Ubicado a tan solo dos kilómetros de los límites oriente de la población, bajo la frondosa sombra de enormes amates y robles blanco está el Manantial "Tencohuiste". Una fuente que la población reconoce como inagotable y de gran calidad. Se llega al lugar despues de una caminata de media hora sobre un camino recien asfaltado, lo que nos da la oportunidad de disfrutar distintos olores y colores, característicos de las diferentes épocas del año.
El agua que proporciona el manantial “Tencohuiste” es blanda, de sabor agradable, muy ligera, sin la presencia visible de sólidos suspendidos, esto gracias a la coraza que lo conforman, una roca metamórfica llamada Gneiss que es un enorme filtro natural.
La cuenca hidrológica en donde se alberga es muy pequeña, del tipo exorreica por lo que no hay agua almacenada sobre la superficie, pues esta fluye permanentemente. Como el caudal se mantiene constante y conserva sus propiedades físico-químicas durante todo el año, el acuífero se considera del tipo confinado con un brote artesiano surgente.
Una vez verificado que la fuente natural de donde proviene el agua cumple con las disposiciones y especificaciones del agua potable contenidas en la NOM-127-SSA-1994. Es necesario para su consumo un proceso de purificación, lo que garantizará que está ausente de materia orgánica patógena, radicales libres, iones o por dilución minerales indeseables. Su extracción requiere de un cárcamo y usando un vehículo adecuado es transportada a la planta purificadora.