La parábola del alfarero se encuentra en la Biblia en Jeremías 18:2-10. En ella, se narra que Jeremías fue a la casa de un alfarero y vio que este trabajaba sobre la rueda, pero la vasija de barro que estaba haciendo se rompió en sus manos. El alfarero la volvió a hacer, y entonces el Señor le dijo a Jeremías: "¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel?".
El alfarero es una persona que transforma la arcilla en cerámica. En la Biblia, el profeta Isaías dice: “Yo soy la arcilla, tú el alfarero, somos todos obra de tus manos” (Is 64,8).
Apóstol Daniel
Pastora Miriam