Datos a fecha de 3 de Junio 2020
En Junio de 2020 existían 106 personas presas positivas de covid, 926 en cuarentena, 1633 recuperadas y 3 fallecidas. Esto supone una tasa de contagio del 2,06% de la población reclusa, frente a la media de contagio nacional que se situaba en aproximadamente en el 1%.
En el caso de los trabajadores es curioso como existiendo más positivos (234), el número de personas en cuarentena es significativamente menor (478). El número de trabajadores recuperados se situaba en 1360 con 5 fallecidos, lo que daba como resultado una tasa de contagio del 1,89%.
Se puede concluir con estos datos que el riesgo de contagio para las personas vinculadas al entorno de los centros penitenciarios fue mayor durante el primer periodo de la pandemia, y que aunque los trabajadores fueron la principal vía de entrada del virus a las cárceles, fueron los presos quienes sufrieron la tasa más alta de cuarentena/aislamiento. Como bien acuñaron desde el colectivo abaixoosmuros; Covid + cárcel = doble condena.
El efecto de la pandemia ha puesto en evidencia todos aquellos problemas que ya se venían arrastrando de antes en muchos entornos, entre ellos los centro penitenciarios, y los centros de mayores.
En ambos casos la mala gestión de las tasas de ocupación, la falta de preocupación por anteponer las necesidades de espacios, tiempo y cuidados al factor económico ha dado como resultado cifras de fallecimientos y enfermedades derivadas cuya repercusión solo agranda aún más las barreras de quienes ya se encontraban en una situación de vulnerabilidad.