La difusión ultrasónica permite la suspensión de los aceites esenciales en el aire y cuando respiramos se convierten en líquidos volátiles que se incorporan a nuestro organismo con todos sus beneficios.
Aromatiza el hogar a través de las varillas, las cuales evaporan la fragancia y, al contacto con el aire, el aroma se propaga por toda la estancia.