México. La historia de esta comunidad es representativa de muchas localidades rurales en la región y puede ser contextualizada dentro de los eventos más amplios que han moldeado la historia de Morelos y del país.
Antes de la llegada de los españoles, la región donde se encuentra Amelaco de Bonfil estaba habitada por varios grupos indígenas, principalmente los tlahuicas, quienes eran conocidos por sus habilidades agrícolas y su organización social. Estos pueblos desarrollaron una cultura rica y compleja, con tradiciones que perduran en parte hasta nuestros días.
Con la llegada de los españoles en el siglo XVI, la región de Morelos fue conquistada y sometida al dominio colonial. La introducción de nuevos cultivos, como la caña de azúcar, transformó la economía local. Las haciendas azucareras se convirtieron en una parte importante de la estructura económica y social de la región, y las comunidades indígenas fueron forzadas a trabajar en estas haciendas bajo condiciones difíciles.
Durante la Guerra de Independencia de México (1810-1821), Morelos fue escenario de importantes batallas y movimientos insurgentes. La región fue una de las principales áreas de operación del ejército insurgente. Después de la independencia, la estructura agraria de la región continuó dominada por grandes haciendas.
A principios del siglo XX, la Revolución Mexicana (1910-1920) tuvo un impacto profundo en Morelos. Emiliano Zapata, uno de los líderes más emblemáticos de la revolución, era oriundo de Anenecuilco, cerca de Amelaco de Bonfil. La lucha zapatista se centró en la reforma agraria y la devolución de tierras a los campesinos, lo cual tuvo un efecto transformador en la región.