La ola de saqueos que sacudió a los comerciantes de Pilar: una radiografía de la realidad
La ola de saqueos que sacudió a los comerciantes de Pilar: una radiografía de la realidad
Para los comerciantes de Pilar, el delito es algo cotidiano, pero los saqueos fueron un acontecimiento que dejó huella.
Por Isabel Gómez
Los incidentes, que se llevaron a cabo en el Supermercado Peko de Grand Bourg y en un comercio de electrodomésticos en Derqui, entre otros, dejaron una profunda impresión en la vida de la gente. Los comerciantes están tomando medidas drásticas en respuesta a esta creciente amenaza.
Los saqueos del 26 de agosto se desarrollaron de manera vertiginosa. En un abrir y cerrar de ojos, los comerciantes se encontraron cara a cara con una multitud que despojó sus negocios. Por un lado, se vieron saqueos organizados y multitudinarios, así como también otros improvisados, impulsados por las redes sociales, que no tuvieron éxito.
En el caso del Peko, supermercado chino, se trató de aproximadamente 35 personas que derribaron el portón del lugar. Los empleados no se encontraban dentro porque minutos antes habían sido alertados por los vecinos. En un instante, vaciaron cajas registradoras y se llevaron productos de valor relativamente bajo, como cajas de cigarrillos, paquetes de pañales, bebidas alcohólicas como frizzé, vino y whisky. “Lo más desconcertante es que no se llevaron cosas necesarias para subsistir", señaló Florencia, empleada del supermercado.
Los saqueadores se llevaron productos de poco valor. Créditos: I. G.
En el caso de Hogar Victor, el comercio de electrodomésticos, en Derqui fue víctima de un ataque más bien improvisado y sin estrategia alguna. El saqueo se trató de nueve personas que, aunque comenzaron lanzando una piedra a la vidriera, entraron por la puerta que se encontraba abierta. Los dos empleados del lugar pidieron que los dejaran salir y se retiraron sin problema. Mientras tanto, los ladrones intentaron robar artefactos de gran tamaño, como termotanques, pero fueron capturados por la policía, que, previamente alertada a raíz de saqueos en otros municipios, se encontraba haciendo guardia en cada extremo de la cuadra. La rápida respuesta policial permitió la detención de cinco, sin embargo, el resto logró hacerse de algunos objetos como celulares, una plancha de pelo y un secador.
El comercio Hogar Victor fue víctima de un saqueo fallido. Créditos: I. G.
Los comerciantes, tanto quienes fueron víctimas de saqueos como los que no, en un esfuerzo por proteger sus negocios y empleados, tomaron medidas adicionales de seguridad. "Ahora coloqué rejas del lado de adentro del vidrio para que no puedan entrar", dijo Juan Pérez, propietario de una tienda de electrónica. "También instalé un botón de pánico para emergencias y decidí minimizar la cantidad de dinero en la caja fuerte para evitar pérdidas en caso de futuros robos”, comentó.
Las consecuencias de estos eventos han llevado a la comunidad a tomar decisiones difíciles. Algunos comerciantes han optado por cerrar más temprano, mientras que otros están considerando la posibilidad de no abrir sus negocios los domingos por la mañana, cuando la presencia policial es más escasa. La confianza en las autoridades locales para prevenir estos eventos ha disminuido considerablemente, lo que ha llevado a los vecinos a buscar soluciones por su cuenta.
Un comerciante propietario de una pollería, desesperado por la situación, llegó al punto de contratar a un ladrón. En sus propias palabras, "Si no trabajaba conmigo, hubiera seguido robando en la calle. Todos sus amigos son chorros.", confesó este comerciante, ilustrando la complejidad de la situación en el municipio.
La ola de saqueos en Pilar ha sacudido a la comunidad. A medida que los comerciantes se preparan para enfrentar futuros desafíos, la seguridad se convirtió en una prioridad urgente, y la colaboración entre comerciantes, autoridades y vecinos se vuelve esencial para enfrentar estos desafíos de manera efectiva. También prevén que van a haber saqueos más adelante. “Sabemos que después del 23 de octubre las cosas se pueden poner peor. Queremos estar preparados”, declaró Javier Méndez, dueño de una panadería.