Ejercí la profesión de abogado penalista de forma independiente desde el año 2017 hasta el 2020, representando tanto a imputados como a víctimas en causas penales complejas, con vocación, esfuerzo y compromiso.
En el año 2020, asumí un nuevo desafío: ingresé al Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires como Auxiliar Letrado, desempeñándome como funcionario judicial. Esa etapa me permitió profundizar el conocimiento de los procesos desde adentro, observar con detalle el funcionamiento de la justicia y adquirir una visión aún más estratégica sobre el litigio.
Finalmente, el 5 de mayo de 2025, decidí volver a ejercer la profesión libremente, esta vez con una perspectiva renovada, mayor experiencia, más herramientas procesales y una claridad aún más firme sobre cómo defender con eficacia los derechos de quienes me confían su causa.
Hoy ejerzo con la convicción de que la justicia no se espera: se construye con trabajo serio, inteligencia legal y compromiso humano.