Si es necesaria la definición de una corriente de expresión pictórica para el trabajo de AGE, es muy probable enmarcarlo en la pintura neo-expresionista, considerando la espontaneidad de las pinceladas de las obras, los vívidos colores utilizados y la propuesta formal que se aleja un tanto de la realidad fotográfica, en la búsqueda de una visión muy subjetiva, que nace del interior del artista.