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UN GRITO QUE NADIE ESCUCHA
A veces, somos o parecemos serlo, pero pocas veces damos lo que realmente podemos, aislándonos del problema o conflicto, por no pertenecernos. Es algo que nunca he podido entender, en un mundo tan golpeado por la indiferencia y el egoísmo. Una cosa es evitar la contienda o la guerra, otra muy diferente es no ayudar al que lo necesita con perentoriedad.
¡DE LA PAZ QUE TE DIGO!
He pensado tanto, en el deseo sincero
que muchos expresan sobre el perdón,
hablando de un tema que requiere de la razón,
en un mundo tan caótico y ausente de amor,
atribulado por el poder y la autoridad,
que están acordes, con la ideología y
la satisfacción del grupo agresor.
En la vida hay que tener cuidado,
en donde nos metemos resultando inmerso
en el juego de algunos, que actúan, sin respeto
por la vida siendo protagonistas de la maldad y el dolor.
¿Dónde está la solución? Posiblemente, en la buena acción.
¿De quién? De los provistos de un gran respeto por la existencia, teniendo en cuenta lo que Jesús nos enseñó.
Esto es un claro clamor por la paz y la consideración,
sin importar lo que nos separa,
luchemos por ayudar para no destruir la ilusión.
Ahora, es tiempo de unirnos para suplicar,
que no haya más matazón.
Todos en coro, levantando la voz,
demostrando nuestra solidaridad y compasión,
derrotando así, las fuerzas obscuras
con el arma más poderosa pero silenciosa; el amor.
LOS PRIMATES
Los primates, un mundo de aullidos y sonidos, saltando de árbol en árbol, viviendo la vida que desean sin intrusos en su espacio. Ellos no alcanzan a entender que están condenados; es hermoso ver a sus crías y las madres espulgándolos y acariciándolos. Sí, además, de la teoría de Charles Darwin, sobre el origen de las especies; encontramos tanto parecido con los humanos en algunas actuaciones, que deberían acercarnos y actuar como seres racionales, para poder disfrutar de su personalidad curiosa y la inteligente, digna de este ejemplar, una de las más emblemáticas especies.
«Los primates» Resaltemos su valentía, su lucha constante por sobrevivir en ecosistemas agredidos por diferentes factores como, la fuerza de la naturaleza, la competencia con otros depredadores que siempre están al acecho, y el hombre, el mayor de ellos que a veces, parece carecer de racionalidad. Un estado de indiferencia, olvido y hasta crueldad, lo cual, es necesario acabar, mediante leyes y normas que hagan valer el derecho que los primates y otros animales a vivir en paz.
Los primates son esenciales para mantener el equilibrio de algunos ecosistemas, por medio de la dispersión de semillas y otra serie de interacciones, ayudan a la conservación de la vida de otras especies de animales y plantas. Todo el animal tiene una misión importante, en esta tierra, que supera la forma como los observan algunos, como una simple fuente de alimento y un gran negocio para los que desean engrosar su billetera y el negocio y así crece su emporio, maximizando su capital.
Hay que, recordar la necesidad de tomar acción en la protección y conservación de los primates, más de 25 especies están en peligro de extinción, en varios países, en los diferentes continentes. Deseo mencionarles algunos de esos sitios, Uganda, Tanzania, Indonesia, Sumatra, Sri Lanka, Costa de Marfil, Gana, China, Camerún, Guinea Ecuatorial, Kenia, Nigeria, Birmania, Bangladés, Vietnam, la India, Colombia, Perú, Venezuela, Costa Rica, Ecuador, y Madagascar, entre otros.
Algunos de ellos, insignes especies que nos han acompañado por cientos de años, van a desaparecer si no se toman cartas en el asunto, y nos involucramos en esta tarea tan altruista y valiosa como los es preservar la vida. Algunas especies como el Orangután, el Gorila occidental, el lémur del bambú, el gibón de Hinan, el mono dryas, el sifaca sedoso, entre otras. Prometen dejarnos pronto, si no reaccionamos, de forma contundente y ágil, para evitar su extinción, respetando su hábitat y medio ambiente.
Todo lo anterior, obedece a diferentes factores que agudizan la situación de la degradación y pérdida de bosques tropicales, socavando el hábitat de los dueños de ese entorno. Es justo ahora, que debemos alzar la voz, participando, de la manera que se nos facilite, compartiendo publicidad, donando, a través, del voluntariado; ayudando a minimizar el calentamiento global, que causa tantos fenómenos naturales, a consecuencia del mal uso de la tierra, y demás actividades realizadas de manera indiscriminada por el hombre, sin medir las consecuencias debido a la ambición.
No olvidemos, que la responsabilidad de conservar el planeta es de todos. Los primates hacen parte de la cadena trófica y su presencia ayuda al equilibrio ecológico, es decir, la interdependencia entre todos los seres vivos de un bioma.
La desaparición progresiva de la biodiversidad, es más importante de lo que podamos imaginar, ya que, en último lugar, conlleva la desaparición de nuestra propia especie. Esta teoría comprobada, según los expertos, algunos de los animales son indispensables para la supervivencia de la vida en la Tierra.
ALEXANDRA CORTÉS