Recorrer las tabernas centenarias de Madrid es hacer un viaje en el tiempo a través de la gastronomía y la historia de la ciudad. Estos locales no solo sirven comida y bebida, sino que conservan el alma de un Madrid que ya no existe.
He diseñado una ruta optimizada por cercanía, agrupando las tabernas en dos zonas principales que se pueden recorrer a pie fácilmente. La he llamado:
Esta ruta te llevará por locales que han visto pasar generaciones, conservando sus mostradores de estaño, sus azulejos de Talavera y sus recetas legendarias. La dividimos en dos actos, que puedes hacer seguidos o en días diferentes.
Este tramo se concentra en el núcleo histórico de Madrid, alrededor de la Plaza Mayor y la Puerta del Sol. Aquí se encuentran algunas de las tabernas más antiguas y emblemáticas.
Temática: El Madrid castizo, los sabores de siempre y la historia en cada rincón.
Duración estimada: 2 - 3 horas, dependiendo del tiempo en cada parada.
Recorrido y Paradas Sugeridas:
Inicio en Bodega La Ardosa (Calle de Colón, 13 - Zona Malasaña/Tribunal):
Fundada en 1892. Aunque está un poco al norte del resto, es el punto de partida perfecto. Famosa por su vermut de grifo, su cerveza checa y una de las mejores tortillas de patata de Madrid. Tendrás que agacharte para pasar por debajo de la barra, una de sus señas de identidad.
Casa Labra (Calle de Tetuán, 12 - Junto a Sol):
Fundada en 1860. Un templo sagrado para los madrileños. Es famoso por sus soldaditos de pavía (tacos de bacalao rebozado) y sus croquetas de bacalao. Aquí, en la clandestinidad, se fundó el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en 1879. Pide en la barra y sal a comerlo a la calle o en sus mesas altas.
Lhardy (Carrera de San Jerónimo, 8 - Cerca de Sol):
Fundado en 1839. Más que una taberna, es una institución. Su tienda en la planta baja es famosa por su consomé, que se sirve directamente de un samovar de plata. En su restaurante de la planta superior se han decidido asuntos de estado. Tomar un consomé aquí en un día de frío es una experiencia única.
Restaurante Botín (Calle de Cuchilleros, 17 - Plaza Mayor):
Fundado en 1725. Figura en el Libro Guinness de los Récords como el restaurante más antiguo del mundo. Su especialidad es el cochinillo y el cordero asado en su horno de leña original. Aunque es más un restaurante para sentarse, su fachada y el ambiente de la calle Cuchilleros son imprescindibles en esta ruta. Hemingway era un cliente habitual.
Los Galayos (Calle de Botoneras, 5 - Plaza Mayor):
Fundado en 1894. Situado en plena Plaza Mayor, es un clásico con varios ambientes (barra, salones, terraza). Ideal para probar raciones tradicionales como los callos a la madrileña o el rabo de toro. Su barra es un lugar perfecto para hacer una parada y sentir el pulso de la plaza.
Este segundo tramo te sumerge en el encanto bohemio del Barrio de las Letras, donde escritores como Cervantes o Lope de Vega pasearon y vivieron. Las tabernas aquí tienen un sabor literario.
Temática: La bohemia del Siglo de Oro, el vermut y las tapas con historia literaria.
Duración estimada: 1.5 - 2 horas.
Recorrido y Paradas Sugeridas:
Inicio en Casa Alberto (Calle de las Huertas, 18):
Fundada en 1827. Se encuentra en el mismo edificio donde Miguel de Cervantes vivió y escribió "Los trabajos de Persiles y Sigismunda". Es una de las tabernas más bonitas de Madrid, con una espectacular barra de ónix y madera labrada. Pide un vermut de grifo (excelente) y prueba su tapa de rabo de toro o sus callos.
Taberna La Dolores (Plaza de Jesús, 4 - Frente a la Basílica de Jesús de Medinaceli):
Fundada en 1908. Famosa por su espectacular fachada de azulejos de cerámica. Es un lugar perfecto para tomar una caña bien tirada y una gilda o un canapé de anchoas. Siempre está animada y es un punto de encuentro clásico del barrio.
Casa González (Calle del León, 12):
Fundada en 1931. Mitad tienda de ultramarinos, mitad bar de vinos. Es un lugar con un encanto especial para sentarse tranquilamente a disfrutar de una tabla de excelentes quesos y embutidos ibéricos con una buena copa de vino. Su ambiente te transporta a otra época.
Taberna del Abuelo (Calle de la Victoria, 12):
Fundada en 1906. Un templo dedicado a las gambas. Las sirven al ajillo, a la plancha o cocidas. El local es pequeño y suele estar lleno, pero el aroma a ajo y el sabor de sus gambas recién hechas son una experiencia que no te puedes perder.
Final en Casa Toni (Calle de la Cruz, 14):
Fundada en 1959 (aunque no es centenaria, su espíritu y oferta la hacen merecedora de estar en la ruta). Es el lugar perfecto para terminar si te gustan las raciones de casquería: mollejas, entresijos, zarajos... todo hecho a la plancha. Una experiencia auténtica y deliciosa para los más atrevidos.
Esta ruta es una inmersión total en la cultura madrileña. Cada parada es un capítulo de la historia de la ciudad. ¡Que la disfrutes!
Más allá de su antigüedad y su excelente comida, muchas de estas tabernas centenarias esconden secretos, anécdotas y detalles únicos que sin duda te sorprenderán. Aquí te desvelo algunos de los más especiales de la ruta que te preparé:
Bodega La Ardosa (1892): El Pasadizo bajo la Barra
La Sorpresa: Para acceder a un pequeño salón interior, tienes que agacharte y pasar literalmente por debajo de la barra de estaño. No es una metáfora. Es un pequeño pasadizo que se ha mantenido intacto. Ver a los clientes y a los camareros agacharse para cruzar es un espectáculo único y una seña de identidad que te transporta a otra época, cuando el espacio se aprovechaba de formas hoy impensables.
Casa Labra (1860): La Cuna Clandestina del Socialismo Español
La Sorpresa: Este lugar es un pedazo de la historia política de España. El 2 de mayo de 1879, en la clandestinidad, un grupo de 25 personas liderado por Pablo Iglesias Posse se reunió aquí para fundar el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Hay una placa de mármol en el local que conmemora este hecho. Estarás comiendo un simple (pero delicioso) taco de bacalao en el mismo lugar donde nació uno de los partidos más importantes de la historia del país.
Lhardy (1839): El Samovar de Plata y el Espejo de los Conspiradores
La Sorpresa: Al entrar en la tienda, verás un elegante samovar (una especie de tetera/dispensador ruso) de plata del que se sirve directamente su famoso consomé caliente. Es un ritual que se mantiene desde el siglo XIX. Además, se dice que el gran espejo del salón principal fue testigo de innumerables conspiraciones políticas y complots para derrocar gobiernos. La frase "Esto se arregla en Lhardy" se hizo popular en el Madrid del siglo XIX.
Restaurante Botín (1725): El Horno que Nunca se Apaga y la Firma de Hemingway
La Sorpresa: Su horno de leña, el corazón del restaurante, ha estado en funcionamiento continuo desde su fundación en 1725. ¡Nunca se ha apagado! Se dice que por la noche se mantiene a baja temperatura para no romperse. Además, el escritor Ernest Hemingway era un cliente tan asiduo que menciona el restaurante en su novela Fiesta (The Sun Also Rises), escribiendo: "Comimos cochinillo asado en Botín". Puedes sentarte en el mismo rincón donde él solía hacerlo.
Casa Alberto (1827): La Vivienda de Cervantes y el Grifo de Vermut con Historia
La Sorpresa: La taberna está ubicada en el mismo edificio donde Miguel de Cervantes vivió entre 1613 y 1615, y donde escribió la segunda parte del Quijote y Los trabajos de Persiles y Sigismunda. Estás tomando un vermut en un lugar literalmente habitado por el genio de la literatura universal. Además, su antiguo y ornamentado grifo de vermut, del que sigue manando la bebida, es uno de los más antiguos y bonitos de Madrid.
Taberna La Dolores (1908): La Fachada que es una Obra de Arte
La Sorpresa: Lo que realmente te dejará boquiabierto es su fachada. Está completamente cubierta por espectaculares paneles de azulejos de cerámica pintados a mano, obra de la casa Alfonso Romero. Representan escenas costumbristas y anuncios de la época. Es una de las fachadas más fotografiadas de Madrid y un ejemplo magnífico de la publicidad de principios del siglo XX convertida en arte urbano.
Casa González (1931): La Resistencia Cultural durante el Franquismo
La Sorpresa: Durante la dictadura de Franco, este local (mitad tienda, mitad bar) se convirtió en un refugio para intelectuales, artistas y políticos republicanos en la clandestinidad. Detrás de su apariencia de simple tienda de ultramarinos, se organizaban tertulias y reuniones culturales que mantenían viva la llama de la libertad. Sentarse a tomar un vino aquí es conectar con ese pasado de resistencia silenciosa.
Cada una de estas tabernas es un museo viviente. La sorpresa no está solo en el paladar, sino en las historias que sus muros susurran.
He preparado un mapa interactivo en Google Maps con la "Ruta del Alma de Madrid". En cada parada he incluido el nombre de la taberna, su año de fundación y, lo más importante, una nota sobre "La Sorpresa" que esconde cada lugar para que no te pierdas ningún detalle cuando la visites.
La ruta está dividida en dos capas, correspondiendo a los dos "Actos" que te propuse, para que puedas activarlas o desactivarlas según la zona que vayas a recorrer.
Aquí tienes el enlace al mapa interactivo:
Ruta Especial: Tabernas Centenarias
Acto I: El Corazón de los Austrias
Acto II: El Barrio de las Letras
(Puedes abrir este enlace en tu teléfono para usarlo como guía mientras caminas por Madrid)
Abre el enlace: Te llevará a una vista de Google My Maps.
Explora las capas: En la leyenda de la izquierda, verás las dos partes de la ruta:
Acto I: El Corazón de los Austrias (Marcadores en color vino tinto 🍷)
Acto II: El Barrio de las Letras (Marcadores en color ámbar 🍺)
Haz clic en cada marcador: Al seleccionar una taberna en el mapa o en la lista, se desplegará una tarjeta con la siguiente información:
Nombre de la Taberna
Año de Fundación
⭐ La Sorpresa: Un breve recordatorio del detalle único o la anécdota histórica que hace especial a ese lugar.
Dirección
A continuación, te dejo un resumen del contenido del mapa para que lo tengas también a mano:
Acto I: El Corazón de los Austrias y la Plaza Mayor
1. Bodega La Ardosa (1892):
⭐ La Sorpresa: ¡Pasa por debajo de la barra! Hay un pasadizo para acceder a un salón interior. No te olvides de probar su tortilla.
2. Casa Labra (1860):
⭐ La Sorpresa: Estás en la cuna del socialismo español. Aquí se fundó el PSOE en 1879. Pide sus soldaditos de pavía (bacalao).
3. Lhardy (1839):
⭐ La Sorpresa: Pide un consomé caliente servido desde su samovar de plata. Estás en el lugar donde se cerraban tratos y conspiraciones.
4. Restaurante Botín (1725):
⭐ La Sorpresa: ¡El restaurante más antiguo del mundo! Su horno de leña lleva funcionando sin apagarse desde su fundación.
5. Los Galayos (1894):
⭐ La Sorpresa: Disfruta de la historia en plena Plaza Mayor. Fue frecuentado por la Generación del 27 y tiene salones con nombres de toreros.
Acto II: El Barrio de las Letras y sus Joyas Escondidas
1. Casa Alberto (1827):
⭐ La Sorpresa: Estás en el edificio donde vivió Cervantes. Pide un vermut de su histórico grifo y brinda por el autor del Quijote.
2. Taberna La Dolores (1908):
⭐ La Sorpresa: Su fachada de azulejos de cerámica es una obra de arte publicitario de principios del siglo XX. Ideal para una foto y una caña.
3. Casa González (1931):
⭐ La Sorpresa: Fue un refugio de intelectuales y republicanos durante el franquismo. Un lugar para disfrutar de buenos quesos y vinos con historia.
4. Taberna del Abuelo (1906):
⭐ La Sorpresa: El paraíso de las gambas. El aroma a ajo que inunda el local es su seña de identidad. Pídelas al ajillo.
5. Casa Toni (1959):
⭐ La Sorpresa: El templo de la casquería. Atrévete con sus raciones de oreja, mollejas o zarajos a la plancha. Sabor castizo puro.