Cualquier cambio drástico en la dinámica familiar puede generar un conflicto que requiera la ayuda profesional, no siempre se debe esperar a una situación "sin salida" para acceder a intervención psicológica , desde factores que afecten la interacción familiar, empezando por lo biológico como el cambio hormonal de un adolescente, se puede empezar a trabajar en el núcleo familiar , con el fin de que adquieran herramientas funcionales que aporten a una regulación en los vínculos afectivos.
Los principales objetivos de la terapia familiar son:
Encontrar soluciones prácticas y reales a los problemas dentro de la dinámica familiar.
Aportar en el funcionamiento familiar pautas de comprensión desde la empatía.
Brindar estrategias que incrementen el apoyo emocional en el núcleo familiar, que les aporte en el desarrollo de habilidades para la resolución de conflictos.
“La terapia sistémica no reinventa lo que la naturaleza ha creado, pero sí por medio de ella se logra conocer cómo operan los organismos, controlar la ansiedad y aprender a adaptarse mejor a los momentos afortunados y desafortunados de la vida, la terapia estaría dando a la naturaleza más probabilidades de éxito”.
- Murray Bowen, 1978.