Haciendo preguntas, aunque sean sencillas, es suficiente para atraer la curiosidad de los más pequeños.
Un pequeño control al principio de la clase sobre lo que se dio el día anterior, es suficiente para refrescar contenidos.
La utilización de videos, presentaciones de PowerPoint, imágenes y audios puede romper la monotonía de la clase. ¡No esperes más para probarlo!
Que los niños se conozcan unos a otros es ideal para que puedan ayudarse mutuamente en el futuro. Se pueden hacer tarjetas con preguntas simples como, ¿de dónde eres?, ¿qué programas o dibujos te gustan de la TV?, ¿qué hobbies tienes?… etc. Mientras uno de ellos las va contestando, el otro puede ir escribiéndolas para luego compartirlo con los demás.
Hablar sin parar durante toda la clase puede hacer que los niños estén despistados y no presten atención. Haz pausas cada diez minutos para que los alumnos puedan hablar entre ellos sobre dudas o problemas que hayan tenido con la explicación, y así puedan también responderse unos a otros.
Hacer trabajos en grupo es una buena manera de fomentar la colaboración entre todos. Pon límites de tiempo a cada tarea y, una vez finalizada, haz que comenten en voz alta los problemas que han encontrado y cómo han podido solucionarlo.
Este sistema mejora la realización de ejercicios y trabajos, mejorando individualmente también su capacidad de resolución al escuchar varias alternativas de otros compañeros.
Para resolver un problema o dar una respuesta a una pregunta del profesor, podemos trabajar mediante grupos de dos personas. Una vez que los grupos estén de acuerdo, deberán juntarse para hacer grupos de cuatro. Cuando vuelvan a estar de acuerdo, formarán grupos de 8, y así sucesivamente hasta que toda la clase este de acuerdo con la respuesta final.
Simplemente hay que intercambiar el trabajo, control o ejercicio que se haya hecho en ese momento, para que otro de sus compañeros evalúe y comente si está correcto.
Una buena forma de lograr cohesión en el grupo es través de los debates. Expón un tema y pregunta qué les parece y cuáles son sus principales argumentos al respecto.
Puede realizar pequeñas subdivisiones si el tema que se va a tratar abarca muchos contenidos. Lo ideal es hacer pequeñas actividades para cerciorarte de que se ha comprendido correctamente.