A diferencia de los rastrillos desechables, nuestro rastrillo de seguridad de doble filo tiene una sola hoja. Es cierto que esta hoja es más afilada que una hoja de cartucho, sin embargo, también es mucho más suave con la piel. Los rastrillos desechables modernos que utilizan varias hojas tienden a eliminar una capa superior de piel o cortar el cabello en un ángulo deficiente. Esto puede provocar molestos vellos encarnados, quemaduras por afeitado y protuberancias dolorosas. Mientras tanto, su rastrillo de seguridad corta el cabello de manera experta, de un solo golpe.
Los repuestos de un rastrillo moderno son extremadamente caros, y a esto le unimos que su duración no es acorde a dicho costo, cualquier restrillo desechable se empieza a degradar al tercer o cuarto afeitado, mostrando un peor corte, mayor resistencia y daño sobre la piel.
En el afeitado clásico, aunque existen decenas de marcas de navajas, un paquete de 100 de una buena navaja puede rondar entre $250 a $300 pesos, si oíste bien, 100 navajas. Un año de afeitados por apenas $300 pesos.
Más económico y más respetuoso con el medio ambiente. Las navajas de afeitado clásico son para toda la vida. Las cuchillas hay que renovarlas cada cierto tiempo, pero el impacto ecológico es mínimo y los repuestos muy baratos. Además, gran parte de los jabones y cremas de afeitado clásico están compuestas con ingredientes 100% orgánicos y biodegradables, mientras que las convencionales cuentan con más componentes químicos.