantas y hortalizas en un entorno natural, observar la evolución y el resultado de algo que en su momento plantaron y cuidaron, valorar el esfuerzo y trabajo que conlleva cultivar los alimentos que llenan nuestros platos y nos aportan salud, conocer la estacionalidad y su relación con el cuidado y respeto medioambiental, entre otros muchos aspectos.
Por ello, el huerto es para todos y todas una herramienta indispensable con la cual se pueden enseñar valores, despertar sensibilidades y el interés por el medio ambiente. Además, a partir de este curso, el huerto aumenta su capacidad docente integrando una estación meteorológica con la que aprender, integrar y asociar fenómenos naturales. No todos los colegios disponen de un espacio así, por lo que nos podemos considerar privilegiados y privilegiadas.
Hace muchos años hubo un grupo de papás, mamás y profesorado del colegio muy entusiasmado y comprometido, que aportaron de su tiempo y esfuerzo personal para crear el huerto y mantenerlo en condiciones año tras año.
Hoy en día el huerto adolece de esa ayuda, y esta carencia hace que el huerto escolar sea humanamente insostenible.
Actualmente, a efectos prácticos, la gestión del huerto a lo largo de cada curso recae básicamente sobre una profesora y un papá, que no tienen necesariamente grandes nociones de horticultura, pero hacen lo posible para que se mantenga en pie, gracias también a la ayuda puntual de otras personas que entienden de horticultura y agronomía.
Un huerto escolar no necesita mucho trabajo (si hay ayuda suficiente), pero sí una atención constante durante todas las estaciones del año (incluido verano) para mantener la tierra y las instalaciones en condiciones. Hay tareas que se encomiendan a los niños y niñas durante el curso, y es bueno que ellos las lleven a cabo. Pero hay otras tareas que solo pueden desarrollarlas personas adultas: mamás, papás, abuelos, abuelas, profesores y profesoras.
Por lo tanto, se ha decidido que a partir de ahora, para que el huerto subsista, la atención y la ayuda directa que el huerto tiene que recibir debe estar equilibrada y compartida entre el profesorado y las familias:
- El colegio se compromete a que la mayor parte del profesorado se implique en el huerto con tareas esporádicas, que se coordinarán cada mes para hacerlas coincidir con un horario que les convenga.
- Por parte de las familias, se exige un mínimo de personas que se comprometan a dar de su tiempo, no necesariamente en horario escolar, para llevar a cabo tareas propias del huerto (no es necesario tener conocimientos de horticultura).
Por lo tanto, desde el AMPA y junto con la Dirección del colegio, queremos transmitir este mensaje de auxilio e invitar a papás y mamás, abuelos y abuelas, a contribuir en el mantenimiento del huerto, que es de todos y todas.
Si estáis interesados/as en ayudar, podéis enviar un e-mail a Dani: danigraphie@gmail.com
Atentamente,
AMPA CEIP El Parque