El alojamiento combina la paz del campo con la cercanía a la ciudad. Ubicado en un entorno natural y tranquilo, está a solo unos minutos en coche del centro histórico de Jerez. Es el lugar ideal para quienes desean desconectar rodeados de naturaleza, sin renunciar al acceso a la cultura, el flamenco y la gastronomía local. Perfecto para descansar, hacer rutas de senderismo o descubrir bodegas y pueblos blancos de la zona.
Acceso directo a la vivienda a través de una puerta con cristaleras. Al abrir las cortinas, se puede disfrutar del paisaje, creando una bienvenida luminosa y agradable. Un espacio sencillo y funcional para comenzar la estancia.
Espacio luminoso y acogedor, pensado para relajarse o disfrutar de una comida tranquila. Cuenta con una mesa de comedor, chimenea y dos sofás. Ideal para descansar tras la playa o compartir momentos agradables en un ambiente relajado. La cocina, funcional y bien equipada, dispone de vitro, horno, frigorífico, microondas, cafetera, tostadora, lavadora, fregadero y menaje básico. Todo lo necesario para preparar comidas sencillas y sentirse como en casa.
Un refugio íntimo y lleno de calidez en la planta superior de la casa. Esta acogedora habitación abuhardillada cuenta con una cama doble bajo vigas de madera, luz tenue y un cabecero pintado a mano con detalles florales que aportan un aire romántico y artesanal. La atmósfera es tranquila, ideal para descansar y desconectar.
El baño de uso exclusivo para esta habitación se encuentra en la planta baja. Un espacio con carácter, donde destaca una cómoda antigua transformada en mueble de lavabo, suelos de mármol veteado y un mural cerámico pintado a mano en la zona de ducha, que añade un toque artístico y original.
Una estancia con carácter y detalles únicos. El cabecero pintado a mano con motivos florales aporta un aire artístico y delicado al espacio, creando una atmósfera acogedora y original. La habitación cuenta con cama doble, luz natural y acceso directo a un baño privado cuidadosamente decorado.
En el baño, los protagonistas son unos azulejos pintados a mano que representan a una figura femenina de inspiración romana, un detalle singular que convierte este espacio en algo más que funcional: una pequeña obra de arte.
Esta habitación doble ofrece un espacio íntimo y funcional con baño integrado. El cabecero es una pieza singular: dos cuadros enmarcados por azulejos pintados a mano que aportan un aire artístico y marinero, lleno de personalidad. La combinación de estos elementos crea un ambiente acogedor y con encanto.
El baño en suite mantiene el mismo cuidado en los detalles, con una elegante ducha revestida en mármol, lavabo de cerámica y luz natural. Un equilibrio perfecto entre lo rústico y lo moderno, pensado para el descanso y la comodidad.