Las mujeres premenopáusicas presentaron la Esclerosis Múltiple inicialmente en el nervio óptico, mientras que en el resto de participantes los primeros síntomas aparecieron en la médula espinal. Además, la posmenopausia mostró mayor comorbilidad, y la depresión y ansiedad fueron más frecuentes antes de la menopausia.
Durante la pasada edición del congreso de ECTRIMS (Comité Europeo para el tratamiento y la investigación de la esclerosis múltiple) se presentó un estudio acerca de la posible incidencia significativa en la forma en la que se presenta la Esclerosis Múltiple, por primera vez en las mujeres.
Liderado por Yasemin Şimşek, enfermera y coordinadora del Centro de Tratamiento e Investigación de Trastornos Neuroinmunológicos de la Universidad de Economía de Esmirna – Hospital Medical Point en Turquía, el estudio nace del análisis de datos provenientes de 864 pacientes, entre ellos mujeres premenopáusicas y posmenopáusicas, junto a hombres de la misma edad. Entre los datos extraídos se desvelaron diferencias en cuanto al lugar donde aparecieron por primera vez los síntomas de la Esclerosis Mültiple, siendo el nervio óptico en las mujeres premenopáusicas. La médula espinal, por el contrario, fue el primer lugar en el resto de participantes en el estudio.
“Es probable que estas diferencias reflejen los efectos biológicos de los cambios hormonales», explicó Simşek, para añadir a continuación que «es probable que el estado hormonal, la modulación del sistema inmunitario y los mecanismos neuroprotectores influyan en cómo se desarrollan las lesiones y dónde aparecen los primeros síntomas”.
El estudio permite encontrar nuevos hallazgos que podrían allanar el camino para la puesta en marcha de estrategias de tratamiento más específicas y personalizadas para las mujeres, adaptadas a su etapa de vida. En relación con la comorbilidad relacionada, la tasa es mayor en la etapa de la posmenopausia, donde las más frecuentes son las enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión, la arritmia y la enfermedad coronaria. Por el contrario, la depresión y la ansiedad fueron más comunes en mujeres premenopáusicas.
La enfermera remarcó además que “los hombres y las mujeres posmenopáusicas pueden beneficiarse de estrategias dirigidas a la neurodegeneración y la prevención de la discapacidad, mientras que las mujeres premenopáusicas pueden requerir un seguimiento más estrecho de la actividad de las recaídas y la optimización de las terapias modificadoras de la enfermedad».
Investigadores comprobaron, en modelos animales, que la mielina puede recuperarse si se interviene en etapas iniciales. Este hallazgo puede ofrecer nuevas perspectivas para futuros tratamientos.
La mielina es la capa que recubre las fibras nerviosas y que hace que los impulsos eléctricos pasen de manera rápida y eficiente por el cerebro y la médula espinal. Se podría comparar con el material plástico que aísla los cables eléctricos: sin esa protección, la señal pierde precisión y velocidad.
Durante mucho tiempo se creía que cuando la mielina comenzaba a dañarse (como ocurre en la Esclerosis Múltiple), el daño era prácticamente irreversible. Una investigación publicada en Science y desarrollada por equipos en Países Bajos y Reino Unido, sugiere que esa estructura puede tener más capacidad de recuperación de lo que se creía hasta ahora.
El estudio
El estudio se realizó en modelos animales y ha sido liderado por el Amsterdam UMC, el VU LaserLab, el Netherlands Institute for Neuroscience (NIN) y la University of Edinburgh. Sus resultados modifican la manera en que se entiende el inicio del daño en la Esclerosis Múltiple y abre nuevas vías terapéuticas.
Uno de los puntos principales del estudio es que las denominadas “hinchazones” de la mielina (que son alteraciones tempranas que se observan en personas con EM) no serían necesariamente un punto sin retorno.
Hasta ahora, esas deformaciones se entendían como la antesala de lesiones definitivas. Pero se ha descubierto que estas estructuras pueden crecer, pueden reducirse o incluso pueden desaparecer. Es decir, el daño inicial no siempre progresa hacia una pérdida permanente. En determinadas condiciones, la mielina puede reorganizarse y recuperar su forma.
Este comportamiento dinámico amplía la llamada “ventana terapéutica”: el período en el que una intervención podría evitar la progresión del daño.
La clave: la actividad eléctrica
La investigación también identificó un vínculo directo entre la actividad eléctrica de las fibras nerviosas y el comportamiento de la mielina.
Cuando la actividad nerviosa aumentaba, las inflamaciones tendían a intensificarse. En cambio, al reducir esa actividad, en algunos casos la estructura volvía a su estado original.
Esto sugiere que la mielina responde activamente a las señales eléctricas que atraviesan las neuronas.
Este fenómeno puede compararse con una autopista que se adapta al tránsito. Esto es, si el flujo de vehículos está desordenado o es excesivo, aparecen deformaciones. Si ese tráfico se regula, la estructura podría estabilizarse. Comprender esta relación posibilita diseñar nuevas estrategias que modulen la actividad nerviosa en etapas tempranas para favorecer su recuperación.
Cómo se logró observar
Los investigadores, para ver estos cambios en tiempo real, utilizaron técnicas de microscopía tridimensional, como la tercera armónica y la de dos fotones.
A diferencia de los métodos tradicionales, que analizan tejidos ya fijados, estas herramientas permiten observar la estructura viva a lo largo del tiempo. Así pudieron comprobar que las alteraciones no eran estáticas, sino fluctuantes.
Este fenómeno se comprobó en distintos modelos: peces cebra, ratones y tejido cerebral humano. La consistencia entre especies refuerza la validez de los resultados.
Qué implica para la Esclerosis Múltiple
Hasta ahora, la mayoría de los tratamientos se enfocaban en controlar la inflamación y frenar la progresión del daño una vez que las lesiones ya eran visibles. Este descubrimiento sugiere que intervenir en etapas más tempranas podría permitir preservar la estructura antes de que el deterioro sea irreversible.
Regular la actividad eléctrica y proteger la mielina en sus primeras alteraciones podría convertirse en una estrategia clave.
Los equipos dirigidos por Maarten Kole (NIN), Antonio Luchicchi (Amsterdam UMC) y David Lyons (University of Edinburgh) ahora pretenden enfocarse en qué mecanismos celulares permiten esta recuperación y cuál es el papel de otras células cerebrales en el proceso.
El objetivo es entender cómo estimular esa capacidad natural de reorganización.
Aunque todavía no es una terapia disponible, el descubrimiento cambia el paradigma: el daño inicial no siempre es definitivo.
En una enfermedad donde la pérdida progresiva de mielina marca el curso clínico, saber que la estructura puede revertir sus primeras alteraciones abre una nueva etapa en la investigación.
La mielina, lejos de ser una capa pasiva, parece comportarse como un sistema dinámico que responde al entorno eléctrico del cerebro. Y esa plasticidad podría ser la clave para futuras estrategias que busquen no solo frenar, sino reparar.
Ensayos clínicos, riesgos de la suplementación y recomendaciones actuales. Estudios recientes apuntan a beneficios modestos.
Los niveles bajos en vitamina D y su correlación con un posible mayor riesgo de favorecer el desarrollo de la Esclerosis Múltiple han sido objeto de múltiples estudios en las últimas décadas. Ninguno de ellos ha sido concluyente en sus investigaciones y otros ofrecen un moderado beneficio para algunas personas con Esclerosis Múltiple.
En el ámbito clínico, está más que probado su papel fundamental en cuanto a su acción antiinflamatoria, inmunomoduladora y neuroprotectora del sistema nervioso central. En las mujeres, en especial, en la etapa previa a la menopausia, esta vitamina se considera imprescindible, no solo por su papel en la Esclerosis Múltiple, sino también por su implicación en la absorción del calcio en los huesos y la prevención de la osteoporosis.
Todo ello siempre bajo prescripción facultativa, ya que altas dosis de vitamina D pueden tener consecuencias negativas en la salud, como, por ejemplo, la sensación de fatiga, la debilidad muscular y la disfunción renal, que puede enmascarar el curso natural de la Esclerosis Múltiple progresiva, confundiéndose con un avance acelerado de la patología.
La falta de esta vitamina D en la infancia y los niveles bajos en el cuerpo de forma habitual juegan un papel clave en las posibilidades de desarrollar Esclerosis Múltiple, según arrojan las evidencias científicas.
Un reciente ensayo clínico, “D-Lay MS”, realizado en Francia y publicado en la prestigiosa revista médica internacional JAMA, ha arrojado, en sus conclusiones, algunos datos esperanzadores.
Durante 10 años más de 300 personas, que habían tenido un episodio del síndrome clínico asilado – que sugiere Esclerosis Múltiple pero que no cumple con los criterios para un diagnóstico definitivo – se sometieron al estudio. La mitad de los participantes tomaban altas dosis de la vitamina y el resto un placebo. Los participantes que tomaron altas dosis de vitamina D contaban con un riesgo de recaídas o de nuevas lesiones un 34% menor, comparados con el resto. Además, los que tomaban altas dosis tenían un tiempo medio más largo, hasta la aparición de nuevas lesiones o recaídas.
Estos datos contrastan con las conclusiones en otros estudios llevados en otras latitudes, como el PreANZ en Australia y Nueva Zelanda, donde los participantes ya contaban con niveles más altos de vitamina D en su organismo, por lo que la suplementación tiene más impacto.
Otro estudio publicado por la prestigiosa revista médica European Journal of Medical Research presentaba una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados que evaluaron la suplementación con vitamina D como tratamiento coadyuvante en adultos con Esclerosis Múltiple.
Con una combinación de 21 estudios con 1903 pacientes, los resultados mostraron que la vitamina D se asocia con reducciones estadísticamente significativas, aunque modestas, en la progresión, medida por la escala ampliada del estado de discapacidad. También, en cuanto a la probabilidad de recaídas y la formación de nuevas lesiones T2 (que señalan áreas de desmielinización e inflamación) en resonancia magnética.
El análisis por subgrupos reveló que la reducción de recaídas solo fue significativa cuando la suplementación se mantuvo durante más de 12 meses. Esta casuística sugiere un efecto dependiente de la duración del tratamiento. Como era esperable, la suplementación elevó de forma clara los niveles séricos (miden la cantidad de hormonas en la sangre) de 25-hidroxivitamina D.
En conjunto, la evidencia indica que la vitamina D puede ofrecer beneficios clínicos limitados en la Esclerosis Múltiple, especialmente a largo plazo, pero no alcanza un impacto clínicamente relevante comparable al de las terapias modificadoras de la enfermedad. Por ello, debe considerarse un tratamiento complementario de bajo riesgo, útil, sobre todo, para corregir la deficiencia, mientras se necesitan ensayos más amplios, prolongados y estratificados por dosis para definir con mayor claridad su papel terapéutico.
Las personas con Esclerosis Múltiple no necesitan tomar vitamina D adicional, pero sí seguir las recomendaciones universales. Tomar, al menos, la dosis diaria recomendada es importante para todas las personas.
Específicamente, las personas con Esclerosis Múltiple deben prestar particular atención al hecho de mantener un nivel saludable de vitamina D por varios motivos.
Por un lado, el organismo la utiliza para generar calcio y fortalecer no solo los huesos, sino también los dientes y los músculos. Circunstancia de vital importancia, si los síntomas causan problemas de movilidad y dificultan hacer ejercicio a diario. Por otro lado, la vitamina D apoya el sistema inmunitario y ayuda a reducir la inflamación.
Es posible mantener niveles adecuados de vitamina D sin una exposición prolongada al sol, algo especialmente útil para personas con Esclerosis Múltiple sensibles al calor.
Se recomienda una breve exposición solar (unos 15 minutos) a primera hora de la mañana o, si no es posible, al mediodía. Además, la vitamina D puede obtenerse a través de alimentos naturales, como pescados grasos y hongos, así como de productos fortificados, como cereales, leche y bebidas vegetales.
Fuentes
Un análisis sanguíneo combinado con resonancias magnéticas cerebrales con un programa de Inteligencia Artificial, permite distinguir dos tipos distintos de Esclerosis Múltiple
La Esclerosis Múltiple es conocida por ser imprevisible, por ello predecir la evolución de la enfermedad en cada paciente sigue siendo todo un reto. Las clasificaciones que hay actualmente sobre la EM se basan en síntomas clínicos, que a menudo no reflejan los mecanismos biológicos subyacentes que deterioran el sistema nervioso. Una investigación reciente demuestra que, combinando un simple análisis de sangre con imágenes cerebrales estándar, y la ayuda de la inteligencia artificial (IA), permite distinguir por primera vez formas biológicamente distintas de Esclerosis Múltiple.
El estudio, dirigido por investigadores del Colegio Universitario de Londres y Queen Square Analytics, combina los niveles sanguíneos de la cadena ligera de neurofilamentos séricos (un marcador de daño neuronal) con imágenes cerebrales recogidas por resonancia magnética (en la resonancia se muestra la propagación de la enfermedad). Los datos fueron analizados mediante un modelo de aprendizaje automático desarrollado por el UCL llamado “Inferencia de Subtipos y Estadios” (SuStaIn)
La muestra
La investigación analiza datos de 634 pacientes de dos series de ensayos clínicos. En ella, se midieron los niveles séricos de cadenas ligeras de neurofilamentos en muestras de sangre, mientras que con la resonancia magnética se evaluaban los cambios estructurales cerebrales y el desarrollo de lesiones. El modelo de IA, SuStaIn, integró estos datos para identificar patrones y estadios específicos de la enfermedad basándose en características biológicas en vez de síntomas clínicos.
El hallazgo
El tipo sNfL temprano: los pacientes mostraban niveles altos de cadena ligera de neurofilamentos en sangre al inicio de la enfermedad, junto con daño temprano en el cuerpo calloso y rápida formación de lesiones, lo que revela una forma más agresiva.
El tipo sNfL tardío: la contracción cerebral en zonas como la corteza límbica y la sustancia gris profunda se produjo antes de que aumentaran los niveles de biomarcadores sanguíneos, lo que conlleva a una evolución más lenta de la enfermedad. Estos resultados se publicaron en Brain.
Conclusiones del estudio
Este descubrimiento permite a los médicos predecir con mayor precisión qué pacientes presentan más riesgo de desarrollar lesiones cerebrales y por ende, una mayor progresión de la discapacidad. Al poder identificar la biología de la enfermedad antes de que aparezca el deterioro clínico, los médicos podrían llevar el seguimiento y tratamiento con mucha más exactitud. Los investigadores creen que estos subtipos de EM basados en datos pueden ayudar a asignar a los pacientes terapias más específicas dirigidas a los mecanismos subyacentes de su enfermedad.
“La EM no es una sola enfermedad, y los subtipos actuales no describen los cambios tisulares subyacentes, que necesitamos conocer para tratarla”, afirmó el Dr. Arman Eshaghi, fundador de Queen Square Analytics y autor principal del estudio. “Mediante el uso de un modelo de IA combinado con un marcador sanguíneo ampliamente disponible y resonancia magnética, hemos demostrado por primera vez dos patrones biológicos claros de EM”.
La investigación es la vía para más respuestas y tratamientos
La colaboración de todos es esencial para que se pueda seguir investigando y dando respuesta y nuevos tratamientos para la Esclerosis Múltiple, y lo más importante, frenar su progresión.
La hipótesis de que la mononucleosis infecciosa, la “enfermedad del beso”, o el virus del Epstein-Barr, lleva mucho tiempo siendo estudiada por la comunidad científica. Ahora, la Revista Cell ha publicado un nuevo estudio con nuevos datos que confirman la relación entre ambas patologías.
Ya es conocido que todas las personas que desarrollan Esclerosis Múltiple han pasado la mononucleosis infecciosa (“enfermedad del beso”), que la causa el virus del Epstein-Barr, que suele infectar a los jóvenes y que no suele presentar síntomas, aunque todavía no se sabe exactamente cómo contribuye este virus a la Esclerosis Múltiple.
Este virus, provoca la mononucleosis y causa una reacción del sistema inmunitario que es la que puede dañar el cerebro y contribuir a la aparición de la Esclerosis Múltiple, según este nuevo estudio que se ha realizado en Suecia, en el Instituto Karolinska.
Aportes del estudio
La investigación expone que el sistema inmunitario, al combatir el virus de Epstein-Barr, provoca que ciertas células T (las que atacan al virus) también pueden reaccionar y atacar a una proteína del cerebro, la anoctamina-2 (ANO2)
Este proceso (conocido como mimetismo molecular), provoca que las células del sistema inmune confundan las proteínas del propio organismo con las del virus, y las ataque.
Los investigadores añaden, además, que estas células T de reacción cruzada (las células “confundidas”) son más comunes en personas con Esclerosis Múltiple que en personas sanas.
“Nuestros resultados proporcionan pruebas mecánicas de que las respuestas inmunitarias al virus pueden dañar directamente el cerebro en la esclerosis. Se trata de una enfermedad neurológica compleja, y es posible que los mecanismos moleculares varíen entre los pacientes”, apunta la primera autora del estudio, Olivia Thomas, del Departamento de Neurociencia Clínica del Instituto.
Método de estudio: muestras de sangre
Este estudio coge como base anteriores investigaciones donde se veía que los anticuerpos mal dirigidos tras la infección del virus del Epstein-Barr, podrían desempeñar un papel importante en el desarrollo de la Esclerosis Múltiple.
En esta investigación, el equipo analizó muestras de sangre de personas con Esclerosis Múltiple, y las compararon con muestras de personas sanas.
Los investigadores fueron capaces de aislar células T que reaccionan tanto a la proteína EBNA1 del virus como a la ANO2 de personas con EM.
También, experimentos en un modelo de ratón pudieron demostrar que estas células pueden agravar los síntomas parecidos a los de la Esclerosis Múltiple y causar lesiones en el cerebro.
¿Por qué los resultados de esta investigación sueca pueden ser tan importantes para la prevención y el tratamiento de la Esclerosis Múltiple?
Los investigadores añaden que estos resultados ayudan a entender por qué algunas personas desarrollan Esclerosis Múltiple tras infectarse con el virus del Epstein-Barr, y otras no.
Actualmente no hay forma de tratar o prevenir la infección por el virus del Epstein-Barr, y se estima que aproximadamente el 95% de la población mundial son portadores del virus. Pero los científicos creen que una vacuna para este virus o la utilización de fármacos antivirales específicos para ello, podrían abrir una vía de prevención o incluso cura de la Esclerosis Múltiple.
Es por ello que esta nueva investigación “posibilita nuevos tratamientos que se dirijan a estas células del sistema inmunitario con esa reacción cruzada. Dado que actualmente se están probando varias vacunas contra el virus de Epstein-Barr y medicamentos antivirales en ensayos clínicos, los resultados pueden ser de gran importancia para los futuros esfuerzos preventivos y terapéuticos”, asegura Tomas Olsson, codirector del estudio junto a Andre Ortlieb Guerreiro-Cacais, ambos del Instituto Karolinska.
La investigación es clave para frenar la enfermedad
La colaboración de todos es esencial para que se pueda seguir investigando y dando respuesta y nuevos tratamientos para la Esclerosis Múltiple, y lo más importante, frenar su progresión.
10 de noviembre, 2025
Roche ha anunciado hoy que el primero de los dos ensayos clínicos pivotales fase III (FENhance 2), que son ensayos fase III de diseño similar (FENhance 1 y 2) en pacientes con Esclerosis Múltiple Recurrente (EMR), alcanzó su objetivo primario. Fenebrutinib, un inhibidor de la tirosina quinasa de Bruton (BTK) en fase de investigación, redujo significativamente la tasa anualizada de brotes (TAB) en comparación con teriflunomida durante un periodo de al menos 96 semanas de tratamiento.
Además, el ensayo clínico pivotal fase III FENtrepid, que evaluó fenebrutinib frente a OCREVUS® (ocrelizumab) en pacientes con esclerosis múltiple primaria progresiva (EMPP), alcanzó también su objetivo primario. Los resultados mostraron que fenebrutinib no fue inferior a ocrelizumab, que es la única terapia aprobada para EMPP, medida por un criterio compuesto de valoración de la discapacidad durante un período de al menos 120 semanas de tratamiento. Se observó, ya desde la semana 24, un beneficio estadístico con fenebrutinib frente a ocrelizumab que se mantuvo durante todo el periodo de observación.
“Fenebrutinib redujo de forma sustancial el número de brotes en EMR y retrasó la progresión de la discapacidad en EMPP. Estos resultados sin precedentes sugieren que fenebrutinib podría convertirse en el estándar de tratamiento como primera terapia oral de alta eficacia para pacientes con EMR o EMPP”, señaló el doctor Levi Garraway, director médico y jefe de Desarrollo Global de Productos de Roche. “Por tanto, estos resultados clave con fenebrutinib podrían ofrecer nueva esperanza a las personas con Esclerosis Múltiple (EM) y reafirman nuestro compromiso continuo con la comunidad de EM”.
La seguridad hepática fue coherente con lo observado en ensayos previos de fenebrutinib. Se seguirá recogiendo más información sobre la seguridad del tratamiento. Está previsto disponer de los resultados del segundo ensayo fase III en EMR (FENhance 1) en la primera mitad de 2026.
Fenebrutinib actúa sobre células del sistema inmunitario conocidas como linfocitos B y microglía. Actuar sobre estas células B ayuda a controlar la inflamación aguda que provocan los brotes, mientras que hacerlo sobre la microglía dentro del cerebro permite abordar el daño crónico que se considera responsable de la progresión de la discapacidad a largo plazo . Fenebrutinib, un inhibidor de la BTK no covalente, está diseñado para tener alta potencia, selectividad y reversibilidad. Este diseño le permite ser activo en todo el organismo y atravesar la barrera hematoencefálica hacia el sistema nervioso central (SNC) para tratar la inflamación crónica.
Sobre los estudios FENhance 1 y 2
FENhance 1 y 2 son ensayos fase III de diseño similar, multicéntricos, aleatorizados, doble ciego, doble placebo y en grupos paralelos para evaluar la eficacia y seguridad de la terapia en investigación fenebrutinib comparado con teriflunomida en un total de 1.497 pacientes adultos con EMR. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente (1:1) para recibir tratamiento bien con fenebrutinib en administración oral dos veces al día (y un placebo correspondiente a teriflunomida una vez al día), bien con teriflunomida oral una vez al día (y un placebo correspondiente a fenebrutinib dos veces al día) durante al menos 96 semanas. El objetivo primario es la tasa anualizada de brotes (TAB). Los objetivos secundarios incluyen el tiempo hasta el inicio de progresión de la discapacidad confirmada de forma compuesta a las 24 semanas (cCDP24), progresión de discapacidad confirmada a las 12 semanas (CDP12) y a las 24 semanas (CDP24). Tras el periodo de tratamiento doble ciego, los pacientes tienen la opción de ingresar en un estudio de extensión abierto (OLE, por sus siglas en inglés) en el que todos los pacientes reciben tratamiento con fenebrutinib.
Sobre el estudio FENtrepid
FENtrepid es un ensayo fase III multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, doble placebo y en grupos paralelos diseñado para evaluar la eficacia y seguridad de fenebrutinib frente a OCREVUS en 985 pacientes adultos con EMPP. Los pacientes participantes fueron asignados aleatoriamente (1:1) para recibir tratamiento con fenebrutinib oral diario (y placebo correspondiente a OCREVUS intravenoso) o con OCREVUS intravenoso (y placebo correspondiente a fenebrutinib oral) durante al menos 120 semanas. El objetivo primario es el tiempo hasta el inicio de progresión de la discapacidad confirmada de forma compuesta a las 12 semanas (cCDP12). Este objetivo contempla tres medidas de discapacidad:
● la discapacidad funcional total (medida por Escala Expandida del Estado de Discapacidad, EDSS),
● la velocidad al caminar (prueba para una distancia de 25 pies, unos 7,62 metros) y
● el nivel funcional de las extremidades superiores (con la prueba de los nueve agujeros, 9HPT, que mide el tiempo que necesita el paciente para colocar nueve clavijas en sus respectivos agujeros).
Este objetivo aporta mayor información que utilizar sólo la escala EDSS, midiendo aspectos adicionales de la discapacidad y además de forma más temprana. Los objetivos secundarios incluyen progresión de discapacidad confirmada de forma compuesta a las 24 semanas (cCDP24), a las 12 semanas (CDP12) y progresión confirmada de la discapacidad a las 24 semanas (CDP24). Tras el periodo de tratamiento doble ciego, los pacientes tenían la opción de entrar en un estudio de extensión abierto (OLE, por sus siglas en inglés) en el que todos los pacientes reciben tratamiento con fenebrutinib.
Acerca de fenebrutinib
Fenebrutinib es un inhibidor de la tirosina quinasa de Bruton (BTK) reversible y no covalente, en fase de investigación, que se administra por vía oral, penetra en el sistema nervioso central (SNC) y presenta un perfil farmacocinético (PK) optimizado. Se ha demostrado que fenebrutinib es 130 veces más selectivo para la BTK que para otras quinasas. Se trata de un inhibidor tanto de la activación de las células B como de la microglía. Esta doble inhibición podría ser capaz de reducir tanto la actividad de la esclerosis múltiple como la progresión de la discapacidad, lo que podría satisfacer la importante necesidad médica no cubierta de la progresión de la discapacidad en las personas que viven con esclerosis múltiple y proporcionar una atención integral de la enfermedad. El programa fase III con fenebrutinib incluye dos ensayos idénticos en EMR (FENhance 1 y 2) con teriflunomida como comparador activo y el único ensayo en EMPP (FENtrepid) en el que se está evaluando un inhibidor de BTK frente a OCREVUS.
Acerca de OCREVUS® (ocrelizumab)
OCREVUS es un anticuerpo monoclonal humanizado diseñado para actuar sobre las células B CD20 positivas, un tipo específico de células inmunitarias que se cree que contribuyen de manera decisiva al daño a la mielina (aislamiento y soporte de las células nerviosas) y los axones (células nerviosas). OCREVUS IV y OCREVUS subcutáneo (SC; comercializado como OCREVUS ZUNOVO® [ocrelizumab hialuronidasa-ocsq] en EE. UU.) son los únicos tratamientos aprobados tanto para la EMR (incluida la esclerosis múltiple remitente-recurrente [EMRR] y la esclerosis múltiple secundaria progresiva activa [EMSP], así como el síndrome clínicamente aislado [SCA] en EE. UU.) como para la esclerosis múltiple primaria progresiva (EMPP). Tanto OCREVUS IV como SC se administran cada seis meses. La dosis intravenosa inicial se administra en dos perfusiones de 300mg con dos semanas de diferencia, y las dosis posteriores se administran en una sola perfusión de 600mg. OCREVUS SC se administra en una sola inyección subcutánea de 920mg cada seis meses.
Acerca de la esclerosis múltiple
La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica que afecta a más de 2,9 millones de personas en todo el mundo. Las personas con cualquier tipo de esclerosis múltiple experimentan una progresión de la enfermedad desde el inicio. Por lo tanto, un objetivo importante del tratamiento de la esclerosis múltiple es ralentizar, detener e, idealmente, prevenir la progresión lo antes posible.
Aproximadamente el 85% de las personas con esclerosis múltiple padecen una forma recurrente de la enfermedad (EMR), caracterizada por brotes y un empeoramiento de la discapacidad en el tiempo. La esclerosis múltiple primaria progresiva (EMPP) es una forma debilitante de la enfermedad que se caracteriza por un empeoramiento constante de los síntomas, pero que normalmente no presenta brotes ni períodos de remisión. Aproximadamente el 15 % de las personas con esclerosis múltiple son diagnosticadas con la forma primaria progresiva de la enfermedad. Hasta la aprobación de OCREVUS® por parte de la EMA, no existían tratamientos aprobados por la EMA para la EMPP y OCREVUS sigue siendo el único tratamiento aprobado para la EMPP.
Roche en Neurociencia
La neurociencia es uno de los principales focos de investigación y desarrollo de Roche. Nuestro objetivo es impulsar la ciencia innovadora para desarrollar nuevos tratamientos que ayuden a mejorar la vida de las personas con enfermedades crónicas y potencialmente devastadoras.
Roche está investigando más de una docena de medicamentos para trastornos neurológicos, entre los que se incluyen la esclerosis múltiple, la atrofia muscular espinal, el trastorno del espectro de la neuromielitis óptica, la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Huntington, la enfermedad de Parkinson y la distrofia muscular de Duchenne. Junto con nuestros colaboradores, nos comprometemos a ampliar los límites del conocimiento científico para resolver algunos de los retos más difíciles de la neurociencia actual.
Este tratamiento, con células CAR-T, podría ser un punto de inflexión para el tratamiento de la Esclerosis Múltiple
Emily, profesora de biología y madre de dos hijos, fue diagnosticada hace cuatro años. Los fármacos existentes no lograron frenar los episodios de parálisis que sufría de forma recurrente. «Alguien tenía que hacerlo. Alguien tenía que ser la primera«, declaró al medio británico Sky News al recibir la infusión. «Quiero detener la enfermedad antes de que tenga la oportunidad de detenerme». Su decisión de luchar contra la enfermedad y ser la primera paciente en recibir el tratamiento viene marcada también por la experiencia de su padre, afectado desde hace años por la enfermedad, y hoy en silla de ruedas.
Emily se ha convertido en la primera persona del Reino Unido en recibir un tratamiento experimental para la Esclerosis Múltiple, que, según los médicos, podría detener o incluso revertir la progresión de la enfermedad.
Este tratamiento ha sido desarrollado por investigadores del University College London Hospitals (UCLH), y consiste en infundir al paciente con sus propias células inmunitarias (reprogramadas en laboratorio) para eliminar las que atacan al sistema nervioso. El doctor Wallace Brownlee (investigador del ensayo), declaró que este tratamiento podría ser “un punto de inflexión en la forma de tratar la EM en el futuro”.
Células que "reaprenden" a proteger el cuerpo de ataques al sistema nervioso
Esta técnica, llamada terapia CAR T, se ha utilizado con éxito para tratar algunos tipos agresivos de cáncer de sangre, y ahora se está empezando a probar en enfermedades autoinmunes. El proceso consiste en que los médicos extraen células T de la sangre de Emily, las modifican genéticamente para que reconozcan y destruyan las células B defectuosas que son las que atacan al sistema nervioso, y luego las devuelven al organismo por medio de una infusión de sangre.
Una de las responsables del experimento, Claire Roddie, explica que “Si se logra erradicar las células que causan la enfermedad y reiniciar el sistema inmunitario, sería como accionar un interruptor: los linfocitos dañinos no se recuperan, y los nuevos que surgen son normales, no dañinos.” La doctora opina que es uno de los avances más significativos de su carrera médica.
En la Esclerosis Múltiple, el propio sistema inmunitario ataca la capa protectora de las neuronas, que afecta al cerebro y la médula espinal. Puede provocar muchos síntomas, como pérdida de movilidad, visión borrosa, problemas cognitivos, fatiga… No hay cura, y actualmente los tratamientos solo ralentizan el avance de la enfermedad.
Nuevo ensayo clínico
Habrá un ensayo clínico nuevo llamado AUTO1-MS1O, que reclutará a 18 pacientes en centros de todo el mundo. El objetivo principal es comprobar la seguridad del tratamiento, antes de ampliarlo a fases más desarrolladas. También se observará si la terapia logra detener los brotes y el deterioro progresivo de los pacientes.
El ensayo estará abierto a personas con EM de entre 18 y 60 años con formas recurrentes o progresivas de la enfermedad que no respondan a otros fármacos.
El investigador principal, el doctor Wallace Brownlee, asegura que el tratamiento tiene un potencial enorme: “Actualmente no hay medicamentos totalmente eficaces para evitar las recaídas. Esta terapia podría ser de una sola aplicación, un cambio de paradigma en el manejo de la Esclerosis Múltiple”.
La investigación es el camino para frenar la progresión de la Esclerosis Múltiple
La colaboración de todos es esencial para que se pueda seguir investigando y dando respuesta y nuevos tratamientos para la Esclerosis Múltiple, y lo más importante, frenar su progresión.
Un estudio de EEUU, publicado en la revista Cell, detecta un proceso que afecta a las células reparadoras del cerebro, y que podría ser clave para frenar la progresión de la discapacidad.
Un equipo de investigadores en Estados Unidos (del Instituto de Ciencias Gliales, Universidad Case Western Reserve) ha descubierto una especie de “freno” molecular que impide la maduración de las células que se encargan de reparar el daño cerebral en esa enfermedad. Se ha publicado en la revista Cell.
Esto conlleva a la posibilidad de poder desarrollar terapias de regeneración que fuesen capaces de restaurar la mielina (la capa protectora que envuelve a las neuronas y que se deteriora cuando tenemos Esclerosis Múltiple).
Las neuronas están cubiertas por los oligodendrocitos, que son los que se encargan de formar la capa de mielina que permite la transmisión eficiente de los impulsos eléctricos y la comunicación entre las neuronas.
Los oligodendrocitos pertenecen a las células gliales, que conforman más de la mitad de las células del sistema nervioso, pero hasta ahora han recibido menos atención que las neuronas a la hora de investigarlas.
Freno molecular o proteína SOX6
El estudio ha identificado una proteína llamada “SOX6”, que actúa como un “freno” molecular. Esto significa que la proteína mencionada hace que los oligodendrocitos se mantengan en un estado inmaduro (conocido como “gene melting”) y no maduren antes de tiempo. En una situación normal, este freno es esencial en el desarrollo cerebral, porque así se evita una formación prematura de la mielina, lo que hace que los oligodendrocitos maduren en el momento y lugar adecuados (los protege). Con la Esclerosis Múltiple, ese mecanismo protector se queda atascado, lo que impide la reparación de la mielina y hace que se deteriore.
El análisis que se tomó para el estudio de muestras de tejido cerebral de personas con Esclerosis Múltiple demostró una acumulación atípica de oligodendrocitos bloqueados en ese estado inmaduro asociado a la proteína SOX6. Esa alteración, además, no se vio en muestras de personas con otras enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer o el Parkinson, lo que apunta a que es una característica específica de la Esclerosis Múltiple.
Nuevas terapias regenerativas y reparación cerebral
En el estudio se comprobó si era posible revertir ese “atasco” mencionado. Los investigadores utilizaron un fármaco molecular dirigido llamado “oligonucleótido antisentido” (ASO), para ver si era posible reducir los niveles de SOX6 en modelos de ratones.
La respuesta fue que las células tratadas maduraron en pocos días y comenzaron a formar nuevas capas de mielina alrededor de las neuronas cercanas. Esto revela que manipulando ese “freno”, es posible reactivar el proceso de reparación de mielina.
El director del IGS y autor principal de este estudio, Paul Tesar, destaca la importancia de este descubrimiento: Si se identifica el freno molecular que es el que regula la maduración de los oligodendrocitos, es posible abrir una vía concreta para estimular la capacidad reparadora del cerebro.
El coautor principal, Kevin Allan, añade que este descubrimiento ofrece una explicación de por qué las células no consiguen remielinizar las neuronas dañadas en la Esclerosis Múltiple. Otro de los coautores, Jesse Zhan, afirma que este estudio ha demostrado que sí que es posible liberar ese freno y restaurar funciones vitales en el cerebro.
Importante a destacar es que ese mecanismo de bloqueo por SOX6 no aparece en otras enfermedades neurodegenerativas como puede ser el Parkinson o el Alzheimer. Esto es clave para conocer más la Esclerosis Múltiple y esta proteína como terapia exclusiva para esta patología.
Conclusiones del estudio
Como conclusión del estudio, se recoge como idea principal que los oligodendrocitos en la Esclerosis Múltiple no están irremediablemente dañados y son irreparables, sino que permanecen bloqueados en su desarrollo, y con esta investigación se ha descubierto que sería posible reactivar su función reparadora manipulando ese freno molecular identificado.
El estudio ha sido financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, el Instituto Médico Howard Hughes, la Fundación de Células Madre de Nueva York y la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple, así como donaciones filantrópicas de diversas familias y organizaciones.
La colaboración de todos es esencial para que se pueda seguir investigando y dando respuesta y nuevos tratamientos para la Esclerosis Múltiple, y lo más importante, frenar su progresión.
El tolebrutinib, un fármaco oral de la tirosina quinasa de Bruton (BTK), ha demostrado ser capaz de retrasar significativamente la progresión de la discapacidad en pacientes con Esclerosis Múltiple secundaria progresiva (EMSP) no recurrente, la cual hasta ahora carecía de tratamientos aprobados.
La Clínica Cleveland (EEUU) ha llevado un estudio clínico con tolebrutinib, un fármaco oral de la tirosina quinasa de Bruton (BTK). Es un medicamento desarrollado para tratar linfomas y trastornos sanguíneos relacionados. El ensayo ha demostrado un 31% de retraso en el inicio de la progresión de discapacidad a los seis primeros meses en personas con Esclerosis Múltiple progresiva secundaria no recurrente.
Estos primeros resultados se han publicado en el “New England Journal of Medicine”, y se han presentado en la Reunión Anual 2025 de la Academia Estadounidense de Neurología en San Diego. En ellos, se considera el tolebrutinib como un tratamiento eficaz para la Esclerosis Múltiple Secundaria progresiva no activa, que es una acepción de la enfermedad en la que hoy en día no hay ningún tratamiento aprobado por la FDA (la Administración de Alimentos y Medicamentos en EEUU).
El autor principal del artículo, Robert Fox (neurólogo del Centro Mellen para la Investigación y el Tratamiento de la EM en Cleveland) dice que “es el primer ensayo clínico que ha mostrado un efecto positivo en el retraso de la progresión de la discapacidad en este tipo de EM (Secundaria progresiva no recurrente), en la que la función neurológica tiende a empeorar con el tiempo y aumenta la discapacidad”.
“Estos resultados muestran la consecuencia del tolebrutinib en la neuroinflamación crónica del sistema nervioso central, que es un factor clave de la progresión de la discapacidad en la EMSP” dice el neurólogo. Este fármaco puede abrir puertas a nuevos medicamentos para tratar la EM.
El estudio
El ensayo se realizó entre 2020 y 2023, y fue aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. Se observaron a 1.131 personas de entre 18 y 60 años en 264 centros de 31 países. Las personas que tenían progresión de la discapacidad el año anterior al estudio y sin recaídas clínicas en los dos años anteriores al estudio, fueron asignados de forma aleatoria, en una proporción de 2:1, recibiendo algunos 60 mg de tolebrutinib y otros un placebo.
Medidas del estudio
La característica que se valoraba principalmente era la incidencia acumulada de la progresión de la discapacidad (en los siguientes 6 meses), y se observó que en el grupo que recibió tolebrutinib fue de un 22,6% frente a los que recibieron placebo, cuya progresión fue del 30,7%. Esto resulta en una reducción del 31% tomando tolebrutinib. Se registró del mismo modo un efecto positivo en varias características sobre la progresión de la discapacidad y las medidas de la resonancia magnética.
Del mismo modo, hubo una mayor proporción de pacientes que mejoraron la discapacidad con la terapia, con una tasa de mejora de la discapacidad confirmada a los 6 meses del 8,6%. En el grupo del placebo, esta tasa fue del 4,5%.
Otra de las variables a estudiar fue la prueba de marcha cronometrada de 7,6 metros. Se midió el aumento sostenido del 20% durante 3 meses. En estos ensayos clínicos, estas pruebas se hacen de forma estándar para medir la capacidad de la marcha y la habilidad de las extremidades superiores. Pero en esta prueba no se observó ninguna diferencia con el tolebrutinib.
También se midió la tasa media de lesiones nuevas (prueba que se utiliza también para observar la actividad de la enfermedad, la inflamación y el daño en tejidos) y aquí si se vio reducida en el grupo de tolebrutinib frente al placebo.
Efectos adversos a tener en cuenta
Sin embargo, en cuanto a los eventos adversos, los más graves fueron más comunes con tolebrutinib. Se observó que los niveles de alanina aminotransferasa (ALT) (una enzima que mide el daño hepático) fueron superiores al “triple del límite superior de la normalidad” (LSN) en el 4% de los pacientes que recibieron tolebrutinib frente al placebo, que fue el 1,6%.
Siguientes pasos de este hallazgo
Actualmente, el fármaco tolebrutinib está revisándose por la FDA. “Si se aprobase, el medicamento requeriría un monitoreo intensivo de las enzimas hepáticas durante los 3 primeros meses de tratamiento”, aclara el Dr. Robert Fox. “Aproximadamente uno de cada 200 pacientes presentaría un aumento importante de las enzimas hepáticas, y habría que tenerlo en observación y suspender el medicamente en caso afirmativo”.
De todas formas, este descubrimiento podría ser una esperanza significativa para aquellos con Esclerosis Múltiple secundaria progresiva no recurrente, ya que actualmente carece de tratamientos aprobados.
2 de abril de 2025
El riesgo de efectos secundarios puede reducirse con un período más largo entre infusiones.
Las personas con esclerosis múltiple (EM) pueden recibir infusiones menos frecuentes de rituximab sin aumentar sus probabilidades de recaída o progresión de la enfermedad, según un estudio del mundo real realizado en Noruega.
Tras recibir tres dosis con intervalos de seis meses, extender el intervalo entre las dosis siguientes a nueve meses es «una opción de tratamiento segura y eficaz para los pacientes con EM», escribieron los investigadores. Esperar más tiempo entre infusiones también puede reducir el riesgo de infección en las personas tratadas con rituximab.
El estudio, “ Dosis temprana a intervalos extendidos de rituximab en esclerosis múltiple: un estudio de cohorte comparativo sobre eficacia y seguridad ”, se publicó en Multiple Sclerosis and Related Disorders .
El rituximab , utilizado para tratar ciertos tipos de cáncer, se ha utilizado fuera de indicación para la esclerosis múltiple (EM). La terapia se dirige a los linfocitos B inmunitarios, que impulsan la respuesta inflamatoria en la enfermedad.
El tratamiento también puede afectar el sistema inmunitario de forma más amplia, provocando niveles bajos de anticuerpos (hipogammaglobulinemia o hipo-IgG), una disminución del recuento de glóbulos blancos (neutropenia) y una mayor vulnerabilidad a las infecciones. La neutropenia y la hipo-IgG pueden causar síntomas gripales y aumentar aún más el riesgo de infección.
El rituximab se administra generalmente a pacientes con EM mediante infusión sanguínea cada seis meses. Un hospital de Noruega, como parte de su respuesta a la pandemia de COVID-19, ofreció a los pacientes la opción de esperar nueve meses entre infusiones tras recibir las tres primeras dosis.
En el estudio, los investigadores compararon los resultados de las personas con EM que recibieron este plan de dosificación con intervalos extendidos (78 pacientes) con los de un grupo similar en otro hospital noruego que continuó administrando el tratamiento con los intervalos estándar de seis meses (217 pacientes). Más del 95 % de los pacientes de ambos grupos presentaban EM recurrente-remitente .
Los pacientes de ambos hospitales pertenecían al mismo sistema sanitario, fueron monitoreados durante el mismo período y tenían características basales similares, señalaron los investigadores. Según el equipo, esto permitió contar con un grupo de control más robusto que en investigaciones anteriores, que presentaban mayor variabilidad.
Los resultados mostraron que no hubo diferencia significativa en las tasas de recaída de EM entre el grupo que recibió la dosis de intervalo extendido y aquellos que recibieron el intervalo estándar.
Durante una mediana de seguimiento de 15 a 18 meses, no se reportaron recaídas en el grupo con un intervalo de tratamiento de nueve meses, y se reportaron dos recaídas en el grupo que recibió tratamiento cada seis meses. Dado que las recaídas fueron relativamente poco frecuentes, esta tasa no presentó una diferencia estadísticamente significativa entre los dos grupos analizados.
Los investigadores también analizaron la aparición de nuevas lesiones en la resonancia magnética , un signo de daño en la vaina de mielina , una sustancia grasa que protege las células nerviosas y que es atacada por el sistema inmunitario en la EM. Se realizaron resonancias magnéticas a aproximadamente el 75 % de los pacientes.
Los datos mostraron que el número de nuevas lesiones fue similar en ambos grupos. En comparación con las exploraciones iniciales realizadas al inicio del tratamiento, entre el 2 % y el 3 % de las resonancias magnéticas realizadas en cada hospital mostraron nuevas áreas de pérdida de mielina.
Un análisis reveló que los pacientes con un intervalo de tratamiento de nueve meses tuvieron un riesgo estimado de 82 % menor de experimentar efectos secundarios negativos del rituximab, como infecciones, neutropenia e hipo-IgG, durante el período de seguimiento. Sin embargo, al excluir del análisis las infecciones moderadas, este resultado dejó de ser significativo.
Esto indica que el menor riesgo de experimentar efectos secundarios se debió principalmente a un menor número de infecciones moderadamente graves que requirieran tratamiento antiviral o antibiótico en el grupo de intervalo extendido. En definitiva, los dos grupos no presentaron un riesgo significativamente diferente de desarrollar neutropenia, hipo-IgG o infecciones graves que requirieran hospitalización.
En general, los resultados respaldan hallazgos previos que indican que el tratamiento con rituximab mantiene su eficacia con dosis a intervalos prolongados y sugieren que una menor frecuencia de tratamiento puede reducir el riesgo de algunos efectos secundarios del medicamento.
Los hallazgos “sugieren que iniciar una dosis temprana de 9 meses [a intervalos extendidos] en [pacientes con EM] estable después de dos intervalos de dosis de 6 meses es una estrategia de tratamiento efectiva y segura”, escribieron los investigadores.
Los estudios futuros ayudarán a los investigadores a comprender mejor los efectos a largo plazo del aumento del intervalo de tratamiento con rituximab, concluyó el equipo.
Relación entre Epstein-Barr y la Esclerosis Múltiple
El virus del Epstein-Barr (VEB), más conocido como el causante de la mononucleosis infecciosa, es un virus que infecta a más del 90% de la población. Desde 2022, numerosas investigaciones han demostrado que este virus es una condición previa para poder desarrollar Esclerosis Múltiple. Este nuevo estudio, recogido en este artículo de SINC, explica por primera vez la infección por el virus del Epstein-Barr en los ganglios linfáticos cervicales profundos (que forman una cadena a lo largo del cuello). Los ganglios son nódulos distribuidos por el sistema linfático donde se concentran los linfocitos, que son las células principales de la respuesta inmune. Este estudio se ha focalizado en esta parte del cuerpo ya que en general tenemos alrededor de 800 ganglios, y en el cuello se concentran 300 de ellos.
Los ganglios linfáticos cervicales podrían ser la clave en el desarrollo de la enfermedad
Una de las autoras del estudio (Sini Laakso, jefa del grupo de Neurología Autoinmune de la Universidad de Helsinki) explica que profundizar en estos ganglios es clave para comprender la enfermedad, porque ahí es donde “se programa el ataque al sistema nervioso”: los linfocitos B (aquellos que producen anticuerpos) se encuentran con “autoantígenos que proceden del cerebro, y con los que el sistema inmune puede reaccionar por error”.
El estudio ha realizado biopsias de ganglios de seis pacientes y tres controles de alteraciones que pudieran producirse. En estos, los investigadores encontraron anomalías en las células B, parecidas a las que deja el ataque del Virus de Epstein-Barr. Los resultados insinúan que el Epstein-Barr altera algunas células B en la Esclerosis Múltiple, que, según Laakso, “apunta a un mecanismo patológico que depende de estas células, probablemente al activar a su vez los linfocitos T citotóxicos que destruyen células infectadas, y que en los ganglios estudiados aparecen en abundancia contra el virus de Epstein-Barr”.
Estudio de los ganglios linfáticos cervicales profundos
Los investigadores analizaron ganglios linfáticos cervicales profundos (centros de entrenamiento inmunológico) mediante varios procesos:
Aspiraciones con aguja fina en pacientes con Esclerosis Múltiple recién diagnosticada
Secuenciación genética de células individuales
Comparación con muestras de personas sanas
Los principales hallazgos que se encontraron en esta investigación, es que en pacientes con Esclerosis Múltiple se observó un aumento de células B de memoria (30% más que en las muestras de personas sanas), células especializadas en recordar infecciones pasadas, pero con actividad genética similar a la observada en infecciones activas por el Virus del Epstein-Barr.
También hubo una reducción de células B del centro germinal (-40%). Estas células normalmente producen anticuerpos precisos, pero su disminución sugiere un proceso de maduración interrumpido.
Por otra parte, en el 86% de las muestras de Esclerosis Múltiple se detectó el ADN del virus del Epstein-Barr, frente al 17% de muestra de personas sanas.
Proceso de la infección
El estudio sugiere este mecanismo secuencial: en primer lugar, el virus del Epstein-Barr infecta a las células B en los ganglios linfáticos cervicales. La infección crea células B anómalas que activan células específicas (células T CD8) contra el virus (anticuerpos). Estas células específicas atacan por error la mielina, y este ciclo se repite en cada recaída (brote) de Esclerosis Múltiple.
Conclusiones y limitaciones del estudio
Aunque es un estudio con muestras muy pequeñas, los hallazgos pueden abrir nuevas vías de estudio como biomarcadores para una detección precoz mediante el análisis de ganglios cervicales profundos. Además, se puede profundizar en terapias antivirales, como medicamentos que bloqueen la reactivación del virus del Epstein-Barr, o inmunoterapias como puede ser la modulación de células B de memoria o células específicas (T CD8).
Sin embargo, el estudio se ha basado en una muestra pequeña y solo en pacientes recién diagnosticados. Los autores destacan la necesidad de elaborar estudios longitudinales que sigan la evolución durante años, y análisis comparativos con otras enfermedades autoinmunes.
Esta investigación, aunque no implica cambios inmediatos en el tratamiento, refuerza la importancia de los ensayos clínicos actuales que exploran terapias anti-VEB y ajustes selectivos del sistema inmunológico.
5 de marzo de 2025
Se ha anunciado un nuevo proyecto de investigación sobre esclerosis múltiple (EM) diseñado para ayudar al cerebro a repararse a sí mismo activando sus propios procesos de curación como parte de la última inversión en investigación de 5,7 millones de dólares de MS Australia.
Este trabajo pionero es sólo una de las 35 nuevas iniciativas de investigación financiadas por la última ronda de subvenciones de investigación de MS Australia, que se centra en promover mejores tratamientos, prevención y curas para la EM.
La ronda de financiación más grande de MS Australia en términos de número de proyectos y fue posible gracias a la inversión y el apoyo de MSWA.
La investigación, dirigida por la Dra. Jessica Fletcher del Instituto Menzies de Investigación Médica de la Universidad de Tasmania, se centra en la regeneración de la mielina, la capa protectora que rodea las fibras nerviosas y que permite una comunicación eficiente entre el cerebro y el cuerpo.
En la EM, el sistema inmunitario ataca por error la mielina, alterando estas señales vitales y provocando síntomas debilitantes como fatiga, problemas de movilidad y desafíos cognitivos.
El equipo del Dr. Fletcher está examinando cómo activar el sistema de reparación natural del cerebro estimulando la actividad de las células productoras de mielina, llamadas oligodendrocitos, para estimular el crecimiento de nueva mielina.
"Estamos trabajando para activar los mecanismos naturales de reparación del cerebro estimulando el crecimiento de nueva mielina, dándole la oportunidad de curarse a sí mismo", dijo el Dr. Fletcher.
La investigación del equipo se centra en una molécula presente en los oligodendrocitos, llamada Olig2, que actúa como un "interruptor" para controlar la producción de mielina. Al actuar sobre Olig2, el equipo busca estimular los procesos de reparación y revertir el daño causado por la EM.
"Nuestro objetivo final es desarrollar terapias dirigidas que se centren específicamente en las células responsables de la reparación de la mielina sin afectar a otras partes del cuerpo. Este enfoque podría conducir a tratamientos más seguros y eficaces para las personas con EM".
Además de su contribución normal a la investigación de EM Australia, MSWA aportó otros 2,4 millones de dólares a esta ronda de subvenciones que permitió la financiación de 10 de los 35 proyectos financiados, garantizando así que se iniciarían importantes investigaciones sobre EM, no solo en Australia Occidental, sino en todo el país.
Estas subvenciones posibilitan una amplia variedad de proyectos, desde estudios novedosos hasta investigaciones plurianuales sobre la EM, a través de campos como la neurobiología, la genética, la epidemiología, la inmunología y la investigación social y aplicada.
La jefa de investigación de MS Australia, la Dra. Julia Morahan, dice que estas subvenciones abordan la complejidad de la EM para descubrir soluciones para los afectados por la enfermedad.
La EM afecta a las personas de muchas maneras diferentes, por lo que nuestra investigación debe ser igualmente diversa para crear el mayor impacto, desde descubrir la biología de la enfermedad hasta explorar cómo los factores del estilo de vida como la dieta y el ejercicio pueden mejorar los resultados".
Dra. Julia Morahan, Jefa de Investigación, MS Australia
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Además de apoyar la investigación, MS Australia está fomentando el crecimiento de una fuerza laboral de investigación de EM de clase mundial al financiar becas, estudios de posgrado y becas.
"Australia cuenta con una comunidad de investigación en EM líder a nivel mundial y, al invertir en personas y en proyectos, estamos sentando las bases para la innovación y el progreso continuos", afirmó el Dr. Morahan.
La directora ejecutiva de MSWA, Melanie Kiely, dijo sobre la contribución que está encantada de que MSWA pueda impulsar los esfuerzos de investigación de EM en el escenario nacional.
En definitiva, esta inversión nos acerca a las curas, a mejores tratamientos y a garantizar que los australianos que viven con EM puedan seguir haciendo lo que les importa durante más tiempo.
“Quiero reconocer la generosidad de la comunidad de Australia Occidental que, durante tanto tiempo, ha apoyado con entusiasmo el trabajo de MSWA”.
En los últimos 20 años, MS Australia ha invertido 60 millones de dólares en la investigación de la EM, fomentando la colaboración e impulsando avances en toda la comunidad de investigación.
Este compromiso ha producido resultados significativos para los australianos que viven con EM, incluidos un diagnóstico más rápido, una progresión más lenta de la enfermedad y una mejor expectativa de vida similar a la de la población general.
El director ejecutivo, Rohan Greenland, destacó la importancia de la estrategia de investigación de MS Australia y su continua inversión para lograr estos avances.
"La agenda científica de MS Australia busca brindar mejores resultados para las personas que viven con EM hoy, a la vez que acelera el progreso hacia una cura para el futuro", afirmó el Sr. Greenland.
Esta labor vital es posible gracias a la brillantez de nuestros investigadores, la dedicación y el apoyo de nuestras organizaciones miembros (MSWA, MS Plus, MS Queensland y MS SA & NT) y el increíble apoyo de donantes, recaudadores de fondos y toda la comunidad de EM.
Los proyectos destacados a continuación demuestran los enfoques diversos e innovadores que se están adoptando para abordar los desafíos clave en la EM a través de la última ronda de subvenciones de investigación de MS Australia:
Minería de células y registros médicos para detectar signos tempranos de EM – Dr. Seyhan Yazar (Instituto Garvan de Investigación Médica y UNSW, NSW): Este proyecto investiga los síntomas tempranos de la EM (fase prodrómica) mediante el análisis de grandes conjuntos de datos y la identificación de biomarcadores sanguíneos, con el objetivo de permitir un diagnóstico más rápido y preciso, en particular para personas con alto riesgo.
"Comprender la EM durante sus primeras etapas puede permitir a los médicos diagnosticar y tratar a los pacientes antes, previniendo potencialmente daños a largo plazo y mejorando la calidad de vida", afirmó el Dr. Yazar.
¿Cómo se activan las células inmunitarias inflamatorias en la EM? – Dr. Iain Comerford (Universidad de Adelaida, Australia del Sur): Este proyecto explora cómo las células inmunitarias, como los neutrófilos y las células T, impulsan la inflamación en la EM. La investigación tiene como objetivo comprender cómo interactúan estas células para identificar nuevos objetivos de tratamiento que podrían proteger a las células nerviosas del daño.
"Nuestro objetivo es descubrir las señales entre las células inmunes que impulsan la inflamación, ayudándonos a identificar nuevos objetivos terapéuticos para proteger las células nerviosas", afirmó el Dr. Comerford.
Miércoles 26 de febrero de 2025
Quizás haya visto en las noticias que investigadores suecos han descubierto una relación entre una dieta rica en pescado magro y azul y un menor riesgo de progresión de la discapacidad en la EM. Pero ¿qué significa esto para las personas con EM? Analicemos lo que hay detrás de los titulares.
Actualmente contamos con unos 20 tratamientos que pueden ayudar a reducir los ataques de EM. Sin embargo, estos tratamientos no son eficaces para todos ni suficientes para detener la EM en todos los casos. Por lo tanto, necesitamos más investigación para encontrar maneras de ralentizar o detener la progresión de la EM. Esto incluye comprender el papel de la dieta.
Los resultados de este estudio sugieren que consumir pescado magro y azul podría ser beneficioso para las personas con EM. No se explica con exactitud por qué. Sin embargo, los nutrientes del pescado podrían contribuir a reducir la inflamación y proteger el cerebro de daños.
Este tipo de investigación observacional, que analiza lo que ocurre en el mundo real, tiene algunas limitaciones. Por ejemplo, depende de que las personas recuerden lo que comen y lo compartan con precisión. Sin embargo, es difícil estudiar la dieta en ensayos clínicos, el estándar de oro en la investigación, donde se prueba un fármaco o un cambio específico. Además, es poco probable que comer pescado sea perjudicial.
En definitiva, ninguna dieta funciona para todos; es una elección personal. Una dieta sana y equilibrada puede ayudar a las personas con EM a mantener una salud óptima y a prevenir otros problemas, como enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
Investigaciones previas sugieren que una dieta rica en ciertos alimentos, como verduras, cereales integrales y pescado, puede mejorar la calidad de vida y posiblemente reducir la progresión de la discapacidad en personas con EM. Además, algunos estudios han sugerido una relación entre una dieta rica en pescado y una progresión más lenta de la EM.
Pero para comprender plenamente esta asociación, necesitamos hacer un seguimiento de las personas con EM a lo largo del tiempo y observar cómo cambia la progresión de la discapacidad. Y cómo esto se relaciona con el consumo de pescado. Investigadores en Suecia hicieron precisamente eso.
Los investigadores reclutaron a personas con diagnóstico reciente de EM entre 2005 y 2015. Al unirse al estudio, se les registró la EDSS y proporcionaron información sobre su consumo de pescado. En 2021, se les solicitó la misma información para que los investigadores pudieran analizar cualquier cambio.
Se incluyeron en el estudio datos de 1719 personas con EM. La mayoría de los participantes presentaban EM recurrente-remitente.
Sus principales hallazgos fueron:
Las personas que consumían la mayor cantidad de pescado magro y azul en el momento del diagnóstico tenían un riesgo 44% menor de progresión de la discapacidad.
Las personas que aumentaron su consumo de pescado tras el diagnóstico presentaron un 20 % menos de riesgo de progresión que quienes continuaron consumiendo pescado en raras ocasiones o nunca. Esto sugiere que los cambios en el estilo de vida tras el diagnóstico pueden influir en la EM.
Los investigadores consideraron diversos factores que podrían influir en la progresión de la EM, como la edad, el sexo y si la persona estaba tomando una terapia modificadora de la enfermedad. También consideraron la actividad física, el tabaquismo, el consumo de alcohol y el índice de masa corporal.
El día 6 de julio tendrá lugar la campaña de sensibilización social y captación de fondos ‘Mójate por la Esclerosis Múltiple’, iniciada en 1994 por la Fundación Esclerosis Múltiple en Cataluña. Ese día, organizaciones de personas con EM organizarán numerosas y diversas actividades lúdicas en playas, piscinas y otros puntos ‘Mójate’ de España.
Imágenes 'Mojate por la Esclerosis Múltiple' 2025
Mikel Urmeneta, a través de Katuki Saguyaki, ha creado una imagen para la próxima edición de la campaña “Mójate por la Esclerosis Múltiple”, metiéndose de lleno en la esencia de la campaña. Y ¿quién mejor para representarla que su icónica oveja?
En la imagen 2025, madre e hijo se ‘mojan’ a su manera: mientras el corderito salpica con alegría e inocencia, la oveja se tira un cubo de agua encima, ¡porque mojarse también es un acto consciente y decidido! 💧El agua, elemento estrella de la campaña, es el vínculo perfecto entre ambos, simbolizando el compromiso con las personas que viven con Esclerosis Múltiple.
Con el toque único de Urmeneta, que mezcla humor y sensibilidad, el mensaje llega de forma cercana y accesible.
Mikel Urmeneta es un diseñador muy conocido por sus icónicos dibujos. Ha realizado encargos para Kodak, Greenpeace España, Amnistía Internacional, Microsoft, Schweppes, y eventos como el US Open Tenis y la Maratón de Nueva York. En 2017 considerado una de las 100 personas más creativas del mundo, según la revista Forbes.
Mulla’t en Cataluña
La imagen de este año del Mulla’t en Cataluña es obra de Lara Costafreda. Para crear la imagen del «Mójate”, se ha inspirado en el mundo vegetal y acuático, ya que el agua es el gran elemento conductor de esta campaña. «Quería que las formas orgánicas de las flores y las plantas se entremezclaran con el movimiento del salto y la inmersión en el agua, creando una sensación de fluidez y libertad«, ha explicado. Las figuras humanas no solo simbolizan la participación, sino también el empoderamiento y la conexión con la naturaleza –con el agua– y con los demás, ha indicado.
La intención de la diseñadora es hacer un llamamiento a la acción, a sumergirse literal y metafóricamente para frenar el impacto de la Esclerosis Múltiple.
Formada en diseño de moda y artes plásticas entre Barcelona, Londres y Río de Janeiro, Lara Costafreda trabaja para publicaciones, marcas y agencias a nivel internacional. Al mismo tiempo, impulsa proyectos de impacto social relacionados con la inmigración, el racismo, la cultura de la paz, el ecologismo o la justicia social, entre otros.
¿Quieres ser voluntari@?
Si quieres ser voluntario/a en la campaña «Mójate por la Esclerosis Múltiple» o se te ocurre colaborar de otra manera, ponte en contacto con la Asociación o Fundación de personas con EM más próxima a tu domicilio.
#Mójate2025
Invitamos a la participación ciudadana en esta consulta pública, que concluye el domingo 9 de febrero, para solicitar incluir a la Esclerosis Múltiple en el listado de enfermedades o procesos de alta complejidad y curso irreversible del anexo del Real Decreto.
En octubre de 2024, Esclerosis Múltiple España (EME) aplaudió la aprobación de la Ley ELA (Ley 3/2024, de 30 de octubre, para mejorar la calidad de vida de personas con Esclerosis Lateral Amiotrófica y otras enfermedades o procesos de alta complejidad y curso irreversible) y celebró el impacto positivo que podría tener en los casos más agresivos de Esclerosis Múltiple y otras enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, aún quedan muchos ajustes por delante, tras la aprobación de la Ley.
El pasado 23 de enero, el Ministerio de Sanidad inició la consulta pública para definir las enfermedades o procesos irreversibles que se van a incluir en la Ley ELA (Ley 3/2024). El plazo para presentar comentarios a la consulta pública concluye el domingo 9 de febrero. El trámite de consulta pública tiene por objeto recabar la opinión de ciudadanos, organizaciones y asociaciones antes de la elaboración de un proyecto normativo.
La Esclerosis Múltiple es una enfermedad heterogénea, neurodegenerativa, de curso irreversible y en la actualidad no tiene cura.
Las organizaciones nacionales de personas con Esclerosis Múltiple Esclerosis Múltiple España, AEDEM-COCEMFE y AELEM unimos fuerzas y solicitamos que la Esclerosis Múltiple se incluya en el listado de enfermedades o procesos de alta complejidad y curso irreversible del anexo del Real Decreto que desarrollará la Ley 3/2024 (Ley ELA).
Si lo deseas, tú también puedes participar enviando comentarios (hasta el 9 de febrero) relacionados con esta consulta pública, para que las políticas sociosanitarias apoyen las necesidades de la comunidad que convive con Esclerosis Múltiple, ya que la consulta pública está abierta a todos los ciudadanos y ciudadanas.
Cómo puedes participar en esta consulta pública
Los ciudadanos, organizaciones y asociaciones que deseen participar en la consulta pública pueden hacer llegar sus opiniones a través del siguiente buzón de correo electrónico: normativa-sgca@sanidad.gob.es.
Indica en el “asunto” de tu correo electrónico: “En referencia a la consulta pública previa a la elaboración del proyecto de Real Decreto que desarrollará la Ley 3/2024 (Ley ELA) + tu nombre y apellidos”
Identifícate: indica en tu mensaje, antes o después de tus comentarios, tu nombre y apellidos + DNI o CIF + dirección de correo electrónico
IMPORTANTE: Sólo serán consideradas las respuestas en las que el remitente esté identificado. Se ruega indicar que la remisión de comentarios al correo indicado es a efectos de la consulta pública de la propuesta de Real Decreto referida.
¿Sobre qué aspectos puedes realizar aportaciones?
En la información que el Ministerio de Sanidad recoge en su página web explica que se podrán realizar aportaciones sobre los dos siguientes aspectos:
1.- Criterios para la definición de las enfermedades y procesos a los que resultará aplicable la ley, los cuales deben definir las siguientes situaciones:
a) Tener una condición irreversible y con una reducción significativa de supervivencia,
b) No haber tenido una respuesta significativa al tratamiento, o cuando no existan alternativas terapéuticas que vayan a mejorar el estado funcional o el pronóstico de estas personas.
c) Precisar cuidados sociales y sanitarios complejos, centrados en el ámbito domiciliario y que supongan un alto impacto para el entorno cercano de las personas afectadas.
d) Tener una rápida progresión en algunos de estos procesos que requiera acelerar procesos administrativos de valoración y reconocimiento del grado de discapacidad o dependencia.
2.- Listado de enfermedades y procesos que se incluirán en el anexo del Real Decreto.
La Ley 3/2024, de 30 de octubre, tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas con ELA y otras enfermedades o procesos de alta complejidad y curso irreversible. Para ello, la ley establece una serie de medidas, como la agilización de los trámites administrativos para el reconocimiento de la discapacidad y la dependencia, y la mejora de la atención integrada entre los sistemas de cuidados sociales y sanitarios.
El Real Decreto que se somete a consulta pública desarrollará la ley en lo referido al listado de enfermedades y procesos a los que resultará aplicable. Se trata de un paso importante para garantizar que la ley llegue a todas las personas que lo necesitan.
Más información:
Información sobre la Ley 3/2024, de 30 de octubre, para mejorar la calidad de vida de personas con Esclerosis Lateral Amiotrófica y otras enfermedades o procesos de alta complejidad y curso irreversible, en el BOE: https://boe.es/boe/dias/2024/10/31/pdfs/BOE-A-2024-22438.pdf
Información del Ministerio de Sanidad sobre la Consulta Pública de la Ley 3/2024: https://www.sanidad.gob.es/gl/normativa/docs/CPP_RD_ELA_23012025.pdf
Noticia sobre la consulta pública de la Ley 3/2024 en la web del Ministerio de Sanidad: https://www.sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=6605
Con agradecimiento a la colaboración de todas las personas que conviven con la Esclerosis Múltiple, y los profesionales sanitarios y sociosanitarios que contribuyen en la mejora de la calidad de vida de las personas con Esclerosis Múltiple. Gracias por vuestro apoyo.
4 de febrero de 2025
Un intervalo de dosificación más largo no afectó la eficacia y podría mejorar la seguridad, según un estudio
Las infusiones menos frecuentes de Ocrevus (ocrelizumab) son tan efectivas como la dosis estándar (cuando el tratamiento se administra normalmente cada seis meses) para controlar la actividad de la enfermedad de esclerosis múltiple (EM), pero pueden ayudar a limitar el riesgo de efectos secundarios, informa un nuevo estudio.
“Estos hallazgos sugieren que [la dosificación a intervalos extendidos] podría ser una opción preferible para el manejo de la enfermedad a largo plazo, reduciendo la carga del tratamiento y los efectos secundarios sin comprometer la eficacia”, escribieron los investigadores.
La idea del estudio de revisión surgió de los retrasos en el tratamiento que se produjeron durante la pandemia mundial, cuando los médicos que buscaban reducir el riesgo de infección por COVID-19 permitieron que ciertos pacientes recibieran infusiones de Ocrevus en la clínica con menor frecuencia. Ahora, un equipo de investigadores de Pakistán intentó evaluar las diferencias entre la dosis estándar, denominada SID, y la dosis extendida, EID.
Dada la eficacia similar encontrada en su análisis, los investigadores sugirieron que una dosificación menos frecuente puede mejorar la seguridad de Ocrevus a largo plazo: "EID ofrece un beneficio potencial de reducir los efectos secundarios en comparación con SID", escribió el equipo.
El estudio, “ Comparación de la eficacia y seguridad de la dosis extendida frente a la dosis estándar de ocrelizumab en la EM: una revisión sistemática y un metanálisis ”, se publicó en Multiple Sclerosis and Related Disorders .
Ocrevus está aprobado en más de 95 países como tratamiento para la EM, según su desarrollador Genentech , que no participó en este estudio. En los EE. UU., está indicado para los tipos recurrentes de EM , así como para la EM progresiva primaria . La terapia funciona agotando las células B, un tipo de célula inmunitaria que participa en el ataque inflamatorio que impulsa la EM. Se ha demostrado que reduce las tasas de recaída en personas con enfermedad recurrente y limita la progresión de la discapacidad en la EM.
El tratamiento se administra mediante infusión en el torrente sanguíneo. Según el esquema de dosificación aprobado en los EE. UU., los pacientes reciben primero dos infusiones con dos semanas de diferencia y luego infusiones posteriores cada seis meses. Debido a que la terapia se administra por vía intravenosa, o en la vena, la administración se realiza en una clínica u hospital. El tiempo total de la cita para cada infusión varía de cuatro a seis horas.
Aunque se ha demostrado que Ocrevus es eficaz en pacientes, la terapia inmunosupresora conlleva riesgos de efectos secundarios, especialmente infecciones.
Durante la pandemia, muchos médicos temieron que los pacientes que tomaban Ocrevus fueran más vulnerables al COVID-19, dado que se demostró que menos del 20 % de las personas que recibían este tratamiento desarrollaban una respuesta de anticuerpos adecuada al virus.
Esto llevó a algunos pacientes a posponer sus infusiones, ya sea por infección de COVID-19, preocupaciones de seguridad o el empeoramiento de la situación en el hospital o clínica donde recibirían la infusión. Como resultado, los expertos internacionales en EM recomendaron que las infusiones de Ocrevus se administraran con menor frecuencia cuando fuera necesario, siempre y cuando se controlara de cerca el estado clínico de los pacientes.
Este esquema de dosificación menos frecuente se denomina dosificación a intervalos extendidos o EID. Si bien la EID podría reducir el riesgo de infección, es posible que haga que Ocrevus sea menos eficaz para controlar la EM, lo que ha motivado la realización de varios estudios para evaluar la eficacia de la EID.
Ahora, los científicos recopilaron datos de 11 estudios publicados, que abarcaban a más de 2500 pacientes con EM, para comparar los efectos de la EID con el esquema de dosificación estándar de Ocrevus. En todos los estudios, las infusiones de EID se retrasaron al menos un mes en comparación con el esquema estándar.
Los resultados mostraron en líneas generales que tanto la EID como la dosis estándar fueron igualmente eficaces para controlar la actividad de la enfermedad. De hecho, las pruebas estadísticas mostraron que los pacientes que recibieron cualquiera de los dos regímenes tenían la misma probabilidad de no presentar evidencia de actividad de la enfermedad, o NEDA-3, es decir, no presentar recaídas, ni empeoramiento confirmado de la discapacidad, ni nueva actividad en las exploraciones de resonancia magnética.
“El resultado agrupado sugiere que los médicos podrían considerar con seguridad la EID para los pacientes sin comprometer su probabilidad de lograr la NEDA-3”, escribieron los investigadores.
Este hallazgo es particularmente importante para los pacientes con EM, donde minimizar los efectos adversos es fundamental para mejorar la adherencia y mantener la calidad de vida.
Además, no se encontraron diferencias significativas en cada uno de los resultados individualmente, y los pacientes de ambos grupos tenían la misma probabilidad de experimentar una recaída, una progresión confirmada de la discapacidad o un empeoramiento en las puntuaciones de la Escala Ampliada del Estado de Discapacidad, o nuevas lesiones en las exploraciones de resonancia magnética.
Al mismo tiempo, los pacientes que recibieron EID tuvieron significativamente menos probabilidades de experimentar efectos secundarios u otros problemas relacionados con la seguridad, según mostraron los datos. Por lo tanto, este estudio respalda la idea de que EID puede ayudar a que Ocrevus sea más seguro sin reducir su eficacia para controlar la EM.
“Este hallazgo es particularmente importante para los pacientes con EM, donde minimizar los efectos adversos es fundamental para mejorar la adherencia y mantener la calidad de vida”, escribieron los investigadores.
El equipo solicitó que se realicen más estudios sobre los efectos a largo plazo de las infusiones menos frecuentes de Ocrevus y que se realicen investigaciones para “establecer intervalos de dosificación estandarizados que optimicen tanto la seguridad como la eficacia”. Sin embargo, en general, los investigadores concluyeron que una dosificación menos frecuente es eficaz para los pacientes.
“La eficacia para lograr [ninguna evidencia de actividad de la enfermedad], junto con el riesgo significativamente reducido de eventos adversos, hace que la EID sea una opción atractiva tanto para los pacientes como para los proveedores de atención médica”, concluyó el equipo.
6 de enero de 2025
El tratamiento con Tecfidera (dimetilfumarato) reduce significativamente las tasas de recaída en personas con esclerosis múltiple (EM), y la mayoría de los pacientes con EM que reciben la terapia aprobada permanecen libres de progresión de la discapacidad durante varios años.
Así lo indica un análisis final del ensayo clínico de fase 4 ESTEEM (NCT02047097) , que hizo un seguimiento de los resultados del tratamiento con Tecfidera entre más de 5100 pacientes con EM. Los resultados tampoco revelaron ningún problema de seguridad inesperado con la terapia, que lleva ya mucho tiempo aprobada, señalaron los investigadores.
“El estudio ESTEEM, en el que más de 5000 pacientes recibieron [Tecfidera] en un entorno del mundo real durante hasta 6,5 años, indicó una eficacia sostenida de [Tecfidera] y una seguridad consistente con el perfil bien conocido de [Tecfidera]”, escribió el equipo.
El estudio, titulado “ Seguridad y eficacia a largo plazo del dimetilfumarato en pacientes con esclerosis múltiple tratados en la práctica médica habitual: análisis final del estudio ESTEEM ”, se publicó en Neurology and Therapy . El trabajo fue financiado por Biogen , que comercializa la marca Tecfidera. También están disponibles varias versiones genéricas de la terapia.
Tecfidera ha sido aprobado en los EE. UU. como tratamiento para los tipos recurrentes de EM durante más de una década. El mecanismo de acción de la terapia no se entiende completamente, pero se cree ampliamente que funciona modulando la actividad de las células inmunes, limitando así la inflamación en el cerebro y la médula espinal que impulsa la EM .
El estudio ESTEEM, finalizado en 2022, hizo un seguimiento de los resultados de 5124 pacientes que fueron tratados en casi 400 centros de todo el mundo con al menos una dosis del medicamento. El objetivo principal del estudio era evaluar los resultados de seguridad, pero también se evaluó el efecto del tratamiento sobre las recaídas de la EM y la progresión de la discapacidad.
Casi todos (98,9%) de los participantes del estudio fueron diagnosticados específicamente con EM recurrente-remitente (EMRR). El estudio incluyó a casi 1.500 personas que comenzaron a tomar Tecfidera después de haber sido diagnosticadas recientemente con EM , y aproximadamente 2.200 que habían recibido previamente tratamientos con interferón o acetato de glatiramer (comercializado como Copaxone y otros).
La duración media del tratamiento con Tecfidera fue de 31 meses, o aproximadamente 2,5 años, aunque algunos pacientes disponían de datos de seguimiento de más de seis años.
“Los resultados de eficacia clínica informados aquí provienen, hasta donde sabemos, del estudio más grande y más prolongado realizado en el mundo real sobre [Tecfidera]”, señalaron los investigadores.
Aproximadamente la mitad (51%) de los participantes dejaron de tomar el medicamento en algún momento durante el estudio, y casi 1 de cada 5 (22%) de ellos dejó de tomar Tecfidera específicamente debido a problemas de seguridad. Los problemas de seguridad más comunes que llevaron a la interrupción del tratamiento fueron molestias digestivas y recuentos bajos de células inmunitarias, ambos efectos secundarios bien conocidos de Tecfidera.
Se documentaron problemas de seguridad graves en el 8%, o menos de 400, de los pacientes que recibieron Tecfidera. Los problemas de seguridad graves más comunes fueron las infecciones. Sin embargo, los investigadores destacaron que no había una conexión clara entre los recuentos bajos de células inmunitarias y las infecciones durante el tratamiento.
En comparación con las tasas de antes de comenzar a tomar Tecfidera, las tasas de recaídas mientras se toma el medicamento se redujeron en un 90,1%, de 0,81 recaídas por año al inicio del estudio a 0,08 recaídas por año durante seis años de tratamiento.
Los datos obtenidos después de cuatro años también indicaron que el 87,6% de los pacientes no habían experimentado un empeoramiento de la discapacidad que se mantuviera durante al menos 48 semanas, o casi un año. Después de seis años, la tasa de pacientes sin progresión sostenida de la discapacidad fue similar: el 87%.
De hecho, alrededor del 16,7% de los participantes habían experimentado mejoras sostenidas en la discapacidad, lo que significa que sus síntomas eran menos graves, después de seis años.
Los resultados de seguridad y eficacia fueron similares en general en todos los subgrupos de pacientes, incluidos aquellos con diagnóstico reciente, aquellos que habían recibido previamente otros tratamientos para la EM y pacientes con una enfermedad más leve. Asimismo, los análisis del estudio en general también han indicado que la seguridad y eficacia de Tecfidera son consistentes en todos los grupos raciales y étnicos .
Los datos informados en ESTEEM fueron en general comparables con los hallazgos de otros estudios más cortos de Tecfidera en pacientes con EM.
“Estos datos demuestran que [Tecfidera] es una opción de tratamiento eficaz en el mundo real, con un historial de seguridad bien conocido”, concluyeron los científicos.
Esta opción terapéutica está indicada para el tratamiento de pacientes adultos con formas recurrentes de Esclerosis Múltiple (EMR) con enfermedad activa definida por características clínicas o de imagen
Ublituximab (Briumvi®) se utiliza para tratar a adultos con formas recurrentes de esclerosis múltiple (EMR), en las que el paciente tiene brotes (recidivas) seguidos de periodos con síntomas más suaves o sin síntomas.
La FDA aprobó este tratamiento en diciembre de 2022 en la Unión Europea, Briumvi recibió la aprobación de la Comisión Europea para su uso en el tratamiento del EMR a mediados de 2023. En octubre de este año, Neuraxpharm Pharmaceuticals, lanzó su comercialización en España.
Ublituximab se une selectivamente a un epítopo único en CD20, una fosfoproteína transmembrana expresada en los linfocitos B, que tiene un papel esencial en la patogénesis de la EMR. La unión del ublituximab a CD20 induce la lisis de los linfocitos B, principalmente, mediante citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos (CCDA) y, también, mediante citotoxicidad dependiente del complemento (CDC).
Este tratamiento ofrece una disminución rápida y sostenida del número de linfocitos B. Briumvi reduce el número medio de linfocitos B al 96,2% en 24 horas y se mantiene bajo durante todo el tratamiento, mostrando a las 96 semanas una reducción media del 97,6%.
Briumvi se administra como una infusión intravenosa (IV) de 1 hora cada 24 semanas después de una ronda inicial de dos infusiones con dos semanas de diferencia.
Los ensayos clínicos han demostrado que Briumvi es eficaz en la reducción de brotes y en la ralentización de la progresión de la discapacidad. Además, el fármaco ha pasado por los estudios de seguridad pertinentes.
Las reacciones adversas más comunes informadas en los ensayos clínicos de este nuevo tratamiento fueron reacciones relacionadas con la infusión, como fiebre, escalofríos y síntomas similares a los de la gripe, e infecciones del tracto respiratorio superior.
La información de prescripción advierte que Briumvi no debe administrarse en personas con infección activa, y no se recomiendan vacunas vivas o atenuadas vivas durante el tratamiento y después de suspender el tratamiento hasta que las células B regresen. Debido a que Briumvi reduce las células B que producen inmunoglobulinas para ayudar a combatir infecciones, los niveles deben controlarse antes, durante y después del tratamiento. Debido al riesgo de daño fetal, se advierte a las mujeres que usen métodos anticonceptivos durante y durante los 6 meses posteriores a la suspensión de Briumvi.
Si deseas conocer en profundidad el tratamiento, puedes consultar:
Informe de Posicionamiento Terapéutico de la AEMSP:
Ficha técnica:
https://cima.aemps.es/cima/pdfs/es/ft/1231730001/FT_1231730001.html.pdf
El diagnóstico rápido y el inicio precoz de tratamientos modificadores de alta eficacia son esenciales para mejorar el pronóstico de la enfermedad y reducir la progresión de la discapacidad asociada a la EM
Esclerosis Múltiple España (EME) demanda más medidas de protección social tras el diagnóstico de la enfermedad. Así lo ha afirmado la entidad coincidiendo con el Día Nacional de la Esclerosis Múltiple, el 18 de diciembre.
La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad neurodegenerativa, heterogénea y cambiante que afecta a más de 55.000 personas en España. Aunque se han logrado importantes avances en su conocimiento y tratamiento, todavía existen numerosas necesidades no cubiertas que impactan directamente en la calidad de vida de las personas afectadas.
Para mejorar el pronóstico de la enfermedad y reducir la progresión de la discapacidad asociada a la EM es fundamental un diagnóstico rápido y el inicio precoz de tratamientos modificadores de alta eficacia. Sin embargo, aún existen demoras significativas en este proceso, especialmente en el caso de las mujeres. “Es imprescindible seguir trabajando para garantizar que todas las personas con EM reciban el tratamiento adecuado lo antes posible”, reivindica la entidad.
La EM presenta síntomas invisibles como la fatiga, el dolor o las alteraciones cognitivas, que muchas veces no son tenidos en cuenta en los procesos de valoración de la discapacidad. Desde EME reclaman la necesidad de acortar los tiempos para estas valoraciones y de que los equipos evaluadores sean “sensibles a las particularidades de esta enfermedad”. Estos síntomas, aunque no visibles, “tienen un impacto real y profundo en la vida diaria de las personas con EM”, apuntaron.
En cuanto a la atención sociosanitaria, EME insiste en que es prioritario mejorar la formación de los profesionales sanitarios y reducir así el tiempo de diagnóstico, que en el caso de las mujeres con Esclerosis Múltiple se suele retrasar, según un estudio Mujer y Esclerosis Múltiple de Esclerosis Múltiple España publicado este año.
También es importante garantizar el acompañamiento emocional, social y el acceso a servicios especializados de rehabilitación, que muchas veces se ofrecen en las asociaciones de pacientes de Esclerosis Múltiple ante la falta de cobertura del Sistema Sanitario. Precisamente por ello es fundamental que las asociaciones de pacientes tengan un marco estable de financiación pública para continuar su labor.
La reciente aprobación de la Ley ELA supone un avance en la protección social de las personas con enfermedades neurodegenerativas graves. Desde Esclerosis Múltiple España, reivindican que la Esclerosis Múltiple, especialmente en sus formas progresivas y más graves, sea considerada de manera explícita dentro del desarrollo de esta Ley.
Para terminar, y aunque se han dado pasos significativos en la investigación y el manejo de la Esclerosis Múltiple, todavía queda un largo camino por recorrer para atender las necesidades de las personas afectadas de forma integral y equitativa. “En este Día Nacional de la Esclerosis Múltiple, renovamos nuestro compromiso de trabajar por una mejor calidad de vida para todas las personas con EM y sus familias, defendiendo sus derechos y necesidades.
Desarrollan un fármaco que podría reparar el daño causado por esclerosis múltiple
Científicos de la Universidad de California en San Francisco y de Contineum Therapeutics han creado un nuevo fármaco llamado PIPE-307, que podría ayudar a regenerar la mielina, la sustancia que recubre y protege las células nerviosas. Este avance podría ser significativo en el tratamiento de la esclerosis múltiple (EM), una enfermedad que afecta el sistema nervioso y puede provocar problemas graves de movimiento y visión. Actualmente, PIPE-307 está siendo probado en ensayos clínicos con pacientes.
La esclerosis múltiple destruye la mielina, dejando los nervios expuestos y causando síntomas como debilidad, problemas de equilibrio y, en casos severos, parálisis. PIPE-307 actúa bloqueando un receptor (MR1) en las células precursoras de los oligodendrocitos para que éstos produzcan mielina de nuevo.
El desarrollo de PIPE-307 es el resultado de más de una década de investigación. En 2014, el Dr. Jonah Chan y su equipo descubrieron que un antihistamínico llamado clemastina podía inducir la regeneración de mielina. Aunque mostró beneficios – podía inducir la regeneración de mielina- no era lo suficientemente específica, pero su eficacia fue limitada, afectando a varias vías del organismo. A partir de este hallazgo, se identificó que el receptor M1R era clave en el proceso de remielinización.
Utilizando un marcador fluorescente de MR1 (que proviene de la toxina de la serpiente mamba verde), el Dr. Michael Poon pudo confirmar que este receptor estaba presente en los precursores de las células productoras de mielina pero impedía que éstas se diferenciaran y regeneraran la mielina. Con esta información, se formó Contineum Therapeutics para desarrollar un fármaco que bloquea específicamente el M1R. Con esta información, se formó Contineum Therapeutics para desarrollar un fármaco que bloquea específicamente el M1R.
Los resultados preliminares de PIPE-307 han sido prometedores. En modelos animales, el fármaco demostró bloquear el receptor M1R de manera eficaz y estimular la formación de mielina alrededor de los nervios dañados, logrando incluso revertir el daño. En 2021, PIPE-307 superó un ensayo clínico de fase I que verificó su seguridad, y actualmente está en fase II de pruebas con pacientes.
Los datos recientes también indican que PIPE-307 tiene el potencial de mejorar la función neurológica, un hallazgo crucial en la lucha contra la EM. Si PIPE-307 resulta exitoso, podría no solo detener la progresión de la esclerosis múltiple, sino también permitir la recuperación de funciones nerviosas dañadas, lo que representaría un cambio significativo en el manejo de esta compleja enfermedad. Para más información sobre PIPE-307, se puede consultar la fuente oficial de Contineum Therapeutics aquí.
La mayoría de las personas con Esclerosis Múltiple son mujeres y aproximadamente 3 de cada 10 están pasando o han pasado por la menopausia. ¿Cuáles son los síntomas y los efectos a largo plazo de la menopausia? ¿Cómo se pueden controlar?
La menopausia puede provocar una gran variedad de síntomas y cambios corporales. Algunos de ellos se superponen con los efectos de la EM y pueden empeorar temporalmente algunos de los síntomas de la enfermedad. No siempre se habla abiertamente de la menopausia, lo que ha dejado a algunas mujeres con dudas sobre qué esperar y qué ayuda y tratamientos están disponibles para los síntomas de la menopausia. Conocer qué sucede en el cuerpo durante la menopausia y cómo se pueden controlar estos cambios es clave.
¿Qué ocurre durante la menopausia?
La mayoría de las mujeres atraviesan la menopausia entre los 40 y los 50 años, aunque una pequeña proporción la experimenta antes. Durante la menopausia, los niveles de las hormonas reproductivas estrógeno y progesterona disminuyen gradualmente y los períodos menstruales de la mujer se detienen. Es habitual que después de la menopausia, los niveles naturales de estrógeno y progesterona permanezcan bajos.
Las mujeres pueden presentar síntomas en los años en que sus niveles hormonales disminuyen (perimenopausia) y después (posmenopausia). Es posible que muchas sientan que los síntomas de la menopausia tienen un gran impacto en su vida, mientras que hay que otras no. Los cambios más comunes que ocurren durante la menopausia son:
Períodos menos regulares
Sofocos, escalofríos y sudores nocturnos.
Una vagina seca (que puede ser incómoda y afectar tu vida sexual)
Problemas de sueño
Cambios de humor
Problemas de memoria
Aumento de peso
Cabello más fino, piel más seca
Pérdida de volumen en los senos
Síntomas posmenopáusicos:
Cambios en el deseo sexual
Cabello más fino, piel más seca y pérdida de volumen en los senos.
Aumento de peso
Problemas de sueño
Depresión
Debido a los niveles más bajos de estrógeno y progesterona, las mujeres posmenopáusicas tienen mayor riesgo de sufrir algunos problemas de salud a medida que envejecen.
Aumento de los riesgos para la salud después de la menopausia
Enfermedad cardiovascular
Huesos más débiles y quebradizos (osteoporosis)
Control reducido de la vejiga
Infecciones de la vejiga
¿Sus síntomas se deben a la menopausia o a la EM?
Algunos de los efectos de la menopausia se superponen con los síntomas de la EM. Por ejemplo, cualquiera de los dos puede causar:
Dificultad para dormir
Cambios de humor, como sentirse deprimido, ansioso o irritable.
problemas de vejiga
Problemas de memoria, como ser olvidadizo o tener dificultades para encontrar la palabra correcta.
Cambios en la vida sexual.
En el caso de tener síntomas molestos, es recomendable acudir al médico de familia, neurólogo o ginecólogo. Juntos pueden determinar la causa probable de sus síntomas (ya sea menopausia, EM u otra cosa), lo que puede marcar la diferencia a la hora de elegir qué tratamientos son los más adecuados.
¿Cómo afecta la menopausia a las mujeres a largo plazo?
Después de la menopausia, las mujeres suelen notar que desaparecen los síntomas como sofocos, cambios de humor y problemas de memoria. Sin embargo, hay algunos que persisten como los cambios en la forma del cuerpo, el cabello y la piel.
¿Qué puede ayudar con los síntomas de la menopausia?
Aunque la menopausia es un proceso natural, no es necesario sufrir sus efectos sin ayuda. Muchos de los síntomas y riesgos se pueden reducir con tratamientos y autoayuda. Por ejemplo:
Terapia de reemplazo hormonal (TRH)
Cremas, comprimidos (pesarios) y anillos vaginales de estrógeno
Medicamentos para reducir los sofocos
Medicamentos para mejorar la salud ósea
Medicamentos de uso a corto plazo para mejorar el sueño.
Cabe señalar que estos tratamientos se han probado en grandes grupos de mujeres, pero no específicamente en mujeres con Esclerosis Múltiple.
Las técnicas de autoayuda para la menopausia incluyen:
Ejercicios pélvicos regulares para fortalecer el control de la vejiga.
Rutinas y técnicas para la hora de dormir que mejoran el sueño
Técnicas de relajación para reducir el estrés y la ansiedad.
evitar la cafeína y el alcohol para disminuir los sofocos.
Su médico o ginecólogo puede explicarle las opciones que podrían ser útiles para sus síntomas.
¿Puede la menopausia empeorar los síntomas de la EM?
Aunque se han realizado algunos estudios al respecto, los resultados no dan una respuesta clara. En la mayoría de las mujeres, la menopausia no parece afectar mucho a la EM. En algunas los sofocos pueden empeorar temporalmente algunos síntomas de la enfermedad. En las encuestas, algunas mujeres afirman que sus síntomas de EM y su nivel de discapacidad empeoraron después de la menopausia. Sin embargo, la EM tiende a empeorar a medida que envejecemos.
Con la edad, tanto los hombres como las mujeres con EM recurrente-remitente tienen menos períodos de tiempo en los que sus síntomas aparecen y desaparecen. A medida que las personas envejecen, es probable que su nivel de discapacidad debido a la EM también aumente. No está claro si el aumento de los síntomas de EM que experimentan las mujeres después de la menopausia se debe al envejecimiento o también a cambios hormonales.
¿Cómo afectan la menopausia y la EM a la salud ósea?
Las mujeres que han pasado por la menopausia corren el riesgo de sufrir osteoporosis, una enfermedad en la que los huesos son menos densos, más frágiles y más propensos a fracturarse si se cae o sufre un accidente. La EM también puede aumentar la probabilidad de padecer osteoporosis. Se estima que casi 2 de cada 10 mujeres con EM padecen osteoporosis y aproximadamente 4 de cada 10 presentan una menor debilidad ósea (denominada osteopenia).
Nuestros huesos están hechos de tejido vivo. A nivel microscópico, se renuevan y reestructuran constantemente. La menopausia aumenta el riesgo de osteoporosis porque los niveles bajos de estrógeno afectan el equilibrio entre la cantidad de hueso nuevo que se forma y la cantidad de hueso viejo que se destruye.
La EM puede aumentar el riesgo de osteoporosis debido a los efectos de algunos medicamentos, como ciertos esteroides y antidepresivos. O la movilidad y capacidad de soportar peso reducidas (lo que significa que los huesos se «entrenan» menos).
Consejos para controlar los síntomas de la menopausia
Si tienes síntomas de menopausia, habla con tu médico o ginecólogo ya que existen tratamientos para aliviar muchos síntomas. Además, hablar con otras mujeres de la misma edad sobre la menopausia puede ser muy útil. Pueden ayudarse mutuamente escuchando, comprendiendo y compartiendo consejos sobre lo que más ha ayudado.
Llevar un diario de los síntomas. Esto ayudará al médico, neurólogo o ginecólogo a comprender cómo le afecta la menopausia y a distinguir los signos de los de la Esclerosis Múltiple, el envejecimiento u otros problemas de salud.
Realizar actividad física de forma regular, incluidos ejercicios con pesas. Esto puede fortalecer los huesos, equilibrar su estado de ánimo, ayudar con los síntomas de la EM y mejorar su salud y bienestar general.
Consulta al médico si los cambios de humor se convierten en signos de depresión, ansiedad u otros problemas de salud mental. Estos pueden tratarse mediante terapias de conversación, medicamentos o una combinación de ambos.
Fuente: MS International Federation (MSIF)
Infografía: MENOPAUSIA CON ESCLEROSIS MÚLTIPLE ¿Cómo tiene que ser la dieta?
El Senado ha concluido la tramitación parlamentaria de la Ley ELA, al respaldar por unanimidad el texto avalado hace dos semanas en el Congreso, para mejorar la calidad de vida de personas con Esclerosis Lateral Amiotrófica y otras enfermedades o procesos de alta complejidad y curso irreversible
Esclerosis Múltiple España (EME) aplaude y celebra el impacto positivo que puede tener en los casos más agresivos de Esclerosis Múltiple y otras enfermedades neurodegenerativas.
Desde Esclerosis Múltiple España apoyan este hito para las personas con Esclerosis Lateral Amiotrófica “porque se cubre una necesidad muy importante para las personas en este tipo de situaciones vulnerables”. Sin embargo, desde EME subrayan que aún queda “mucho camino por recorrer y muchos ajustes por realizar” después de la aprobación de la Ley ELA.
EME ha trabajado junto a otras asociaciones para que la Ley incluya también a personas con enfermedades o procesos de alta complejidad y curso irreversible, como pueden ser algunos casos graves de Esclerosis Múltiple y otras enfermedades neurodegenerativas. “La Esclerosis Múltiple es una enfermedad heterogénea. Confiamos en que la Ley dé cobertura a aquellas personas con Esclerosis Múltiple de evolución compleja, con su calidad de vida muy afectada. Seguiremos trabajando en ello junto a otras asociaciones de pacientes”, aseguraron.
¿Qué recoge la Ley ELA?
Esta Ley plantea una serie de cambios legislativos orientados a garantizar la mejor calidad de vida de los pacientes con ELA, a través de la agilización de los trámites administrativos para el reconocimiento de la discapacidad y la dependencia, en una mejor atención integrada entre los sistemas de cuidados sociales y sanitarios de las personas afectadas con procesos severos.
La proposición también recoge otras peticiones de las asociaciones de pacientes como reforzar el sistema de cuidados con servicios de asistencia personal y ayuda a domicilio, asegurando atención y supervisión las 24 horas para los pacientes que estén una etapa avanzada de la enfermedad y dependencia. Además, se promoverá la capacitación especializada de los cuidadores. La norma también señala que se considerará a los afectados como “consumidores vulnerables”, haciéndoles beneficiarios de bonificaciones como, por ejemplo, el bono social eléctrico.
Otro de los puntos a destacar dentro de la Ley es la coordinación efectiva entre los servicios sanitarios y sociales centrada en las personas y sus necesidades específicas, tanto con ELA como con otras patologías similares. Por último, la Ley prevé crear un Registro Estatal de Enfermedades Neurodegenerativas, con datos sobre su incidencia, prevalencia y factores determinantes asociados a la enfermedad que podrán ayudar a orientar la planificación y la gestión de los recursos sanitarios.
Además, todavía será necesario que se concreten los diferentes plazos que requerirá la puesta en marcha de la Ley y cómo se tramitarán las dotaciones presupuestarias a las comunidades autónomas para que presten todas estas mejoras asistenciales a los afectados.
La presente ley entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado».
El pleno del Congreso ha aprobado por unanimidad la Ley ELA. Se trata de un paso histórico que supondrá una mejora significativa en la atención a personas con esclerosis lateral […]
Publicado el 11-10-2024
La ley también beneficiará a las personas con enfermedades neurológicas de alta complejidad y curso irreversible
El pleno del Congreso ha aprobado por unanimidad la Ley ELA. Se trata de un paso histórico que supondrá una mejora significativa en la atención a personas con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y otras enfermedades neurodegenerativas. Esta nueva legislación acelera el proceso de evaluación de la dependencia. También garantiza el acceso a cuidados las 24 horas para aquellas personas que se encuentran en las fases más avanzadas de la enfermedad. Además, se presta especial atención a la protección de las personas cuidadoras, que a menudo asumen una carga significativa en el seguimiento y apoyo de las personas con ELA y otras enfermedades de alta complejidad y evolución irreversible.
La nueva ley ha recibido un apoyo unánime. No únicamente de los representantes políticos, sino también de las asociaciones de pacientes, que han estado trabajando intensamente para conseguir ese avance. El próximo paso será su ratificación en el Senado, donde se prevé que siga contando con un amplio consenso.
Esta normativa no solo beneficiará a las personas con ELA, sino que también dará cobertura a aquellas personas con enfermedades neurodegenerativas de alta complejidad y curso irreversible. Esclerosis Múltiple España (EME), que agrupa a la Fundación Esclerosis Múltiple y otras entidades en el ámbito estatal, ha participado en el desarrollo de esta ley. EME ha abogado para que se incluyan medidas para enfermedades crónicas y neurodegenerativas más allá de la ELA.
Entre los avances aportados por la ley, destacan la simplificación de los trámites burocráticos para el reconocimiento de la discapacidad y la dependencia, así como una mejor atención integrada entre los servicios sanitarios y sociales. Estas medidas contribuirán a mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades neurológicas de alta complejidad y cursos irreversible, facilitándoles un mayor acceso a las ayudas y servicios necesarios.
Desde Esclerosis Múltiple España y desde la FEM celebramos la ley ELA. Hasta ahora no existía ley específica para las personas que se encuentran en estas situaciones vulnerables.
Esclerosis Múltiple España ha ofrecido un ciclo formativo a profesionales de la atención sociosanitaria de personas con Esclerosis Múltiple, a través de cuatro sesiones enfocadas en temas clave como empleo, discapacidad e incapacitación (apoyos en el ejercicio de la capacidad jurídica), brecha de género y cuestiones jurídicas.
Esclerosis Múltiple España (EME) tiene como finalidad primordial la promoción de toda clase de acciones y actividades asistenciales, sanitarias y científicas destinadas a mejorar la calidad de vida de las personas que viven con Esclerosis Múltiple (EM). Entre tales acciones se incluyen también aquellas reivindicativas, de protección social y de acción política para favorecer modificaciones normativas en defensa de los derechos de las personas con EM.
Todas estas actuaciones están encaminadas hacia una misma meta: que las personas con EM y las personas de su entorno disfruten de la mejor calidad de vida mientras continúan avanzando. Por todo ello, desde EME se impulsó el desarrollo de un ciclo formativo de defensa de derechos para personas con Esclerosis Múltiple de cuatro sesiones celebradas entre marzo y septiembre de 2024.
Este ciclo formativo ha sido impartido por Luis Herrero, abogado experto en Esclerosis Múltiple y José Maria Ramos, abogado y responsable del departamento de Asesoría Jurídica de Esclerosis Múltiple España. Ellos han guiado y asesorado a los profesionales de la atención sociosanitaria de personas con EM de las entidades miembros de Esclerosis Múltiple España a lo largo de las cuatro sesiones, enfocadas en temas clave como empleo, discapacidad e incapacitación (apoyos en el ejercicio de la capacidad jurídica), brecha de género y cuestiones jurídicas.
La “Guía práctica para la defensa de los derechos de las personas con Esclerosis Múltiple” ha sido un documento de referencia clave en el desarrollo de la formación.
SESIÓN 1: Empleo
El ámbito laboral es una parte fundamental de la vida y, por ello, es normal que surjan muchas dudas, más si cabe si se tiene esclerosis múltiple. Así, cuando uno acude a una entrevista de trabajo, a los nervios propios de esta, se le añade la incertidumbre sobre si se debe o no decir que se tiene esta enfermedad o si se lo pueden llegar a preguntar.
En esta primera sesión se abordaron las cuestiones legislativas relativas al empleo. Se revisaron las dudas más frecuentes, y se habló sobre incapacidad temporal, oposiciones y jubilación.
SESIÓN 2: Discapacidad, incapacidad y dependencia
Para ser considerada, a efectos legales, como persona con discapacidad, el grado de esta ha de ser, al menos, de un 33%. En este sentido, se presume que tienen esta condición las personas a las que se les haya reconocido una incapacidad permanente para trabajar. Desde el movimiento asociativo que lidera Esclerosis Múltiple España se reivindica que con el diagnóstico de una enfermedad neurodegenerativa se reconozca una mayor protección social.
En esta segunda sesión se trataron las cuestiones legislativas relativas a discapacidad, incapacidad y dependencia.
SESIÓN 3: Carné de conducir, asistencia sanitaria transfronteriza y asistencia jurídica gratuita
Tras el diagnóstico de Esclerosis Múltiple, con frecuencia surge la duda de si es posible conducir un vehículo, para cuánto tiempo se puede llevar medicación o si existe la posibilidad de tener asistencia jurídica.
Para solventar todas esas dudas, Luis Herrero habló en esta tercera sesión de las cuestiones legislativas relativas al carné de conducir, la asistencia sanitaria transfronteriza y la asistencia jurídica gratuita.
SESIÓN 4: Incapacitación, brecha de género y cuestiones jurídicas
La Esclerosis Múltiple puede suponer, incluso con tratamiento, una alteración continuada de la salud que impida o limite la realización de una actividad profesional de forma temporal o permanente. Ante esta situación es normal que surjan infinidad de dudas.
Por ello, en la cuarta sesión se abordaron las cuestiones legislativas relativas a la incapacitación ahondando en los apoyos existentes para el ejercicio de la capacidad jurídica, y se hizo especial hincapié en cómo la brecha de género afecta a nivel jurídico.
Este Ciclo ha sido un gran paso en la elaboración de información, difusión, formación y capacitación de los profesionales de la atención sociosanitaria del movimiento asociativo liderado por EME, en línea con la estrategia de Esclerosis Múltiple España en materia de defensa de los derechos de las personas con EM y sus familias.
De manera exponencial, redundará en la mejora de la calidad de vida de dicho colectivo, que es la misión de la organización que conformamos, junto con las Asociaciones y Fundaciones que representa la organización.
Este proyecto formativo se ha realizado con el apoyo financiero del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Sanofi ha desarrollado un nuevo medicamento llamado Tolebrutinib, que ha mostrado resultados prometedores en un estudio avanzado (fase 3) llamado HERCULES. Este medicamento es el primero en demostrar que puede retrasar la discapacidad en pacientes con esclerosis múltiple secundaria progresiva, una forma de la enfermedad que no tiene tratamientos efectivos aprobados actualmente.
Uno de los mayores problemas en esta forma de esclerosis múltiple es que los pacientes siguen acumulando discapacidades con el tiempo, y hasta ahora no había ningún tratamiento que lograra reducir este efecto. La investigación se ha centrado en un aspecto del sistema inmunitario, llamado inmunidad innata, que se cree está relacionado con la acumulación de discapacidad, y que antes no había sido suficientemente estudiado.
El Tolebrutinib actúa sobre los linfocitos y la microglía, unas células del sistema nervioso, para reducir la inflamación en el cerebro y la médula espinal, lo que ayudaría a frenar el daño a largo plazo en estos pacientes. El fármaco está en fase de evaluación de su seguridad y efectividad, y se espera que pueda convertirse en un tratamiento para diferentes formas de esclerosis múltiple. Los resultados del estudio se presentaron el pasado 20 de septiembre en ECTRIMS.
Las patologías a las que se refiere el texto oficial son la espasticidad por Esclerosis Múltiple con rigidez y espasmos musculares, las formas graves de epilepsia refractaria, las náuseas y vómitos por quimioterapia y el dolor crónico refractario que persiste con los fármacos más comunes.
El Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha el desarrollo del Real Decreto con el que prevé aprobar la regulación del cannabis para su uso medicinal en aquellas patologías en las que se ha probado que tiene beneficio terapéutico. También en enfermedades con dolor crónico y persistente que no se alivia con los tratamientos habituales. Durante este proceso, la ciudadanía puede hacer aportaciones al Real Decreto a través de la web del Ministerio en la sección de consulta pública y las contribuciones recibidas serán estudiadas por un equipo de expertos.
Sanidad ha informado que las patologías a las que se refiere el texto son la espasticidad por Esclerosis Múltiple con rigidez y espasmos musculares, las formas graves de epilepsia refractaria, las náuseas y vómitos por quimioterapia y el dolor crónico refractario que persiste con los fármacos más comunes.
La regulación del uso medicinal del cannabis que plantea el Ministerio pretende adecuarse a las evidencias científicas disponibles y con ello, facilitar el acceso de preparados estandarizados de cannabis a pacientes en los que los medicamentos autorizados no han sido eficaces.
Uso medicinal del cannabis para Esclerosis Múltiple
Desde el ministerio de Sanidad aseguran que la regulación planteada para el uso medicinal del cannabis para Esclerosis Múltiple ofrece una seguridad plena para los pacientes. La prescripción siempre estaría limitada a médicos especialistas y el profesional evaluará periódicamente la utilidad y seguridad del tratamiento, considerando su interrupción si no hay beneficios.
Además, las fórmulas magistrales de preparados de cannabis se elaborarían en servicios de farmacia hospitalaria para asegurar un seguimiento farmacoterapéutico adecuado. El borrador del Real Decreto también establece un registro para asegurar la trazabilidad y calidad de los preparados estandarizados de cannabis utilizados en la elaboración de fórmulas magistrales.
Con esta regulación España pasaría a asemejarse a países del entorno que disponen de normativas que permiten el uso del cannabis medicinal como Portugal, Reino Unido o Noruega. Y también se posiciona en la línea de la Organización Mundial de la Salud y de Naciones Unidas, que reconocen las potencialidades terapéuticas de estos compuestos.
Sobre la eficacia del cannabis medicinal
Sobre la eficacia del cannabis como alternativa terapéutica, se ha demostrado que ciertas sustancias del cáñamo pueden aliviar algunos síntomas típicos de la Esclerosis Múltiple como el dolor y la espasticidad (rigidez, espasmos musculares dolorosos), síntomas que deterioran significativamente la calidad de vida de las personas con EM.
El cannabis puede ser administrado por diferentes vías: por inhalación (planta fumada o extractos vaporizados), por vía oral (aceites, tinturas, cápsulas, «comestibles») o como aplicación tópica (lociones y ungüentos). La más común es la inhalación de cannabis tras combustión al fumar, pero desde el punto de vista terapéutico esta vía no está recomendada en ningún caso. Además, si se mezcla con tabaco, en el caso de la Esclerosis Múltiple es especialmente perjudicial.
En este sentido, la regulación plantea la administración por vía oral de estos compuestos por ser la más adecuada en términos de efectividad terapéutica y seguridad para los pacientes
Percepción de riesgo asociado al cannabis
A día de hoy, la percepción del riesgo asociado al consumo de cannabis en la sociedad sigue siendo compleja, vinculándose mayormente a su uso recreativo y los posibles efectos adversos sobre la salud. En la opinión pública, el cannabis ha sido visto como una sustancia con alto potencial de crear adicción, lo que ha influido en la cautela a la hora de explorar sus aplicaciones médicas.
A medida que se ha ampliado la investigación científica, la percepción social hacia el uso médico del cannabis ha comenzado a cambiar, diferenciándolo de su consumo recreativo. Este cambio de perspectiva refleja un mayor entendimiento de los beneficios clínicos potenciales, junto con un enfoque riguroso y controlado para minimizar los riesgos asociados.
Por ello, el reto actual reside en continuar educando a la población y los profesionales de la salud sobre el uso seguro y efectivo del cannabis terapéutico, fomentando un equilibrio entre la gestión de riesgos y el acceso a tratamientos innovadores para quienes lo necesitan.
Las terapias anti-CD20 parecen ser ineficaces en un estudio del mundo rea
Las terapias anti-CD20 como Ocrevus (ocrelizumab) y rituximab parecen ser ineficaces para retardar la progresión de la discapacidad en personas con esclerosis múltiple progresiva primaria (EMPP), una forma de la enfermedad caracterizada por síntomas que empeoran constantemente con el tiempo, según datos de un estudio del mundo real en Francia.
El estudio, “ Terapias anti-CD20 en pacientes sin tratamiento farmacológico con esclerosis múltiple progresiva primaria: un estudio multicéntrico de la vida real ”, se publicó en Neurology , una revista de la Academia Estadounidense de Neurología (AAN).
“Las terapias anti-CD20 se recetan ampliamente, en parte porque hay pocos tratamientos alternativos” para la EM primaria progresiva, dijo en un comunicado de prensa de la AAN la Dra. Laure Michel, quien dirigió el estudio de la Universidad de Rennes en Francia . “Sin embargo, nuestro estudio sugiere que podrían no retrasar el empeoramiento de la discapacidad en las personas con EM primaria progresiva [ esclerosis múltiple ]”.
Es importante destacar que el menor número de pacientes tratados con Ocrevus en este estudio (la mayoría recibió rituximab), lo que requiere cautela al interpretar los resultados de esta terapia aprobada para PPMS, señalaron los investigadores.
Sin embargo, los hallazgos llaman la atención sobre los esfuerzos de investigación en curso para determinar las mejores estrategias para tratar la EMPP, equilibrando los beneficios potenciales con los riesgos como infecciones graves y otros efectos secundarios.
“Los medicamentos para la EM pueden ser costosos y conllevar riesgos de efectos secundarios”, afirmó Michel. “Nuestros resultados indican que debería haber una evaluación constante de las terapias para la EM para determinar si los beneficios superan los riesgos para las personas con EM progresiva primaria”.
La esclerosis múltiple progresiva primaria es un tipo de EM que progresa de manera lenta y constante desde su inicio, sin períodos claros de recuperación o recaída (cuando los síntomas empeoran repentinamente o aparecen otros nuevos). Las opciones de tratamiento para la EMPP son limitadas y, a menudo, no logran frenar la progresión de la discapacidad.
Tanto Ocrevus como rituximab están diseñados para promover la muerte de las células B, las células inmunes que producen los anticuerpos autorreactivos que se cree que impulsan la neurodegeneración relacionada con la EM. Estas terapias actúan dirigiéndose a la proteína CD20 que se encuentra en la superficie de las células. Se cree que esto reduce los ataques autoinmunes que impulsan la enfermedad, aliviando así los síntomas de la EM y posiblemente ralentizando su progresión.
Ocrevus es el único tratamiento aprobado para la EM progresiva primaria y también está autorizado para su uso en formas recurrentes de EM. El rituximab, aprobado para tratar ciertos tipos de cáncer de sangre y algunas enfermedades autoinmunes, no está aprobado para ningún tipo de EM, pero a menudo se utiliza fuera de indicación para tratar la enfermedad.
Ahora, Michel y otros investigadores buscaron evaluar qué tan bien Ocrevus y rituximab retardan la progresión de la discapacidad en personas con EMPP. El equipo utilizó datos de pacientes inscritos en el registro francés de EM .
En concreto, los investigadores analizaron datos de enero de 2016 a junio de 2021 de pacientes que no habían recibido terapias modificadoras de la enfermedad durante al menos dos años anteriores, ni habían recibido previamente terapias anti-CD20 o agentes inmunosupresores con efectos duraderos.
De los 1.184 pacientes incluidos en el estudio, 426 (36%) recibieron terapias anti-CD20 durante el período de tiempo y fueron denominados el grupo tratado. Mientras tanto, los 758 restantes (64%) no recibieron tales terapias y fueron conocidos como el grupo no tratado. En el grupo tratado, 295 recibieron rituximab y 131 recibieron Ocrevus.
Los pacientes tratados tenían una mediana de 6,7 años menos (51,9 frente a 58,6 años) y una duración de la enfermedad más corta (5,1 frente a 8,4 años) que los pacientes no tratados. Una mayor proporción de pacientes tratados tenía enfermedad activa en los dos años anteriores al inicio del estudio (54,5% frente a 27,8%).
El objetivo principal del análisis fue comparar el tiempo que tardaron los pacientes de cada grupo en experimentar una progresión confirmada de la discapacidad, o CDP, definida como un aumento en la puntuación de la Escala Ampliada del Estado de Discapacidad (EDSS) que dure al menos tres meses.
Los resultados, ajustados por posibles factores influyentes, no mostraron diferencias significativas en el tiempo hasta la CDP entre el grupo tratado con anti-CD20 (3,71 años) y el grupo no tratado (3,87 años).
A los dos años, se encontró que una proporción ligeramente mayor de pacientes tratados con anti-CD20 tenían progresión confirmada de la discapacidad (28,2% frente a 25,4%), pero esta diferencia tampoco fue estadísticamente significativa.
Al comparar los datos de los 131 pacientes tratados con Ocrevus y los 262 pacientes no tratados que ingresaron al estudio después de 2018 (el año en que se aprobó Ocrevus en Francia), nuevamente no hubo diferencias significativas entre los grupos en términos de tiempo hasta el CDP o la proporción de pacientes con este resultado a los dos años.
En el estudio, la mayoría de los pacientes con EMPP tratados recibieron rituximab, “e incluso si el análisis del subgrupo de pacientes [tratados con Ocrevus] no sugiere un efecto significativo de [Ocrevus] en la progresión, el número limitado de pacientes en este subgrupo ([número] = 131) limita la interpretación”, escribieron los investigadores.
Las mediciones secundarias, como el número de recaídas, el tiempo transcurrido hasta la primera recaída y la actividad de la enfermedad según las imágenes de resonancia magnética cerebral, también fueron similares entre los grupos tratados con anti-CD20 y los no tratados. Sin embargo, la tasa de infecciones graves fue aproximadamente el doble en los pacientes tratados que en los no tratados, según mostraron los datos.
Demostramos que en un entorno de la vida real, el tiempo hasta el primer CDP no fue diferente entre los pacientes con EMPP tratados con anti-CD20 y los pacientes no tratados y que los pacientes tratados presentan un alto riesgo de infecciones graves.
Un análisis estadístico adicional mostró que factores como el sexo (específicamente ser hombre) y una mayor duración de la enfermedad aumentaron significativamente la probabilidad de progresión de la discapacidad entre estos pacientes con EMPP.
“Mostramos que en un entorno de la vida real, el tiempo hasta la primera CDP [progresión confirmada de la discapacidad] no fue diferente entre los pacientes con EMPP tratados con anti-CD20 y los pacientes no tratados y que los pacientes tratados presentan un alto riesgo de infecciones graves”, escribió el equipo.
Los investigadores destacaron que su estudio fue retrospectivo, es decir, miró hacia atrás en el tiempo, e incluyó principalmente a individuos tratados con rituximab.
No obstante, el equipo concluyó: “Nuestros resultados indican que debería realizarse una evaluación constante de todos los datos disponibles para determinar la mejor relación riesgo/beneficio para los pacientes con EMPP” tratados con terapias anti-CD20
En el estudio participaron 50 personas con Esclerosis Múltiple con formas progresivas, 28 de ellas con EM Primaria Progresiva y 22 con EM secundaria progresiva. Los pacientes llevaban unos 12 años viviendo con EM y tres cuartas partes necesitaban ayuda para caminar.
La inflamación fuera del cerebro y la médula espinal, que puede estar causada por infecciones como el resfriado común, la gripe o las infecciones del tracto urinario (ITU), se asocia a más daños en el sistema nervioso en personas con formas progresivas de Esclerosis Múltiple (EM).
Así se desprende del estudio «Systemic inflammation associates with and precedes cord atrophy in progressive multiple sclerosis» (La inflamación sistémica se asocia y precede a la atrofia de la médula espinal en la esclerosis múltiple progresiva), publicado en Brain Communications.
«Los resultados de este estudio sugieren que es importante que las personas con EM minimicen la inflamación en la medida de lo posible», afirmó en un comunicado de prensa el doctor Ian Galea, coautor del estudio y profesor de la Universidad de Southampton. «Esto incluye recibir todas las vacunas recomendadas y buscar atención rápida para las infecciones de vejiga. Seguir un estilo de vida saludable también podría ser beneficioso, ya que factores como el tabaco, el alcohol y la obesidad están relacionados con la inflamación. Como profesionales de la salud también podemos ayudar, hablando de estos temas con nuestros pacientes para que tengan los datos que necesitan», añadió.
En la Esclerosis Múltiple, la inflamación provoca daños en las fibras nerviosas del cerebro y la médula espinal (denominados colectivamente Sistema Nervioso Central o SNC). Con el tiempo, las personas con EM experimentan atrofia (encogimiento) en partes del SNC debido al daño progresivo y a la pérdida de células nerviosas.
Estudios realizados en modelos animales han indicado que la inflamación fuera del SNC, que puede ser desencadenada por infecciones comunes, puede conducir a una atrofia más rápida dentro del SNC. En el nuevo estudio, los científicos se propusieron comprobar si este fenómeno también se produce en las personas que viven con la enfermedad.
«Nuestros resultados se basan en décadas de investigación que demuestran que la inflamación provoca la pérdida de células nerviosas en el laboratorio», afirma Galea.
En el estudio participaron 50 personas con Esclerosis Múltiple con formas progresivas, 28 de ellas con EM Primaria Progresiva y 22 con EM secundaria progresiva. Los pacientes llevaban unos 12 años viviendo con EM y tres cuartas partes necesitaban ayuda para caminar.
Los participantes se sometieron a un seguimiento medio de 2,6 años, durante el cual proporcionaron muestras de orina semanales que se analizaron para medir marcadores de inflamación fuera del SNC. Los pacientes también se sometieron a resonancias magnéticas rutinarias para evaluar la atrofia cerebral y de la médula espinal.
Con todos estos datos en la mano, los investigadores realizaron pruebas estadísticas en busca de asociaciones entre atrofia e inflamación. Los resultados revelaron que los pacientes con más inflamación presentaban estadísticamente más atrofia en la médula espinal.
«En este estudio longitudinal de seguimiento de individuos con EM progresiva establecida durante un periodo de estudio de 2,5 años, observamos una sólida asociación entre los marcadores de aumento de la inflamación sistémica y la atrofia de la médula», escribieron los científicos.
En algunos pacientes, como Richard Humpston, de 43 años, de Portsmouth (Reino Unido), los datos mostraban signos de inflamación incluso cuando los propios pacientes no se daban cuenta de que tenían una infección (aunque los investigadores subrayaron que no disponían de datos detallados sobre las causas de la inflamación en pacientes individuales).
«Había indicios de haber tenido infecciones de orina durante el estudio», afirmó Humpston. «Los resultados de este ensayo han puesto de relieve lo vital que es para mí mantenerme hidratada para evitar este tipo de infecciones en el futuro. Y también me hace darme cuenta de lo importante que es conocer los signos y síntomas de tener una infección urinaria, y buscar ayuda lo antes posible para cualquier infección», señaló.
Aunque la inflamación se relacionó con la atrofia de la médula, los resultados del estudio no mostraron una asociación significativa entre la inflamación y la atrofia en el cerebro. Los investigadores señalaron que no está claro si esta falta de asociación se debe a que la médula espinal es especialmente sensible a la inflamación fuera del organismo, o a limitaciones técnicas que dificultan el seguimiento preciso de la atrofia cerebral, lo que subraya la necesidad de realizar más estudios.
«En el futuro, la investigación de laboratorio podría ayudarnos a comprender qué ocurre a nivel molecular cuando se produce esta inflamación, lo que tal vez podría ayudarnos a desarrollar nuevos tratamientos farmacológicos», señaló Galea.
Dada la evidencia de que la inflamación en todo el cuerpo puede empeorar la progresión de la Esclerosis Múltiple, los hallazgos sugieren que «pueden estar justificados los esfuerzos para minimizar la inflamación sistémica en personas con EM, utilizando una combinación de vacunación, gestión optimizada de los síntomas y tratamiento precoz de las infecciones», concluyeron los investigadores.
El estudio descubrió que los títulos de anticuerpos contra las proteínas EBNA2 y EBNA3 están desregulados en pacientes con EM, lo que demuestra que el repertorio de células T específicas del VEB podría dirigirse al SNC.
En un estudio reciente publicado en la revista PLOS Pathogens, los investigadores estudiaron las respuestas inmunitarias humorales y celulares al virus de Epstein-Barr (VEB) en pacientes con Esclerosis Múltiple (EM), mononucleosis postinfecciosa (POST-IM) y controles sanos (HC) seropositivos al VEB hasta seis meses después de la resolución de la enfermedad. También evaluaron el sistema nervioso central (SNC) como blanco antigénico de las respuestas inmunitarias mediadas por células anti-VEB.
La Esclerosis Múltiple es una enfermedad inflamatoria crónica del SNC cada vez más frecuente en las últimas décadas. El Virus de Epstein-Barr es un posible precursor de la EM, aunque los procesos subyacentes siguen sin estar claros. Estudios anteriores informan de que las respuestas inmunitarias al VEB pueden reaccionar a proteínas cerebrales parecidas a las proteínas víricas, lo que da lugar a una respuesta inmunitaria adaptativa en lugar de a una infección.
La contribución de las respuestas inmunitarias inducidas por el VEB a la pérdida de tejido del SNC en la EM no está clara. Los anticuerpos elevados contra el «complejo EBNA» se asocian con un mayor riesgo de EM, lo que indica que los antígenos latentes adicionales del ciclo pueden causar potencialmente respuestas patogénicas. La principal distinción entre los tipos de VEB a nivel mundial es la divergencia de secuencia en los EBNAs 2A, 3B y 3C.
En el presente estudio, los investigadores estudiaron las respuestas inmunológicas al VEB en personas con Esclerosis Múltiple, controles sanos y personas infectadas por el Virus de Epstein-Barr forma asintomática o sintomática.
Los investigadores reclutaron a participantes del Hospital Queen Elizabeth de Birmingham y del Hospital Guest de Dudley. Los participantes proporcionaron muestras de sangre y no estaban recibiendo tratamiento ni experimentaban recaídas clínicas en el momento de la donación de sangre.
Los investigadores seleccionaron controles sanos entre el personal de laboratorio, que dieron positivo en las pruebas de anticuerpos específicos contra el VEB, y donantes POST-IM, que dieron positivo en las pruebas de anticuerpos heterófilos. Proporcionaron sangre entre cuatro y seis meses después de la resolución de los síntomas. La mayoría de los pacientes se encontraban en las primeras fases de la enfermedad, con una mediana de puntuación ampliada del estado de discapacidad (EDSS) de 1,0.
Los investigadores emparejaron a los individuos en función de la edad, el sexo biológico y el antígeno leucocitario humano (HLA)-DRB1*15:01. Estudiaron las respuestas ex vivo de las células T ayudantes o de los grupos de diferenciación 4 (CD4+) y de las células T citotóxicas CD8 al Virus de Epstein-Barr utilizando líneas celulares linfoblastoides (LCL) autólogas transformadas in vitro con un panel de péptidos de 15 marcadores superpuestos.
Evaluaron la carga del VEB mediante la reacción en cadena de la polimerasa cuantitativa (qPCR) y los títulos de inmunoglobulina G (IgG) frente a los antígenos del Virus de Epstein-Barr mediante ensayos de inmunoabsorción ligados a enzimas (ELISA), imágenes inmunofluorescentes y Western blotting.
El equipo utilizó citometría de flujo para examinar las poblaciones de células T dirigidas al VEB y matrices de cuentas multiplexadas para medir las respuestas de anticuerpos dirigidas al toxoide tetánico.
Utilizaron la electroforesis para evaluar la serología de la proteína EBNA y realizaron la tinción intracelular de citocinas (ICS) para evaluar las respuestas mediadas por células al Virus de Epstein-Barr ex vivo. Probaron la reactividad cruzada inmunológica ampliada in vitro contra nueve patógenos virales de Vaccinia Ankara Modificada (MVA) que expresan nueve autoantígenos del sistema nervioso central.
Los pacientes con Esclerosis Múltiple presentaban niveles similares de Virus de Epstein-Barr en sus células mononucleares de sangre periférica (CMSP) que los controles sanos seropositivos al VEB. Los títulos serológicos de IgG contra el antígeno de la cápside del virus (VCA) y el EBNA1 eran significativamente superiores, pero los de los antígenos EBNA-2 y 3 eran más frecuentes en los pacientes con EM.
Las respuestas a los toxoides tetánicos fueron similares entre los grupos, lo que indica que el aumento de los títulos séricos de IgG contra el VCA era específico de los antígenos del VEB y no de una desregulación humoral general.
Los experimentos ex vivo demostraron que las reacciones mediadas por células a linfocitos B autólogos transformados por el virus de Epstein-Barr y EBNA1 no presentaban alteraciones cuantitativas. Sin embargo, los pacientes con EM produjeron considerablemente más interleucina-2 (IL-2) contra determinados estímulos.
Las líneas de linfocitos T policlonales diana del VEB de pacientes con EM y controles sanos mostraron un reconocimiento significativo de autoantígenos, con numerosas proteínas neuronales emergiendo como moléculas diana comunes, incluyendo la proteína de tipo básico de la mielina (MBP), la glicoproteína de los oligodendrocitos de la mielina (MOG), la proteína de tipo básico de los oligodendrocitos asociada a la mielina (MOBP) y la proteína proteolípida (PLP).
Las respuestas de células T y anticuerpos a EBNA1 mostraron ligeras asociaciones positivas. Los clones de células T de pacientes con EM tienen una especificidad dual para los antígenos EBNA1 y MOG. Las células T específicas para EBNA1 de pacientes con EM generan factor estimulante de colonias de granulocitos-macrófagos (GM-CSF), interferón-gamma (IFNγ) e IL-2, y la portación incontrolada del VEB no desempeña un papel significativo en la patología de la Esclerosis Múltiple. Los pacientes con MI no suelen padecer problemas neurológicos.
Los individuos inmunocomprometidos, como los infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana, no tienen un riesgo elevado de autoinmunidad del SNC y es menos probable que adquieran Esclerosis Múltiple. Es posible que los anticuerpos patógenos, como la IgG EBNA1, no sean suficientes para causar la patología de la EM; estudios posteriores podrían evaluar su capacidad para unirse a la proteína propia.
El estudio descubrió que los títulos de anticuerpos contra las proteínas EBNA2 y EBNA3 están desregulados en pacientes con EM, lo que demuestra que el repertorio de células T específicas del VEB podría dirigirse al SNC. Los datos sugieren que el Virus de Epstein-Barr desempeña un papel complicado y multidimensional en la formación y progresión de la EM, lo que podría explicar el alto nivel de heterogeneidad de la enfermedad entre los individuos.
Se requiere un mejor conocimiento de la función del Virus de Epstein-Barr en la autoinmunidad del Sistema Nervioso Central, y las futuras terapias contra el VEB, como la inmunización o la terapia de células T adoptivas, deben diseñarse con prudencia. Las respuestas de células T específicas de LCL y EBNA1 en la EM fueron comparables, aunque ligeramente elevadas, a las de los controles sanos, lo que indica que los pacientes con EM tenían un control inmunitario viral adecuado.
Los hallazgos proporcionan una imagen más clara de cómo se estructura un cerebro humano vivo, lo que a su vez puede ofrecer una nueva visión de cómo se desarrollan muchos trastornos psiquiátricos y neurológicos, y por qué pueden presentarse de manera diferente en hombres y mujeres
Una herramienta de Inteligencia Artificial (IA) ha detectado que las conexiones microscópicas entre las células cerebrales varían en función del sexo en la Esclerosis Múltiple, según un nuevo estudio que ha utilizado el aprendizaje automático para analizar datos de resonancia magnética de cientos de voluntarios sanos.
Según los investigadores, estos hallazgos podrían ayudar a explicar por qué trastornos neurológicos varían con frecuencia en función del sexo en la Esclerosis Múltiple.
«Nuestros hallazgos proporcionan una imagen más clara de cómo se estructura un cerebro humano vivo, lo que a su vez puede ofrecer una nueva visión de cómo se desarrollan muchos trastornos psiquiátricos y neurológicos, y por qué pueden presentarse de manera diferente en hombres y mujeres», dijo en un comunicado de prensa la doctora Yvonne Lui, autora principal del estudio en la Universidad de Nueva York (NYU).
El estudio, «Deep learning with diffusion MRI as in vivo microscope reveals sex-related differences in human white matter microstructure», se publicó en la revista Scientific Reports.
La Esclerosis Múltiple es más común entre las mujeres que entre los hombres, pero otras afecciones neurológicas como el síndrome de Tourette y el trastorno del espectro autista se diagnostican con más frecuencia en varones. Las razones de las variaciones de sexo en la Esclerosis Múltiple y en otras afecciones neurológicas no se conocen del todo.
Estudios anteriores han explorado las diferencias en la arquitectura cerebral a gran escala, como el tamaño de varias regiones cerebrales, entre hombres y mujeres. Aunque hay mucha variación y solapamiento, se han observado algunas tendencias significativas que sugieren que el sexo biológico puede influir en el desarrollo a gran escala del cerebro.
En este estudio, los investigadores querían examinar si el sexo en la Esclerosis Múltiple puede estar influido por la arquitectura cerebral a pequeña escala -las conexiones individuales entre las células nerviosas- utilizando una técnica de imagen denominada resonancia magnética de difusión.
«Comprender mejor las diferencias subyacentes entre los sexos en la microestructura cerebral permitiría saber cómo influye el sexo biológico en la salud y la enfermedad cerebrales», escribió el equipo.
Los investigadores analizaron los datos de 471 hombres y 560 mujeres, todos ellos cisgénero (es decir, a los hombres se les había asignado un sexo masculino al nacer, mientras que a las mujeres se les había asignado un sexo femenino al nacer), y tenían edades comprendidas entre los 22 y los 37 años.
Para buscar diferencias cerebrales específicas por sexo, los investigadores emplearon tres herramientas distintas de aprendizaje automático. Estas herramientas funcionan introduciendo algunos de los datos de la resonancia magnética en un ordenador, junto con la información sobre el sexo biológico de cada exploración, y el ordenador utiliza unas reglas matemáticas llamadas algoritmos para «aprender» e identificar patrones.
A continuación, el ordenador puede aplicar esos patrones «aprendidos» al resto del conjunto de datos, intentando predecir el sexo biológico basándose únicamente en los escáneres cerebrales.
Los investigadores descubrieron que, dependiendo de la herramienta de aprendizaje automático utilizada, la precisión oscilaba entre el 92% y el 98%. Así pues, aunque ninguno de los modelos podía distinguir perfectamente entre hombres y mujeres basándose únicamente en sus cerebros, parece que existen características cerebrales que tienden a diferir en función del sexo biológico.
«Estos resultados ponen de relieve la importancia de la diversidad a la hora de estudiar las enfermedades que surgen en el cerebro humano», afirma Junbo Chen, doctorando de la NYU y autor principal del estudio.
Una de las principales limitaciones del aprendizaje automático es que el ordenador no puede compartir qué patrones está «mirando» para emitir sus juicios, por lo que, aunque estos resultados implican que existen diferencias significativas entre sexos, no está claro cuáles son exactamente esas diferencias.
Para obtener más información, los investigadores llevaron a cabo un análisis de oclusión, en el que reentrenaron las herramientas de aprendizaje automático utilizando datos incompletos de resonancia magnética. Los resultados mostraron que la eliminación de datos sobre las regiones centrales o frontales del cerebro provocaba una pérdida sustancial de precisión, lo que implica que estas regiones son las principales zonas donde se localizan las diferencias.
«Si, como ha sido históricamente el caso, los hombres se utilizan como modelo estándar para diversos trastornos, los investigadores pueden perderse conocimientos fundamentales», afirmó Vara Lakshmi Bayanagari, coautora del estudio y asistente de investigación de posgrado en la NYU.
El equipo subrayó que las diferencias específicas aún deben desentrañarse, y que se necesitan más investigaciones para determinar si influyen en el desarrollo de enfermedades como la EM. Este estudio se limitó a adultos jóvenes cisgénero, por lo que es necesario seguir trabajando para ver cómo afecta el sexo biológico al desarrollo cerebral en otros grupos de edad.
Por el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple las personas con EM pedimos reducir los tiempos de detección de la enfermedad y comenzar el tratamiento cuanto antes, para mejorar el pronóstico.
Con motivo del Día Mundial de la Esclerosis Múltiple 2024, Esclerosis Múltiple España se suma a la Federación Internacional de Esclerosis Múltiple (MSIF) con el “Diagnóstico” como tema central.
Bajo el lema “Desde el primer síntoma, el tiempo es oro”, EME destaca la importancia de mejorar los tiempos de diagnóstico de la enfermedad en España, y pone de manifiesto las claves para lograrlo: una mayor concienciación social, una mejora en la formación a los profesionales sanitarios, lograr la equidad en atención en todo el país, y la adopción de medidas urgentes para reducir tiempos de espera. La integración de la perspectiva de género en el abordaje sanitario también es esencial para mejorar el diagnóstico en mujeres.
La concienciación social sobre la Esclerosis Múltiple, y la formación a los profesionales de la salud: dos claves internacionales para la mejora del diagnóstico.
Según el Atlas de la Esclerosis Múltiple, estudio de la MSIF para mostrar el estado de la atención en EM en todo el mundo, la falta de conocimiento de los síntomas de la patología entre la población general y los profesionales de la salud constituye actualmente la principal barrera para conseguir un diagnóstico temprano.
El conocimiento de la población general en torno a la enfermedad, especialmente entre las personas jóvenes, principalmente mujeres, en edad de diagnóstico – entre 20 y 40 años de edad-, sigue sin estar tan extendido. Por ello, una de las acciones principales que ha desarrollado Esclerosis Múltiple España está dirigida a dar a conocer los primeros síntomas más habituales de la EM (Ver infografía de los primeros síntomas de EM).
No se trata de generar alarma, sino animar a las personas a que, si presentan alguna de esas manifestaciones durante aproximadamente dos días o de forma repetida o mantenida en el tiempo, acudan a su médico.
En nuestro país, el grado de conocimiento sobre la EM por parte de los profesionales de la neurología, y más desde la adopción de los criterios de diagnóstico unificados McDonald en 2017, es muy alto. No obstante, sigue siendo necesario un mayor esfuerzo en áreas como la atención primaria o los servicios de urgencias.
Y es que, según un reciente estudio publicado en julio de 2023, empezar el tratamiento dentro de los primeros seis meses después del primer síntoma marca una diferencia importante a medio y largo plazo.
La equidad en la atención especializada es fundamental en enfermedades crónicas graves como la Esclerosis Múltiple
En primer lugar, el último Informe del Sistema de Información de Listas de Espera del Sistema Nacional de Salud de diciembre de 2023 deja un dato alarmante para las personas con Esclerosis Múltiple y otras enfermedades neurológicas: la media de espera para la consulta de neurología, situada en 130 días, es la más alta de todas las especialidades.
En segundo, no en todas las Comunidades existen unidades especializadas en Esclerosis Múltiple, por lo que la calidad de la atención sí puede verse afectada de forma importante en función del código postal: mientras que unas personas pueden recibir atención especializada en EM por parte de sus neurólogos/as o enfermeras, otras personas son atendidas por profesionales generalistas.
Lo mismo ocurre con el tratamiento neurorrehabilitador: las limitaciones en el Sistema Nacional de Salud provocan que la atención en estas terapias sea muy limitada y no especializada, lo que relega a los pacientes a las clínicas privadas, o a las asociaciones y fundaciones de pacientes, que realizan una labor fundamental tratando de cubrir estos servicios especializados de acompañamiento emocional, social y rehabilitador, tras el diagnóstico, allá donde el sistema público no llega.
La integración de la perspectiva de género en el abordaje sanitario: esencial para mejorar el diagnóstico en mujeres
Según el informe de la encuesta “Mujer y Esclerosis Múltiple”, elaborada por EME y cuyos resultados se publicaron en mayo de 2024, el género también puede condicionar los tiempos de diagnóstico: una de cuatro mujeres encuestadas manifestó que percibían una falta de credibilidad de sus síntomas en consulta debido a su género. Además, a la mayoría de las mujeres, un 54,54%, se les atribuyeron los primeros síntomas a otras causas diferentes de la EM, retrasando, por consiguiente, el diagnóstico.
Precisamente, a este respecto, el estudio “Mujer, Discapacidad y Enfermedad Crónica” (2020), elaborado por la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), reflejaba una diferencia de casi tres años de media en el diagnóstico de enfermedades crónicas entre mujeres (6 años de media) y hombres (3.2 años de media).
Y tras el diagnóstico, una protección social insuficiente
Ante una enfermedad crónica grave, heterogénea y cambiante, como la EM, no existen suficientes medidas de protección social que apoyen a las personas desde el momento de diagnóstico y a lo largo del desarrollo de su enfermedad.
Una investigación dirigida por científicos del Cincinnati Children’s Hospital Medical Center (Estados Unidos) reveló una molécula prometedora que puede llevar a un tratamiento potencial para la Esclerosis Múltiple (EM), los déficits cognitivos relacionados con la edad y otras enfermedades neuronales raras.
Cuando se los trató con un nuevo inhibidor de la función proteica llamado ESI1, los ratones que imitan los síntomas de la Esclerosis Múltiple y las células cerebrales humanas preparadas en laboratorio demostraron la capacidad de regenerar los revestimientos vitales de mielina que protegen la función saludable de los axones.
Este avance, publicado en la revista científica Cell, parece superar las dificultades que han frustrado durante mucho tiempo los intentos anteriores de revertir una forma de daño nervioso que priva a las personas con EM del control motor y embota gradualmente las funciones cognitivas de muchas personas a medida que envejecen.
«En la actualidad, no existen terapias eficaces para revertir el daño de la mielina en enfermedades desmielinizantes devastadoras como la EM», afirmó el autor Q. Richard Lu, PhD, uno de los principales expertos en investigación cerebral del Hospital Infantil de Cincinnati. «Estos hallazgos son significativos ya que ofrecen nuevas vías para el tratamiento que potencialmente cambian el enfoque terapéutico de sólo controlar los síntomas a promover activamente la reparación y regeneración de la mielina», añadió.
Uno de los principales hallazgos fue la observación de que las regiones cerebrales dañadas por la Esclerosis Múltiple aún poseían un tipo de células necesarias para reparar los daños en la mielina. Sin embargo, la enfermedad también activa otros tipos de células y señales que combinan sus fuerzas para silenciar la función reparadora.
Estas células útiles del cerebro, llamadas oligodendrocitos, son las responsables de producir las vainas de mielina que envuelven los cables de las células nerviosas llamadas axones, como el aislante de plástico que rodea un cable. Cuando la mielina protectora se daña, ya sea por una enfermedad o por el desgaste propio de la edad, la señalización nerviosa se interrumpe. Dependiendo de adónde conduzcan los nervios dañados, las alteraciones pueden afectar al movimiento, la visión, el pensamiento, etcétera.
Esencialmente, el equipo de investigación encontró una forma de silenciar el proceso de reparación, liberando a los oligodendrocitos (OL) para que pudieran hacer su trabajo.
Averiguar los cambios genéticos y las señales que intervienen en el proceso de silenciamiento de la reparación y encontrar un compuesto de molécula pequeña capaz de revertirlo fue una tarea compleja. En el proyecto, que duró más de cinco años, participaron cuatro coautores principales y 29 coautores colaboradores de Cincinnati Children’s, la Universidad de Cincinnati y otras 14 instituciones, incluidas universidades de Australia, China, Alemania, India, Singapur y el Reino Unido.
El análisis de tejidos de autopsia almacenados reveló que los oligodentrocitos dentro de las lesiones de EM carecían de una marca de histona activadora denominada H3K27ac, mientras que expresaban altos niveles de otras dos marcas de histona represoras, H3K27me3 y H3K9me3, asociadas a la actividad silenciadora de los genes.
El equipo de investigación exploró una biblioteca de cientos de pequeñas moléculas conocidas por dirigirse a enzimas que podrían modificar la expresión génica e influir en los Oligodentrocitos silenciados. El equipo determinó que esta molécula prometedora ESI1 (epigenetic-silencing-inhibitor-1) era casi cinco veces más potente que cualquier otro compuesto que hubieran considerado.
El compuesto triplicó los niveles de la marca de histona deseada H3K27ac en los OL, al tiempo que redujo drásticamente los niveles de las dos marcas de histona represivas. Además, la investigación revela una nueva forma en la que ESI1 promueve la creación de centros reguladores especiales sin membrana conocidos como «condensados biomoleculares» dentro del núcleo celular que controlan los niveles de grasa y colesterol. Estos núcleos actúan como puntos centrales para impulsar la producción de las grasas esenciales y el colesterol necesarios para fabricar mielina, un componente crucial de las fibras nerviosas.
Tanto en ratones envejecidos como en ratones que imitaban la Esclerosis Múltiple, el tratamiento con esta molécula prometedora ESI1 impulsó la producción de vainas de mielina y mejoró la función neurológica perdida. Las pruebas incluyeron el seguimiento de la activación génica, la medición microscópica de las nuevas vainas de mielina que rodean los axones y la observación de que los ratones tratados eran más rápidos en un laberinto acuático.
A continuación, el equipo probó el tratamiento en células cerebrales humanas cultivadas en laboratorio. El equipo utilizó un tipo de organoide cerebral, los organoides de mielina, mucho más simplificado que un cerebro completo pero que produce células mielinizantes complejas. Cuando los organoides se expusieron a ESI1, el tratamiento extendió la vaina de mielina de las células mielinizantes, informa el estudio.
Estos nuevos descubrimientos podrían dar lugar a un nuevo enfoque para detener los efectos degenerativos de estas afecciones, afirmó Lu. El tratamiento de regeneración de la mielina también podría ser útil para las personas que se recuperan de lesiones cerebrales o de la médula espinal.
Pero la implicación de mayor alcance del estudio es la posibilidad de utilizar ESI1, o compuestos similares, para ayudar a ralentizar o incluso invertir las pérdidas cognitivas que suelen producirse durante el envejecimiento. Muchos estudios han demostrado que la pérdida de mielina desempeña un papel en la pérdida de función cognitiva relacionada con la edad, destacó Lu.
Sin embargo, se necesita más investigación para determinar si se pueden poner en marcha ensayos clínicos en humanos para evaluar la ESI1 como posible tratamiento. Por ejemplo, puede ser necesario modular los efectos de la ESI1 ajustando la dosis, la duración del tratamiento o utilizando una «terapia pulsada» durante intervalos de tiempo específicos. También se necesitan más estudios para determinar si podrían diseñarse desde cero compuestos aún más eficaces que el ESI1.
«Este estudio es un comienzo», señaló Lu. «Antes de descubrir el ESI1, la mayoría de los científicos creían que el fracaso de la remielinización en la EM se debía al estancamiento del desarrollo de precursores. Ahora mostramos una prueba de concepto de que invertir la actividad silenciadora en las OL presentes en el cerebro dañado puede permitir la regeneración de la mielina», añadió a continuación.
Estos investigadores contribuyeron igualmente como coautores principales: Xuezhao Liu, Dazhuan Eric Xin, Xiaowen Zhong y Chuntao Zhao, todos del Cincinnati Children’s. Xuelian He, del West China Second University Hospital, Sichuan, China, fue coautor correspondiente.
Los coautores del Cincinnati Children’s fueron Liguo Zhang, Arman Bayat, Eva Nicholson, William Seibel, Mei Xin, Adam Dourson, Jason Tchieu y Michael Jankowski. También colaboró Bingfang Yan, de la División de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Cincinnati.
Nuevas investigaciones podrían ofrecer pistas sobre los motivos que desencadenan la Esclerosis Múltiple y sentar las bases para detectarla y tratarla mucho antes con el fin de reducir su empeoramiento en el futuro.
Investigadores de la Universidad de California en San Francisco y sus colaboradores aprovecharon una colección masiva de muestras de sangre para buscar una firma de anticuerpos inmunitarios que pudiera identificar a las personas en la fase preclínica de la Esclerosis Múltiple (EM). Así, descubrieron un patrón único de anticuerpos inmunitarios en aproximadamente el 10% de las personas que desarrollaron EM cinco años más tarde.
Este estudio, financiado en parte por un programa de investigación específico de la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple, empieza a sentar las bases para identificar a las personas con alto riesgo de desarrollar Esclerosis Múltiple. Este y otros estudios nos acercan a la identificación de las personas con EM antes de la aparición de los síntomas específicos de la enfermedad. El tratamiento de las personas en esta fase preclínica de la Esclerosis Múltiple podría retrasar o incluso prevenir la enfermedad clínica.
Cada vez hay más pruebas de que la Esclerosis Múltiple puede comenzar años antes de que una persona experimente el primer síntoma reconocible de la enfermedad. Las investigaciones también demuestran que seguir un tratamiento modificador de la EM es la mejor manera de reducir las recaídas, retrasar la progresión de la discapacidad y limitar la actividad de la enfermedad.
Para seguir investigando sobre cómo identificar la Esclerosis Múltiple antes de que cause daños en el sistema nervioso, la Sociedad Nacional de EM financió una investigación específica sobre la detección precoz de la EM. Este estudio es sólo uno de los varios realizados a partir de esa financiación específica.
Un equipo de colaboración dirigido por el doctor Michael Wilson aprovechó las muestras de sangre (suero) recogidas por el Departamento de Defensa de millones de militares en activo. Una parte de esos individuos acabaron desarrollando Esclerosis Múltiple años más tarde.
Existen pruebas de que los virus pueden desempeñar un papel en el desarrollo de la EM en personas cuyos genes y otros factores las ponen en riesgo. Los anticuerpos son proteínas que nuestro sistema inmunitario fabrica para atacar a agentes extraños, como los virus, pero a veces también pueden atacar de forma inadecuada a las proteínas propias de nuestro organismo.
Utilizando herramientas avanzadas, el Dr. Wilson y sus colegas analizaron las muestras de suero en busca de anticuerpos que formaran patrones, comparando los anticuerpos de las personas que acabaron desarrollando EM con los de las personas que no la desarrollaron. Alrededor del 10% de las personas que desarrollaron Esclerosis Múltiple años más tarde tenían un perfil de anticuerpos único que predecía de forma consistente que desarrollarían EM.
También descubrieron que las muestras de personas que acabaron desarrollando EM tenían niveles superiores a los normales de un fragmento de proteína (neurofilamento ligero) que es un biomarcador emergente o indicador de daño nervioso e inflamación, lo que confirma que el perfil de anticuerpos era relevante para la Esclerosis Múltiple.
Este estudio contribuye al objetivo de desarrollar formas de detectar la Esclerosis Múltiple antes de que cause demasiados daños. Esto permitiría una intervención precoz para detener la progresión hacia una EM completa.
Las células inmunitarias residentes en el cerebro están a toda marcha en la EM. Una nueva investigación ha identificado una posible razón. Y cómo se podrían controlar las células.
Los investigadores han descubierto por qué ciertas células permanecen activadas durante los ataques inmunológicos en la EM. Esto sugiere un nuevo enfoque para encontrar tratamientos futuros para personas con EM.
En la EM, las células inmunitarias del cuerpo atacan por error a la mielina, la cubierta protectora que rodea las fibras nerviosas. Esto causa daño en el cerebro y la médula espinal, llamados lesiones.
En algunas lesiones cerebrales que se encuentran a menudo en la EM progresiva, hay muchas células alrededor del borde de la lesión que permanecen activas después del ataque. Es posible que haya oído que este proceso de daño continuo se denomina “EM latente”.
Algunas de estas células alrededor de la lesión se llaman microglia. Son las células inmunitarias especiales del cerebro que desempeñan muchas funciones útiles. Por ejemplo, pueden limpiar la mielina rota en zonas dañadas. Y el cuerpo debería apagar la microglia una vez que hayan terminado su papel en el proceso.
Pero en la EM, la microglia parece activarse persistentemente en los bordes de las lesiones. Entonces las células realmente causan daño. Los científicos han identificado ahora una posible razón por la que no se desactivan en la EM.
Investigadores de la Universidad de Cambridge utilizaron ratones con una enfermedad similar a la EM y observaron de cerca su microglía. Específicamente en las mitocondrias del interior, que son la fuente de energía de una célula. El equipo descubrió que la microglía permanece activa debido a la forma en que utilizan sus mitocondrias.
Dentro de las mitocondrias hay muchas moléculas que impulsan energía. Los investigadores descubrieron que un conjunto de moléculas, denominadas complejo I, eran las encargadas de mantener activa la microglía. Cuando el equipo bloqueó el complejo I en ratones, pudieron desactivar la microglía. Esto evitó mayores daños a las células nerviosas.
Lea más sobre uno de los miembros del equipo que hizo este hallazgo: Dr. Cory Willis
El profesor Stefano Pluchino, codirector de la investigación, dijo:
"Nuestro trabajo desentraña un aspecto previamente no reconocido de la activación microglial en la EM progresiva. Al apuntar a las mitocondrias, podemos haber identificado una estrategia terapéutica prometedora para mitigar el daño a las células nerviosas y mejorar los resultados funcionales en la EM progresiva y potencialmente también en otras enfermedades neurodegenerativas".
Dr. Stefano Pluchino
Esta investigación muestra un nuevo enfoque para encontrar tratamientos para la EM. Los investigadores podrían identificar fármacos que desactiven la microglía en las lesiones de EM, protegiendo los nervios.
Primero se necesita mucha más investigación, pero ofrece información sobre nuevas formas de retardar o detener la progresión de la EM.
Los resultados sugieren que las Treg de edad avanzada todavía tienen la capacidad de promover la reparación de la mielina, pero no reciben las señales moleculares adecuadas para hacerlo en un entorno envejecido, lo que significa que puede ser posible restaurar las propiedades de regeneración de mielina de las Treg viejas con medicamentos.
Las células T reguladoras (Treg) pueden promover la remielinización (la reparación de la vaina de mielina dañada en la Esclerosis Múltiple ), pero esta capacidad disminuye significativamente con la edad, según muestra un nuevo estudio.
En base a estos hallazgos, los investigadores han identificado nuevos objetivos moleculares que pueden mejorar las características de remielinización de las Tregs, lo que podría ser útil para futuras investigaciones sobre tratamientos para la EM y otras enfermedades desmielinizantes.
El estudio, » El envejecimiento perjudica la capacidad regenerativa de las células T reguladoras en la remielinización del sistema nervioso central del ratón «, se publicó en la revista Nature Communications .
La mielina es una cubierta grasa que rodea las fibras nerviosas y que les ayuda a enviar señales eléctricas. «Es similar al plástico que cubre el cobre de un cable«, señaló en un comunicado de prensa Alerie Guzmán de la Fuente, PhD, coautora del estudio en el Instituto de Investigación Biomédica y Sanitaria de Alicante (ISABIAL).
La Esclerosis Múltiple es causada por una inflamación en el cerebro y la médula espinal que daña la mielina. Por tanto, promover la remielinización es un objetivo importante para la investigación sobre la EM.
Las Treg son células inmunitarias que ayudan a regular el sistema inmunológico. Investigaciones recientes han sugerido que pueden ayudar a la remielinización. Específicamente, las Treg parecen ayudar a promover que las células precursoras de oligodendrocitos (OPC) inmaduras crezcan hasta convertirse en oligodendrocitos maduros, las células principales responsables de producir nueva mielina en el cerebro y la médula espinal.
Se sabe desde hace mucho tiempo que la remielinización en el cerebro se vuelve menos eficiente a medida que una persona envejece, pero las razones biológicas no se comprenden bien. En este estudio, los científicos examinaron ratones que tenían entre 3 y 4 meses de edad (edad adulta joven para un ratón) y los compararon con ratones de 15 a 18 meses, aproximadamente la misma edad que una persona de entre 65 y 70 años, para ver si la capacidad de las Tregs para promover la maduración de oligodendrocitos cambia con la edad.
Descubrieron que los ratones más viejos tenían más Tregs en el cerebro y la médula espinal, pero eran menos capaces de promover la reparación de la mielina. Cuando los ratones recibieron tratamientos para aumentar el número de Treg, el aumento solo condujo a una ganancia de oligodendrocitos maduros en ratones jóvenes, pero no en ratones viejos.
En experimentos adicionales en los que los investigadores aislaron Tregs de los ratones y los cultivaron junto con OPC en un laboratorio, las Tregs de ratones jóvenes promovieron de manera similar que las OPC inmaduras se convirtieran en oligodendrocitos maduros productores de mielina, pero las Tregs de ratones ancianos no lo hicieron.
Los datos en conjunto «sugieren que las [Tregs] envejecidas no logran impulsar significativamente la producción de mielina«, escribieron los investigadores, quienes sugirieron que las células pueden sufrir algún tipo de cambio irreversible con la edad que las hace menos capaces de promover la reparación de la mielina.
Inesperadamente, cuando los investigadores tomaron Tregs de ratones viejos y los colocaron en ratones jóvenes sin Tregs, los Tregs envejecidos pudieron promover la maduración de oligodendrocitos y la reparación de mielina tan bien como los Tregs jóvenes. Sin embargo, cuando se introdujeron Tregs de ratones jóvenes en ratones viejos, tenían cierta capacidad para promover la actividad de los oligodendrocitos, aunque no tanta como cuando las células estaban en ratones jóvenes.
Los resultados sugieren que las Treg de edad avanzada todavía tienen la capacidad de promover la reparación de la mielina, pero no reciben las señales moleculares adecuadas para hacerlo en un entorno envejecido, lo que significa que puede ser posible restaurar las propiedades de regeneración de mielina de las Treg viejas con medicamentos.
En las pruebas finales, los investigadores descubrieron que las Treg expresan dos proteínas, MCAM e ITGA2, en niveles progresivamente más bajos a medida que las células envejecen. Se demostró que las proteínas están involucradas en la señalización molecular mediante la cual las Treg activan las OPC para que maduren y se conviertan en oligodendrocitos productores de mielina.
Cuando se transfirieron Tregs envejecidas a ratones jóvenes, comenzaron a expresar niveles más altos de las dos proteínas, especialmente ITGA2. En experimentos con células, el tratamiento con ITGA2 purificado fue suficiente para promover el crecimiento de OPC en oligodendrocitos maduros.
«Nuestros resultados identifican a ITGA2 como un mediador de la diferenciación de OPC impulsada por Treg que disminuye con la edad y puede promover directamente la diferenciación de OPC«, escribieron los investigadores, quienes dijeron que el mecanismo requiere más estudios para ver si «tiene potencial terapéutico para pacientes con enfermedades desmielinizantes«.
Esta nueva herramienta puede permitir adaptar el seguimiento y tratamiento de los pacientes a su evolución futura, optando por el más eficaz, pero con más posibles efectos secundarios en aquellos con peor pronóstico.
Un estudio coordinado por el Dr. Pablo Villoslada, director del programa de Neurociencias del Instituto de Investigación Hospital del Mar y jefe del Servicio de Neurología del Hospital del Mar, ha permitido desarrollar una herramienta basada en inteligencia artificial para predecir la evolución de las personas diagnosticadas de Esclerosis Múltiple.
El trabajo se publicó en la revista Journal of Neurology y es fruto del proyecto Sys4MS de la Comisión Europea. En el proyecto participaron el Hospital Clínic de Barcelona, la Universidad Charité de Berlín (Alemania), el Hospital Policlínico San Martino de Génova (Italia) y el Hospital Universitario de Oslo (Noruega).
Para desarrollar esta herramienta, se siguió durante dos años a un grupo de más de 300 personas que viven con Esclerosis Múltiple y a un centenar de personas libres de la enfermedad. Durante este periodo, se analizó exhaustivamente su estado.
Se les evaluó a partir de diversas escalas clínicas y cognitivas, así como con pruebas de imagen (resonancia magnética cerebral y tomografía de coherencia óptica para analizar el estado de la retina). También se les realizó un análisis completo de su genética, proteínas y células inflamatorias presentes en la sangre. Los datos obtenidos se validaron con una segunda cohorte de 271 personas con Esclerosis Múltiple.
La herramienta, desarrollada con diferentes enfoques de inteligencia artificial y aprendizaje a partir de los datos de los participantes, alcanzó altos niveles de precisión, especialmente en relación con aquellos pacientes que sufrirán cambios en su estado y a los que se deberá cambiar su tratamiento por otros más eficaces.
El Dr. Villoslada explicó que el trabajo realizado «indica que, a través de un estudio detallado de los pacientes y utilizando herramientas de inteligencia artificial, podemos perfilar qué pacientes serán más activos y, por tanto, aconsejarles, con más conocimiento, tratamientos que pueden tener más efectos secundarios, pero que pueden ser más eficaces en el control de la enfermedad«.
Aunque todavía no se puede utilizar en la práctica clínica, los resultados obtenidos en el desarrollo de esta herramienta de inteligencia artificial predictiva pueden permitir a los equipos que realizan el seguimiento de las personas con Esclerosis Múltiple «disponer de información para poder decidir y elegir el mejor tratamiento, ya que los tratamientos existentes en la actualidad tienen diferentes niveles de eficacia, pero también de riesgo«, añadió el Dr. Villoslada.
El estudio concluyó que «la combinación de información clínica y de resonancia magnética es lo que más ayuda a predecir la evolución de los pacientes, y son datos que se pueden obtener fácilmente en el ámbito sanitario«, según la Dra. Sara Llufriu, neuróloga de la Unidad de Neuroinmunología del Hospital Clínic de Barcelona, jefa de grupo en el IDIBAPS y colaboradora en el estudio.
Los investigadores ya están trabajando para continuar el estudio ampliando el tiempo de seguimiento de los pacientes hasta los 7 años. Un dato de gran importancia si tenemos en cuenta que se trata de una patología que afecta principalmente a personas menores de cuarenta años, con una supervivencia de unos treinta años.
El estudio también cuenta con el apoyo del proyecto Sys4MS del programa Eracosysmed de la Comisión Europea y del Instituto de Salud Carlos III.
15 de febrero de 2024
Un sitio de Texas ahora inscribe a 29 mujeres con EM y problemas del tracto urinario
Un pequeño ensayo clínico en Texas está probando si un procedimiento de estimulación cerebral magnética no invasiva puede aliviar los síntomas de la vejiga hiperactiva en adultos con esclerosis múltiple (EM).
El estudio aleatorizado de fase 2 (NCT06072703) está en curso en el Houston Methodist Hospital y está reclutando a unas 29 mujeres con EM estable y síntomas de disfunción del tracto urinario inferior para probar los efectos de la estimulación magnética transcraneal repetitiva, conocida como rTMS.
"Confiamos en que lograremos nuestro objetivo de aumentar la calidad de vida de quienes padecen EM y [disfunción del tracto urinario inferior]", escribieron los investigadores.
Si bien la EM afecta a más mujeres que hombres, los problemas de vejiga son comunes entre todos los pacientes, independientemente del sexo. De hecho, al menos 4 de cada 5 pacientes con EM experimentan algún tipo de disfunción de la vejiga . Para este estudio, el equipo de científicos buscó aprovechar su investigación previa sobre la función del tracto urinario inferior en mujeres.
El protocolo del ensayo se detalla en " Evaluación de la estimulación cerebral no invasiva para tratar la vejiga hiperactiva en personas con esclerosis múltiple: un protocolo de ensayo controlado aleatorio ", un artículo publicado en la revista BMC Urology .
Hay evidencia de que los virus son un factor ambiental que podría jugar un papel importante en la EM, pero no entendemos completamente esta conexión.
Recientes investigaciones muestran que las personas que usaron tratamientos antivirales para el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) también tuvieron un riesgo reducido de desarrollar Esclerosis Múltiple.
¿Qué encontraron?
El equipo examinó 10 años de información de salud de más de 29.000 personas con VIH de Canadá y Suecia. Encontraron que solo 14 de estas personas VIH positivas desarrollaron Esclerosis Múltiple. Esto es un 45% menos de casos de lo que se esperaría para un grupo de este tamaño.
Estos resultados no significan que ser VIH positivo proteja contra el desarrollo de EM. Casi todos en este estudio tomaron fármacos antivirales como tratamiento para el VIH. Por lo tanto, los investigadores no pudieron determinar si fue el virus o la terapia antiviral lo que redujo el riesgo de Esclerosis Múltiple; se necesita investigar más para entender esto mejor.
¿Por qué podría suceder esto?
Este estudio muestra que hay una conexión, pero no sabemos por qué sucede. Los investigadores sugirieron dos explicaciones posibles:
La infección con VIH podría reducir el riesgo de EM. El virus infecta el mismo tipo de células inmunitarias que atacan por error la mielina en la EM. Entonces, si hay menos de estas células, esto podría reducir la probabilidad de que comiencen a dañar la mielina. Pero estas células inmunitarias son necesarias para otros roles esenciales en el sistema inmunitario.
Los fármacos antivirales podrían reducir el riesgo de desarrollar Esclerosis Múltiple: Los fármacos suprimen virus de todo tipo. Incluyendo virus asociados con la EM, como el virus de Epstein-Barr. Entonces, los tratamientos antivirales podrían prevenir que un virus juegue un papel en el desarrollo de la EM. Pero hay muchos factores que influyen en si esto sucede.
Necesitamos más investigación para averiguar qué teoría es cierta, y si los fármacos antivirales utilizados en el VIH también pueden ser un buen enfoque de tratamiento para la EM.
¿Qué significa esto para las personas con Esclerosis Múltiple?
Esta investigación nos da nuevas evidencias sobre la conexión entre virus y el riesgo de desarrollar EM, que podría sugerir nuevas ideas para tratamientos.
Futuras investigaciones podrían estudiar si tratamientos antivirales como los usados para tratar el VIH podrían desacelerar la progresión de la enfermedad de la Esclerosis Múltiple.
¿Cómo funcionan los tratamientos antivirales?
Los fármacos antivirales pueden ayudar al sistema inmunitario a contraatacar y pueden significar síntomas menos graves. Disminuyen la cantidad de virus en el cuerpo ayudando a detener la multiplicación del virus.
Caitlin Astbury, Directora de Comunicación de Investigación de la MS Society, apunta: “No sabemos con certeza por qué las personas desarrollan Esclerosis Múltiple, pero la investigación sugiere que no hay una sola cosa por sí misma que la cause. Es probable que sea desencadenada por una mezcla de genética, y factores ambientales y de estilo de vida. Esta investigación añade a la evidencia de que los virus pueden jugar un papel clave en la causa de la EM.”
Te contamos qué son los PROs, los PROMs, y el trabajo que está haciendo un equipo internacional de personas con Esclerosis Múltiple en encontrar nuevas fórmulas para que todas las personas afectadas estén en el centro.
Hay dos términos que se están usando mucho en los últimos años, cuando se trata de enfermedades: PROMs y PROs. Hablando en particular de la Esclerosis Múltiple, ambos tienen que ver con la recogida de información de la experiencia directa de las personas con EM, relacionada con su salud y bienestar, viviendo con la enfermedad. El objetivo al usar PROMs y PROs es que los resultados de la investigación, y los cambios en la atención y tratamiento sean significativos en la experiencia vital, en la salud, y en la calidad de vida de las personas afectadas. Ayudan en la construcción del valor en la salud.
Existe también otro concepto, PREM (Patient-Reported Experience Measures, por sus siglas en inglés), con el que se recoge información del punto de vista del paciente acerca de la atención recibida, centrándose preferentemente en aspectos relacionados con la humanidad en la atención, como pueden ser la empatía, la dignidad, el respeto, la comprensión o la atención personalizada, entre otros.
Un equipo internacional de personas con EM está trabajando en iniciativas que garanticen el uso adecuado de PROMs y PROs, para que todas las personas con EM estén en el centro.
Los PROMs (Patient-Reported Outcome Measures, por sus siglas en inglés) son las Medidas de Resultados Informados por el Paciente. En otras palabras, los PROMs son medidas de salud percibidas por los y las pacientes que pueden incluir -entre otras cuestiones- síntomas, funcionalidad, percepción de salud, calidad de vida relacionada con la salud y satisfacción con el tratamiento.
Sirven para recoger cómo se encuentran y se sienten los pacientes, de una manera más estructurada y estandarizada.
Después, las respuestas del paciente se convierten en números o puntuaciones que pueden compararse y analizarse. Estas puntuaciones ayudan al equipo de atención médica, a la propia persona y/o a los investigadores, a hacer seguimiento de los cambios en la salud del paciente a lo largo del tiempo. También pueden usarse para medir el efecto de ciertos tratamientos o terapias.
Los PROs (Patient-Reported Outcomes, por sus siglas en inglés) son los Resultados percibidos informados por los Pacientes. Según la FDA, los PROs son “cualquier dato sobre el estado de salud (síntomas, calidad de vida, etc.) de un paciente que proviene directamente de este, es decir, sin la interpretación de la información por un médico o cualquier otra persona».
Los PROs permiten que una persona comparta su experiencia vivida sobre su salud o calidad de vida. Los ejemplos incluyen cómo se sienten, qué síntomas experimentan o lo que son capaces de hacer.
Gracias a los PROs, los médicos e investigadores aprenden cómo se sienten los pacientes y cómo les va, cuando se enfrentan a una enfermedad o tratamiento médico. En lugar de depender únicamente de pruebas y observaciones médicas, los PROs piden a los pacientes que compartan sus propias experiencias y sentimientos. Por ejemplo, si tiene una enfermedad crónica, se podría informar un PRO respondiendo preguntas como:
¿Cuánto dolor sientes en una escala del 1 al 10?
¿Puedes realizar tus actividades diarias sin problemas?
¿Cómo es su calidad de vida en general?
Al recopilar respuestas directamente de las personas con EM, los profesionales de atención médica pueden comprender mejor cómo una afección o tratamiento afecta la vida y el bienestar de una persona.
El Equipo de Coordinación de Participación PROMS (PROMS ECT, PROMS Engagement Coordination Team, por sus siglas en inglés) es un grupo de siete personas afectadas por EM y representantes de organizaciones de EM que se formó en 2019. Desempeña un papel crucial a la hora de garantizar que las voces de las personas afectadas por EM, incluidos los pacientes, sus familias y sus cuidadores, sean escuchadas.
Ainhoa Ruiz del Agua, miembro del Comité de Personas de Esclerosis Múltiple España y miembro de las Juntas Directivas de ADEMBI y de EME, forma parte de este equipo internacional.
Los miembros del ECT trabajan estrechamente con otros equipos en la iniciativa PROMS, para descubrir dónde aportará mayor beneficio la participación de personas con EM a los distintos proyectos, quién debe participar y cómo hacerlo.
En el año 2023 trabajaron en la encuesta PROMS. Se espera que sus resultados, que serán presentados a finales de este año, redunden en el cuidado holístico (incluyendo el manejo de los síntomas fluctuantes, la salud mental y el bienestar general), tecnologías de salud, y una mejor comunicación con los profesionales de salud, que tome en serio y respete las voces y preocupaciones de los pacientes.
En noviembre de 2023, los miembros del Equipo de Coordinación de Participación de PROMS, viajaron a Italia y se reunieron para debatir sobre cómo los resultados informados por los pacientes pueden ayudar a «cerrar la brecha entre la investigación clínica y la atención».
Muchas de las medidas que se utilizan actualmente en los ensayos clínicos no han cambiado en años. Existen retos importantes por delante que apuestan por desarrollar mejores herramientas para recoger cómo afectan las terapias a la progresión, o cómo puede cuantificarse la progresión silenciosa o no reconocida.
Por ejemplo, la puntuación EDSS podría informar sobre la capacidad de una persona para caminar, pero eso no responde a en qué medida una persona es activa en esa etapa, cómo es su vida social, si tiene buena calidad de vida o si está completamente confinado en casa.
Síntomas como la disfunción de la vejiga puede tener un impacto muy grande en la capacidad de las personas para participar en la sociedad, pero esto rara vez se mide ni se incluye como resultado en los ensayos.
Si las personas con EM pueden medir los cambios en sus experiencias y compartirlos con sus médicos, ¿qué pueden hacer o cambiar los médicos de manera que marquen una diferencia en sus vidas?
Por ejemplo, ¿cuánto tendría que cambiar una determinada «puntuación» en una herramienta PRO para indicar que necesitan probar un nuevo tratamiento modificador de la enfermedad o comenzar una nueva terapia sintomática?
Dar valor a la perspectiva del paciente es crucial en la toma de decisiones de atención médica, tratamientos, terapias, e incluso en decisiones políticas, que puedan afectar al bienestar y a una mejor calidad de vida de las personas con EM.
Martes, 9 Enero, 2024
Un trabajo liderado por el Instituto de Neurociencias (CSIC-UMH) podría proporcionar biomarcadores tempranos de gran utilidad para desarrollar nuevas terapias contra la esclerosis múltiple
Con el objetivo de determinar si el aumento del tamaño de los axones puede ser un biomarcador temprano de la esclerosis múltiple, la investigadora Silvia De Santis, que lidera el laboratorio Biomarcadores de Imaging Traslacional en el Instituto de Neurociencias (IN), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones científicas (CSIC) y la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, ha dirigido un estudio conjunto con el Centro Athinoula A. Martinos de Imágenes Biomédicas del Hospital General de Massachusetts (Boston, EE.UU.) en el que han conseguido detectar el daño axonal en pacientes con esclerosis múltiple de forma no invasiva. Para llevar a cabo este trabajo, publicado en la revista eLife, los investigadores han utilizado la técnica de imagen por resonancia magnética (IRM) ponderada en la difusión de agua.
Millones de personas en el mundo sufren esclerosis múltiple, una enfermedad crónica y autoinmune que afecta el sistema nervioso central y cuyos síntomas abarcan desde problemas de movilidad hasta dificultades cognitivas. Si bien la esclerosis múltiple afecta primariamente a la mielina de forma focal, un aspecto crucial de esta enfermedad, aunque a menudo el menos comprendido, es el daño axonal difuso, que puede estar asociado a la discapacidad permanente. Los axones son las extensiones de las células nerviosas que transmiten señales eléctricas entre las neuronas, lo que permite que se comuniquen correctamente. Este aspecto es sumamente importante, porque cuando falla la comunicación entre neuronas, el sistema nervioso no puede desarrollar sus funciones con normalidad.
Trabajos previos en modelos animales y en tejidos humanos post mortem apuntaban a que el aumento del tamaño de los axones podía ser un indicador del daño axonal, pero los investigadores han tenido que lidiar con un gran reto a nivel técnico: medir axones in vivo en humanos no es posible con las técnicas de imagen tradicionales. “Si imaginamos los axones como pequeños cables, hay que tener en cuenta que el diámetro de estos cables es aproximadamente de una micra, de ahí la complejidad del desafío”, explica Silvia De Santis.
Por ello, los investigadores han desarrollado un marco experimental para poder poner a prueba la capacidad de la imagen por resonancia magnética (MRI) ponderada en la difusión de agua para detectar el aumento del tamaño axonal que se asocia a la degeneración. Esta técnica tiene la capacidad única de obtener imágenes de la microestructura cerebral in vivo de forma no invasiva y con alta resolución, al capturar el movimiento aleatorio de las moléculas de agua en el cerebro en las diferentes células y estructuras.
Los investigadores confirmaron que, efectivamente, la MRI tiene la capacidad de detectar cambios en el tamaño de los axones asociados a la fase aguda del daño axonal. El primer paso para comprobarlo fue el diseño de un modelo animal: “Realizamos una cirugía en la que inyectamos una neurotoxina en una zona concreta del cerebro de la rata y generamos un aumento del tamaño de los axones de manera controlada”, explica el investigador Antonio Cerdán Cerdá, primer autor del artículo. El aumento del tamaño en los axones se midió mediante MRI y utilizaron técnicas histológicas, como la inmunohistoquímica o la microscopía electrónica, para validar estos resultados.
Finalmente, para medir el tamaño axonal en pacientes diagnosticados con esclerosis múltiple, se llevó a cabo una colaboración con los investigadores Caterina Mainero y Nicola Toschi del Centro Athinoula A. Martinos de Imágenes Biomédicas del Hospital General de Massachusetts. En este centro puntero en neuroimagen, afiliado a la Escuela de Medicina de Harvard y al Instituto Tecnológico de Massachusets (MIT), los investigadores pudieron utilizar el imán MRI Siemens Connectom, uno de los más potentes y avanzados que existen en la actualidad a nivel mundial, lo que les permitió alcanzar la sensibilidad necesaria para llevar a cabo la investigación.
En este procedimiento, los expertos encontraron que existía un daño axonal difuso en la mayoría de la materia blanca del cerebro, que se compone principalmente de axones y mielina. “El resultado más destacable que encontramos fue que el aumento del tamaño de los axones estaba directamente relacionado con etapas tempranas de la enfermedad de esclerosis múltiple, lo que confirma nuestra hipótesis de que este aumento de tamaño puede ser un biomarcador temprano de la enfermedad”, destaca Cerdán.
Hasta el momento existían estudios que defendían que la imagen por resonancia magnética ponderada en la difusión de agua podría ser capaz de medir el tamaño de los axones de forma no invasiva. Sin embargo, la falta de validación de este enfoque generaba cierta controversia en este campo del conocimiento debido a que algunos expertos consideraban que esta técnica no alcanzaba la sensibilidad necesaria para medir un detalle tan pequeño en las muestras del tejido.
Gracias a este estudio, los investigadores han logrado crear un marco experimental para poner a prueba la capacidad y han reconciliado las diferencias encontradas en estudios previos. “A través de técnicas de microscopia electrónica, que hemos llevado a cabo en colaboración con el investigador Jose Antonio Gómez-Sánchez, que dirige la Plataforma de Microscopía Electrónica del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL), hemos podido detectar que el sesgo en el tamaño axonal que se había producido en anteriores trabajos se debe, al menos en parte, al proceso de preparación de la muestra. Por lo que hemos confirmado nuestra hipótesis de que las medidas de tamaño axonal proporcionadas por técnicas de MRI son fiables”, aclara la investigadora.
Los resultados de este estudio abren el camino a la búsqueda de nuevos tratamientos enfocados en revertir el daño axonal. “Existen trabajos en modelos animales de esclerosis múltiple que sugieren que el daño axonal temprano podría ser reversible, lo que refuerza la importancia de este hallazgo y plantea futuras vías de investigación” señala la investigadora. “Este enfoque no solo busca mejorar el diagnóstico, sino proporcionar una herramienta novedosa que permita en el futuro poder desarrollar nuevos tratamientos para abordar la enfermedad desde su raíz y mejorar la calidad de vida de quienes la sufren”, añade.
El laboratorio que dirige De Santis en el IN-CSIC-UMH se centra en el desarrollo, la optimización y la aplicación de herramientas de imagen por resonancia no invasivas e innovadoras, con un enfoque traslacional que sea de relevancia tanto en investigación básica como en el ámbito clínico. Su investigación presta especial atención al envejecimiento saludable y persigue el objetivo de identificar biomarcadores tempranos que pueden preceder no solo a la esclerosis múltiple, sino también a otros trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer.
Este trabajo ha sido posible gracias a la financiación de la Agencia Estatal de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades; del Programa para Centros de Excelencia Severo Ochoa, de la Generalitat Valenciana a través de los programas de subvenciones SEJI, CIDEGENT y ACIF, del programa de becas Miguel Servet del Instituto de Salud Carlos III y de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.
lunes 9 de octubre de 2023
El TCMH tiene como objetivo "restablecer" el sistema inmunológico eliminándolo y luego haciéndolo volver a crecer, utilizando sus células madre. Sabemos que es eficaz para algunas personas con EM. Los investigadores continúan acumulando evidencia sobre cuán seguro y efectivo es el TCMH.
Un nuevo estudio realizado en Suecia analizó a personas con EM remitente recurrente que fueron tratadas con un trasplante de células madre hematopoyéticas (TCMH). Mostró que casi tres cuartas partes de las personas en el estudio no tuvieron ninguna progresión nueva cinco años después del tratamiento.
Pero el estudio no comparó el TCMH con ningún otro tratamiento. Esto demuestra que el TCMH puede funcionar para algunas personas. Pero no demuestra que el TCMH sea mejor que otros tratamientos.
El estudio examinó a 174 personas con EM remitente recurrente que habían elegido someterse a un TCMH. Se les hizo un seguimiento para ver si su discapacidad empeoraba, se estabilizaba o mejoraba.
Durante los cinco años posteriores al TCMH, el 73 % de las personas en el estudio no tuvieron recaídas, ni aumento en la puntuación EDSS ni lesiones nuevas o activas en sus exploraciones por resonancia magnética.
A algunas personas se les realizó un seguimiento 10 años después del TCMH. Se trataba de solo 19 personas, pero 12 de ellas todavía no tenían evidencia de nueva actividad de EM.
Estos nuevos resultados son alentadores, pero solo observan cómo progresa la discapacidad después del TCMH y, por lo tanto, refuerzan la necesidad de ensayos controlados aleatorios que comparen el TCMH con los TME más eficaces.
Dra. Sarah Rawlings, directora ejecutiva de investigación y asuntos externos de MS Society
Esta investigación respalda investigaciones anteriores como el ensayo MIST , que mostró que 4 a 5 años después del TCMH las personas no presentaban nueva actividad de EM.
Sin embargo, a diferencia del ensayo MIST, esta investigación no compara el TCMH con otros tratamientos. Por lo tanto, no podemos utilizar esta información para decir si el TCMH es más o menos eficaz que otros TME. Y no podemos compararnos con otras pruebas porque la configuración es diferente.
Por lo tanto, necesitamos nuevos ensayos para comprender más sobre el TCMH en comparación con otros TME que podrían tener menos riesgos. Por ejemplo, el ensayo StarMS compara el TCMH con otros tratamientos altamente eficaces para la EM remitente recurrente.
En este estudio no hubo muertes relacionadas con el tratamiento, por lo que sugiere que el procedimiento es seguro. Los investigadores dicen que esto significa que el TCMH podría implementarse dentro de la atención médica de rutina.
Este estudio analizó el TCMH autólogo, en el que se recolectan células madre de su propio cuerpo y luego se reintroducen después de la quimioterapia. Por lo tanto, su cuerpo reconoce las células como familiares y es menos probable que reaccionen.
Lea más sobre la investigación actual sobre HSCT
La Dra. Sarah Rawlings, nuestra Directora Ejecutiva de Investigación y Asuntos Externos, dice: “El HSCT en el NHS está sujeto a estrictos criterios de elegibilidad y puede ser de difícil acceso. Sabemos que el TCMH no funciona para todas las personas con EM, pero ha sido un avance importante en el tratamiento de la EM y algunas personas ven resultados que cambian sus vidas. Este estudio proporciona más evidencia sobre cómo puede ayudar a retardar la progresión de los síntomas.
“Estos nuevos resultados son alentadores, pero solo observan cómo progresa la discapacidad después del TCMH y, por lo tanto, refuerzan la necesidad de ensayos controlados aleatorios que comparen el TCMH con los TME más eficaces.
El nuevo ensayo StarMS, que actualmente se lleva a cabo en hospitales de todo el Reino Unido, hará esto. Instamos a cualquier persona que esté considerando un TCMH o esté interesada en participar en el ensayo StarMS a que hable sobre esto con su neurólogo".
Una nueva investigación que explora la tecnología de Inteligencia Artificial (IA) de vanguardia para analizar mejor las resonancias magnéticas de pacientes con Esclerosis Múltiple (EM) podría revelar datos cruciales sobre la progresión de la enfermedad y allanar el camino para mejorar el tratamiento de las personas que viven con esta enfermedad. La investigación, dirigida por …
Una nueva investigación que explora la tecnología de Inteligencia Artificial (IA) de vanguardia para analizar mejor las resonancias magnéticas de pacientes con Esclerosis Múltiple (EM) podría revelar datos cruciales sobre la progresión de la enfermedad y allanar el camino para mejorar el tratamiento de las personas que viven con esta enfermedad.
La investigación, dirigida por la Dra. Heidi Beadnall, de la Universidad de Sídney, fue anunciada como una de las cuatro beneficiarias de la última ronda de becas innovadoras de MS Australia, por un total de 92.565 dólares, que apoyan proyectos innovadores que exploran las nuevas fronteras de la investigación sobre la EM.
El equipo de la Dra. Beadnall estudiará, mediante el uso de tecnología de IA, si el número de lesiones cerebrales, los volúmenes de las lesiones y los volúmenes cerebrales pueden calcularse eficazmente a partir de exploraciones rutinarias de resonancia magnética (RM) utilizando análisis automatizados de imágenes.
En la Esclerosis Múltiple, la Resonancia Magnética desempeña un papel fundamental en la visualización del cerebro y la médula espinal, ayudando al diagnóstico, el pronóstico y el seguimiento de la actividad de la enfermedad y la respuesta al tratamiento.
El análisis basado en IA puede eliminar el largo proceso manual y permitir la extracción de mucha más información de las resonancias magnéticas.
“En la clínica, las personas con EM (así como sus familiares, amigos y cuidadores) suelen plantearse preguntas como “¿Cuántas lesiones de EM tengo?” o “¿Tengo atrofia cerebral?” En la actualidad, estas preguntas no pueden responderse con precisión porque los médicos no tienen acceso rápido a datos cuantitativos de RM en el entorno clínico real. Este proyecto aborda esta necesidad insatisfecha poniendo estos datos a disposición de los médicos“, afirma la Dra. Beadnall.
Con un fuerte énfasis en las nuevas ideas para avanzar en la investigación de la Esclerosis Múltiple, las Becas Incubadoras de este año financiarán las fases iniciales de nuevas investigaciones y estarán dirigidas por cuatro investigadores de tres importantes universidades australianas.
Entre los demás proyectos financiados, dos se centrarán en la reparación de la mielina, la vaina protectora que rodea los nervios dañados en la Esclerosis Múltiple, con el potencial de detener y revertir la discapacidad causada por la EM – el Santo Grial de la investigación sobre la EM. El cuarto proyecto pretende mejorar el diagnóstico y tratamiento de la Esclerosis Múltiple mediante el seguimiento de los brotes de esta enfermedad con trazadores cerebrales dirigidos a proteínas específicas.
La Dra. Julia Morahan, Jefa de Investigación de MS Australia, afirma que esta novedosa investigación es posible gracias a las becas Incubator Grants (Becas Incubadoras) de MS Australia: “El número de casos de Esclerosis Múltiple en Australia es cada vez mayor, por lo que estamos más decididos que nunca a explorar todas las vías posibles para encontrar soluciones. Estas ayudas ejemplifican ese compromiso“.
“La complejidad de la Esclerosis Múltiple significa que es absolutamente crucial que apoyemos las ideas pioneras de nuestras mentes más brillantes, con el objetivo último de descubrir nuevas y mejores estrategias para combatir eficazmente esta enfermedad. Estas ayudas no son sólo una inversión en investigación, sino también en los propios investigadores. Cada uno de estos proyectos y los dedicados equipos que los respaldan ponen de manifiesto la posición de Australia en la vanguardia de la investigación sobre la EM“, añadió la propia Dra. Julia Morahan.
La Dra. Heidi Beadnall y su equipo de la Universidad de Sídney se dedican a mejorar las herramientas de diagnóstico de la Esclerosis Múltiple, utilizando los últimos avances en tecnología de imagen e IA, para ayudar a los neurólogos a determinar la eficacia de los tratamientos y permitir una intervención temprana en caso necesario. El equipo también determinará qué factores pueden contribuir a las decisiones de gestión y tratamiento, y los resultados de este estudio proporcionarán información valiosa para adaptar la atención a las personas que viven con Esclerosis Múltiple.
Sumario del proyecto: https://www.msaustralia.org.au/project/using-automated-quantitative-brain-mri-measures-in-ms-clinical-practice/
El Dr. Mohammad Haskali y su equipo de la Universidad de Melbourne desarrollarán nuevos métodos para controlar los brotes de Esclerosis Múltiple. Mediante el uso de trazadores cerebrales de proteínas específicas de las células cerebrales, los investigadores esperan visualizar y controlar con precisión la inflamación en tiempo real, con el fin de mejorar el diagnóstico, seguimiento y tratamiento de la EM. Su objetivo general es facilitar mejores estrategias de tratamiento para los enfermos de EM.
Sumario del proyecto: https://www.msaustralia.org.au/project/developing-brain-imaging-tracers-to-monitor-ms-flare-up-and-progression/
Uno de los estudios sobre la actividad de las células productoras de mielina en la EM correrá a cargo de Natalie King y su equipo del Instituto Menzies de Investigación Médica de la Universidad de Tasmania. La investigación ayudará a descubrir los mecanismos que dificultan la reparación de la mielina en la Esclerosis Múltiple y a entender qué factores pueden guiar a las células hacia la generación de nueva mielina. Con estos conocimientos, los investigadores esperan hallar formas de fomentar la reparación cerebral en los pacientes de EM, lo que podría dar lugar a nuevas opciones terapéuticas para esta enfermedad.
Sumario del proyecto: https://www.msaustralia.org.au/project/do-myelin-producing-cells-that-ingest-slow-down-myelin-repair/
El Profesor Asociado Simon Murray y su equipo de la Universidad de Melbourne estudiarán cómo se forma y mantiene la mielina a lo largo de la vida. Este trabajo del profesor Murray y su equipo podría contribuir al desarrollo de nuevas terapias dirigidas a favorecer la reparación de la mielina. Además, estas nuevas terapias podrían tener un efecto positivo en el aprendizaje, la memoria y la salud general del cerebro a medida que las personas envejecen.
El 30 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple bajo el lema Una vida en comunidad. Una vida con más oportunidades, que pone el foco en la necesidad de que haya cambios sociales que permitan a las y los afectados a vivir de manera plena en comunidad.
La Esclerosis Múltiple es neurológica, crónica, heterogénea e imprevisible
La Esclerosis Múltiple es una enfermedad crónica del Sistema Nervioso Central. Está presente en todo el mundo y es una de las enfermedades neurológicas más comunes entre la población de 20 a 30 años.
Puede producir síntomas como fatiga, problemas de movilidad, falta de equilibrio, dolor, alteraciones visuales y cognitivas, dificultades del habla, temblor, etc. Muchos de estos síntomas son invisibles.
El curso de la EM no se puede pronosticar, es una enfermedad heterogénea y de evolución imprevisible, que puede variar mucho de una persona a otra. Se le conoce como “la enfermedad de las mil caras”.
Las personas con EM viven con incertidumbre. Su curso puede ser intermitente (en brotes) en un inicio, pero con el tiempo suele pasar a progresivo, aumentando la discapacidad. Otros cursos son progresivos desde que se manifiesta.
No es contagiosa, ni hereditaria, ni mortal. Se da con más frecuencia (más del doble) en mujeres que en hombres. Hasta ahora, no se conoce su causa ni su cura, y constituye la segunda causa de discapacidad en población joven en nuestro país.
La EM afecta a 55.000 personas en España, 1.000.000 en Europa, y 2.8 millones en todo el mundo.
Reivindicación de Esclerosis Múltiple España
Esclerosis Múltiple España (EME) reivindica a los gobiernos central y autonómicos la necesidad de que las personas con esta enfermedad puedan acceder a las medidas de protección social que necesitan desde el momento de diagnóstico, sin tener que esperar a que la discapacidad aparezca.
Actualmente, la única vía para que las personas con EM y otras enfermedades crónicas graves tengan derecho a medidas necesarias para acceder o mantener su empleo, estudiar o realizar adaptaciones en el hogar, entre otras, es tener reconocido un grado mínimo del 33% en la valoración de discapacidad. Algo que Esclerosis Múltiple España (EME) considera insuficiente.
“Es importante que se entienda que no tener una discapacidad importante reconocida no significa estar bien”, recuerda la presidenta de Esclerosis Múltiple España, Ana Torredemer. “Gracias a los avances terapéuticos cada vez menos personas con Esclerosis Múltiple desarrollarán grandes discapacidades, pero eso no quiere decir que la enfermedad no afecte a su vida diaria, e incluso que lo haga de forma importante como cuando aparecen los brotes o se manifiestan sus síntomas, en ocasiones muy limitantes”, explica. “Además, si la discapacidad llega y con ésta las medidas de apoyo, en muchas ocasiones, ya es tarde: el 70% de las personas diagnosticadas de Esclerosis Múltiple pierde su empleo o se ve obligada a dejar de trabajar tan solo 10 años después del diagnóstico”, subraya Torredemer.
12 años sin respuesta de la Administración
Doce años después de la aprobación de la primera Proposición no de ley (PNL) en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, y cinco desde la aprobación de la segunda (en 2017) esta reivindicación sigue vigente, y sigue sin tener respuesta por parte de la administración pública.
“Desde Esclerosis Múltiple España, llevamos doce años reclamando a los distintos gobiernos que se activen de forma urgente medidas para que las personas que viven con Esclerosis Múltiple hoy y aquellas que serán diagnosticadas mañana, en su mayoría personas jóvenes, puedan seguir adelante con sus planes de vida. No podemos permitir que siga pasando el tiempo, y, con él, las oportunidades”, añade la presidenta de EME.
Mantener el empleo, clave económica y social
EME conmemora el 30 de mayo el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple con un foco muy claro que queda reflejado en el lema de este año: Una vida en comunidad. Una vida con más oportunidades. Y para que existan estas oportunidades, es necesario ofrecer medidas de protección adecuadas desde el momento de diagnóstico que garanticen, entre otras cosas, la posibilidad de adaptar el puesto de trabajo en función del avance de la enfermedad.
La EM impacta a todos los niveles, de manera muy especial en la vida laboral. El acceso al empleo o el mantenimiento del puesto de trabajo tras el diagnóstico sigue siendo el problema más destacado asociado a la economía familiar.
Además del importante impacto económico, dejar de trabajar deriva con frecuencia en ansiedad, estrés, incluso depresión. El 77% reconoce que dejar de trabajar afecta a su autoestima.
Al no contar con medidas de protección social adecuadas tras el diagnóstico, para muchas personas decir en sus puestos de trabajo que tienen Esclerosis Múltiple, es un problema. El miedo al estigma o a la pérdida del empleo, provoca que más de un 30% de personas con EM no lo cuente en el trabajo. Por otra parte, “el apoyo de las empresas y la adaptación de los puestos de trabajo es fundamental para que las personas con EM puedan acceder y mantener su empleo, lo cual además de beneficiar a su propia economía familiar, repercute positivamente en el conjunto de la sociedad. Mientras llega una respuesta por parte de la administración, todos y todas también podemos desde nuestra posición contribuir a mejorar la vida de las personas con Esclerosis Múltiple”, reclama la presidenta de EME.
Esclerosis Múltiple España es una entidad sin ánimo de lucro declarada de Utilidad Pública, que tiene como finalidad la promoción de toda clase de acciones y actividades asistenciales, sanitarias y científicas destinadas a mejorar la calidad de vida de las personas con EM y otras enfermedades degenerativas del sistema nervioso, coordinando la actuación de sus miembros (36 organizaciones de EM) y gestionando la ejecución de dichos programas y proyectos conjuntos. EME representa a más de 11.000 personas en España.
Las Asociaciones y Fundaciones de Esclerosis Múltiple ofrecen información y asesoramiento relacionados con la protección social de las personas con Esclerosis Múltiple.
Un ensayo de fase 2 en curso (NCT04211740) está evaluando la seguridad y eficacia de OCH en 30 pacientes con EM en un único centro de Japón. Se espera que el ensayo finalice a finales de este año.
OCH, una molécula diseñada para tener efectos beneficiosos como tratamiento inmunorregulador de Esclerosis Múltiple (EM), produjo aumentos de los subconjuntos de células inmunitarias reguladoras y de la actividad de genes inmunomoduladores en voluntarios/as sanos/as y personas con EM.
Así se desprende de los datos de un primer estudio en humanos del compuesto, que también reveló que el tratamiento de regulación inmunitaria era seguro en general.
Un ensayo de fase 2 en curso (NCT04211740) está evaluando la seguridad y eficacia de OCH en 30 pacientes con EM en un único centro de Japón. Se espera que el ensayo finalice a finales de este año.
En la EM se observa un desequilibrio en el número y la función de determinados subconjuntos de células T inmunitarias. Este desequilibrio provoca respuestas inmunitarias que favorecen la autoinmunidad y la inflamación, características de la EM.
En concreto, un tipo de células inmunitarias denominadas células T asesinas naturales invariantes (iNKT) suelen reducirse en la sangre de los pacientes con EM y también muestran cambios funcionales en comparación con las de las personas sanas.
Aunque poco frecuentes, las iNKT desempeñan una serie de funciones importantes en el sistema inmunitario y son capaces de producir grandes cantidades de moléculas tanto proinflamatorias como antiinflamatorias que influyen en la función de otras células inmunitarias.
Los científicos identificaron previamente un compuesto denominado OCH que actúa para activar las iNKT y promover selectivamente una función inmunorreguladora en lugar de proinflamatoria.
Los estudios preclínicos indicaron que la administración oral de OCH prevenía el desarrollo de la enfermedad en un modelo de ratón con EM, y que su actividad dependía de las iNKT.
Para determinar si el compuesto también beneficiaría a los pacientes de EM, los investigadores llevaron a cabo un primer estudio en humanos con OCH. Se diseñó para investigar la seguridad, las propiedades farmacológicas y los efectos inmunomoduladores del compuesto en personas sanas y con EM.
En total, 28 personas –15 voluntarios sanos y 13 pacientes con EM Recurrente-Remitente (EMRR)– se inscribieron en un centro de estudios de Japón. Los voluntarios tenían edades comprendidas entre los 20 y los 50 años, mientras que la edad de los pacientes con EMRR oscilaba entre los 20 y los 65 años. Todos los pacientes con EMRR estaban en remisión en el momento de la inclusión en el estudio.
Los participantes sanos recibieron una dosis única de OCH (0,3, 1, 3, 10 o 30 mg), administrada en forma de gránulos orales. Los participantes con EM fueron asignados aleatoriamente a recibir OCH una vez por semana durante 13 semanas (dosis de 0,3 mg) o cuatro semanas (1 o 3 mg).
Las concentraciones de OCH en el torrente sanguíneo dependieron de la dosis, alcanzándose cantidades máximas unas 36 horas después de una dosis única tanto en personas sanas como en pacientes con EM.
Los niveles alcanzados fueron significativamente superiores a los observados en estudios preclínicos, lo que indica que la OCH tiene una mejor biodisponibilidad en humanos, según los investigadores. La biodisponibilidad se refiere a la cantidad de un medicamento en circulación que está disponible para tener un efecto biológico.
Aunque el número total de células iNKT en la sangre no cambió tras la administración de OCH, se observó un aumento significativo de las células T reguladoras (Tregs) tan pronto como seis horas después de una dosis única en algunos grupos de personas sanas y pacientes con EM.
Las Treg regulan la actividad de otras células inmunitarias, controlando así la inflamación excesiva. Se sabe que su actividad se ve mermada en la EM, y su refuerzo ha resultado prometedor en personas con la enfermedad.
Los investigadores también señalaron que en algunos participantes se observó una disminución de un conjunto de células T potencialmente dañinas, las positivas para una proteína denominada GM-CSF.
Además, se observaron cambios en la actividad de los genes implicados en la modulación inmunitaria con el tratamiento con OCH, incluido un aumento de los genes inmunorreguladores y una disminución de los proinflamatorios.
En conjunto, los hallazgos indican que “la administración oral de OCH puede corregir los cambios proinflamatorios relacionados con la actividad de la enfermedad en la EM“, escribieron los investigadores.
No se produjeron efectos adversos graves en los participantes sanos, pero sí en cuatro pacientes con EM. Entre ellos figuraban un estado alterado de conciencia junto con una recaída de la EM, una recaída de la EM presuntamente iniciada antes del inicio del tratamiento, depresión y fatiga con debilidad muscular.
Aun así, estos acontecimientos no se asociaron definitivamente al tratamiento con OCH, y algunos pudieron estar relacionados con una recaída subyacente de la EM, señaló el equipo.
A pesar del reducido número de participantes en el ensayo, los hallazgos “proporcionan información alentadora” para respaldar nuevos ensayos clínicos, según los investigadores.
En el estudio de fase 2 en curso, se asignó aleatoriamente a los participantes a recibir gránulos de OCH (3 mg) o un placebo una vez por semana.
Su objetivo principal es evaluar el número de pacientes con lesiones nuevas o agrandadas tras seis meses de tratamiento. También se evaluarán las tasas de recaída, discapacidad y otras medidas de la actividad de la enfermedad. Se espera disponer de datos de primera línea en los próximos meses.
El equipo de investigadores españoles de la Unidad de Esclerosis Múltiple del Servicio de Neurología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, en Madrid, de la que forma parte la Dra. Lucienne Costa, autora del artículo escrito para la página ‘Biotech Magazine & News’, acaba de publicar en ‘JAMA Neurology’ el resultado de un trabajo, junto con científicos de otros ocho hospitales españoles, sobre nuevos biomarcadores, que facilitan el diagnóstico, el pronóstico, la evolución de la enfermedad y la respuesta al tratamiento que utilizan los neurocientíficos.
Un estudio en el que han participado muchos de los investigadores que financiamos a través del Proyecto M1 (www.proyectom1.es) como la Dra. Luisa María Villar, Jefa de Servicio de Inmunología del propio Hospital Ramón y Cajal de Madrid y coordinadora de la Red Española de Esclerosis Múltiple, a la que destinamos los fondos recaudados. Asimismo, también están presentes en el estudio muchos rostros conocidos del Proyecto M1 como el Dr. Roberto Álvarez-Lafuente, el Dr. Manuel Comabella, la Dra. Noelia Villarrubia o el Dr. Xavier Montalbán.
La Esclerosis Múltiple es una enfermedad en la que nuestro propio sistema inmunitario ataca a las prolongaciones de las neuronas especializadas en conducir el impulso nervioso. Una vez desprovistas de su cubierta natural (la mielina), las neuronas estarán expuestas a un ambiente inflamatorio que provocará su progresiva destrucción. Es por ello por lo que, a lo largo de la enfermedad, hay un acúmulo progresivo de discapacidad.
Al inicio, esta discapacidad es muy dependiente de los brotes (síntomas neurológicos que aparecen a lo largo de 1-2 días, se mantienen entre dos semanas y dos meses, y luego mejoran de forma espontánea con o sin secuelas posteriores). Sin embargo, y desde etapas muy precoces de la enfermedad, también hay acúmulo de la discapacidad independiente de los brotes, en lo que se conoce por sus siglas anglosajonas como PIRA (Progression Independent of Relapse Activity)2.
Se cree que los mecanismos fisiopatológicos que explican ambos fenómenos dependen de distintos actores, aunque estos están profundamente conectados. En el caso de los fenómenos inflamatorios agudos, posiblemente hay un predominio de la respuesta inmune adaptativa: los linfocitos T y B activados frente a antígenos todavía desconocidos atraviesan la barrera que protege el cerebro y la médula (barrera hematoencefálica) y van a provocar, en estos órganos, una cascada inflamatoria (producción de anticuerpos, de citocinas proinflamatorias y de quimiocinas que van a atraer más células inflamatorias de la sangre y van a perpetuar el fenómeno durante semanas o meses)3.
Sin embargo, en el PIRA y en los demás fenómenos de progresión, parece que los mecanismos involucrados dependen más de la respuesta inmune innata, con predominio de las células residentes en el sistema nervioso central como los astrocitos, la microglía y a los linfocitos B que se acumulan cerca de las meninges, en lo que se ha dado a llamar Esclerosis Múltiple latente. Estos fenómenos producen un daño más difuso tanto a la sustancia gris como a la sustancia blanca aparentemente normales del cerebro y de la médula, aumento de lesiones preexistentes y atrofia. Las consecuencias clínicas son acúmulo de discapacidad no sólo física, sino que también cognitiva2,3,4.
Cuando todos estos fenómenos inflamatorios producen la destrucción de las neuronas y demás células del sistema nervioso central, aparecen en sangre sustancias que son parte de estas células y que nos ayudan a identificar qué está pasando dentro del cerebro. Son conocidas como biomarcadores porque nos dan pistas sobre el diagnóstico, el pronóstico, la evolución de la enfermedad y la respuesta al tratamiento que utilizamos. Este es el caso, por ejemplo, de los neurofilamentos de cadena ligera (NfL) y de la proteína ácida fibrilar glial (GFAP)5,6.
Los NfL son parte del esqueleto celular de las neuronas. Cuando estas se dañan, aparecen en concentraciones pequeñas en la sangre. Gracias a la tecnología SIMOA, desarrollada hace 10 años, ya somos capaces de medir incluso cantidades mínimas de este biomarcador en sangre. Los estudios más recientes arrojan luz sobre su utilidad para predecir los fenómenos inflamatorios agudos (brotes, actividad en resonancia magnética) y la progresión confirmada de la discapacidad a corto plazo. Sin embargo, los resultados sobre si son un buen predictor de la discapacidad a largo plazo son contradictorios.
En este sentido, el equipo de investigadores del CSUR de Esclerosis Múltiple del Hospital Universitario Ramón y Cajal acabamos de publicar en JAMA Neurology el resultado de nuestro trabajo llevado a cabo en conjunto con otros ocho hospitales españoles.
Hemos analizado los niveles de neurofilamentos séricos en las muestras tomadas en los primeros 12 meses tras un primer brote de Esclerosis Múltiple de 578 pacientes. A la vez, evaluamos pacientes que alcanzaron puntuación de 3 en la Escala Expandida del Estado de Discapacidad (EDSS) y empeoramiento confirmado de la discapacidad a los seis meses.
Así, encontramos que valores de neurofilamentos por encima de 10 pg/ml o 1,5 desviaciones sobre los niveles normales obtenidos durante el primer año de la enfermedad se asociaron con un empeoramiento de la discapacidad a largo plazo.
También hemos demostrado que cuando, a este grupo de pacientes, se les trata con fármacos de muy alta eficacia de forma precoz, tienen menores probabilidades de desarrollar discapacidad a largo plazo.
Pendiente todavía de publicación están nuestros hallazgos con los valores séricos de GFAP en estos pacientes. La GFAP es un componente celular característico de los astrocitos que, como se ha dicho anteriormente, están involucrados sobre todo en los procesos inflamatorios crónicos. Se está posicionando como un biomarcador prometedor de los fenómenos progresivos y, posiblemente sea complementaria a los NfL en la predicción de los fenómenos clínicos y radiológicos de esta compleja enfermedad14, 15,16,17,18.
La Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Universitario Ramón y Cajal acaba de cumplir su primera década como CSUR, dando cobertura a 1.500 pacientes con distintas Enfermedades Desmielinizantes.
Participa en 20 ensayos clínicos con nuevas terapias para estas enfermedades, incluidas sus formas pediátricas. La investigación traslacional llevada a cabo por el equipo de neurólogos e inmunólogos es conocida dentro y fuera de nuestras fronteras, como un trabajo pionero en biomarcadores que facilitan el diagnóstico, pronóstico de la enfermedad, así como las decisiones terapéuticas en práctica clínica.
La espasticidad, un trastorno caracterizado por la rigidez muscular y los espasmos involuntarios, es un síntoma común de la esclerosis múltiple (EM). Dificulta la movilidad, puede provocar dolor, y tiene un impacto en la calidad de vida de las personas con EM. Sin embargo, cuando la espasticidad se trata adecuadamente, los síntomas inmediatos y las complicaciones se pueden evitar.
En la esclerosis múltiple, la espasticidad se debe principalmente a las lesiones en las vías motoras del sistema nervioso central, la médula y el cerebro. El afectado lo percibe como una sensación de rigidez o tensión incrementada en los músculos, que entorpece el movimiento, le resta habilidad y aumenta su fatiga. Cuando va acompañado de espasmos musculares, la persona con EM describe una sensación de estiramiento o sacudida que, en ocasiones, puede resultar dolorosa.
Se estima que hasta un 85 % de las personas con EM padece espasticidad en algún grado. Este problema relacionado con la EM puede aparecer en cualquier momento del transcurso de la enfermedad. Sin embargo, ser varón, tener una edad avanzada y padecer la enfermedad desde un período de tiempo largo son aspectos que se asocian con una mayor gravedad del trastorno.
El grado de espasticidad varía enormemente entre las personas con esclerosis múltiple e, incluso, en la misma persona a lo largo del tiempo.
El afectado puede experimentar desde una ligera molestia a una discapacidad motora significativa o complicaciones médicas, como deformidades articulares o contracturas. A consecuencia de esta fluctuación y de la evolución constante en la espasticidad, cualquier tratamiento o programa de rehabilitación debe ajustarse a las diferentes etapas de la enfermedad y también debe adaptarse a otros síntomas relacionados con la EM que sufra la persona.
El tratamiento rehabilitador tiene como objetivo mejorar o conservar las funciones motrices y a la vez minimizar los efectos de debilidad, la espasticidad, dolor y otros síntomas; debe ser diseñado por un equipo multidisciplinario (neurólogo, fisioterapeuta, enfermero, terapeuta ocupacional, entre otros) y tiene que contar con la participación tanto del afectado como de sus cuidadores.
Por tanto, la variabilidad de la espasticidad a lo largo del curso de la enfermedad hace que el tratamiento de la espasticidad sea todo un reto y se deberá revaluar frecuentemente su eficacia:
El afectado a menudo no tiene sensación de rigidez muscular, aunque un terapeuta sí puede detectar los signos que la acompañan. En este caso, se aconseja mantener un buen estado físico general para conservar la flexibilidad muscular de forma óptima. El fisioterapeuta indicará a cada persona cuáles son los estiramientos que puede practicar y los ejercicios para fortalecer los músculos débiles.
La espasticidad en ciertos músculos claves como los gemelos o los cuádriceps puede afectar a la marcha debido a una posición del pie girada hacia adentro o por las rodillas rígidas, entre otros problemas. La persona con EM deberá practicar movimientos inhibidores del tono muscular, como traspasar pesos entre las piernas, inclinaciones hacia adelante, estiramientos, hidroterapia o hipoterapia (equitación terapéutica), y deberá fortalecer los músculos débiles siempre que sea posible. Podría llegar a ser necesaria una ortesis o férula antiequina, dispositivos para facilitar el acto de caminar.
En este caso, el fisioterapeuta puede incluir la movilización pasiva de las piernas, los brazos y del tronco para prevenir las contracturas, las deformidades articulares y ayudar a facilitar las posiciones normales. En el caso de que se necesite la ayuda de una silla de ruedas para desplazarse, la rehabilitación deberá incluir ejercicios o estrategias que ayuden a prevenir el acortamiento muscular a largo plazo, como por ejemplo, incluir cojines especiales o cintas que ayuden a mantener la pelvis bien colocada y las rodillas separadas.
El dolor es uno de los síntomas más comunes de la esclerosis múltiple. Cerca de un 67% de personas con esclerosis múltiple lo han experimentado en algún momento de sus vidas.
A la hora de gestionar los diferentes síntomas de la esclerosis múltiple, el estilo de vida es un factor clave. Así, la alimentación juega un papel muy importante en el mantenimiento y funcionamiento muscular, la práctica moderada de ejercicio mejora la funcionalidad del cuerpo, o hacer meditación ayuda a liberar tensiones tanto físicas como emocionales.
Desgraciadamente, aunque llevamos un estilo de vida saludable, podemos tener episodios de dolor. A continuación, se ofrecen varios remedios caseros para abordar diferentes tipos de dolor: desde el dolor de piernas, hasta el dolor de espalda.
Muchos estudios han demostrado que el tratamiento con masajes no solamente reduce significativamente el dolor, sino que también mejora la movilidad y funcionalidad de las extremidades de las personas con EM. Con los masajes se relajan los músculos y, gracias a la liberación de endorfinas, se reduce el estrés y la ansiedad.
Con los masajes se relajan los músculos y, gracias a la liberación de endorfinas, se reduce el estrés y la ansiedad.
Por otra parte, se ha visto que la aplicación de compresas calientes en la piel (imagen cabecera) aligera la disestesia, un síntoma común en piernas y brazos que produce una sensación de ardor o picor.
El síndrome de pies calientes, también llamada eritromelalgia, es un síntoma de la EM que provoca dolor, inflamación y tirantez en los pies.
Siempre es recomendable ser evaluado y diagnosticado por un podólogo. Sin embargo, algunos tratamientos alternativos pueden ser efectivos para mitigar la sintomatología.
Algunas soluciones caseras para hacer frente a los pies calientes pueden ser:
Ponerse calcetines de compresión.
Colocar compresas frías en el pie.
Poner los pies en agua fría.
Hacer reposo.
Poner los pies en alto.
Un síntoma muy común en la esclerosis múltiple es la sensación de entumecimiento, hormigueo o dolor y debilitamiento muscular en manos.
Empleamos las manos para la gran mayoría de tareas diarias, por eso se recomienda hacer ejercicios específicos de manos, que pueden ser útiles para reducir el dolor y para mejorar su funcionalidad.
Flexión y extensión de los dedos, haciendo un puño con la mano y volviéndola a abrir.
Abducción y aducción de los dedos, es decir, separar y juntar los dedos de la mano con la palma abierta.
Imitar a un pianista, simulando que se está tocando un teclado de piano para agilizar el movimiento de los dedos y manos.
Ejercicios de destreza, entre los que se incluyen videojuegos, manualidades o juegos de cartas.
Varios estudios ponen énfasis en la efectividad de hacer ejercicios de bajo impacto como yoga o el pilates para mejorar muchos de los síntomas de las personas con EM y, entre ellos, el dolor de espalda. Tanto el yoga como el pilates incorporan estiramientos y movimientos en los que se trabaja fuerza y flexibilidad. De hecho, un estudio reciente describe el yoga como una herramienta efectiva para hacer frente al dolor de espalda crónico.
Tanto el yoga como el pilates incorporan estiramientos y movimientos en los que se trabaja fuerza y flexibilidad.
En otra investigación en la que un grupo de personas con EM llevaron a cabo un programa de pilates durante 12 semanas, se vio que los participantes experimentaban, además de una reducción del dolor de espalda, mejores posturales significativas.
Los pacientes con EM tienen casi tres veces más riesgo de sufrir depresión que la población general y hasta ahora no se sabía exactamente cómo y por qué la EM y la depresión estaban relacionadas; hasta que un nuevo estudio abordó esta laguna de conocimiento
La Esclerosis Múltiple (EM) y la depresión comparten una conexión, según acaba de descubrir una nueva investigación, publicada en la revista ‘Nature Mental Health’, y que apunta a nuevas dianas terapéuticas que pueden llevar a nuevos tratamientos.
Los pacientes con EM tienen casi tres veces más riesgo de sufrir depresión que la población general y hasta ahora no se sabía exactamente cómo y por qué la EM y la depresión estaban relacionadas, hasta que el nuevo estudio, realizado por investigadores del Brigham and Women’s Hospital, miembro fundador del sistema sanitario Mass General Brigham (Estados Unidos), abordó esta laguna de conocimiento.
A partir de un estudio reciente en el que se describía un circuito de depresión en el cerebro, el equipo intentó localizar la depresión de la EM, comparando las lesiones cerebrales de los pacientes con EM con las de este circuito descrito anteriormente y hallando nuevas conexiones y posibles dianas terapéuticas.
La depresión, la ansiedad y otros tipos de cambios en el estado de ánimo son más habituales en personas con EM que en la población general. Esto puede deberse al desafío vital que supone vivir con una enfermedad como la Esclerosis Múltiple, pero también podrían estar relacionados con cambios que la EM produce en las partes del cerebro que controlan el estado de ánimo y en el sistema inmunitario, o bien con los efectos secundarios de algunos fármacos.
Hace unos meses publicamos en EMDATA un estudio que mostró datos extraídos de la BDCAP (Base de datos Clínicos de Atención Primaria) relativos a las personas con Esclerosis Múltiple que además han sido diagnosticadas de Ansiedad o Depresión, junto con datos del INE (Instituto Nacional de Estadística) relativos a la población española.
En 2021, en España había un total de 11.787 personas con EM, que además tenían ansiedad, y 7.095 personas con EM, que además tenían depresión. Esto supone que un 13,18% de personas con EM viven también con depresión.
“Si queremos encontrar localizaciones específicas de lesiones cerebrales que causan síntomas concretos, a veces funciona, pero sólo para funciones cerebrales más sencillas como la visión o el movimiento. Cuando se trata de funciones como las asociadas a la depresión, no es tan sencillo“, explica el doctor Shan Siddiqi, profesor adjunto de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Harvard y director de investigación en neuro modulación psiquiátrica del Centro Brigham and Women’s de Terapéutica del Circuito Cerebral. “Cuando un paciente tiene lesiones por todo el cerebro, solíamos suponer que no estaban relacionadas con la depresión, porque parecían muy desconectadas. Pero con el mapeo de redes de lesiones (LNM, por sus siglas en inglés), podemos ver que incluso cuando las lesiones no se solapan directamente entre sí, pueden solaparse con el mismo circuito“, añade.
Aunque muchos clínicos han supuesto que ciertas lesiones tenían más probabilidades de causar depresión en la EM, nunca antes se había demostrado, y tampoco se había encontrado un patrón específico que conectara esas lesiones. El LNM es fundamental para ver dicho patrón en el caso de la depresión, ya que permite a los investigadores visualizar redes de conectividad en lugar de lugares solitarios de daño.
En un estudio de 2021, el mismo equipo del Brigham identificó un circuito cerebral común que conectaba zonas de lesiones cerebrales aparentemente dispares en pacientes que sufrían depresión tras un ictus o un traumatismo craneoencefálico penetrante. El equipo se propuso determinar si las lesiones de EM y la depresión podían estar conectadas a través de este nuevo circuito.
Para llevar a cabo su estudio, Siddiqi, Isaiah Kletenik y los demás coautores se basaron en una base de datos de 281 pacientes con EM elaborada por los doctores Tanuja Chitnis, Bonnie Glanz y Rohit Bakshi, del Centro de Esclerosis Múltiple Brigham del Departamento de Neurología.
El doctor Charles Guttmann y su equipo del Brigham Center for Neurológica Imaging del Departamento de Radiología desarrollaron un entorno de laboratorio virtual que permite la recopilación y el análisis sistemáticos de datos clínicos y de IRM, lo que facilitó enormemente este trabajo. Los doctores Guttmann y Bakshi también colaboraron en el desarrollo de un protocolo automatizado de detección y perfilado de lesiones, que permitió a los investigadores localizar las lesiones con relativa facilidad.
Para cada paciente, se determinó la conectividad estimada entre las ubicaciones de las lesiones utilizando una base de datos del conectoma, un diagrama de cableado a gran escala del cerebro humano que ha sido posible gracias a iniciativas como el Proyecto Conectoma Humano. Utilizando la base de datos del conectoma y la LNM, el equipo halló una conectividad funcional significativa entre las localizaciones de las lesiones de EM y su circuito de depresión a priori. Además, el circuito de depresión de la EM obtenido a partir de los datos mostraba una topografía similar a la del circuito de depresión a priori. En conjunto, estos hallazgos proporcionan una nueva localización de la depresión de la EM.
Aunque el estudio ofrece información importante sobre la depresión de la EM, tiene algunas limitaciones importantes, reconocen los autores. Se desconocían todos los antecedentes de los pacientes, lo que significa que, además de otros antecedentes potencialmente desconocidos, algunos pacientes podrían haber sufrido depresión antes de padecer EM. Además, el tamaño de la muestra -aunque la mayor hasta la fecha de este tipo- era limitado. El siguiente paso son los ensayos clínicos, ya que esta novedosa localización de la depresión en la EM abre un abanico de posibilidades terapéuticas.
“Cuanto más conozcamos la conectividad de las lesiones que causan los síntomas, más capaces seremos de seleccionar el lugar de estimulación ideal para esos síntomas –afirma Siddiqi–. Ya hemos demostrado el éxito de dirigir nuestro circuito de depresión a priori en otros pacientes. Ahora que hemos demostrado que el circuito puede aplicarse a la depresión de la EM, deberíamos ser capaces de encontrar una diana de tratamiento también para estos pacientes“.
Científicos estadounidenses muestran que un controlador del sistema inmune localizado en tejidos barrera como el intestino, juega un papel vital en la enfermedad.
Neurocientíficos de la UVA (Universidad de Virginia, EEUU) han descubierto una manera potencial de interrumpir la inflamación crónica responsable de la Esclerosis Múltiple. Muestran que un controlador del sistema inmune localizado en tejidos barrera como el intestino, juega un papel vital en la enfermedad.
El estudio de la UVA ha identificado un contribuyente vital a la respuesta autoinmune hiperactiva y la neuroinflamación, que son las marcas distintivas de la EM. Al bloquear este eje en un modelo de investigación de la enfermedad lograron aliviar la inflamación, lo que ha dado a los investigadores un objetivo principal sobre el que desarrollar nuevos tratamientos para la Esclerosis Múltiple y otras enfermedades autoinmunes.
La investigación ha sido llevada a cabo por Andrea Merchak, una estudiante de doctorado en neurociencia, y sus colegas del laboratorio de Alban Gaultier, en el Centro para la Inmunología del Cerebro y la Glía (BIG, por sus siglas en inglés) del Departamento de Neurociencia de la Escuela de Medicina de la Universidad de Virginia.
“Nos estamos acercando a la búsqueda de terapias para la Esclerosis Múltiple desde una nueva dirección”, dice Merchak. “Al modular el microbioma [el conjunto de microorganismos que viven de manera natural en el cuerpo humano], avanzamos en la comprensión de cómo la respuesta inmune puede descontrolarse hasta generar autoinmunidad. Esa información puede ser útil para encontrar intervenciones tempranas”.
Los síntomas de la EM pueden incluir espasmos musculares, rigidez, debilidad, dificultad de movimientos, depresión y dolor, entre otros. No hay cura, así que los tratamientos se centran en ayudar a los pacientes a lidiar con los síntomas, controlar los brotes y ralentizar la progresión de la enfermedad.
Gaultier y sus colaboradores bloquearon la actividad de un regulador, llamado “receptor de aril hidrocarburos”, en las células inmunes llamadas células T, lo que provocó un enorme cambio en la producción de ácidos biliares y otros metabolitos en los microbiomas de ratones de laboratorio. Con este receptor fuera de servicio, la inflamación disminuyó y los ratones se recuperaron.
Los hallazgos sugieren que los doctores podrían algún día ser capaces de hacer un abordaje similar para interrumpir la inflamación dañina en personas con EM. Esto, sin embargo, requerirá de mucho más trabajo investigador. Los científicos necesitarán una mejor comprensión de las interacciones entre el sistema inmune y el microbioma, comentan los investigadores de la UVA.
Aun así, esta nueva investigación de la UVA establece unos cimientos importantes sobre los que construir futuros esfuerzos a la hora de utilizar el microbioma para reducir la inflamación responsable de la Esclerosis Múltiple y otras enfermedades autoinmunes.
“Debido a la complejidad de la flora intestinal, los probióticos son difíciles de usar en la práctica clínica. Este receptor puede modularse fácilmente con fármacos, así que puede que hayamos encontrado una ruta más eficaz de promoción de un microbioma intestinal sano”, dice Merchak. “En último término, regular finamente la respuesta inmune mediante el microbioma podría ahorrar a los pacientes la necesidad de lidiar con los efectos adversos de los fármacos inmunosupresores”.
Gaultier y su equipo son parte de la Iniciativa Transuniversitaria Microbioma, de la UVA, que sirve como núcleo de la investigación puntera sobre microbioma de la Universidad. La iniciativa pretende expandir el conocimiento del microbioma para tratar y prevenir enfermedades.
Gaultier y sus colaboradores han publicado sus hallazgos en la revista científica PLoS Biology. El equipo investigador está formado por Andrea Merchak, Hannah J. Cahill, Lucille C. Brown, Ryan M. Brown, Courtney Rivet-Noor, Rebecca M. Beiter, Erica R. Slogar, Deniz G. Olgun y Alban Gaultier. Los investigadores no tienen ningún interés económico en el trabajo.
La investigación fue financiada por el Instituto Nacional de Salud (NIH), la Beca UVA Wagner, la Fundación Familia Owens, la Iniciativa Transuniversitaria Microbioma de la UVA y la Beca Presidencial en Neurociencia de la UVA.
09-02-2023
Llegan noticias esperanzadoras para las personas afectadas por esclerosis múltiple progresiva, aproximadamente un 10% de todas las personas afectadas por esta enfermedad neurodegenerativa.
Un grupo de científicos y científicas de la Universidad “Vita e Salute San Raffaele” de Milán, en Italia, ha publicado en la revista científica Nature Medicine, una de las publicaciones de más impacto en el mundo de la investigación, un artículo de gran interés para la comunidad de pacientes de esclerosis múltiple. En él, se detallan los resultados de un ensayo clínico basado en el trasplante de células madre en un grupo de 12 pacientes, de edades entre los 18 y los 55 años. Se trata de un ensayo de fase 1, eso es, que exclusivamente valora la seguridad del tratamiento. Queda por confirmar su eficacia.
El estudio, llamado STEMS, ha consistido en extraer células madre neurales de fetos abortados de 10-12 semanas, donados a la investigación, y en inyectarlas directamente en el canal espinal de los pacientes, todos ellos con un elevado nivel de discapacidad y confinados en la cama. El primero de esos pacientes fue inyectado en 2017. La punción lumbar introduce las células directamente en el líquido cefalorraquídeo, a través del cual pueden llegar directamente al cerebro y a la médula espinal, que son los sitios afectados por la esclerosis múltiple y en el que las células pueden llevar a cabo su acción.
Antes de su inyección inicial, las personas participantes se sometieron a unos exámenes clínicos para valorar parámetros fisiológicos, como el nivel de moléculas neuroprotectoras y antiinflamatorias en su líquido cefalorraquídeo o el volumen de materia gris.
Los resultados de este estudio preliminar, además de demostrar la seguridad y la tolerabilidad del novedoso tratamiento, muestran que, dos años después de la inyección, los participantes que recibieron una dosis más alta de células madre tenían una tasa más baja de reducción de la materia gris en comparación con los que recibieron las dos dosis más bajas.
A pesar de generar esperanzas, estos datos necesitarán ser confirmados en un grupo mayor de pacientes para poder pensar, en el futuro, en un hipotético uso de estas células en la práctica clínica, como recuerdan los propios investigadores.
Las células madre neuronales nunca habían sido utilizadas antes en pacientes con EM. Este tipo de células, a diferencia de las células madre hematopoyéticas (utilizadas en las formas remitentes recurrentes de la enfermedad, pero ineficaces en las formas progresivas) y de las células madre mesenquimales (que no han mostrado beneficios en pacientes con esclerosis múltiple progresiva), han demostrado en estudios preclínicos realizados en modelos animales tener un alto potencial pro-regenerativo una vez trasplantadas y de ser capaces de llegar a lesiones cerebrales y medulares precisamente porque son atraídas por el daño. Una vez alcanzadas estas lesiones, las células promueven mecanismos de neuroprotección y reparación mediante la liberación de sustancias inmunomoduladoras y pro-regenerativas.
El sueño insuficiente y perturbado durante la adolescencia puede aumentar el riesgo posterior de esclerosis múltiple (EM), sugiere un estudio de casos y controles publicado en línea en el Journal of Neurology Neurosurgery & Psychiatry.
Registrar suficientes horas de sueño reparador mientras se es joven puede ayudar a prevenir la afección, sugieren los investigadores.
La EM está influenciada por factores genéticos y ambientales, como fumar, el peso en la adolescencia (IMC), la infección por el virus de Epstein-Barr, la exposición al sol y la vitamina D, señalan los investigadores.
El trabajo por turnos también se ha relacionado con un mayor riesgo de la afección, particularmente a una edad temprana, pero aún no se ha evaluado completamente si los patrones de sueño (duración, interrupción del reloj biológico y calidad del sueño) pueden afectar este riesgo, agregan.
Para explorar esto más a fondo, los investigadores se basaron en un estudio de casos y controles basado en la población, la Investigación Epidemiológica de la Esclerosis Múltiple (EIMS), que incluyó a residentes suecos de 16 a 70 años.
Las personas con EM fueron reclutadas de hospitales y clínicas de neurología privadas y emparejadas por edad, sexo y área residencial con dos personas sanas seleccionadas al azar del registro nacional de población entre 2005 y 2013 y 2015 y 2018.
Los investigadores se centraron particularmente en los patrones de sueño entre los 15 y los 19 años, y el análisis final incluyó a 2075 personas con EM y 3164 sin la afección en este grupo de edad cuando se reclutaron para el estudio.
Se preguntó a los participantes sobre sus patrones de sueño a diferentes edades: la duración del sueño en los días de trabajo o escuela, y los fines de semana o en los días libres.
El sueño corto se definió como menos de 7 horas/noche; sueño adecuado de 7 a 9 horas; y sueño prolongado como 10 o más horas.
Los cambios en el tiempo de sueño entre los días de trabajo/escuela y los fines de semana/días libres se calcularon durante la adolescencia de 15 a 19 años y se clasificaron como menos de 1 hora/noche, 1 a 3 horas y más de 3 horas.
A los participantes del estudio también se les pidió que evaluaran la calidad del sueño durante diferentes períodos de edad usando una escala de 5 puntos, donde 5 es igual a muy bueno.
La edad promedio a la que se diagnosticó la EM fue de 34 años. La duración y la calidad del sueño durante la adolescencia se asociaron con el riesgo de un diagnóstico de EM, que aumentó junto con menos horas de sueño y una peor calidad.
En comparación con dormir de 7 a 9 horas por noche durante la adolescencia, el sueño breve se asoció con un aumento del 40 % en el riesgo de desarrollar EM posteriormente, después de tener en cuenta una variedad de factores potencialmente influyentes, incluido el IMC a los 20 años y el tabaquismo.
Pero el sueño prolongado, incluso los fines de semana o los días libres, no se asoció con un mayor riesgo de EM.
De manera similar, la mala calidad del sueño evaluada subjetivamente durante este período se asoció con un aumento del 50% en el riesgo de desarrollar la afección.
Los cambios en el horario de sueño entre los días de trabajo/escuela y los fines de semana/días libres no parecieron influir.
Los resultados siguieron siendo similares cuando se excluyeron los que trabajaban por turnos.
Los investigadores advierten que sus hallazgos deben interpretarse con cautela debido a la posible causalidad inversa, por lo que la falta de sueño podría ser una consecuencia del daño neurológico y no al revés.
Pero señalan que se sabe que la falta de sueño y la mala calidad del sueño afectan las vías inmunitarias y la señalización inflamatoria, mientras que el reloj biológico también participa en la regulación de la respuesta inmunitaria.
Y el sueño insuficiente o perturbado es común entre los adolescentes, un fenómeno que se explica en parte por los cambios fisiológicos, psicológicos y sociales durante este período de edad, explican.
“También se han demostrado asociaciones entre el uso de las redes sociales y los patrones de sueño. La disponibilidad de tecnología y acceso a internet en cualquier momento contribuye a que los adolescentes no duerman lo suficiente y representa un importante problema de salud pública”, agregan.
“Las intervenciones educativas dirigidas a los adolescentes y sus padres sobre las consecuencias negativas para la salud del sueño insuficiente son importantes”.
Y concluyen: “El sueño insuficiente y la baja calidad del sueño durante la adolescencia parecen aumentar el riesgo de desarrollar EM posteriormente. El sueño reparador suficiente, necesario para el funcionamiento inmunológico adecuado, puede ser otro factor preventivo contra la EM”.
Todavía no está claro si estos resultados se traducirán en una reducción de los síntomas de la EM o de la progresión de la enfermedad con el tiempo.
El trasplante de células madre fetales del sistema nervioso de un feto a personas con Esclerosis Múltiple (EM) Progresiva ha reducido los marcadores de la enfermedad en un ensayo en fase inicial. Todavía no está claro si esto alivia los síntomas o ralentiza la progresión de la enfermedad.
La Esclerosis Múltiple se produce cuando el sistema inmunitario ataca por error parte del cerebro y la médula espinal. La EM Progresiva se define como el empeoramiento de la enfermedad con el paso del tiempo, afecta a alrededor del 10% de las personas con EM y tiene en la actualidad pocos tratamientos para controlar eficazmente sus síntomas.
Las células madre neurales, que pueden dar lugar a cualquiera de las células que componen el sistema nervioso, se han mostrado prometedoras en el tratamiento de otras afecciones neurodegenerativas, como la enfermedad de Parkinson.
Para probar el potencial de las células madre fetales en personas con EM Progresiva, Gianvito Martino, de la Universidad Vita-Salute San Raffaele de Milán (Italia) e investigador principal de uno de los tres macroproyectos de la Alianza Internacional de EM Progresiva (a la que pertenece Esclerosis Múltiple España con el envío de fondos a través del Proyecto M1 (www.eme1.es), y sus colegas extrajeron células madre neurales de un feto de entre 10 y 12 semanas tras ser abortado voluntariamente por su madre, que lo donó a la investigación científica.
Los investigadores inyectaron cuatro dosis distintas de estas células en el canal medular, que contiene la médula espinal, de 12 personas de entre 18 y 55 años con EM progresiva.
Gianvito explica que, debido a la gravedad de la Esclerosis Múltiple, todos los participantes estaban postrados en cama antes del experimento.
El ensayo se centró principalmente en la seguridad, ya que durante los dos años de seguimiento no se registraron efectos adversos graves relacionados con el tratamiento.
Antes de la inyección inicial, se realizó una punción lumbar a los participantes para determinar los niveles de moléculas neuroprotectoras en el líquido cefalorraquídeo, así como una resonancia magnética para determinar el volumen de materia gris del cerebro, que se reduce gradualmente en las personas con EM progresiva.
Tres meses después de la inyección, los participantes se sometieron a otra punción lumbar. Los resultados sugieren que todos los participantes tenían mayores niveles de moléculas antiinflamatorias y neuroprotectoras en el líquido cefalorraquídeo.
Dos años más tarde, una resonancia magnética mostró que los que recibieron las dos dosis más altas tenían un menor índice de reducción de la materia gris en comparación con los que recibieron las dos dosis más bajas.
Todavía no está claro si estos resultados se traducirán en una reducción de los síntomas de la EM o de la progresión de la enfermedad con el tiempo. Las pruebas mostraron que la velocidad motora de los participantes no mejoró en los dos años posteriores a la inyección, afirma Gianvito Martino.
Además, los participantes seguían postrados en cama. Sin embargo, su Esclerosis Múltiple no había empeorado en esos dos años.
Según Gianvito Martino, puede que dos años no sean suficientes para calibrar el potencial del tratamiento, por lo que es necesario seguir investigando.
El tratamiento está indicado para adultos con formas recurrentes de EM.
La Administración de Drogas y Alimentos de EEUU (FDA, por sus siglas en inglés) anunció el día 28 de diciembre la aprobación del nuevo tratamiento Briumvi™ (ublituximab-xiiy, TG Therapeutics) como una terapia modificadora de la enfermedad infundida (a través de una aguja colocada en una vena) para adultos con formas recurrentes de EM.
Las formas recurrentes de EM incluyen el síndrome clínicamente aislado (un episodio neurológico inicial), la EM remitente-recurrente y la EM progresiva secundaria activa. Las personas con EM progresiva secundaria activa han tenido una progresión de la discapacidad, pero aún experimentan recaídas agudas o nueva actividad de resonancia magnética.
Briumvi se administra como una infusión intravenosa (IV) de 1 hora cada 24 semanas después de una ronda inicial de dos infusiones con dos semanas de diferencia.
Briumvi es un anticuerpo monoclonal que se une a una molécula (CD20) en la superficie de las células inmunitarias llamadas células B y las elimina de la circulación. Las células B tienen varias funciones, incluida la producción de anticuerpos, y la evidencia sugiere que desempeñan un papel en el daño del cerebro y la médula espinal mediado por el sistema inmunitario en la EM.
En los resultados publicados de dos ensayos clínicos de fase 3 (ULTIMATE I y II), Briumvi redujo significativamente las tasas de recaída y las lesiones cerebrales nuevas o en aumento detectadas por Resonancia Magnética de Imagen (IRM).
Las reacciones adversas más comunes informadas en los ensayos clínicos de este nuevo tratamiento fueron reacciones relacionadas con la infusión, como fiebre, escalofríos y síntomas similares a los de la gripe, e infecciones del tracto respiratorio superior. Briumvi puede causar efectos secundarios más graves.
La información de prescripción advierte que Briumvi no debe administrarse en personas con infección activa, y no se recomiendan vacunas vivas o atenuadas vivas durante el tratamiento y después de suspender el tratamiento hasta que las células B regresen. Debido a que Briumvi reduce las células B que producen inmunoglobulinas para ayudar a combatir infecciones, los niveles deben controlarse antes, durante y después del tratamiento. Debido al riesgo de daño fetal, se advierte a las mujeres que usen métodos anticonceptivos durante y durante los 6 meses posteriores a la suspensión de Briumvi.
Se estima que Briumvi estará disponible para prescripción antes de que concluya el primer trimestre de 2023 en los Estados Unidos. Habrá que esperar el visto bueno de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para que este tratamiento pueda ser comercializado en Europa y, por ende, en España.
27.10.2022
A los dos años, el 77% de los pacientes con esclerosis múltiple remitente-recurrente (EMRR) en fase temprana sin tratamiento previo alcanzaron la No Evidencia de Actividad de la Enfermedad (NEDA, por sus siglas en inglés)
El inicio de OCREVUSⓇ como tratamiento de primera línea reduce los brotes, las hospitalizaciones y los costes en comparación con el uso de OCREVUSⓇ en segunda línea
Los datos de seguridad a nueve años de OCREVUSⓇ avalan su perfil favorable de beneficio-riesgo; más de 250.000 personas han sido tratadas en todo el mundo
Los resultados de embarazos registrados en más de 2.000 mujeres con esclerosis múltiple (EM) tratadas con OCREVUSⓇ sugieren que no hay un riesgo mayor de efectos adversos en el embarazo y en el bebé
Basilea, 26 de octubre de 2022 - Roche ha anunciado hoy nuevos datos de OCREVUS® (ocrelizumab) sobre la progresión de la enfermedad y los costes sanitarios en pacientes con esclerosis múltiple remitente-recurrente (EMRR) en fase inicial, y la seguridad a largo plazo de todos los ensayos clínicos en pacientes con esclerosis múltiple recurrente (EMR) y con esclerosis múltiple primaria progresiva (EMPP). Asimismo, los datos en mujeres embarazadas con EM procedentes de la mayor base de datos de un tratamiento anti CD-20 sugieren resultados consistentes con los datos epidemiológicos en mujeres embarazadas y se presentaron como una comunicación oral en el el 38º Congreso del Comité Europeo para el Tratamiento y la Investigación de la Esclerosis Múltiple (ECTRIMS).
Tal y como ha señalado el doctor Levi Garraway, director Médico y jefe de Desarrollo Global de Productos de Roche, "la EM suele afectar a personas jóvenes en un momento de sus vidas en el que están empezando una carrera o creando una familia. Estos datos nuevos demuestran que el uso de OCREVUS® como tratamiento de primera línea aporta importantes beneficios clínicos y económicos a los pacientes, con lo que se avala aún más la eficacia que puede aportar esta terapia con un uso continuado a largo plazo".
Análisis intermedio a dos años del estudio abierto fase IIIb ENSEMBLE: no hay evidencia de progresión de la enfermedad en la EMRR en fase inicial
El tratamiento con OCREVUS® proporcionó un beneficio consistente a lo largo de dos años en pacientes a los que se les había diagnosticado recientemente EMRR y que no habían recibido un tratamiento modificador de la enfermedad (TME) previo, en un análisis intermedio del estudio abierto fase IIIb ENSEMBLE. Después de 96 semanas de tratamiento con OCREVUS®, el 77% de los pacientes logró alcanzar la no evidencia de actividad de la enfermedad (NEDA; ausencia de brotes, ausencia de empeoramiento de la discapacidad o ausencia de actividad en lesiones en RM con rebaseline preespecificado de la RM a las 8 semanas). La mayoría de los pacientes no tuvieron brotes (93%), ni aparición de nuevas lesiones por RM (89%), ni progresión de la discapacidad confirmada a las 24 semanas (91%).
A lo largo de dos años, la tasa anualizada de brotes en todos los pacientes del estudio ENSEMBLE fue baja (0,033), lo que equivale a un brote cada 30 años. La puntuación media de la Escala Expandida del Estado de Discapacidad (EDSS por sus siglas en inglés) desde el inicio mejoró significativamente de 1,8 a 1,67 (p<0,0001). El perfil de seguridad de OCREVUS® en este ensayo fue coherente con su perfil de seguridad general favorable.
Análisis de solicitudes en Estados Unidos: el inicio temprano de OCREVUS® puede beneficiar tanto a los pacientes como al sistema sanitario
Los pacientes recién diagnosticados y que iniciaron el tratamiento con OCREVUS® tuvieron una tasa de eventos anualizados asociados a un brote menor (EOAR por sus siglas en inglés; 0,36) en comparación con los pacientes que iniciaron OCREVUS® como tratamiento de segunda línea o posterior (0,51). Además, los pacientes tratados con OCREVUS® en primera línea tuvieron menores tasas de hospitalización en el plazo de un año en comparación con los pacientes tratados con OCREVUS® en segunda línea o posterior (0,02 frente a 0,042, respectivamente).
Los costes también fueron menores tras el tratamiento con OCREVUS® en primera línea, incluidos los costes totales anuales no relacionados con el TME (18.389 dólares frente a 26.225 dólares, respectivamente) y los costes relacionados con la EM/no relacionados con el TME (8.837 dólares frente a 14.758 dólares, respectivamente) en comparación con los pacientes tratados con OCREVUS® en segunda línea o posterior. Los costes no relacionados con el TME se definieron como los costes totales de las visitas al servicio de urgencias, la atención hospitalaria, la atención ambulatoria y las prescripciones no relacionadas con el TME. Los costes relacionados con la EM se definieron de forma similar, pero también podían atribuirse a la enfermedad.
Los hallazgos del estudio sugieren que el inicio temprano con OCR, en lugar de la escalada desde los TME de menor eficacia, puede proporcionar beneficios tanto para los pacientes como para el sistema sanitario. Estos análisis clínicos y económicos se realizaron con datos de solicitudes sanitarias en Estados Unidos entre el 1 de enero de 2015 y el 30 de junio de 2021.
La seguridad a largo plazo de los ensayos clínicos de OCREVUS® es consistente a lo largo de nueve años
Se presentarán nuevos datos de seguridad obtenidos hasta noviembre de 2021, que representan a 5.848 pacientes con EMR y EMPP y 25.153 pacientes-años de exposición a OCREVUS®, en todos los ensayos clínicos de OCREVUS®. Estos resultados demuestran además el perfil beneficio-riesgo de OCREVUS®, que se mantiene favorable durante nueve años.
El doctor Stephen Hauser, presidente del Comité Directivo Científico de los estudios OPERA y director del Instituto Weill de Neurociencias de la Universidad de California en San Francisco, ha afirmado que "los datos de nueve años presentados en ECTRIMS en la EM remitente y primaria progresiva siguen mostrando una eficacia significativa frente a la actividad y la progresión de la enfermedad, manteniendo un perfil de seguridad consistente a largo plazo, lo que es muy esperanzador para los pacientes que conviven con esta enfermedad y sus médicos. OCREVUS® ha cambiado significativamente el paradigma del tratamiento para más de 250.000 personas con EM desde su aprobación hace más de cinco años".
Más de 250.000 personas con EM han sido ya tratadas con OCREVUS® en todo el mundo, y los datos siguen mostrando un perfil beneficio-riesgo que es consistente y favorable en los ensayos clínicos y en el mundo real. OCREVUS® está aprobado en 101 países de Norteamérica, Sudamérica, Oriente Medio y Europa del Este, así como en Australia, Suiza, Reino Unido y la UE.
Los datos de seguridad de Roche no sugieren un mayor riesgo de efectos adversos en el embarazo y en el bebé en mujeres tratadas con OCREVUS®
A 31 de marzo de 2022, se notificaron un total de 2.020 embarazos en mujeres con EM, de los cuales, 705 (35%) tuvieron exposición a OCREVUS® en el útero. De los 532 embarazos con exposición a OCREVUS® en el útero - notificados prospectivamente -, 286 tuvieron resultados conocidos: 79% nacidos vivos; 1% embarazos ectópicos; 12% abortos terapéuticos/electivos; 8% abortos espontáneos; 0,3%muerte fetal.
En las mujeres con EM y tratadas con OCREVUS® que informaron estar embarazadas, los datos acumulados no sugieren un aumento del riesgo de parto prematuro, de anomalías congénitas importantes o de otros efectos adversos, además, y son coherentes con los datos epidemiológicos, y en línea con los informes reportados anteriormente, proporcionando información importante para las mujeres que conviven con EM y que están o pueden quedarse embarazadas.
Las agencias reguladoras aconsejan el uso de métodos anticonceptivos durante el tratamiento con OCREVUS® y durante los 6-12 meses posteriores a la última dosis. La relación beneficio-riesgo de OCREVUS® en las madres y los bebés se está evaluando de forma prospectiva en dos estudios fase IV, MINORE en mujeres embarazadas y SOPRANINO en mujeres lactantes, ambos en fase de reclutamiento.
Acerca de la Esclerosis Múltiple
La EM es una enfermedad crónica que afecta a más de 2,8 millones de personas en todo el mundo. Se produce cuando el sistema inmunitario ataca de forma anormal el aislamiento y el soporte que rodea a las células nerviosas (vaina de mielina) en el sistema nervioso central (cerebro, médula espinal y nervios ópticos), causando inflamación y el consiguiente daño. Este daño puede causar una amplia gama de síntomas, como debilidad muscular, fatiga y dificultad para ver, y puede acabar provocando una discapacidad. La mayoría de las personas con EM experimentan su primer síntoma entre los 20 y los 40 años, lo que convierte a esta enfermedad en la principal causa de discapacidad no traumática en adultos jóvenes.
Las personas con EM,independientemente del subtipo, experimentan la progresión de la enfermedad -pérdida permanente de células nerviosas en el sistema nervioso central y empeoramiento gradual de la discapacidad- al principio de su enfermedad, incluso si sus síntomas clínicos no son aparentes o no parecen estar empeorando. Los retrasos en el diagnóstico y el tratamiento pueden afectar negativamente a las personas con EM, en términos de su salud física y mental, y contribuir al impacto financiero negativo sobre el individuo y la sociedad. Un objetivo importante del tratamiento de la EM es ralentizar, detener e, idealmente, prevenir la progresión de la discapacidad lo antes posible.
La EM recurrente-remitente (EMRR) es la forma más común de la enfermedad y se caracteriza por la aparición de episodios con nuevos signos o síntomas o empeoramiento de los mismos(brotes) seguidos de períodos de recuperación. Aproximadamente, el 85% de las personas con EM son diagnosticadas inicialmente con EMRR. La mayoría de las personas a las que se les diagnostica EMRR acaban pasando a la EM secundaria progresiva (EMSP), en la que experimentan un empeoramiento constante de la discapacidad a lo largo del tiempo. Las formas recidivantes de EM (EMR) incluyen a las personas con EMRR y a las personas con EMSP que siguen experimentando recaídas. La EM primaria progresiva (EMPP) es una forma debilitante de la enfermedad que se caracteriza por un empeoramiento constante de los síntomas, pero que no suele presentar brotes ni períodos de remisión. Aproximadamente el 15% de las personas con EM son diagnosticadas con la forma primaria progresiva de la enfermedad. Hasta la aprobación de OCREVUS® por parte de la Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés), no existían tratamientos aprobados para la EMPP.
Acerca de OCREVUS® (ocrelizumab)
OCREVUS® es el primer y único tratamiento aprobado tanto para la EMR (incluida la EMRR y la EMSP activa o recurrente, la Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva, EMSP, además del síndrome clínicamente aislado [CIS] en Estados Unidos) y la EMPP. OCREVUS® es un anticuerpo monoclonal humanizado diseñado para actuar selectivamente sobre los linfocitos B CD20-positivos. Estos linfocitos son un tipo específico de células inmunitarias que podría contribuir de forma clave a los daños en la mielina (que aísla y soporta las células nerviosas o neuronas) y en los axones (una parte de las neuronas), lo que puede provocar discapacidad en las personas con EM. Estudios preclínicos indican que OCREVUS® se une a las proteínas de las células CD20 presentes en determinadas células B, pero no en las células madre ni en las plasmáticas, y por tanto se podrían preservar funciones importantes del sistema inmune. OCREVUS® se administra mediante perfusión intravenosa cada seis meses. La primera dosis, en dos perfusiones de 300 mg, administradas con dos semanas de diferencia, y las posteriores, en una única perfusión de 600 mg.
Con esta nueva financiación de la Alianza, el Dr. Quintana y sus colaboradores se han unido a expertos en el desarrollo de fármacos para idear una versión segura y mejorada de este y otros potenciales compuestos que actúen sobre la señalización microglía-astrocitos, y testarlos en modelos de Esclerosis Múltiple.
La Alianza Internacional de EM Progresiva, entidad a la cual pertenece Esclerosis Múltiple España y a la que destina fondos a través del Proyecto M1 (www.eme1.es), acaba de comprometer 3 millones de euros para apoyar la siguiente fase de una red colaborativa dirigida por el Dr. Francisco Quintana, de la Harvard Medical School, para seguir desarrollando terapias prometedoras que paren la progresión de la Esclerosis Múltiple.
Gracias a la financiación previa de la Alianza Internacional, los investigadores de esta red estudiaron mecanismos implicados en la EM Progresiva, incluyendo la actividad de la microglía, esto es, células inmunitarias del cerebro. Rastrearon compuestos con potencial para detener procesos biológicos clave de la EM progresiva. Entre sus avances se encuentra el diseño de una nueva herramienta para identificar interacciones entre la microglía y otro tipo de célula cerebral, los astrocitos, involucradas ambas en el daño producido por la EM.
Con esta nueva herramienta el equipo ha identificado moléculas implicadas en las señales que la microglía envía a los astrocitos para activar la inflamación dañina. Los investigadores fueron capaces de bloquear estas señales nocivas con un compuesto experimental y así parar la Esclerosis Múltiple en un modelo experimental de ratón.
Con esta nueva financiación de la Alianza Internacional, el Dr. Quintana y sus colaboradores se han unido a expertos en el desarrollo de fármacos para idear una versión segura y mejorada de este y otros potenciales compuestos que actúen sobre la señalización microglía-astrocitos, y testarlos en modelos de EM. A la vez, estos colaboradores continuarán buscando candidatos adicionales que puedan inhibir la actividad dañina en la EM progresiva.
“Estamos muy contentos de que nuestra inversión inicial en la Red de Investigación Colaborativa en Desarrollo de Fármacos, dirigida por el Dr. Quintana, haya identificado fármacos candidatos prometedores para tratar la EM Progresiva,” ha dicho Robert Fox, de la Clínica Cleveland, que actúa como Presidente del Comité de Dirección Científica de la Alianza Internacional de EM Progresiva. “La próxima fase inversora permitirá al equipo avanzar en sus descubrimientos para refinar, optimizar y testar los compuestos más prometedores e identificar cuáles están preparados para someterse a los pasos finales del desarrollo y ser probados en personas”, añadió.
El Dr. Quintana se ha unido al Dr. Kevin Hodgetts, también de Harvard. Y han formado equipo con colaboradores ya conocidos como Jack Antel, del Instituto Neurológico de Montreal, y el Dr. Alexandre Prat, de la Universidad de Montreal. El equipo además ha reclutado la experiencia de químicos médicos, especialistas en desarrollo de fármacos y organizaciones de investigación por contrato para ayudarles a acelerar estos esfuerzos.
Este proyecto es solo un aspecto de un esfuerzo global para acelerar el desarrollo de tratamientos efectivos para personas con EM Progresiva y mejorar su calidad de vida en todo el mundo. Se esperan inversiones en investigación adicionales y nuevas iniciativas en los próximos meses.
Este esfuerzo económico es posible gracias a las aportaciones de miles de personas que llegan a la Alianza Internacional por todas partes del mundo, incluida España. Desde Esclerosis Múltiple España pusimos en marcha en 2013 el Proyecto M1, que ha destinado durante estos 10 años fondos a la Alianza gracias a la implicación de tod@s l@s que formáis parte.
Cuando se vive con Esclerosis Múltiple, es tan importante prestar atención a la salud física como a la salud mental.
La salud mental y el bienestar para todas las personas es una prioridad global. Este año el lema por el Día Mundial de la Salud mental es ‘Dale like a la salud mental. Por el derecho a crecer en bienestar’. Cuando se vive con Esclerosis Múltiple es tan importante prestar atención a la salud física como a la salud mental.
¿Qué es la salud mental?
La salud mental describe nuestro estado emocional, psicológico y social. Toca todos los aspectos de nuestra vida: cómo nos sentimos, pensamos y actuamos. Una salud mental sana nos ayuda a cuidar mejor nuestra salud general, manejar mejor el estrés, relacionarnos bien con los demás y tomar buenas decisiones. Nuestro entorno y circunstancias sociales, culturales y económicas, condicionan nuestra salud mental.
Actuar para disfrutar de una buena salud mental es importante para todas las personas, incluso en el caso en el que no haya enfermedad ni hayan aparecido problemas de salud mental.
Salud mental cuando se vive con Esclerosis Múltiple
Convivir con Esclerosis Múltiple puede desencadenar muchas y diferentes emociones desde que empieza a manifestarse. Las dificultades para aceptar el diagnóstico, la intermitencia de los síntomas (algunos invisibles), la gran incertidumbre, la progresión, el estigma, y las decisiones relacionadas con la salud y con la vida misma, suelen ir acompañados de sentimientos de preocupación, incomprensión y frustración.
Aunque cada persona responde de una manera, algunas de las reacciones más comunes son conmoción, miedo, ansiedad, ira, negación, culpa, tristeza, duelo y depresión.
Presta atención a tu estado de ánimo
La depresión, la ansiedad y otros tipos de cambios en el estado de ánimo son más habituales en personas con EM que en la población general, tal y como se recoge en EMdata. Esto puede deberse al desafío vital que supone vivir con una enfermedad como la Esclerosis Múltiple, pero también podrían estar relacionados con cambios que la EM produce en el cerebro y en el sistema inmunitario, o bien con los efectos secundarios de algunos fármacos.
No es fácil identificar cuál es el exactamente origen de lo que causa un malestar emocional profundo, pero es muy interesante saber que se puede mejorar, incluso ante momentos de cambios importantes.
Entender nuestras emociones y cómo se manifiestan en nuestro cuerpo nos puede ayudar a regularlas y a convivir con ellas de una forma más saludable.
La Esclerosis Múltiple suele aparecer en personas jóvenes y, aunque es menos frecuente, también se diagnostica en niños y adolescentes. En estos casos conviene ser especialmente sensibles a la salud mental y desarrollar estrategias de protección si aparecen indicios de problemas cognitivos, ansiedad o desesperanza.
Por otra parte, la EM es una enfermedad que plantea desafíos a todo el núcleo familiar, por lo que es importante que los familiares también cuiden este aspecto.
Desarrollar la resiliencia es clave no solo para lidiar adecuadamente con la enfermedad, sino también para adaptarse y crecer como persona conviviendo con ella.
¿Cuándo pedir ayuda?
Es normal para todo el mundo tener “bajones” de estado de ánimo de vez en cuando; en la vida hay momentos alegres y momentos de sufrimiento, frustración y tristeza. No siempre se necesitan fármacos o terapia para adaptarse a los cambios y recuperar el equilibrio. Además, conviene tener en cuenta que los fármacos pueden aliviar, pero no tocan el origen del problema.
Lo que parece claro es que aceptar la enfermedad y las emociones que aparecen con ella, dedicarse tiempo, mantenerse activo, saber cómo encontrar la calma, cuidar las relaciones sociales, conocerse y quererse bien a uno mismo es clave para proteger la propia salud mental, superar los momentos vitales complicados y saber cuándo es preciso pedir ayuda.
Si un problema emocional o cognitivo se mantiene durante varias semanas o meses, interfiere en la vida diaria y en nuestras relaciones, se interpone en el cuidado de la propia salud y sentimos que está fuera de nuestro control, es el momento de compartirlo con una persona de nuestra confianza (si no se ha hecho antes), informar a los profesionales sanitarios de referencia, o pedir ayuda profesional especializada en salud mental, preferiblemente con buen conocimiento de la Esclerosis Múltiple.
Es importante estar atentos a nuestra salud mental y actuar por nuestro bienestar, tanto a nivel individual como a nivel colectivo -a pequeña y gran escala- para resolver los retos educativos, sociales y sanitarios asociados a la salud mental.
El estudio, titulado “Cuantificación de la remielinización individual durante el curso de la enfermedad a corto plazo mediante imágenes de resonancia magnética sintética”, se publicó en la revista Brain Communications.
Un método rápido basado en la resonancia magnética llamado SyMRI podría ser útil en futuros ensayos clínicos para probar terapias experimentales de reparación de la mielina en enfermedades como la Esclerosis Múltiple (EM), según muestra un nuevo estudio.
El estudio, titulado “Quantification of individual remyelination during short-term disease course by synthetic magnetic resonance imaging” (Cuantificación de la remielinización individual durante el curso de la enfermedad a corto plazo mediante imágenes de resonancia magnética sintética), se publicó en la revista Brain Communications.
La Esclerosis Múltiple está causada por una inflamación en el sistema nervioso central (SNC), formado por el cerebro y la médula espinal. Esta inflamación provoca inicialmente daños en la vaina de mielina, un revestimiento graso que rodea las fibras nerviosas (axones), lo que acaba provocando una disfunción neuronal y los síntomas de la enfermedad.
Sin embargo, a medida que la enfermedad avanza, la pérdida de mielina (desmielinización) va seguida de un daño real en las células nerviosas, que es mucho más difícil de revertir.
Las terapias modificadoras de la enfermedad actualmente disponibles para la EM actúan reduciendo el ataque inflamatorio que causa el daño a la mielina. No existe ningún medicamento que haya demostrado promover la reparación de la mielina (remielinización), aunque muchos investigadores están trabajando en su desarrollo.
“Las terapias que reconstruyen la mielina todavía se están investigando, sobre todo en modelos animales“, afirmó en un comunicado de prensa la doctora Ruth Schneider, primera autora del estudio, de la Universidad del Ruhr de Bochum (Alemania).
A medida que se desarrollan nuevas terapias de reparación de la mielina, los investigadores han empezado a plantearse cómo diseñar un ensayo clínico para probar estas terapias. Esto plantea un problema técnico: en los modelos animales, el contenido de mielina suele evaluarse extrayendo tejido del sistema nervioso, tiñéndolo y analizándolo al microscopio. Por razones obvias, esto no puede hacerse en un estudio con participantes humanos.
“Un problema central de la medicina humana es determinar los éxitos terapéuticos, como la remielinización, en pacientes vivos sin necesidad de realizar secciones de tejido como en los modelos animales“, afirma Schneider.
La resonancia magnética es una técnica de imagen habitual para evaluar el daño del Sistema Nervioso Central en la Esclerosis Múltiple. Utiliza potentes imanes combinados con ondas de radio para generar imágenes de las estructuras internas del cuerpo. La resonancia magnética sintética (SyMRI) es una secuencia particular de resonancia magnética que utiliza una exploración de seis minutos para medir el contenido de mielina.
“La cuantificación de la mielina suele requerir largos protocolos de RM multimodal y sofisticadas técnicas de procesamiento de datos, por lo que rara vez se utilizan en la práctica clínica habitual. En nuestro estudio, utilizamos SyMRI, un método de RM cuantitativa rápida y multiparamétrica de secuencia única que cuantifica automáticamente” el contenido de mielina, escribieron los investigadores.
Estudios anteriores han demostrado que la SyMRI puede detectar de forma fiable el daño en la mielina en personas con EM y otras enfermedades neurológicas. Sin embargo, ningún estudio ha demostrado aún si la tecnología puede detectar con fiabilidad la reparación de la mielina en las personas.
Para evaluarlo, los investigadores recurrieron a una condición metabólica genética llamada deficiencia de metilentetrahidrofolato reductasa (MTHFR). En esta rara afección, una mutación genética da lugar a niveles anormalmente bajos de una molécula llamada metionina, lo que acaba provocando daños en la mielina. En particular, este daño puede aliviarse o invertirse administrando a los pacientes suplementos de metionina.
En este estudio participaron tres personas con deficiencia de MTHFR: los tres pacientes eran primos y todos tenían 30 años. El diagnóstico de la deficiencia de MTHFR en una de las pacientes, que había empezado a experimentar síntomas repentinamente a finales de los 20 años, hizo que las otras dos (que llevaban más tiempo enfermas) fueran diagnosticadas en rápida sucesión.
Los pacientes se sometieron a una resonancia magnética de tipo SyMRI, así como a una resonancia magnética convencional, y luego comenzaron a tomar suplementos de metionina. Las mismas resonancias magnéticas se repitieron de nuevo seis meses después.
En el primer paciente, las exploraciones iniciales mostraron una reducción del contenido de mielina: un 6%, frente al 10% de los controles sanos. Al cabo de seis meses, el contenido de mielina mejoró ligeramente hasta el 6,6%. Una medida relacionada llamada difusividad radial disminuyó (de 0,00134 a 0,00119 mm2/segundo), indicando también un modesto aumento del contenido de mielina.
La resonancia magnética sintética también mostró un aumento del contenido de mielina en los otros dos pacientes, aunque fue notablemente menor en estos individuos que llevaban más tiempo experimentando los síntomas antes de iniciar el tratamiento. Los investigadores observaron que los dos pacientes diagnosticados más tarde también tuvieron una menor mejoría clínica después de empezar a tomar los suplementos.
“[El contenido de mielina] aumentó sustancialmente entre la línea de base y el seguimiento en el paciente índice de tratamiento temprano 1 y, de forma menos pronunciada, en los pacientes 2 y 3 con mayor duración de la enfermedad antes de iniciar el tratamiento. … Estos resultados corroboran que la cuantificación global automática del [contenido de mielina] con SyMRI es adecuada para detectar la desmielinización y la remielinización a nivel global“, concluyeron los científicos.
Schneider dijo: “Utilizando una secuencia de RMN sintética, pudimos demostrar de forma cuantificable la reconstrucción de la mielina en el cerebro de los seres humanos en vivo después de la terapia con los metabolitos que faltan. Esto significa que ahora tenemos un método importante para demostrar el éxito de las nuevas terapias en términos de remielinización.”
El estudio, llamado “Baclofeno, agonista del receptor GABAB, promueve la remielinización en el sistema nervioso central”, fue llevado a cabo por investigadores de la Universidad del País Vasco y se publicó en la revista Glia.
Un estudio ha mostrado que el baclofeno, una terapia aprobada para la espasticidad en pacientes de Esclerosis Múltiple (EM), ayudó a reparar la mielina –la vaina protectora de las fibras nerviosas que se pierde progresivamente en la EM– en un modelo de la enfermedad en ratón.
Estos hallazgos sugieren que el baclofeno – que se puede administrar en pastillas, solución oral e inyectado – puede constituir una aproximación terapéutica que estimule a reparar la mielina en personas con Esclerosis Múltiple, según apuntan los investigadores. “Se necesitan estudios futuros en pacientes con EM tratados con baclofeno para confirmar estos resultados“, señala la investigación.
El estudio, llamado “Baclofeno, agonista del receptor GABAB, promueve la remielinización en el sistema nervioso central”, fue llevado a cabo por investigadores de la Universidad del País Vasco y se publicó en la revista Glia.
En la Esclerosis Múltiple se dan respuestas inmunológicas anormales que conducen a un daño en la mielina y a su pérdida (demielinización), lo que perjudica la normal comunicación de las células nerviosas y, en último término, produce neurodegeneración.
En el cerebro y la médula espinal sanos, el daño a la mielina atrae células precursoras de oligodendrocitos inmaduras (OPCs, por sus siglas en inglés) al sitio de la lesión, donde maduran en oligodendrocitos productores de mielina capaces de reparar la vaina protectora.
“Sin embargo, en la mayoría de pacientes, la eficacia de este proceso disminuye significativamente con la edad y la progresión de la enfermedad,” escriben los investigadores.
La mayoría de los tratamientos de la Esclerosis Múltiple disponibles actúan suprimiendo la respuesta inmune, la inflamación y las recaídas asociadas, pero no hay terapias aprobadas que sirvan para reparar la mielina o remielinización.
“Por tanto, el desarrollo de tratamientos novedosos que [impulsen] la remielinización es un objetivo principal de la investigación actual en EM, e incluye el reposicionamiento de fármacos existentes,” apuntan los investigadores.
Los compuestos reposicionados ya aprobados – y por tanto probadamente seguros – para una enfermedad y que se usan en otra ayudan a acelerar el desarrollo de un tratamiento seguro y eficaz, a la vez que se reducen costes.
En un estudio preclínico previo, los investigadores mostraron que el baclofeno estimulaba la maduración de las OPC vía activación de los receptores GABA tipo B (GABABRs).
GABA es el neurotransmisor inhibidor mayoritario en el cerebro y la médula espinal. Ya se ha demostrado que es un regulador clave en la maduración de las OPC y en la producción de mielina. Baclofeno es el activador de los GABABR más conocido. Al inyectar baclofeno directamente en el canal espinal de pacientes con EM se reportó mejora de la función cognitiva, lo que correlacionó con aumentos en el contenido mielínico determinado por imagen de resonancia magnética, según el equipo investigador.
En el presente estudio el equipo evaluó el potencial remielinizador del baclofeno en modelos de EM en roedores. Uno de los modelos consistió en cortes de cerebros de rata y ratón de laboratorio expuestos a lisolecitina (LPC), una molécula tóxica que promueve la desmielinización. El otro modelo consistió en ratones a los que se les inyectó LPC en la médula espinal para imitar la EM y su desmielinización.
Un tratamiento de seis días con baclofeno a la vez que se expuso a los animales a LPC incrementó significativamente los niveles de las dos principales proteínas mielínicas –la glicoproteína asociada a mielina y la proteína básica de la mielina– hasta alcanzar niveles similares a los de los cerebros sanos.
Este efecto no estuvo asociado a cambios en el número de OPCs o de oligodendrocitos maduros, lo que sugiere que “la activación de los GABABR promueve la generación de mielina por [oligodendrocitos] maduros sin afectar a la capacidad [de crecimiento] de las OPC,” según los investigadores.
El equipo analizó los efectos de un tratamiento diario de baclofeno de siete días de duración en el modelo de ratón al que se le inyectó la lisolecitina cinco días antes de recibir baclofeno. El tratamiento resultó en un incremento significativo en la maduración de OPC a oligodendrocitos y en la proporción de fibras nerviosas, o axones, remielinizadas.
Estos datos subrayan que el tratamiento con baclofeno “después de la desmielinización inducida por LPC acelera la regeneración de las vainas mielínicas,” apuntaron los investigadores.
Los hallazgos “sugieren que el reposicionamiento [de baclofeno] debería ser considerado una estrategia terapéutica potencial para estimular la remielinización en pacientes con EM,” dijeron.
El equipo también observó que los mecanismos tras los efectos remielinizadores de la terapia permanecen poco claros, ya que podrían estar relacionados tanto con la activación directa de los GABABR en las OPCs como por la influencia en las células inmunológicas que facilitan la remielinización. También es posible que los efectos antiinflamatorios y antioxidantes del baclofen puedan ayudar a la maduración de las OPC y su producción de mielina.
Se necesitan más estudios para clarificar este punto y para “evaluar si los pacientes de EM tratados [con baclofeno] muestran realmente evidencias de una mayor remielinización,” escribieron los investigadores.
“Este puede ser un primer paso importante en la evaluación de la idoneidad de este fármaco como un agente remielinizante/neurorreparador en EM,” concluyeron.
Si se pudieran destruir estas células supervivientes menos eficientes, se podrían dar paso a otras nuevas y más eficaces, pero se necesitan más investigaciones para conocer la respuesta.
Un estudio sobre peces cebra ha encontrado otra pista sobre lo que falla en la Esclerosis Múltiple (EM), lo que puede abrir nuevas vías de cara a tratamientos: las células que sobreviven al daño de la mielina son peores para producirla.
En la Esclerosis Múltiple, el sistema inmunitario ataca la mielina, la capa protectora que rodea los nervios. Si se pierde demasiada mielina, los nervios que hay debajo se vuelven vulnerables y pueden destruirse. Esto es lo que conduce a la progresión de la EM.
Por tanto, para detener la Esclerosis Múltiple tenemos que encontrar nuevas formas de ayudar a nuestro cuerpo a reparar la mielina dañada y mantener los nervios a salvo.
La mielina la producen unas células llamadas oligodendrocitos. Algunos oligodendrocitos mueren durante los ataques inmunitarios y necesitan ser reemplazados. Sin embargo, hay indicios de que otros oligodendrocitos pueden sobrevivir a los ataques e incluso intentar producir nueva mielina.
Este nuevo estudio llevado a cabo por el Centro de Investigación de la Sociedad de Esclerosis Múltiple de Edimburgo, publicado en la revista Nature Neuroscience, ha descubierto que estas células supervivientes producen mucha menos mielina que los nuevos oligodendrocitos. Además, envían la mielina a la parte equivocada del nervio con mucha más frecuencia.
Los investigadores descubrieron este patrón tanto en unos pequeños peces transparentes, llamados peces cebra, así como en tejido cerebral donado al Banco de Tejidos de la Sociedad de EM del Reino Unido por personas con Esclerosis Múltiple después de su fallecimiento.
Aunque todavía se desconoce exactamente qué es lo que provoca la destrucción de los nervios, este descubrimiento añade más información sobre lo que falla.
La investigación actual está estudiando cómo es posible ayudar al cuerpo a fabricar nuevos oligodendrocitos de forma más eficiente. El conocimiento de que los nuevos oligodendrocitos son mucho más eficaces para producir nueva mielina que los supervivientes, da más esperanzas de que esta estrategia pueda tener éxito.
Los investigadores también sugieren otra forma en que el descubrimiento podría ayudar a la búsqueda de tratamientos de reparación de la mielina. Sabemos que la pérdida de oligodendrocitos puede ser una señal para que el cuerpo genere otros nuevos. Así que si se pudieran destruir estas células supervivientes menos eficientes, se podrían dar paso a otras nuevas y más eficaces. Pero se necesitan más investigaciones para conocer la respuesta.
La Dra. Clare Walton, jefa de investigación de la Sociedad de Esclerosis Múltiple, señaló que estaban “muy orgullosos de haber ayudado a financiar este último estudio de Edimburgo, que podría tener importantes implicaciones para el futuro tratamiento de la Esclerosis Múltiple“. “La Esclerosis Múltiple es implacable, dolorosa e incapacitante, y necesitamos encontrar formas de reparar la mielina dañada para que nadie tenga que preocuparse de que su EM empeore“, destacó.
“Mejorar nuestra comprensión de lo que ocurre después de que la mielina se daña es una de nuestras prioridades de investigación, y estudios como éste nos acercan un poco más a nuestro importante objetivo de detener la Esclerosis Múltiple“, añadió a continuación.
15 de marzo de 2022
Un estudio financiado por la International Progressive MS Alliance muestra que un análisis de sangre puede ayudar a predecir la actividad futura de la EM y la respuesta a la terapia.
El curso individual de la EM es notoriamente impredecible, y una persona puede tener que esperar muchos meses para saber si una terapia modificadora de la enfermedad (DMT, por sus siglas en inglés) es efectiva contra la actividad de la enfermedad a corto y largo plazo. La búsqueda de un biomarcador para predecir la actividad de la enfermedad, la progresión de la enfermedad y monitorear la respuesta a la terapia sigue siendo un desafío.
La cadena ligera de neurofilamento (NfL) es un componente de las células nerviosas que se libera en el líquido cefalorraquídeo y luego en la sangre después del daño nervioso. Los niveles más altos de NfL pueden reflejar la actividad de la enfermedad en curso. Avances recientes han hecho posible medir NfL en la sangre, dándole un potencial adicional en un entorno clínico como biomarcador de EM. Sin embargo, falta información esencial sobre cuáles son los niveles normales en la sangre y cómo los médicos y las personas con EM deben interpretar los niveles cambiantes de NfL.
El equipo de investigación pertenece al Swiss MS Cohort Study Group en el MS Center del University Hospital Basel y está dirigido por el profesor Jens Kuhle. El equipo primero tuvo como objetivo establecer niveles sanguíneos de referencia normales de NfL en la población general. Esto podría entonces utilizarse como referencia con la que comparar a las personas con EM. Incluso en personas sin problemas de salud conocidos, los niveles sanguíneos de NfL aumentan gradualmente con la edad. Tener en cuenta estos factores es un primer paso importante para comprender qué significan los niveles de NfL en el contexto de la EM.
El equipo tuvo acceso a más de 10 000 muestras de sangre de biobancos en Europa y EE. UU., lo que les permitió establecer lo que se considera niveles normales de NfL en diferentes grupos de edad. Descubrieron que en la población general, los niveles de NfL generalmente aumentan alrededor de un 2 % por año y comienzan a aumentar a un ritmo más rápido después de alrededor de los 50 años. También encontraron que un mayor peso corporal se asoció con niveles más bajos de NfL.
Con base en estos hallazgos, el equipo desarrolló un modelo estadístico que ajusta los niveles de NfL para las diferencias en edad y peso corporal, y permite derivar puntajes Z o percentiles de NfL. Los puntajes Z de NfL reflejan la desviación de lo que se consideraría normal en la población general para un peso y una edad determinados.
Luego, el equipo probó el valor predictivo de la puntuación en muestras de sangre de 1.313 participantes de Swiss MS Cohort , un grupo de estudio de personas con EM que han sido seguidas durante varios años y contribuyeron con muestras de sangre para almacenarlas en un biobanco. Descubrieron que los puntajes Z más altos servían como una señal de alerta que podría advertir sobre una mayor actividad de la enfermedad en el año siguiente, como un mayor riesgo de una recaída de EM, más discapacidad o inflamación activa detectada por resonancia magnética.
Los investigadores también investigaron si las puntuaciones Z de NfL podrían indicar qué tan bien estaban funcionando las terapias para la EM. Mirando a través de los grupos, aquellos con las terapias más altamente efectivas, como los anticuerpos monoclonales (alemtuzumab, natalizumab, ocrelizumab, rituximab), tendieron a tener puntajes Z de NfL casi normales. Los que recibían terapias de primera generación menos potentes (interferones, acetato de glatiramer) tendían a tener puntuaciones Z más altas, más cercanas a las puntuaciones de quienes no recibían terapia.
El equipo pudo confirmar estos hallazgos en muestras de sangre de 4341 participantes seguidos en el registro sueco de EM .
El Dr. Robert Fox, presidente del Comité Directivo Científico de la International Progressive MS Alliance dice:
“Este estudio nos acerca un paso significativo a tener un análisis de sangre que pueda predecir el riesgo de una persona de tener una próxima actividad de la EM y detectar qué tan bien está funcionando su terapia modificadora de la enfermedad. Además, esto representa un avance importante hacia la necesidad crítica insatisfecha de biomarcadores que brinden reflejos tempranos de la respuesta al tratamiento que, a su vez, pueden mejorar la atención clínica y acelerar los ensayos clínicos que prueban nuevas terapias”.
Se están realizando investigaciones adicionales para comprender mejor cómo los niveles de NfL en sangre pueden verse afectados por otras afecciones médicas, si los niveles de NfL son sustancialmente diferentes en diversas poblaciones y cómo este biomarcador puede usarse como una medida de eficacia en ensayos clínicos.
Para promover este importante trabajo y facilitar el uso de puntajes Z (o percentiles) en la práctica clínica, el equipo del Dr. Kuhle ha desarrollado una plataforma en línea que permite calcular los puntajes Z de las personas para interpretar las mediciones de NfL de personas con EM. ajustado por edad y peso corporal, como una forma potencial de evaluar la actividad actual o futura de la enfermedad.
La OCT es una técnica que toma imágenes detalladas de la retina, la parte posterior del ojo que contiene las células que detectan la luz y las células nerviosas que transmiten señales de los ojos al cerebro.
La OCT se puede utilizar para detectar la neurodegeneración (la muerte progresiva de las células nerviosas) en la retina, y actualmente se está investigando su utilidad como herramienta de diagnóstico y seguimiento de la EM, especialmente al comienzo de la enfermedad. Sin embargo, ningún estudio ha determinado aún si la OCT es lo suficientemente sensible como para detectar la progresión de la enfermedad.
Científicos de EE. UU. y Europa presentaron los resultados del ensayo clínico de tomografía de coherencia óptica en esclerosis múltiple (OCTiMS) (NCT02907281), que rastreó las mediciones de OCT en casi 400 participantes durante el transcurso de tres años. OCTiMS fue patrocinado por Novartis.
Su estudio reclutó a 333 personas con EM remitente-recurrente (EMRR), así como a 64 personas sin EM (como controles) en 28 sitios en Australia, Europa y América del Norte.
En todos estos grupos, la edad promedio fue de poco menos de 40 años, aproximadamente el 70% eran mujeres y aproximadamente el 95% eran blancas. La mayoría de los pacientes con EM estaban recibiendo algún tipo de tratamiento. Poco más de 1 de cada 10 participantes en ambos grupos interrumpieron la participación.
Las medidas de OCT se tomaron al inicio del estudio, nuevamente después de un mes y luego cada seis meses. Los datos sugirieron que las medidas tomadas con un mes de diferencia fueron muy similares, lo que sugiere que las medidas de OCT son altamente reproducibles.
Los resultados indicaron una neurodegeneración progresiva en los pacientes con EMRR. Por ejemplo, durante los tres años del estudio, se evidenció una disminución gradual en el grosor promedio de la capa de fibras nerviosas de la retina peripapilar (pRNFL) y las capas de células ganglionares maculares y plexiformes internas (mGCIPL), lo que esencialmente indica niveles más bajos de células nerviosas y más pobres.
Estas medidas se mantuvieron estables a lo largo del tiempo entre los controles sanos, lo que indica que no hay neurodegeneración.
Se observó una mayor disminución en el grosor de pRNFL y mGCIPL en pacientes con EM diagnosticados más recientemente (tres años o menos) en comparación con aquellos que habían estado viviendo con EM durante más de cinco años. Esto probablemente se deba a que el pRNFL y el mGCIPL son más gruesos al principio de la enfermedad, anotaron los investigadores.
“Este hallazgo sugiere que las medidas de OCT pueden ser más útiles para documentar la neurodegeneración en las primeras etapas de la enfermedad, especialmente porque las medidas de atrofia cerebral por resonancia magnética son menos sensibles en esta etapa“, escribieron los investigadores.
Durante el transcurso del estudio, la disminución promedio del volumen cerebral fue del 1,3% en los pacientes con EM y del 0,5% en los controles. Los análisis estadísticos mostraron que, entre los pacientes con EM, un mayor adelgazamiento de mGCIPL se relacionó con una mayor pérdida de volumen cerebral.
“Las disminuciones en el grosor promedio de mGCIPL se correlacionaron con más atrofia cerebral durante el estudio de 3 años”, escribieron los investigadores.
La tasa de adelgazamiento de mGCIPL también se asoció con cambios en la agudeza visual. Las medidas de OCT no se asociaron significativamente con cambios en la discapacidad, la cognición o la calidad de vida. Los investigadores del estudio observaron que los pacientes generalmente tenían una enfermedad bien controlada y que el estado de su enfermedad en general no cambió mucho a lo largo de los años, lo que puede haber limitado el poder estadístico de estos análisis.
“Teniendo en cuenta los rápidos avances en las imágenes de OCT hacia una resolución más alta, las medidas de OCT se están volviendo cada vez más confiables, aumentando su potencial para convertirse en una herramienta conveniente para monitorear la progresión de la enfermedad y cuantificar el nivel de neurodegeneración en poblaciones con EM, particularmente en el curso temprano de la enfermedad”, concluyó el equipo investigador.
El estudio, “Tomografía de coherencia óptica en la esclerosis múltiple: un estudio multicéntrico prospectivo de 3 años”, se publicó en Annals of Clinical and Translational Neurology.
Los hallazgos apuntan a una posible nueva forma de probar de manera eficiente el potencial de las terapias para detener la degeneración nerviosa, e identifican a los culpables involucrados en el daño tisular que podrían ser el objetivo de nuevas terapias en el futuro (dianas terapéuticas).
Utilizando potentes escáneres cerebrales de resonancia magnética, los investigadores han identificado recientemente lesiones cerebrales, o puntos de actividad y daño de la EM, que tienen bordes circundantes que se muestran en los escáneres debido a su contenido de hierro. Estos bordes, que se han relacionado con la discapacidad progresiva en la EM, pueden formarse alrededor de lesiones que no se curaron de forma natural y parecen indicar una inflamación continua y daño al tejido nervioso.
Para definir mejor lo que sucede en estas lesiones, los investigadores de la NIH y la Universidad Johns Hopkins, entre otros, utilizaron técnicas avanzadas para identificar las actividades moleculares en los bordes y los tipos de células cerebrales y células inmunitarias que son activas allí.
El equipo encontró subtipos de células cerebrales que parecen impulsar la degeneración nerviosa dentro de las lesiones, algunas de las cuales también se han encontrado en otras enfermedades neurodegenerativas. Identificaron la participación de un mecanismo inmunológico llamado complemento (específicamente, C1q) y también encontraron, en modelos de ratón y cultivos de tejidos, que el bloqueo de C1q podría ayudar a resolver las lesiones del borde y su inflamación crónica.
Además de descubrir posibles dianas terapéuticas como C1q, los investigadores sugieren que detectar el destino de las lesiones del borde en las resonancias magnéticas puede servir como una forma eficaz de probar rápidamente los posibles beneficios de los tratamientos experimentales contra la progresión de la EM sin tener que realizar grandes ensayos clínicos preliminares.
“Un eje de linfocitos-microglia-astrocitos en la esclerosis múltiple activa crónica”, de Martina Absinta, Dragan Maric, Peter A. Calabresi, Daniel S. Reich y sus colegas, se publicó en la revista Nature el 8 de septiembre de 2021.
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El estudio de esta nueva técnica fue realizado por un equipo de la Medical University of Vienna (MedUni) y se publicó recientemente en la revista ‘Radiology’.
Las técnicas de resonancia magnética nuclear (RMN) juegan un papel fundamental en el diagnóstico temprano de Esclerosis Múltiple (EM) de cara a retrasar la progresión de la enfermedad. En la búsqueda de métodos cada vez más eficaces, científicos de la MedUni de Viena utilizaron una nueva técnica de resonancia magnética, como parte de un proyecto de investigación, que podría allanar el camino para una evaluación más rápida de la EM.
El estudio se realizó por un equipo de investigación dirigido por Wolfgang Bogner y Eva Niess, del Departamento de Imágenes Biomédicas y Terapia Guiada por Imágenes de la Medical University of Vienna (MedUni), y se publicó recientemente en la revista ‘Radiology’.
La Esclerosis Múltiple se suele manifestar a través de lesiones que se dan principalmente en el cerebro. El diagnóstico temprano es fundamental para el pronóstico, y las técnicas de resonancia magnética de imagen detalladas juegan un papel importante. Aunque la resonancia magnética convencional puede detectar lesiones cerebrales, los científicos están investigando métodos para detectar los cambios en una etapa microscópica o bioquímica anterior. El método conocido como espectroscopia de resonancia magnética de protones se ha identificado como una herramienta prometedora para este propósito.
Usando esta técnica, el grupo de investigación dirigido por Eva Niess y Wolfgang Bogner, del Departamento de Imágenes Biomédicas y Terapia Guiada por Imágenes de MedUni Viena, en colaboración con científicos del Departamento de Neurología de MedUni Viena, fue un paso más allá en su estudio publicado recientemente.
El equipo usó espectroscopia de resonancia magnética con un imán de 7 Teslas para comparar los cambios neuroquímicos en los cerebros de 65 personas con Esclerosis Múltiple y otras 20 personas sin EM. Esta herramienta de imágenes particularmente poderosa fue desarrollada conjuntamente por investigadores de MedUni Viena y se ha utilizado para estudios científicos, por ejemplo, del cerebro, en el Centro de Excelencia de Resonancia Magnética de alto campo de MedUni Viena desde que se puso en marcha en 2008.
Usando esta resonancia magnética de 7 Teslas, los investigadores de MedUni Viena identificaron neuroquímicos relevantes para la Esclerosis Múltiple; es decir, químicos involucrados en la función del sistema nervioso.
“Esto nos permitió visualizar los cambios cerebrales en regiones que parecen normales en las resonancias magnéticas convencionales“, comentó Wolfgang Bogner, señalando uno de los principales hallazgos del estudio. Según la autora principal del estudio, Eva Niess, estos hallazgos podrían desempeñar un papel importante en el cuidado de los pacientes con Esclerosis Múltiple en el futuro: “Algunos cambios neuroquímicos que hemos podido visualizar con la nueva técnica ocurren temprano en el curso de la enfermedad y podría no solo correlacionarse con la discapacidad, sino también predecir una mayor progresión de la enfermedad“.
Se necesita más investigación antes de que estos hallazgos puedan incorporarse a las aplicaciones clínicas, explicaron Niess y Bogner. Para ellos, los resultados ya muestran que la espectroscopia de 7 teslas es una herramienta nueva y valiosa en el diagnóstico de la Esclerosis Múltiple y en el tratamiento de pacientes con EM.
“Si los resultados se confirman en estudios posteriores, esta nueva técnica de neuroimagen podría convertirse en una herramienta de imagen estándar para el diagnóstico inicial y para monitorear la actividad de la enfermedad y el tratamiento en pacientes con EM“, señaló Wolfgang Bogner, mirando hacia el futuro.
Actualmente, el método solo está disponible en el único escáner de resonancia magnética de 7 Teslas en MedUni Viena, únicamente con fines de investigación. Sin embargo, el equipo científico dirigido por Eva Niess y Wolfgang Bogner está trabajando para refinar el nuevo método de cara a su uso en escáneres clínicos rutinarios de resonancia magnética.
Gracias a este descubrimiento, publicado en la revista Nature Communications, los científicos creen que pueden usar terapias dirigidas a inhibir los efectos negativos de estas células.
Investigadores/as de la Universidad Nacional de Australia (ANU) identificaron por qué ciertas células del cuerpo, conocidas como células Th17, se vuelven rebeldes y favorecen la aparición de enfermedades autoinmunes como la Esclerosis Múltiple (EM).
En un nuevo estudio, publicado en la revista Nature Communications, estos científicos descubrieron un efecto secundario, previamente desconocido, causado por lo que se conoce como ‘trampas extracelulares de neutrófilos (NET)’. Los NET son responsables de mejorar directamente la producción de células Th17 dañinas.
“Este descubrimiento es significativo ya que proporciona un objetivo terapéutico novedoso para interrumpir estas respuestas inflamatorias dañinas“, destaca la Dra. Alicia Wilson, una de las autoras principales del estudio, y perteneciente a la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz. “Abre las puertas al desarrollo de nuevas terapias dirigidas a esta dañina interacción NET-Th17, con la esperanza de mejorar los tratamientos para la Esclerosis Múltiple y otras enfermedades autoinmunes en el futuro“, añade.
Los NET, que son similares en apariencia y función a las telas de araña, se producen por un subconjunto de glóbulos blancos llamados neutrófilos. Capturan y matan bacterias desagradables y están diseñados para proteger al cuerpo de infecciones. Pero, como demuestran los investigadores de ANU, los NET también tienen un “lado oscuro” que hace que manipulen las células Th17, haciéndolas más fuertes y peligrosas.
Las células Th17 normalmente son beneficiosas porque defienden al cuerpo contra infecciones bacterianas y fúngicas (de hongos), pero cuando se sobreactivan, pueden causar una inflamación grave. En su forma agresiva, las células Th17 son responsables de provocar enfermedades autoinmunes como la Esclerosis Múltiple.
“Descubrimos que los NET hacen que las células Th17 se vuelvan más poderosas, lo que aumenta sus efectos perjudiciales“, dijo otra de las autoras principales del estudio, la profesora asociada Anne Bruestle, del Departamento de Inmunología y Enfermedades Infecciosas de la ANU.
Al comprender cómo los NET convierten a las células Th17 de amigas en enemigas, los científicos creen que pueden usar terapias dirigidas a inhibir los efectos negativos de los NET.
La profesora Bruestle y un equipo de investigadores internacionales apuntan que un fármaco diseñado originalmente para tratar la sepsis podría usarse para atacar las células Th17 negativas y, a su vez, ayudar a los pacientes con EM a controlar mejor su enfermedad. El fármaco fue desarrollado por el profesor Christopher Parish y su equipo, también de ANU, y lleva más de 10 años en desarrollo.
“Dado que vemos, tanto en ratones como en humanos, que un grupo de proteínas en los NET llamadas histonas pueden activar las células Th17 y hacer que se vuelvan dañinas, tiene sentido que nuestro fármaco neutralizador de histonas, mCBS, que se desarrolló para tratar la sepsis, también pueda ser capaz de inhibir los efectos indeseables de los NET que están relacionados con la conducción de la EM“, señaló el profesor Parish.
Por su parte, la profesora Anne Bruestle añadió: “Si bien no podemos prevenir enfermedades autoinmunes como la Esclerosis Múltiple, gracias a este tipo de terapias esperamos tratar la afección y hacerla más manejable para las personas que viven con EM“.
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoimmune, aunque en la actualidad se desconocen los detalles sobre cómo se origina. La mayor parte de los estudios realizados apoyan la existencia de factores ambientales, especialmente las infecciones víricas que, actuando sobre individuos genéticamente predispuestos, desencadenan el fenómeno autoinmune a través del cual se desarrollan los procesos inflamatorios y degenerativos en el sistema nervioso central característicos de la esclerosis múltiple (EM).
La infección por el virus de Epstein-Barr (EBV) se ha relacionado epidemiológicamente desde hace muchos años con la esclerosis múltiple, pero su papel patológico aun no se ha podido aclarar. Se había propuesto que producía una confusion en el reconocimiento de proteínas del cerebro o que activaba de forma crónica a los linfocitos B. La noticia publicada hace unos pocos días en la revista Science que valida el virus de EBV como un iniciador de la EM ha abierto la puerta a nuevas vías de investigación que podrían tener un protagonismo relevante durante los próximos años.
En este contexto, una investigación de la Universidad de Stanford en California que se publicará en las próximas semanas, demuestra que la asociación del virus de Epstein-Barr con la EM se debe a que los linfocitos B, que se encuentran comúnmente en el líquido cefalorraquídeo (LCR) de los pacientes y que contribuyen a la inflamación y secretan inmunoglobulinas oligoclonales, reconocen, al mismo tiempo, una proteína especifica del EBV (denominada EBNA-1) y una proteína de adhesión del cerebro (denominada GlialCAM) que es muy importante para el proceso de mielinización.
Este resultado es muy relevante porque por primera vez se demuestra una relación directa entre el virus Epstein-Barr y la esclerosis múltiple. Este hecho abre la via al desarrollo de terapias específicas que van desde las vacunas anti-EBV, a los tratamientos antivirales, o terapias celulares con linfocitos T anti-EBV autólogos, como las que está desarrollando la empresa californiana, Atara Biotherapeutics.
El Comité Médico Asesor de Esclerosis Múltiple España nos ayuda a entender mejor qué significa esta nueva evidencia sobre la relación entre Epstein-Barr y Esclerosis Múltiple.
¿Qué implica esta noticia? ¿Una vacuna para el virus Epstein-Barr podría llegar a prevenir la Esclerosis Múltiple? ¿Podrían tratamientos antivirales ayudar a las personas que tienen EM en la actualidad? ¿Si he tenido mononucleosis voy a desarrollar Esclerosis Múltiple?
Estas son algunas de las preguntas que muchas personas se están haciendo después de conocer la reciente publicación (https://www.science.org/content/article/two-decades-soldiers-medical-records-implicate-common-virus-multiple-sclerosis ) y que podemos considerar como una noticia ilusionante, que apunta a que actuar sobre este virus podría llegar a reducir la presencia de la Esclerosis Múltiple en el futuro. No obstante, además del optimismo, es fundamental tomar esta noticia con cautela: aún quedan muchas incógnitas por resolver.
¿Qué sabemos hasta el momento sobre las causas de la Esclerosis Múltiple?
La Esclerosis Múltiple es una enfermedad compleja y de origen desconocido que clásicamente se ha considerado como el resultado de la interacción de uno o varios factores ambientales, que actuarían en las primeras etapas de la vida sobre personas genéticamente predispuestas, generando una activación anómala del sistema inmune que a su vez reaccionaría contra componentes del sistema nervioso central (SNC) produciendo inflamación de la mielina y degeneración axonal-neuronal.
En la búsqueda de la causa de la enfermedad se han estudiado múltiples factores ambientales: la vitamina D y la exposición solar, el hábito tabáquico, el consumo de sal, la microbiota intestinal y también las infecciones por virus.
En estos años se han relacionado múltiples virus como posibles agentes relacionados con la causa y con la posterior evolución de la enfermedad: el virus de Epstein-Barr, el herpesvirus humano 6, el citomegalovirus y los retrovirus endógenos humanos. Con los datos que disponemos hay un cuerpo de evidencias científicas que apoyan, de una u otra manera, el papel de los virus en la Esclerosis Múltiple.
¿Qué aporta este nuevo estudio sobre Epstein-Barr y EM?
Aporta evidencia más sólida sobre algo que ya estaba siendo estudiado desde hace tiempo. En los últimos 30 años se han publicado otros múltiples estudios observacionales, epidemiológicos y experimentales que ya ponían de manifiesto la relación entre el virus Epstein-Barr (EBV) con la Esclerosis Múltiple. En estudios caso-control ya se había visto que la infección por EBV se encuentra prácticamente en todos los pacientes con EM, y se ha observado un incremento de los anticuerpos anti-EBV hasta 5 años antes del inicio de los síntomas de Esclerosis Múltiple.
¿Qué papel juega, por tanto, el virus Epstein-Barr en el desarrollo de la Esclerosis Múltiple?
No está claro. No se puede afirmar que exista una clara relación causa-efecto, puesto que este virus no está presente en las lesiones y en los linfocitos B del líquido cefalorraquídeo de pacientes con la enfermedad. Una hipótesis como conclusión de estos estudios es que podría ejercer un importante papel “gatillo” o desencadenante en esta y otras enfermedades autoinmunes. Debido a la heterogeneidad encontrada en la EM, es posible que en la etiopatogenia de la enfermedad estén implicados múltiples mecanismos y la observación de que la EM ocurre años después de la mononucleosis infecciosa hace pensar que el EBV podría actuar como un factor iniciador del proceso, pero que son necesarios otros eventos para comenzar las manifestaciones clínicas de la enfermedad.
¿Podría una vacuna para el virus Epstein-Barr prevenir de la Esclerosis Múltiple?
Aunque aún no existe una respuesta a esta pregunta y es necesario investigar más, se está barajando que una vacuna del Epstein-Barr pueda tener un efecto directo en la prevención de la enfermedad, dado que se entiende que actuar sobre este “factor desencadenante” podría reducir las posibilidades de desarrollo de la EM y otras enfermedades autoinmunes.
¿Podría un tratamiento antiviral ayudar a las personas que tienen EM actualmente?
Es muy pronto para saberlo. Necesitamos más investigación y más evidencia para conocer en mayor medida la relación entre el desarrollo del virus Epstein-Barr y la Esclerosis Múltiple.
¿Voy a desarrollar Esclerosis Múltiple si he tenido mononucleosis infecciosa?
No tiene por qué. El virus Epstein-Barr es uno de los múltiples factores que participan en el desarrollo de la enfermedad, pero no significa que si tienes este virus vayas a tener EM en el futuro. La clave se encuentra en el otro sentido: Si no has sido infectado por Epstein-Barr, es muy poco probable que desarrolles Esclerosis Múltiple.
¿Es la Esclerosis Múltiple contagiosa?
No, la EM no es contagiosa. Lo que indica el estudio es que la gran mayoría de personas con Esclerosis Múltiple han tenido contacto con el virus Epstein-Barr en algún momento de su vida.
La investigación: clave para despejar todas estas incógnitas.
Aunque esta noticia aporta importantes novedades en el conocimiento sobre el desarrollo de la enfermedad, es necesario seguir trabajando para descubrir las implicaciones que puede tener en la vida de las personas con EM, o en la prevención de la EM.
La investigación, con esta noticia, vuelve a evidenciarse como la única vía para resolver todas las dudas sobre esta enfermedad y encontrar una solución que termine definitivamente con ella.
7 diciembre 2021
El fenofibrato es probablemente un nombre familiar para muchos pacientes que intentan controlar su colesterol. Sin embargo, un nuevo estudio revela que este medicamento, comúnmente recetado, también puede reparar lesiones importantes de la médula espinal. Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis han descubierto que el fenofibrato tiene el poder de ayudar al cuerpo a curar lesiones, incluso aquellas lo suficientemente graves como para causar parálisis.
¿Por qué las lesiones de la médula espinal son tan devastadoras?
Dañar la médula espinal puede cambiar la vida e incluso puede ser una lesión potencialmente mortal porque interrumpe la comunicación entre el cerebro y el cuerpo. Para empeorar las cosas, los investigadores dicen que las neuronas motoras y sensoriales dañadas en el sistema nervioso central (es decir, en cualquier parte del cerebro y la médula espinal) tienen menos capacidad de curarse en comparación con los nervios en otras partes del cuerpo. Es por eso que las personas que sufren este tipo de lesiones a menudo padecen dolor crónico, entumecimiento y parálisis.
Por otro lado, los nervios sensoriales periféricos (es decir, aquellos que le permiten sentir cosas en sus extremidades) pueden curarse y funcionar nuevamente después de una lesión. Esto explica por qué un corte profundo en la pierna no deja esa zona adormecida para siempre.
El nuevo estudio ha encontrado que las células de soporte alrededor de estos nervios expresan ciertos genes que promueven la regeneración después de una lesión. Desafortunadamente, las mismas células alrededor de la médula espinal no hacen esto, lo que explica por qué el daño al sistema nervioso central se cura tan mal.
“Cuando la gente piensa en una lesión de la médula espinal, tiende a pensar en parálisis, pero también hay muchos problemas con el procesamiento sensorial y el dolor después de una lesión de la médula espinal“, dice la autora principal del estudio y profesora de neurociencia Valeria Cavalli, PhD. “Abordar esos problemas sensoriales podría contribuir en gran medida a mejorar la calidad de vida de los supervivientes. Nuestros datos indican que el fenofibrato tiene el potencial de activar estas células de apoyo y mejorar la recuperación, lo que significa que potencialmente podríamos reutilizar este compuesto aprobado por la FDA para ayudar a restaurar la función sensorial después de lesiones nerviosas“.
En experimentos con ratones, los autores del estudio encontraron que el fenofibrato ayudó a los animales a regenerar sus neuronas sensoriales dos veces más rápido que los que tomaban un placebo.
Allanando el camino hacia la regeneración
Para descubrir por qué la regeneración difiere en todo el cuerpo, Cavalli y el equipo estudiaron un tipo único de célula que aparece alrededor del sistema nervioso central y los nervios periféricos. Los científicos llaman a estas células neuronas sensoriales de los ganglios de la raíz dorsal.
Las células se juntan en una estructura llamada ganglio que se encuentra cerca de la médula espinal. De cada una de estas células salen “brazos” largos y delgados, llamados ramas de axones, que van en dos direcciones diferentes: una que va al sistema nervioso central y otra que viaja por todo el cuerpo.
A pesar de que estas ramas son parte de la misma estructura celular, el estudio encuentra que terminan reaccionando de manera diferente a la lesión dependiendo de la ubicación del daño. Cavalli y el primer autor Oshri Avraham compararon la expresión génica de cinco tipos de células de soporte ganglionares en ratones lesionados.
Sus resultados revelaron que, después de una lesión, las células de apoyo llamadas células gliales satélite aumentan la expresión de un conjunto de genes llamados vía PPAR-alfa. Esta vía juega un papel importante en el metabolismo de las grasas. Curiosamente, sin embargo, esta respuesta del metabolismo de las grasas solo pareció reparar el daño a los nervios sensoriales periféricos. Además, la vía genética en realidad mostró menos actividad alrededor de las lesiones de la médula espinal.
Entonces, ¿cómo soluciona el fenofibrato esto? Cavalli y Avraham dicen que el fármaco activa la expresión de PPAR-alfa, que parece promover la regeneración en humanos y animales. Los investigadores alimentaron a los ratones lesionados con fenofibrato o un placebo durante dos semanas. Solo tres días después de las lesiones de la médula espinal, los ratones que tomaron el fármaco mostraron el doble de crecimiento en las ramas centrales de los axones de las neuronas sensoriales.
“El PPAR alfa solo se expresa en las células gliales satélite, no en las neuronas, por lo que estos resultados nos dicen que dirigirse a estas células de apoyo puede mejorar la regeneración y potencialmente aliviar los síntomas sensoriales como el dolor”, concluye Cavalli. “Nos brinda una herramienta adicional para diseñar terapias para restaurar la función después de lesiones nerviosas. No hemos reparado la lesión de la médula espinal, pero estamos un paso más cerca de descubrir cómo hacerlo “.
Esta posición está en consonancia con un conjunto reciente de recomendaciones de la sociedad sobre cómo y en quién se debe realizar el trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas (TCPH). Publicadas el año pasado, se basaron en una revisión sistemática de evidencia clínica reciente relacionada con el uso del trasplante de células madre en pacientes con esclerosis múltiple (EM).
“Gracias a la investigación clínica eficaz, ahora tenemos pruebas sólidas de que el trasplante autólogo de células madre hematopoyéticas es una opción de tratamiento importante para algunas personas con EM en circunstancias específicas“, dijo Cyndi Zagieboylo, presidenta y directora ejecutiva de la MS National Society.
Aún así, la sociedad recomienda que los pacientes discutan las opciones de tratamiento con su médico o especialista en EM para determinar el mejor enfoque para su enfermedad.
El trasplante de células madre es un enfoque de tratamiento intensivo y experimental que utiliza progenitores de células sanguíneas sanas autólogas o propias de una persona, también conocidas como células madre hematopoyéticas, para detener los ataques inmunitarios relacionados con la EM en el cerebro y la médula espinal.
Las células madre hematopoyéticas se recolectan primero de la médula ósea del paciente y luego se vuelven a infundir al paciente después de administrar un régimen de quimioterapia bastante agresivo para matar sus células inmunes. Este tratamiento único tiene el potencial de ralentizar o detener significativamente la progresión de la EM, al restablecer por completo el sistema inmunológico de la persona.
Varios estudios de trasplante de células madre informan que puede prevenir la progresión de la discapacidad y las recaídas a largo plazo en personas con formas de EMRR que no se han beneficiado de los tratamientos modificadores de la enfermedad (DMT). Los datos de ensayos clínicos y estudios de la vida real también respaldan su superioridad sobre los DMT, incluidas las terapias de alta eficacia como Lemtrada (alemtuzumab).
15 noviembre 2021
Los fármacos modificadores de la enfermedad actuales pueden reducir el daño a la mielina, pero no pueden detenerlo por completo ni reparar el daño que ya ha ocurrido. Los estudios de laboratorio han indicado que un posible tratamiento nuevo, el temelimab, podría promover la remielinización. Su potencial en personas con esclerosis múltiple (EM) se evaluó en un ensayo clínico inicial.
Para el ensayo, se reclutaron 270 personas con esclerosis múltiple remitente recurrente (EMRR). Tomaron una de las tres dosis de temelimab o placebo, administradas como infusión intravenosa cada cuatro semanas. Después de 24 semanas, las personas del grupo de placebo cambiaron a una de las tres dosis de temelimab, mientras que las que habían comenzado con temelimab continuaron con su dosis original. El tratamiento continuó por 96 semanas.
A las 24 semanas, no hubo diferencia en el número de lesiones activas entre las tres dosis de temelimab y placebo. Al final del estudio, las personas que habían tomado la dosis más alta de temelimab en todo momento tenían menos lesiones hipointensas en T1 (en resonancia magnética). Este tipo de lesión, también conocida como agujero negro, se asocia con la discapacidad y la progresión de la EM. También hubo una reducción en la pérdida de tejido cerebral y una mejora en los marcadores de remielinización de resonancia magnética.
Estos resultados sugieren que el temelimab tiene poco efecto sobre la actividad inflamatoria de la EM que es responsable de las recaídas. Sin embargo, su efecto sobre los marcadores de resonancia magnética sugiere que puede promover la remielinización y prevenir la pérdida de nervios.
Existe una lista creciente de medicamentos para la EMRR, con Ocrevus aprobado para la EM progresiva primaria activa temprana y Mayzent aprobado para la EM progresiva secundaria activa. Todos estos medicamentos actúan reduciendo el ataque inmunológico que causa inflamación y daño a la capa de mielina alrededor de las células nerviosas en el cerebro y la médula espinal.
Aunque estos medicamentos pueden reducir el daño a la mielina, no pueden detenerlo por completo ni reparar el daño que ya ha ocurrido. Se ha demostrado que una proteína (llamada HERV-W-ENV) que se encuentra en las lesiones de la EM reduce la capacidad del cerebro para remielinizar las células al prevenir el desarrollo de oligodendrocitos, células que mantienen el recubrimiento de mielina de las células nerviosas; la proteína también activa la microglía, células inmunes que causan inflamación en el cerebro. Este posible tratamiento nuevo, el temelimab, bloquea la acción de esta proteína y los estudios de laboratorio han indicado que podría promover la remielinización.
Estos son resultados alentadores, pero es demasiado pronto para sacar conclusiones definitivas. Los investigadores consideran que las dosis de temelimab utilizadas en este estudio fueron demasiado bajas y que algunos efectos del temelimab pueden haber sido enmascarados por la actividad inflamatoria de la EM. Para investigar esto más a fondo, están llevando a cabo un estudio adicional (Protect-MS) cuyo objetivo principal del estudio es comprobar que las dosis más altas son bien toleradas, se esperan para sus resultados el primer semestre de 2022.
11 noviembre, 2021
Un muevo estudio experimental aumenta las perspectivas de nueva forma de rehabilitación en personas con Esclerosis Múltiple (EM): La vibración podría ser útil para mejorar la funcionalidad física y, lo que resulta más novedoso, la función cognitiva.
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad neurológica crónica que afecta al sistema nervioso central del organismo. Puede limitar la movilidad de una persona, deteriorar sus funciones físicas y cognitivas y aumentar el riesgo de caídas, lo que en conjunto compromete la calidad de vida.
El deterioro cognitivo ha sido especialmente difícil de abordar para los investigadores, ya que son pocas las estrategias de intervención que han demostrado ser eficaces para preservar o restaurar las funciones cognitivas de las personas con EM.
Los autores del trabajo diseñaron el mismo para estudiar si el entrenamiento con vibración -una intervención utilizada para mejorar la función física de las personas con EM- podría mejorar también la función cognitiva y la calidad de vida en general.
El entrenamiento por vibración requiere que los individuos se sienten o se pongan de pie sobre una plataforma que vibra a un ritmo rápido pero con pequeña amplitud de movimiento durante un tiempo determinado.
Para el estudio de Yang, que se cree que es el primero de este tipo, 18 adultos con EM completaron evaluaciones para determinar su estado de discapacidad percibida, su función cognitiva y su calidad de vida. A continuación, algunos de los participantes asistieron a un entrenamiento de vibración tres veces por semana durante seis semanas.
El estudio, publicado en la revista International Journal of MS Care, descubrió que el entrenamiento con vibración no sólo mejoraba las capacidades físicas, como el aumento de la velocidad al caminar, sino también las funciones cognitivas, como la capacidad de memoria y la función ejecutiva.
«A pesar de las limitaciones -como el pequeño tamaño de la muestra, tipo de EM y los niveles de discapacidad, etc. – este estudio sugiere que un curso de entrenamiento de vibración de seis semanas podría mejorar las funciones cognitivas y la calidad de vida de las personas con EM», escribieron Yang y sus colegas. «El objetivo de la rehabilitación en personas con EM es disminuir el impacto de la EM en la actividad personal, la función y la participación social para permitir a las personas con EM la mayor independencia y calidad de vida posibles».
En todo el mundo, cada cinco minutos, una persona es diagnosticada de esclerosis múltiple y en España, cada año, se diagnostican unos 2.000 nuevos casos. En nuestro país el 70% de estos nuevos casos se diagnostican en personas de entre 20 y 40 años.
Tal y como señala el Dr. Miguel Ángel Llaneza, Coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes de la Sociedad Española de Neurología (SEN), “la Esclerosis Múltiple es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a todos los aspectos de la vida de los pacientes, con especial transcendencia en las funciones cognitivas y la discapacidad física, todo ello motivado por tratarse de una enfermedad que cursa con múltiples síntomas entre los que destacan la fatiga, las alteraciones visuales, los trastornos de la marcha, de la coordinación y el equilibrio así como las alteraciones de la memoria y la capacidad de concentración”.
“Aunque se trata de una enfermedad para la que aún no hay ningún tratamiento curativo y de la que no se conoce la causa que la produce, el diagnóstico temprano y el acceso a tratamientos modificadores de la evolución natural de la enfermedad son vitales para mejorar la calidad de vida del paciente y detener significativamente su progresión”, señala el experto.
A pesar de ello, en más de tres cuartas partes de los países existen problemas que impiden el diagnóstico temprano de la esclerosis múltiple; en 7 de cada 10 países, los pacientes con esclerosis múltiple tienen problemas para acceder a terapias que modifican la enfermedad; y en 4 de cada 10 países, no están disponibles terapias para síntomas tan discapacitantes como la fatiga y el deterioro cognitivo que genera esta enfermedad.
En este enlace se pueden consultar la tercera edición del Atlas de la Esclerosis Múltiple publicado con motivo del Día Mundial del Cerebro, en el que se destaca las amplias disparidades y barreras que existen en el mundo para acceder al diagnóstico, a las terapias que modifican la enfermedad y, en general, a la atención sanitaria.
La anterior edición de este Atlas de la Esclerosis Múltiple, que se realiza a nivel mundial, se publicó en 2013 y desde entonces se evidencia como el número de personas que padecen esclerosis múltiple ha aumentado en más de medio millón, lo que supone un incremento del 22%. Esto implica que, actualmente, en el mundo, 1 de cada 3.000 personas padecen esclerosis múltiple, aunque en los países con la prevalencia más alta, esta cifra se eleva hasta 1 de cada 300 personas. Además, también ha aumentado considerablemente el número de pacientes menores de 18 años y ya hay al menos 30.000 niños diagnosticados de esclerosis múltiple en todo el mundo.
“Hay diversos factores que pueden influir en este aumento de la población mundial afectada por esta enfermedad como, por ejemplo, la simple mejoría de la calidad de los estudios epidemiológicos, el acceso a las técnicas que nos permiten confirmar los diagnósticos de manera cada vez más precoz o la efectividad de los tratamientos lo que ha permitido mejorar sustancialmente la esperanza de vida de los pacientes. En todo caso, tampoco se puede descartar que también esté aumentando el riesgo, y con ello no solamente la prevalencia, sino también la incidencia, de esta enfermedad”, comenta el Dr. Miguel Ángel Llaneza.
No obstante, aunque el número de personas con esclerosis múltiple ha aumentado, el sexo y la edad en el momento del diagnóstico siguen siendo similares a los observados en 2013 y se constata que hay al menos el doble de mujeres (69%) con esclerosis múltiple que de hombres (31%). Por otra parte, aunque la enfermedad puede debutar a cualquier edad, la edad promedio del diagnóstico en todo el mundo es de 32 años, lo que la convierte en la causa neurológica no traumática más común de discapacidad en los adultos jóvenes.
4 noviembre, 2021 in-pacient.es via Universté de Genève
Científicos de la Universidad de Ginebra demuestran cómo el frío podría aliviar los síntomas de la Esclerosis Múltiple al privar al sistema inmunitario de su energía. Los resultados obtenidos en modelos experimentales en ratones alientan futuras investigaciones clínicas.
Las enfermedades autoinmunes se producen cuando el sistema inmunitario ataca a los órganos del propio cuerpo. La diabetes tipo 1, por ejemplo, está causada por la destrucción errónea de las células pancreáticas productoras de insulina. La esclerosis múltiple es la enfermedad autoinmune más común del sistema nervioso central (formado por el cerebro y la médula espinal). La enfermedad se caracteriza por la destrucción de la mielina, que es un aislamiento protector de las células nerviosas y es importante para la correcta y rápida transmisión de las señales eléctricas. Su destrucción provoca una discapacidad neurológica, incluida la parálisis.
«Los mecanismos de defensa de nuestro organismo contra el entorno hostil son energéticamente costosos y pueden verse limitados por compensaciones cuando se activan varios de ellos. Por tanto, el organismo puede tener que priorizar la asignación de recursos en diferentes programas de defensa en función de sus valores de supervivencia», explica Mirko Trajkovski, profesor del Departamento de Fisiología Celular y Metabolismo y del Centro de Diabetes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra, y autor principal del estudio. «Nuestra hipótesis es que esto puede ser de especial interés para la autoinmunidad, donde la introducción de un programa adicional de coste energético puede dar lugar a una respuesta inmunitaria más suave y al resultado de la enfermedad. En otras palabras, ¿podríamos desviar la energía que gasta el cuerpo cuando el sistema inmunitario se desvía?»
Una reducción drástica de los síntomas
Para comprobar su hipótesis, los científicos colocaron a ratones que padecían encefalomielitis autoinmune experimental, un modelo de esclerosis múltiple humana, en un entorno de vida relativamente más frío -unos 10°C- tras un periodo de aclimatación en el que se redujo gradualmente la temperatura ambiental. «Al cabo de unos días, observamos una clara mejora de la gravedad clínica de la enfermedad, así como de la extensión de la desmielinización observada en el sistema nervioso central», explica Doron Merkler, profesor del Departamento de Patología e Inmunología y del Centro de Investigación de la Inflamación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra y coautor del trabajo. «Los animales no tuvieron ninguna dificultad para mantener su temperatura corporal en un nivel normal, pero, singularmente, los síntomas de alteraciones locomotoras disminuyeron drásticamente, desde no poder caminar sobre sus patas traseras hasta sólo una ligera parálisis de la cola.»
La respuesta inmunitaria se basa, entre otras cosas, en la capacidad de los llamados monocitos presentadores de antígenos para instruir a los linfocitos T sobre cómo reconocer los elementos «no propios» que hay que combatir. En las enfermedades autoinmunes, sin embargo, los antígenos propios se confunden con los que no lo son. «Demostramos que el frío modula la actividad de los monocitos inflamatorios disminuyendo su capacidad de presentación de antígenos, lo que hace que las células T, un tipo celular con un papel crítico en la autoinmunidad, se activen menos», explica Mirko Trajkovski. Al obligar al organismo a aumentar su metabolismo para mantener el calor corporal, el frío resta recursos al sistema inmunitario. Esto conduce a una disminución de las células inmunitarias dañinas y, por tanto, mejora los síntomas de la enfermedad.
«Aunque el concepto de priorizar la respuesta termogénica sobre la inmunitaria es evidentemente protector contra la autoinmunidad, cabe señalar que la exposición al frío aumenta la susceptibilidad a ciertas infecciones. Así, nuestro trabajo podría ser relevante no sólo para la neuroinflamación, sino también para otras enfermedades inmunomediadas o infecciosas, lo que justifica una mayor investigación», añade Mirko Trajkovski.
Aumentan las enfermedades autoinmunes
La mejora de las condiciones de vida en los países occidentales, que ha sido notable en las últimas décadas, ha ido acompañada de un aumento de los casos de enfermedades autoinmunes. «Aunque este aumento es sin duda multifactorial, el hecho de que dispongamos de abundantes recursos energéticos puede desempeñar un papel importante, aunque todavía poco conocido, en el desarrollo de las enfermedades autoinmunes», concluye Doron Merkler.
Los investigadores proseguirán ahora sus investigaciones para comprender mejor si su descubrimiento podría desarrollarse en aplicaciones clínicas.
28 octubre, 2021 in-pacient.es via MS Society
Un ensayo clínico internacional sobre el uso de células madre mesenquimales para la esclerosis múltiple (MESEMS) ha concluido que las células madre mesenquimales pueden ser obtenidas, y su infusión es segura y bien tolerada en personas con Esclerosis Múltiple. Sin embargo, en este ensayo, los investigadores no pudieron demostrar que este tratamiento fuera eficaz para reducir la actividad inflamatoria en individuos con EM remitente-recurrente activa o progresiva, definida por recaídas recientes y/o evidencia de actividad en la resonancia magnética.
MESEMS es el primer gran ensayo de fase II multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo que evalúa la seguridad y la eficacia de las células mesenquimales derivadas de la médula ósea administradas por vía intravenosa en pacientes con EM activa. A diferencia de los trasplantes autólogos de células madre hematopoyéticas, los participantes en el ensayo MESEMS no recibieron quimioterapia intensiva para reiniciar el sistema inmunitario. Por ello, el tratamiento con células madre mesenquimales representaba una opción de tratamiento de menor riesgo y que, según la hipótesis, funcionaría controlando las células inmunitarias dañinas que provocan la EM y promoviendo la reparación de los tejidos.
El estudio incluyó a 144 participantes con EM remitente-recurrente que no respondían a las terapias existentes para la EM, así como a individuos seleccionados con formas primarias y secundarias progresivas de EM que aún mostraban evidencia de enfermedad activa con nuevas lesiones en la resonancia o brotes recientes. Se evaluaron tanto los efectos secundarios, como los posibles beneficios clínicos del tratamiento, como la reducción de la inflamación cerebral, el número de recaídas, la progresión de la discapacidad y otros indicadores de la posible reparación del sistema nervioso central.
Según los resultados del estudio publicados en la revista Lancet Neurology, el tratamiento con células madre mesenquimales no mostró un efecto estadísticamente significativo sobre el número total de lesiones en la Resonancia Magnética tras 24 semanas desde el inicio, lo que constituía el objetivo principal del estudio. El tratamiento tampoco mostró un efecto significativo en las variables secundarias del estudio, incluyendo otras medidas en la resonancia y valoraciones clínicas a las 24 semanas. Los investigadores observaron una tendencia a la baja en la tasa de recaídas anualizada (es decir, reducción del número de brotes) de los tratados con células madre mesenquimales, pero no alcanzó significación estadística. No se registraron diferencias en los efectos adversos graves entre los grupos tratados con células madre mesenquimales y los de control con placebo, lo que indica que el tratamiento fue seguro.
A pesar de los resultados negativos de este ensayo, las células madres mesenquimales han demostrado propiedades neuroprotectoras y terapéuticas en otros estudios con modelos preclínicos de EM y otros trastornos neurológicos. Por lo tanto, se necesitan más pruebas para evaluar la eficacia de este tratamiento y así entender si pueden reparar el tejido, reducir el empeoramiento de la enfermedad o prevenir la progresión de la discapacidad.
Las personas con EM deben ser cautelosas a la hora de buscar cualquier tratamiento con células madre sin pruebas científicas de su efecto. Si tienes dudas sobre los tratamientos con células madre, ponte en contacto con tu equipo de atención médica para obtener más información.
Este descubrimiento podría contribuir a un mejor entendimiento de la fisiopatología de la Esclerosis Múltiple
Un receptor del factor de crecimiento plaquetario, la llamada “sobreexpresión del PDGFRA”, afecta negativamente al desarrollo neurológico de animales de experimentación, induciendo una marcada desmielinización de los tractos nerviosos cerebrales y espinales, han descubierto investigadores del Hospital Pediátrico Ann & Robert H. Lurie de Chicago. Este descubrimiento podría contribuir a un mejor entendimiento de la fisiopatología de la Esclerosis Múltiple.
En el examen del transcriptoma los investigadores hallaron un patrón típico de desmielinización en la oligodendroglia, con afectación de la producción de los precursores de los oligodendrocitos (OPCs) y, por tanto, de las células productoras de mielina.
El director del estudio, Oren Becher, señala que aunque el PDGFRA es esencial en la supervivencia y proliferación de los OPCs, la reducción de su expresión en estas células es necesaria para que éstas puedan diferenciarse en oligodendrocitos, o células productoras de mielina. Explica que la expresión elevada de PDGFRA es un rasgo característico de los gliomas pediátricos y adultos, tumores que con cierta frecuencia tienen su origen en los OPCs. Los resultados ofrecerían un nuevo modelo para estudiar la hipomielinización, ya que la expresión del PDGFRA durante el desarrollo del sistema nervioso central transcurre de manera paralela con la proliferación y migración de las células gliales, para luego decrecer en el cerebro adulto. Los defectos de la mielinización observados en este estudio pueden ser atribuidos a un exceso de PDGFRA, mantenido hasta la edad adulta. Por tanto, concluye Becher, la reducción del PDGFRA podría constituir una estrategia para inducir la diferenciación de los OPCs y restablecer así la producción de mielina.
Tras más de tres décadas de investigación exhaustiva, el último fármaco candidato de NervGen Pharma tiene el potencial de revertir el daño causado por las condiciones degenerativas de enfermedades neurológicas.
Esta empresa canadiense, innovadora en I+D, está desarrollando un nuevo fármaco candidato, NVG-291, que está destinado a tratar el tipo de daño del sistema nervioso causado por afecciones degenerativas, que incluyen esclerosis múltiple, enfermedad de Alzheimer, lesión de la columna vertebral, lesión cerebral, accidente cerebrovascular y otras enfermedades del sistema nervioso central que carecen en la actualidad de tratamientos eficaces.
Actualmente, la enfermedad degenerativa de la esclerosis múltiple no tiene cura conocida y hay pocos candidatos a fármacos nuevos con el potencial de “detener”, revertir o reparar el daño que causa.
En ensayos preclínicos, el fármaco de NervGen Pharma ha demostrado la capacidad de reparar y revitalizar los nervios y neuronas dañados, al activar la capacidad natural del cuerpo para repararse a sí mismo. El CEO de NervGen, Paul Brennan, describe NVG-291 como “un paradigma de tratamiento completamente nuevo”.
30 años de investigación
El tratamiento se ha desarrollado tras más de 30 años de investigación médica pionera, cuyo objetivo ha sido determinar el elemento clave para reparar el daño del sistema nervioso y restaurar la función perdida. El trabajo de investigación fue realizado por el galardonado neurocientífico estadounidense Dr. Jerry Silver, quien ahora ha licenciado la tecnología a NervGen.
NervGen dice que el medicamento tiene el potencial de abordar el daño del sistema nervioso en una variedad de indicaciones médicas debilitantes, debidas ya sea a un trauma o a una enfermedad crónica.
Esto constituye una marcada diferencia con los medicamentos para a esclerosis múltiple existentes actualmente, que se enfocan en abordar los síntomas subyacentes, como la inflamación, en un esfuerzo por ralentizar la progresión de la enfermedad, pero sin capacidad para restaurar la función perdida.
Los investigadores han encontrado una reducción drástica en el número de interneuronas inhibitorias en tejidos de personas que tienen Esclerosis Múltiple comparado con el de personas sin la enfermedad. Este es el primer proyecto que muestra la pérdida selectiva de células nerviosas específicas en personas con EM
Una investigación del Centro para la Investigación de Esclerosis Múltiple de la Sociedad EM de Edimburgo ha mostrado que un tipo de célula nerviosa llamada interneurona inhibitoria es el que se pierde en las personas que tienen Esclerosis Múltiple (EM). Este hallazgo abre nuevos caminos para el desarrollo de tratamientos neuroprotectores.
¿Qué han descubierto los investigadores?
Sabemos que la mielina, la envoltura protectora de los nervios, está dañada en la Esclerosis Múltiple. Pero hay muchos tipos diferentes de nervios, así que para poder protegerlos adecuadamente los científicos afirmaban necesitar saber cuáles son los más afectados por la EM.
Usando muestras de tejido cerebral del Banco de Tejidos de la Sociedad EM, la profesora Anna Williams y su equipo han encontrado una reducción drástica en el número de interneuronas inhibitorias en tejidos de personas que tienen Esclerosis Múltiple comparado con el de personas sin la enfermedad.
Otro tipo de neuronas, las neuronas estimuladoras, permanecieron iguales, incluso en personas que han tenido EM durante décadas. Así que vieron claro que no todos los nervios son dañados de la misma manera por la EM. Este es el primer proyecto que muestra la pérdida selectiva de células nerviosas específicas en personas con Esclerosis Múltiple.
¿Qué significa esto para las personas con EM?
Los tratamientos que actualmente existen para la Esclerosis Múltiple se dirigen al sistema inmunológico y reducen el daño a la mielina. Pero para frenar de verdad la EM y la progresión de la discapacidad los investigadores necesitan encontrar tratamientos que puedan reemplazar la mielina perdida y proteger los nervios del daño.
Este proyecto ayuda a entender más acerca de los nervios que son dañados en la EM y por qué, lo que da una mayor comprensión de cómo podríamos protegerlos.
La profesora Anna Williams, que ha dirigido el estudio, explicó: “Nuestra investigación ha mostrado que un tipo específico de neurona, llamada interneurona inhibitoria, está dañada en personas con Esclerosis Múltiple. Esto es realmente importante porque, en la búsqueda de nuevos tratamientos, nuestros esfuerzos pueden enfocarse en intentar para el daño y la muerte de estas células en particular. Nuestro siguiente paso es convertir este conocimiento en nuevos tratamientos que protejan los nervios y prevengan la neurodegeneración, y en último término la discapacidad, de las personas que viven con EM”.
Probar los tratamientos en ratones
El equipo investigador también generó un nuevo modelo de ratón de daño mielínico, que mostró la misma pérdida selectiva de neuronas inhibitorias vista en humanos. Este modelo sirvió a los investigadores para demostrar que el daño de la mielina conduce directamente al daño nervioso.
Los investigadores serán ahora capaces de probar nuevos tratamientos en estos ratones para ver si pueden prevenir el daño a estas neuronas inhibitorias. Esto ayudará a desarrollar nuevos tratamientos neuroprotectores en EM.
La Dra. Lida Zoupi, que trabajó en el estudio, dijo: “En nuestro modelo de ratón mostramos que la desmielinización conduce directamente a neurodegeneración, lo que responde a un debate de larga duración entre investigadores en EM. Al confirmar esto tenemos un conocimiento nuevo y vital de los mecanismos detrás de la neurodegeneración, lo que potencialmente podría ser usado como un modelo para el desarrollo de tratamientos neuroprotectores”.
La importancia de la investigación financiada con donaciones
La Dra. Emma Gray, directora asistente de Investigación en la Sociedad EM, señaló: “Para frenar la EM necesitamos encontrar maneras de evitar los ataques inmunológicos, reparar la mielina y proteger los nervios del daño. Hemos hecho enormes progresos encontrando tratamientos que se dirijan al sistema inmunológico, pero muchas personas con EM todavía no tienen acceso a tratamientos eficaces. Creemos que el estudio representa un paso vital en nuestra misión de parar la EM”.
Concluyó: “Un trabajo como este, que se ha realizado en nuestro centro de Edimburgo y ha usado muestras del Banco de Tejidos de la Sociedad EM, muestra cuán importante es la investigación financiada con donaciones en el panorama científico global, y estamos orgullosos de hacerlo posible”.
Estos hallazgos tienen el potencial de abrir nueva investigación enfocada a nuevos y más eficientes tratamientos al permitir a los investigadores seleccionar a los participantes de los ensayos clínicos en base a la biología que esté dirigiendo el curso de su EM
La Esclerosis Múltiple (EM) se divide en la actualidad en cuatro subtipos: Síndrome Clínicamente Aislado, Remitente-recurrente, Secundaria Progresiva y Primera Progresiva. Son utilizados para guiar los tiempos y la elección de tratamientos. Sin embargo, estos subtipos se basan en síntomas observados, como recaídas y discapacidad que pueden ser difíciles de medir y pueden no reflejar la biología subyacente dirigiendo el curso de la EM de una persona.
Investigadores querían ver si había patrones escondidos en las IRM (imágenes por resonancia magnética) cerebrales tomadas a lo largo del tiempo, que ayudasen a identificar mejor las diferencias biológicas en la actividad de la EM y detectar la progresión antes.
Un equipo internacional, coordinado por Arman Eshaghi, utilizó escáneres de IRM implicados en ensayos clínicos que implicaban a 6.322 personas con Esclerosis Múltiple. Fueron extraídos datos de los escáneres y se usó el machine learning (inteligencia artificial de aprendizaje automatizado) para identificar subgrupos con patrones similares de cambio en las estructuras del cerebro a lo largo del tiempo. Los resultados de los hallazgos iniciales fueron verificados con una segunda tanda de escáneres de imagen por resonancia magnética de 3.068 personas con EM.
Los científicos se encontraron con que podían clasificar a las personas en tres subtipos, basándose en cambios tempranos vistos en los escáneres de imagen por resonancia magnética:
El subtipo dirigido por el córtex cerebral mostró signos tempranos de encogimiento del tejido en la capa externa del cerebro.
El subtipo dirigido por sustancia blanca de apariencia normal comenzó con cambios en el tejido difusos en la mitad del cerebro.
El subtipo inducido por lesiones comenzó con una acumulación generalizada de lesiones, seguida de una contracción temprana y severa de los tejidos cerebrales en varias áreas.
Los investigadores concluyeron que los tres nuevos subtipos basados en IRM son mejores para predecir la actividad de la Esclerosis Múltiple, progresión de la enfermedad y respuesta al tratamiento que los tipos estándares de recaídas y progresión.
Estos hallazgos tienen el potencial de abrir nueva investigación enfocada a nuevos y más eficientes tratamientos al permitir a los investigadores seleccionar a los participantes de los ensayos clínicos en base a la biología que esté dirigiendo el curso de su EM. En el futuro, esta aproximación puede ser usada en la clínica para apoyar la elección de tratamiento.
Los investigadores han encontrado una reducción drástica en el número de interneuronas inhibitorias en tejidos de personas que tienen Esclerosis Múltiple comparado con el de personas sin la enfermedad. Este es el primer proyecto que muestra la pérdida selectiva de células nerviosas específicas en personas con EM
Una investigación del Centro para la Investigación de Esclerosis Múltiple de la Sociedad EM de Edimburgo ha mostrado que un tipo de célula nerviosa llamada interneurona inhibitoria es el que se pierde en las personas que tienen Esclerosis Múltiple (EM). Este hallazgo abre nuevos caminos para el desarrollo de tratamientos neuroprotectores.
¿Qué han descubierto los investigadores?
Sabemos que la mielina, la envoltura protectora de los nervios, está dañada en la Esclerosis Múltiple. Pero hay muchos tipos diferentes de nervios, así que para poder protegerlos adecuadamente los científicos afirmaban necesitar saber cuáles son los más afectados por la EM.
Usando muestras de tejido cerebral del Banco de Tejidos de la Sociedad EM, la profesora Anna Williams y su equipo han encontrado una reducción drástica en el número de interneuronas inhibitorias en tejidos de personas que tienen Esclerosis Múltiple comparado con el de personas sin la enfermedad.
Otro tipo de neuronas, las neuronas estimuladoras, permanecieron iguales, incluso en personas que han tenido EM durante décadas. Así que vieron claro que no todos los nervios son dañados de la misma manera por la EM. Este es el primer proyecto que muestra la pérdida selectiva de células nerviosas específicas en personas con Esclerosis Múltiple.
¿Qué significa esto para las personas con EM?
Los tratamientos que actualmente existen para la Esclerosis Múltiple se dirigen al sistema inmunológico y reducen el daño a la mielina. Pero para frenar de verdad la EM y la progresión de la discapacidad los investigadores necesitan encontrar tratamientos que puedan reemplazar la mielina perdida y proteger los nervios del daño.
Este proyecto ayuda a entender más acerca de los nervios que son dañados en la EM y por qué, lo que da una mayor comprensión de cómo podríamos protegerlos.
La profesora Anna Williams, que ha dirigido el estudio, explicó: “Nuestra investigación ha mostrado que un tipo específico de neurona, llamada interneurona inhibitoria, está dañada en personas con Esclerosis Múltiple. Esto es realmente importante porque, en la búsqueda de nuevos tratamientos, nuestros esfuerzos pueden enfocarse en intentar para el daño y la muerte de estas células en particular. Nuestro siguiente paso es convertir este conocimiento en nuevos tratamientos que protejan los nervios y prevengan la neurodegeneración, y en último término la discapacidad, de las personas que viven con EM”.
Probar los tratamientos en ratones
El equipo investigador también generó un nuevo modelo de ratón de daño mielínico, que mostró la misma pérdida selectiva de neuronas inhibitorias vista en humanos. Este modelo sirvió a los investigadores para demostrar que el daño de la mielina conduce directamente al daño nervioso.
Los investigadores serán ahora capaces de probar nuevos tratamientos en estos ratones para ver si pueden prevenir el daño a estas neuronas inhibitorias. Esto ayudará a desarrollar nuevos tratamientos neuroprotectores en EM.
La Dra. Lida Zoupi, que trabajó en el estudio, dijo: “En nuestro modelo de ratón mostramos que la desmielinización conduce directamente a neurodegeneración, lo que responde a un debate de larga duración entre investigadores en EM. Al confirmar esto tenemos un conocimiento nuevo y vital de los mecanismos detrás de la neurodegeneración, lo que potencialmente podría ser usado como un modelo para el desarrollo de tratamientos neuroprotectores”.
El fármaco ha demostrado ser eficaz en el retraso de la progresión de la discapacidad y la reducción del número de brotes
España ha autorizado el uso del medicamento siponimod, de Novartis, para el tratamiento de pacientes adultos con Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva (EMSP) activa. El fármaco ha demostrado ser eficaz en el retraso de la progresión de la discapacidad y del deterioro de la velocidad de procesamiento cognitivo y la reducción del número de brotes.
Financiada por el Sistema Nacional de Salud, la nueva alternativa terapéutica, comercializada como Mayzent, se dispensará únicamente en farmacia hospitalaria con indicación restringida a pacientes adultos con EMSP activa definida por brotes o características de imagen típicas de actividad inflamatoria.
Lupe Martínez, directora médica de Novartis Farmacéutica en España, ha afirmado que “nos satisface anunciar la llegada a España de Mayzent como un hito terapéutico con el potencial real de modificar la vida de las personas con EMSP y de proporcionarles una opción de tratamiento ante el avance de la progresión”.
Asimismo, ha explicado que “retrasar la progresión es muy importante para las personas que padecen EM, así como uno de los principales retos de los investigadores en la patología. Esta alternativa terapéutica les da la oportunidad de lograr dicho objetivo. Estamos focalizados en nuestra misión de reimaginar la medicina y ofrecer un futuro mejor a las personas con enfermedades progresivas graves como la EM”.
Por su parte, Jesús Ponce, director general de Novartis Farmacéutica y presidente del Grupo Novartis en España, ha indicado que “en el largo camino que nos ha llevado a Mayzent, hemos trabajado codo con codo con los profesionales sanitarios y los pacientes, precisamente para conseguir el objetivo común de mejorar la calidad de vida de estas personas. Hoy es un día para celebrar y agradecer, a partes iguales”.
El ensayo EXPAND, desarrollado en 292 hospitales de 31 países, ha contado con la implicación de 106 pacientes en fase principal en 14 hospitales españoles.
El estudio demostró que, en pacientes con EMSP y enfermedad activa, Mazyent redujo el riesgo relativo de progresión de la discapacidad. Los pacientes tratados de forma temprana y continua con este medicamento experimentaron un menor riesgo de progresión de la discapacidad que los pacientes que iniciaron su tratamiento con la terapia en régimen abierto tras la fase principal.
Asimismo, el estudio revela que el tratamiento con Mayzent aporta mejoras en la velocidad de procesamiento cognitivo en personas con EMSP activa.
Los científicos buscan seguir analizando si un inhibidor, PI-88, tiene potencial como un tratamiento de reparación de mielina para recuperar las funciones en Esclerosis Múltiple.
Investigadores de la Universidad de Buffalo han identificado la molécula SULF2, involucrada en la señalización celular, como una posible diana para estrategias que promuevan la reparación de la mielina, la sustancia que recubre las fibras nerviosas y que se daña en la Esclerosis Múltiple (EM).
SULF2 se encuentra en altos niveles en lesiones cerebrales en personas con EM, cuando esta molécula se elimina de modelos de EM de ratón la reparación de la mielina se acelera.
El equipo científico también ha informado de que PI-88, un inhibidor de SULF2 que ahora se encuentra en ensayos clínicos para para tratar el cáncer, mejora una reparación en ratones con mielina dañada. Esta investigación fue apoyada en parte por la National MS Society, y el equipo aprovechó estos resultados para obtener financiación para el Programa de Investigación en EM del Departamento de Defensa para continuar analizando si PI-88 tiene potencial como un tratamiento de reparación de mielina para recuperar las funciones en Esclerosis Múltiple.
Individuos con esclerosis múltiple solicitan más atención médica aguda durante los periodos de clima inusualmente cálido, según se observó en un nuevo estudio, lo que plantea inquietudes sobre un posible aumento de los síntomas y el uso de la asistencia médica a largo plazo a causa del calentamiento global.[1]
"Nuestro estudio indica que las tendencias del calentamiento podrían tener implicaciones importantes a largo plazo para las personas que padecen esclerosis múltiple y para el personal sanitario que las atiende", señaló la autora del estudio, Holly Elser, Ph. D., maestra en salud pública de la Stanford University School of Medicine, en Stanford, Estados Unidos.
Los resultados del estudio fueron dados a conocer antes de su presentación en el Congreso Anual de la Academia Americana de Neurología (American Academy of Neurology, AAN) de 2021, que tuvo lugar de forma virtual del 17 al 22 de abril.
"Clima anormalmente cálido"
Elser comentó a Medscape Noticias Médicas que el estudio se inspiró en una paciente con esclerosis múltiple que mencionó que solía sentirse peor durante los periodos de clima cálido.
"La sensibilidad al calor en realidad es un rasgo clínico bien reconocido de esta enfermedad. Los incrementos súbitos de la temperatura corporal central pueden dar lugar a un empeoramiento de los síntomas neurológicos en muchos individuos con esclerosis múltiple", señaló la investigadora.
"Sabemos que las temperaturas promedio aumentan constantemente en todo el mundo, y los científicos climáticos prevén que los patrones de clima y temperatura se volverán variables con el tiempo. Se han documentado los efectos adversos de las temperaturas globales crecientes en la población general, pero también en particular en grupos susceptibles, como los de individuos con enfermedades cardiopulmonares preexistentes, demencia o enfermedades mentales graves. Pero al buscar información encontramos muy pocos estudios publicados sobre las implicaciones del clima y la temperatura para personas con esclerosis múltiple", destacó Elser.
Para el estudio, los investigadores examinaron las reclamaciones de seguros comerciales y de Medicare de 106.225 pacientes con esclerosis múltiple de 18 a 64 años de edad a nivel nacional en Estados Unidos.
Calcularon el número de consultas médicas para cada persona durante los periodos de clima anormalmente cálido (definido como cualquier mes en el que las temperaturas promedio locales fueron más altas que la temperatura promedio a largo plazo para ese mes en por lo menos 1,5 °C) y compararon esto con el número de consultas durante periodos de clima normal.
Los resultados demostraron que durante los periodos de clima anormalmente cálido los participantes tenían aumento del 4 % en las probabilidades de acudir al servicio de urgencias, en comparación con periodos de clima normal (riesgo relativo [RR]: 1,04; IC de 95 % [IC 95 %]: 1,03 a 1,06) e incremento del 3 % en las probabilidades de tener una consulta intrahospitalaria (RR: 1,03; IC 95 %: 1,01 a 1,05). Además hubo aumento del 1 % en las consultas externas.
Aunque el incremento relativo de las probabilidades de acudir a consulta es pequeño, los autores consideran que los resultados son significativos, señalando que en la escala absoluta esto se traduce en un exceso estimado de por lo menos 592 consultas en el servicio de urgencias, 1.260 consultas de pacientes hospitalizados y 1.960 consultas externas relacionadas con la esclerosis múltiple durante el curso de 15 años del estudio asociado con periodos de clima anormalmente cálido.
"En otras palabras, las asociaciones moderadas en la escala relativa se traducen en efectos sustanciales en la escala absoluta cuando grandes poblaciones están expuestas (como en el caso del clima y la temperatura), lo que da lugar a efectos significativos en pacientes con esclerosis múltiple y el sistema de asistencia sanitaria", comentó Elser.
Agregó que la magnitud de los efectos observados en este estudio es bastante congruente con otros estudios de población sobre las exposiciones a factores ambientales.
"En general nuestros resultados indican que periodos de clima anormalmente cálido pueden desencadenar la búsqueda de tratamiento en el ámbito de la atención aguda en individuos que padecen esclerosis múltiple", declaró Elser.
También hizo notar que la medida del clima anormalmente cálido que se utilizó en el estudio no estuvo limitada a temperaturas extremas, ya que también captó incrementos más indolentes en las temperaturas regionales que pueden ocurrir durante todo el año. "Esto indica que los aumentos menos extremos en las temperaturas locales pueden tener consecuencias en la salud de individuos con trastornos preexistentes como la esclerosis múltiple".
Elser indicó que el personal sanitario podría hablar con sus pacientes con esclerosis múltiple para que tomen precauciones cuando la temperatura sea más cálida de lo esperado, con el fin de protegerse a sí mismos de los efectos adversos.
"Esto podría incluir llevar un diario de síntomas para verificar si el clima más cálido conduce al empeoramiento de los síntomas, estrategias como vestir con ropa holgada o usar varias capas de ropa para evitar el sobrecalentamiento cuando las temperaturas son más cálidas que las esperadas, o medidas para moderar las temperaturas más cálidas con el empleo de ventiladores o aire acondicionado cuando sea necesario", comentó.
También planteó la posibilidad de que la mejor eficiencia de energía y "climatización" de las viviendas pueda representar una solución rentable con beneficios significativos para la salud. "Los vales de tarifas de energía sociales para individuos con ingresos más bajos que padecen esclerosis múltiple, aunque son una solución a corto plazo menos viable, podrían utilizarse para alentar su uso durante las estaciones cuando las temporadas de clima cálido parecen plantear el máximo riesgo", añadió.
Elser señaló que las limitaciones del análisis no incluyen medidas directas de los síntomas o la discapacidad relacionados con la esclerosis múltiple y que no se hicieron mediciones de la posición socioeconómica a nivel individual (como condición laboral, ingresos domésticos, acceso a aire acondicionado, calidad de la vivienda y raza o grupo étnico).
"Factores como estos pueden ser modificadores clave del efecto del clima y la temperatura sobre individuos con esclerosis múltiple. Dadas estas limitaciones, se necesita más investigación futura en torno a las implicaciones del clima para individuos con esclerosis múltiple, en especial cuando se dispone de medidas directas de la carga de la enfermedad y los síntomas, así como otros datos clave a nivel del individuo".
Al preguntarle sobre cómo se relacionan estos resultados con las observaciones de que la esclerosis múltiple es más común en regiones más septentrionales (más frías), Elser dijo que el estudio actual se enfocó en consultas hospitalarias de individuos que ya tenían diagnóstico de esclerosis múltiple, más que en la incidencia de la enfermedad.
Pero señaló que los resultados secundarios demostraron heterogeneidad en la asociación entre clima anormalmente cálido y consultas médicas relacionadas con la esclerosis múltiple según temporada y región.
Por región, las asociaciones más potentes se observaron en el sur de Estados Unidos, por temporada, las asociaciones más potentes ocurrieron durante el invierno, y según la zona climática, se observaron asociaciones uniformemente más fuertes en las regiones de clima muy frío y en regiones de clima húmedo.
"Prevemos que los hallazgos estacionales podrían ser mediados por factores relativos a la conducta. Por ejemplo, los individuos pueden tener más probabilidades de sobrecalentarse en el invierno si se visten esperando que bajará la temperatura", comentó Elser.
"Pero estas observaciones plantean la cuestión interesante de que las implicaciones del clima y la temperatura difieren según la geografía, y es motivo para volver a examinar esta cuestión en contextos de estudio variados", añadió.
En su comentario para Medscape Noticias Médicas, la Dra. Lily Henson, especialista y directora ejecutiva del Piedmont Henry Hospital, en Stockbridge, Estados Unidos, dijo que el estudio puede ayudar a preparar a los pacientes con esclerosis múltiple a las posibles implicaciones del calentamiento global.
"Por ejemplo, deberíamos preguntar si los pacientes tienen ventiladores o aire acondicionado, y aconsejarles que se mantengan adecuadamente hidratados durante estos periodos más cálidos", señaló.
Está dirigido a personas adultas con formas recurrentes de Esclerosis Múltiple con enfermedad activa definida conforme a las características clínicas o estudios de imagen. El modo de administración es oral una vez al día (20 mg).
La Comisión Europea ha aprobado la terapia oral diaria Ponvory (ponesimod) para el tratamiento de personas adultas con formas recurrentes de Esclerosis Múltiple con enfermedad activa definida conforme a las características clínicas o estudios de imagen.
Esta aprobación se produce después de que el pasado 25 de marzo el CHMP (Comité de Medicamentos de Uso Humano) de la EMA (Agencia Europea del Medicamento) le otorgase una valoración positiva.
Se basa en los datos del ensayo fase 3 OPTIMUM, que se diseñó para evaluar la eficacia y la seguridad de ponesimod oral una vez al día (20 mg) frente a teriflunomida una vez al día (14 mg), un tratamiento oral de primera línea muy utilizado en pacientes adultos con EMR.
En general, en el estudio OPTIMUM, el número de reacciones adversas asociadas a este tratamiento de Janssen notificadas fue similar entre los grupos tratados con ponesimod y teriflunomida, y la mayoría fueron leves/moderados y no justificaron la interrupción del tratamiento.
Las reacciones adversas notificadas con mayor frecuencia en el grupo de ponesimod 20 mg frente al grupo de teriflunomida 14 mg fueron elevaciones de la enzima ALT (alanina aminotransferasa) (19,5% frente a 9,4%), nasofaringitis (19,3% frente a 16,8%), cefalea (11,5% frente a 12,7%), infección del tracto respiratorio superior (10.6% vs. 10.4%) y alopecia (3.2% vs. 12.7%).
En la actualidad no existe una cura para la EM, pero existen diversos tratamientos que ayudan a controlarla mejor
El manejo terapéutico de la EM busca el control de su actividad a través de tratamientos modificadores del curso de la enfermedad, el tratamiento de los brotes clínicos y el tratamiento de los síntomas de las complicaciones o secuelas que puedan aparecer.
Una gestión adecuada de la Esclerosis Múltiple también incluye la rehabilitación (atención psicológica, fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia, etc.) y unos hábitos de vida saludables (dieta saludable, actividad física…).
Tratamientos modificadores de la EM:
Desde que en el año 1995 se autorizara en Europa el primer tratamiento en Esclerosis Múltiple, han surgido nuevas terapias farmacológicas para modificar el curso de la enfermedad.
La Agencia Europea del Medicamento (EMA) es el organismo responsable de la autorización y el seguimiento de los medicamentos en la Unión Europea. La Comisión Europea emite las autorizaciones que permiten comercializarlos en toda la UE y el Espacio Económico Europeo (EEE). Las decisiones sobre el precio y financiación (o en su caso, el reembolso) se llevan a cabo en el contexto del sistema de salud nacional de cada país. En España, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) es la agencia estatal -adscrita al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social- responsable de la evaluación y autorización de medicamentos.
Estos tratamientos modificadores no curan la EM ni alivian los síntomas (de hecho, puede ser que los efectos de dichos fármacos en la enfermedad no se vean inmediatamente), sin embargo, pueden modificar su curso y reducir la cantidad de brotes y lesiones en la Resonancia Magnética cerebral, y retrasar el incremento de la discapacidad.
La decisión:
Es importante que la persona con Esclerosis Múltiple participe en las decisiones relacionadas con su tratamiento. La toma de decisiones centrada en la persona –sus deseos y necesidades- mejora la adherencia al tratamiento.
La decisión de comenzar con un tratamiento modificador de la enfermedad es personal y se debe individualizar en cada caso. Además, un tratamiento que funciona en una persona puede no funcionar para otra.
Los especialistas en Esclerosis Múltiple -basados en la información obtenida a través de los estudios clínicos originales y otros datos obtenidos posteriormente- afirman que es importante iniciar el tratamiento de manera temprana.
Si se plantea comenzar a administrarse un tratamiento modificador de la enfermedad, es importante tener en cuenta:
Los beneficios/riesgos para cada persona con EM
Las características de la EM en cada caso (tipo de EM, brotes y su repercusión, etc.)
Los efectos secundarios que pueden aparecer
El modo y frecuencia de la administración y monitorización
El impacto en la vida cotidiana: el impacto emocional que puede suponer para la persona el hecho de iniciar una terapia farmacológica de larga duración, el impacto en el estilo de vida, las preferencias personales…
En la actualidad, hay tratamientos modificadores para la Esclerosis Múltiple que se encuentran en desuso. Existen otros fármacos que se usan fuera de indicación ocasionalmente.
La pérdida de GPR17 está asociada a una habilidad reducida de esas precursoras para trabajar activamente en la regeneración de la mielina perdida.
El LY294002, un pequeño compuesto molecular, tendría el potencial de rejuvenecer las células precursoras de oligodendrocitos envejecidas.
Una disminución de la actividad del gen GPR17 es responsable del deterioro del cerebro relacionado con el envejecimiento causado por la pérdida de mielina.
Investigadores identificaron una pequeña molécula que rejuvenecía las células viejas responsables de la generación de nueva mielina, lo que revertía la pérdida de mielina asociada al envejecimiento. Este compuesto podría tener el potencial de regenerar la mielina en personas con Esclerosis Múltiple (EM).
Su estudio, ‘Functional genomic analyses highlight a shift in Gpr17‐regulated cellular processes in oligodendrocyte progenitor cells and underlying myelin dysregulation in the aged mouse cerebrum’, fue publicado en Aging Cell.
En el cerebro, la mielina es generada por células llamadas oligodendrocitos, que son reemplazadas de forma frecuente por células precursoras de oligodendrocitos (OPCs). Si bien los mecanismos subyacentes en la pérdida de mielina en el proceso de envejecimiento permanecen sin resolver, los estudios sugieren que una disminución en la regeneración de OPCs es un factor primordial.
También se cree que esta disminución subyace en varias enfermedades neurodegenerativas, como la Enfermedad de Alzheimer y la EM, y estudiarla en modelos animales podrían contribuir a un mejor entendimiento de la pérdida de la mielina en estas condiciones. Sin embargo, los procesos moleculares que rigen la disminución de OPCs son todavía desconocidos.
“Las células del cerebro que producen la mielina (llamadas oligodendrocitos) necesitan ser reemplazadas a lo largo de la vida por células madre denominadas células precursoras de oligodendrocitos. Si esto falla, se produce una pérdida de mielina y materia blanca, resultando en efectos devastadores en la función cerebral y deterioro cognitivo”, explicó el Dr. Arthur Butt, profesor en la University of Portsmouth, en Reino Unido, y autor principal del estudio.
Nuevas pruebas en modelo de ratón
Ahora Butt y su compañeros de la University of Portsmouth (Reino Unido), en colaboración con científicos de Alemania e Italia, compararon la actividad de los genes y activaron vías de señalización en cerebros de ratones de un mes y 18 meses. Su objetivo era comprender las diferencias moleculares que contribuyen al deterioro de la mielina relacionado con el envejecimiento.
Esto les permitía desentrañar las razones por las que la reposición de oligodendrocitos y la miela que éstos producen se reduce en el envejecimiento del cerebro, cuenta el Dr. Andrea Rivera, primer autor del estudio.
El análisis reveló que los genes de los oligodendrocitos son los más alterados de forma significativa en el cerebro durante el envejecimiento. Concretamente, el equipo identificó un gen llamado GPR17 que estaba exclusivamente activo en un subconjunto de células oligodendrogliales de rápido crecimiento en un estado intermedio entre OPCs y oligodendrocitos mielinizadores completamente maduros.
Otros de los genes más alterados en el envejecimiento fueron aquellos relacionados con la mielina (concretamente Mog, Plp1, Cnp, y Ugt8a) y los genes codificadores de las proteínas de la mielina Cldn11 and Tspan2. Un gen involucrado en el reclutamiento de proteína para la mielina, llamado Mal, también se encontró entre los más alterados.
Un análisis posterior confirmó que los procesos más alterados en el envejecimiento de oligodendrocitos mielinizantes estaban asociados a la mielinización. En el centro estaba el gen Egfr (receptor del factor de crecimiento epidérmico), crucial en la regeneración de oligodendrocitos y reparación de la mielina.
El GPR17, principal gen regulador en la regeneración de la mielina
Por otro lado, las células precursoras de oligodendrocitos envejecidas demostraron que el gen GPR17 como el principal regulador, vital en muchos mecanismos pro‐oligodendrogliales.
Los experimentos confirmaron que la actividad del GPR17 es significativamente y visiblemente disminuida en las células envejecidas, en comparación con las células más jóvenes.
“Identificamos al GPR17, el gen asociado a estas específicas precursoras, como el gen más afectado en el envejecimiento del cerebro, y que la pérdida de GPR17 está asociada a una habilidad reducida de esas precursoras para trabajar activamente en la regeneración de la mielina perdida”, señala el Dr. Andrea Rivera.
Posteriormente un análisis por ordenador identificó al LY294002, un pequeño compuesto molecular, con un potencial de rejuvenecer las células precursoras de oligodendrocitos envejecidas.
El tratamiento con LY294002 en ratones redujo la desmielinización e incrementó el número de OPCs y oligodendrocitos mielinizantes. Además, la LY294002 mostró efectos pro-oligodendrogliales y antiinflamatorios, en comparación con el grupo de control no tratado.
Los científicos concluyen: “Este análisis identificó a los genes oligodendrogliales entre los más alterados en el envejecimiento del cerebro de los ratones, destacando el GPR17 como el principal factor en la interrupción de la capacidad regenerativa de las OPCs (células precursoras de oligodendrocitos) y el deterioro de la mielinización”.
-Fuente consultada: Multiple Sclerosis Today
-Artículo científico original: Aging Cell
19/abril/2021
El estudio, “Evaluación de los parámetros de espesor de la capa retiniana como biomarcadores en una cohorte de esclerosis múltiple del mundo real“, se publicó en la revista Eye and Brain.
En la esclerosis múltiple (EM), el adelgazamiento de las capas retinianas externas y más profundas se ha relacionado con una reducción del volumen cerebral. Las mediciones de dos capas específicas de la retina, la capa de fibras nerviosas de la retina peripapilar (pRNFL) y la capa de células ganglionares macular y plexiforme interno (GCIPL), se consideran biomarcadores de neurodegeneración y progresión de la enfermedad.
Estudios previos han establecido que los pacientes con un grosor de pRNFL de 88 micrómetros (mcm) o menos, y un grosor de GCIPL de menos de 70-77 mcm, tienen un mayor riesgo de experimentar un empeoramiento de la discapacidad. La pérdida de GCIPL superior a 1,0 mcm y pRNFL superior a 1,5 mcm por año se asocian con un empeoramiento funcional y cognitivo.
Por el contrario, se ha sugerido que el engrosamiento de la capa nuclear interna (INL) de la retina es un marcador de inflamación relacionada con la EM y está relacionado con la aparición de recaídas.
Curiosamente, el volumen de INL disminuye en aquellos pacientes que responden a los tratamientos modificadores de la enfermedad (DMT).
Sin embargo, dado que estas mediciones generalmente se obtienen de pacientes en entornos experimentales controlados, los investigadores de la Universidad Médica de Viena plantearon la hipótesis de que las tasas de adelgazamiento / espesamiento pueden no parecerse a las observadas en el mundo real.
Por lo tanto, el equipo se propuso determinar la utilidad de las mediciones de la capa retiniana para predecir la progresión y la recaída de la discapacidad en un grupo de pacientes con EM del mundo real.
Los investigadores examinaron inicialmente a un total de 1331 pacientes con EM. Sus datos clínicos se obtuvieron de la base de datos de Vienna MS (VMSD), que incluía varios parámetros como la demografía, el curso de la enfermedad, los hallazgos diagnósticos y el historial de DMT.
Se incluyó en el análisis final a los pacientes diagnosticados después de los 18 años, con tomografía de coherencia óptica (OCT) disponible y con uno o más años de seguimiento clínico. Es de destacar que la OCT es una técnica de imágenes de alta resolución no invasiva que evalúa las distintas capas de la retina.
En el grupo final había un total de 60 pacientes, que fueron seguidos durante una media de tres años. Los espesores de pRNFL, GCIPL e INL se determinaron basándose en escaneos de OCT. Las mediciones se llevaron a cabo de forma transversal, lo que significa que se determinaron en la exploración inicial cuando comenzó el estudio, y de forma longitudinal o con el tiempo.
Entre los participantes, 41 (68,3%) tuvieron al menos una recaída y 24 (40,0%) experimentaron progresión de la discapacidad después de una media de 3,8 años. Al final del estudio, la puntuación mediana de la escala expandida del estado de discapacidad (EDSS) fue de 1,5, lo que indica una discapacidad mínima. Los espesores medios para pRNFL fueron 92,0 mcm, GCIPL 74,8 mcm e INL 34,9 mcm.
Los pacientes que experimentaron progresión de la discapacidad habían reducido significativamente el grosor de pRNFL y GCIPL en comparación con los que estaban estables.
Mediante análisis estadístico, los investigadores encontraron que los pacientes con un grosor GCIPL inferior a 77 mcm, o un pRNFL igual o inferior a 88 mcm, medido al inicio del estudio, tenían un riesgo de tres a cuatro veces mayor de progresión de la discapacidad.
El riesgo de tal progresión de la discapacidad aumentaba casi seis veces si el adelgazamiento de GCIPL era de 1 mcm o más por año, y si el adelgazamiento de pRNFL era de más de 1,5 mcm por año.
En pacientes con recaída, el INL se engrosó una media de 0,9 mcm y se adelgazó 0,3 mcm en pacientes sin recaída. Estadísticamente, los investigadores encontraron que el engrosamiento de INL se asoció con una mayor probabilidad de recaída. Sin embargo, el grosor del INL medido al inicio del estudio no pudo predecir la progresión de la discapacidad.
“El grosor de la INL podría ser un parámetro valioso para capturar la actividad de la enfermedad inflamatoria y puede considerarse como una medida de resultado para los ensayos de tratamiento, aunque su aplicabilidad potencial como biomarcador en pacientes individuales parece limitada“, comentaron los investigadores. “Nuestro estudio muestra que la medición transversal y longitudinal del adelgazamiento de GCIPL y pRNFL es confiable como un biomarcador del empeoramiento de la discapacidad en un entorno del mundo real. Por el contrario, el engrosamiento del INL es un marcador prometedor de recaída ”.
Ahora, además de por vía intravenosa podrá ser administrada de forma subcutánea, señala la Comisión Europea.
El tratamiento para Esclerosis Múltiple Remitente- Recurrente natalizumab (Tysabri), que obtuvo el visto bueno de la EMA (Agencia Europea del Medicamento) en 2006 con forma de administración intravenosa, ahora obtiene de la Comisión Europea la aprobación para, además de esta anterior vía de administración, la forma subcutánea.
Así lo ha comunicado la compañía creadora, Biogen, en un comunicado, en el que habla de “las dos rutas de administración, permitiendo una flexibilidad que cubra las preferencias individuales y necesidades de los pacientes”.
Esta aprobación se produce pocos meses después de que la EMA valorase positivamente su uso incluyendo esta nueva vía, en la que natalizumab es inyectado debajo de la piel. A comparación de la previamente aprobada forma intravenosa (en el torrente sanguíneo), esta nueva puede ser dada en menor tiempo, en sitios que van más allá de los centros de infusión y sin/o con períodos más cortos de post-observación después de las primeras seis dosis. Independientemente del método de administración, natalizumab se administra en una dosis de 300 mg cada cuatro semanas.
Ofatumumab puede ser autoadministrado en casa, frente a otras terapias dirigidas a las células B utilizadas para la EM, que normalmente se dan en hospitales o centros de tratamientos de infusión.
A finales de agosto de 2020 nos hacíamos eco de la aprobación por parte de la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, U.S. Food and Drug Administration) de Kesimpta (ofatumumab) como tratamiento de autoadministración para adultos con formas recidivantes de Esclerosis Múltiple.
Antes de que acabase enero el CHMP (Comité de Medicamentos de Uso Humano) de la EMA, Agencia Europea del Medicamento, emitió una opinión positiva y recomendó la concesión de la autorización de comercialización de ofatumumab, de la compañía farmacéutica Novartis, para el tratamiento de pacientes adultos con formas recurrentes de Esclerosis Múltiple con enfermedad activa definida por características clínicas o de imagen.
La semana pasada su compañía creadora señalaba la aprobación por parte de la Comisión Europea de kesimpta (ofatumumab) para el tratamiento de pacientes adultos con formas recurrentes de esclerosis múltiple (EMR) con enfermedad activa definida por características clínicas o de imagen.
Se presenta por parte de la compañía comercializadora como la primera terapia para EM dirigida a las células B que se puede administrar por vía subcutánea con inyección, utilizando un bolígrafo autoinyector una vez al mes.
Kesimpta es un anticuerpo dirigido a la proteína llamada CD20, que se encuentra en la superficie de las células B del sistema inmunitario. Pese a que el mecanismo exacto de acción no es completamente conocido aún, se piensa que Kesimpta actúa disminuyendo la cantidad de células B que impulsan la inflamación dañina en el sistema nervioso y contribuyen al desarrollo de la EM.
La medicación es administrada una vez al mes en una dosis exacta utilizando el bolígrafo autoinyector Sensoready, un procedimiento que puede ser realizado en casa. Esto contrasta con otras terapias dirigidas a las células B utilizadas para la EM, que normalmente se dan en hospitales o centros de tratamientos de infusión.
No se necesita premedicación para tomar Kesimpta. La primera inyección tiene lugar bajo la supervisión de un profesional de la salud. Las primeras dosis son administradas en las semanas cero, uno y dos, antes de pasar a ser inyecciones mensuales.
La compañía, que en su día hizo hincapié en la mayor libertad en la gestión de la enfermedad que ofatumumab puede suponer ("al no ser necesario acudir a un centro de infusión, Kesimpta tiene la capacidad de reducir la carga no solo para los pacientes, sino también para los médicos y el sistema sanitario”) ahora remarca que tiene "un valor añadido para reducir potencialmente los costes médicos asociados a las terapias intravenosas".
Así se ven resultados desde que hace varios años comenzaran los ensayos clínicos del ofatumumab. La investigación es una parte crucial en el avance frente a la Esclerosis Múltiple.
Los investigadores probaron la seguridad del péptido Tnp usado como agente anti-inflamatorio y sus resultados reforzaron la importancia de del pez cebra (Danio rerio) como un modelo animal alternativo para el desarrollo farmacológico que, señalan, ahorra tiempo y dinero.
Investigadores brasileños que estudian un pez venenoso autóctono han confirmado una nueva ruta de desarrollo de un fármaco para el tratamiento de enfermedades inflamatorias crónicas como la Esclerosis Múltiple y el asma.
El pez sapo venenoso Thalassophryne nattereri contiene un péptido, el TnP, con potencial anti-inflamatorio y anti-alérgico. La confirmación de este potencial ha llegado ahora a través del pez cebra Danio rerio, una popular especie de acuario nativa del sur de Asia que comparte el 70% de su genoma con los humanos y es ampliamente utilizado como modelo animal para ensayos in vivo de fármacos en desarrollo.
Los investigadores probaron el TnP en D. rerio para medir su toxicidad. En poco más de un año su investigación ha mostrado que el péptido es seguro. No causó disfunción cardiaca ni problemas neurológicos en los tests de toxicidad que se realizaron.
El estudio fue llevado a cabo en el Laboratorio Especial para Toxinología Aplicada del Instituto Butantan de Sao Paulo (Brasil) por investigadores afiliados al Centro de Investigación de Toxinas, Respuesta Inmune y Señalización Celular (CeTICS), uno de los centros de Investigación, Innovación y Diseminación (RIDCs) financiados por la Fundación para la Investigación de Sao Paulo (FAPESP).
Además de probar la seguridad del péptido usado como agente anti-inflamatorio, los resultados refuerzan la importancia del pez D. rerio como un modelo animal alternativo para el desarrollo farmacológico que ahorra tiempo y dinero.
Los ensayos preclínicos son importantes para probar la eficacia (actividad terapéutica) de moléculas in vivo y para evaluar efectos adversos y seguridad. En el descubrimiento de fármacos, el 98% de los compuestos testados en animales son abandonados antes de llegar a la fase clínica.
En su artículo publicado en Toxicology Reports, los investigadores afirman que los péptidos solo representen alrededor de un 2% del mercado farmacológico mundial pero aun así suponen un mercado de 20 mil millones de dólares.
“Los resultados subrayan el amplio índice terapéutico del TnP con dosis seguras y no letales que van desde 1 nM (nanomolar) a 10 μM (micromolar), sin causar neuro o cardiotoxicidad. La baja frecuencia de anormalidades causadas por TnP estuvo asociada con la alta seguridad de la molécula y la capacidad del embrión en desarrollo para procesarlo y eliminarlo. TnP cruzó la barrera hematoencefálica sin perturbar la arquitectura de prosencéfalo, mesencéfalo ni rombencéfalo [las tres principales divisiones en el desarrollo del cerebro]” escriben los autores.
El estudio proviene de la investigación del trabajo de máster de Joao Batista-Filho, supervisado por Monica Lopes Ferreira y Carla Lima da Silva.
El pez cebra ha sido utilizado durante décadas en ensayos de otros países, dice Lopes Ferreira, y añade que Brasil está reduciendo la brecha y que el corto ciclo vital del animal acelera el proceso investigador.
La especie de agua dulce es fácil de manejar, se reproduce rápido, se desarrolla desde huevo a larva en 48-72 horas y alcanza la adultez con solo tres meses de edad. Los embriones de pez cebra son transparentes y, por ejemplo, el efecto de un compuesto en los órganos del animal puede observarse con facilidad.
Historia
Lopes Ferreira y sus colaboradores descubrieron el TnP (T. nattereri peptide) en 2007. Mientras tanto, Lima había estandarizado ensayos de laboratorio para evaluar la Esclerosis Múltiple en roedores. Las dos investigadoras decidieron trabajar juntas para testar la eficacia de TnP en el tratamiento de la enfermedad, a raíz de sus propiedades anti-inflamatorias y anti-alérgicas.
La familia TnP incluye péptidos sintéticos con una secuencia de 13 L-aminoácidos en su estructura primaria. Los productos sintéticos derivados de TnP han sido patentados en al menos nueve países, incluyendo Estados Unidos, India y Japón, así como la Unión Europea. En Brasil, una solicitud de patente ha sido presentada en asociación con la compañía farmacéutica Cristália.
Los estudios realizados por el grupo con ratones entre 2013 y 2015 ya habían demostrado que TnP puede tratar la Esclerosis Múltiple, retrasando el comienzo de los síntomas severos y mejorando los signos clínicos de la enfermedad.
Seguridad
En el artículo publicado en Toxicology Reports, los investigadores afirman que la cardiotoxicidad inducida por fármacos es la principal razón de la retirada de medicamentos del mercado. “Por ejemplo, entre 1994 y 2006, el 45% de los fármacos retirados tenían efectos adversos como isquemia cardiaca y arritmogénesis. En esta línea, el pez cebra ha emergido como un organismo modelo para la investigación cardiovascular, útil en la investigación de la función génica y el modelado de muy variados efectos secundarios de fármacos quimioterapéuticos o, particularmente, para el cribado de fármacos candidatos”, apuntan.
Para Batista-Filho el estudio proporciona más evidencias al valor del modelo de pez cebra en la investigación preclínica. “No sustituye a los ratones, pero evita el gasto futuro en moléculas que no son prometedoras o resultan demasiado tóxicas en fases previas”, señaló cuando se le preguntó por las reservas relativas al uso del pez cebra en ensayos en comparación con el uso de roedores.
Abogando por la inversión en ciencia e investigación en Brasil, Batista-Filho afirmó estar encantado con la publicación de su trabajo final de máster en una revista científica. “Estoy entusiasmado”, dijo. “Uno se concentra en hacer una buena investigación, pero la publicación de los resultados es el reconocimiento al duro trabajo del equipo”, concluyó.
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“Podría resumir el progreso que hemos hecho en tres áreas. Primero de todo, hemos sido capaces de desentrañar o identificar realmente los diferentes elementos en la respuesta inmune innata: los elementos beneficiosos y patogénicos que son relevantes para la EM Progresiva”
El pasado jueves 4 de marzo tuvo lugar un webcast en el que el Dr. Francisco Quintana, del Hospital Brigham and Women's de la Escuela de Medicina de Harvard, y su equipo contaron cómo investigadores de muchos países están trabajando juntos para dar con hallazgos para mejorar la vida de las personas con Esclerosis Múltiple Progresiva.
Francisco Quintana lidera uno de los tres proyectos financiados por la Alianza Internacional de EM Progresiva, a la que van destinadas ayudas recibidas del Proyecto M1 de Esclerosis Múltiple España desde 2016 y que tiene como objetivo el desarrollo de nuevos y eficientes tratamientos para esta forma de la enfermedad.
El equipo de investigadores de Estados Unidos, Canadá e Israel se está centrando en el sistema inmunitario innato: si bien el funcionamiento normal del sistema inmunitario innato protege al cuerpo de la infección, el Dr. Francisco Quintana y sus compañeros descubrieron que algunas células del sistema inmunitario innato promovían la actividad de la enfermedad en la EM. Además, identificaron compuestos que pueden tener el potencial de reducir o frenar la progresión de la EM.
Ellos también descubrieron recientemente que un subtipo de células del cerebro puede hacer frente a la inflamación con instrucciones procedentes de bacterias del intestino. Estos hallazgos pueden permitir el desarrollo de nuevas aproximaciones terapéuticas para combatir la Esclerosis Múltiple, como probióticos personalizados que puedan activar esta actividad antiinflamatoria.
En el encuentro, la Alianza Internacional de EM Progresiva puso de relieve la necesidad de avanzar en las formas progresivas de Esclerosis Múltiple. Considera que “en los aspectos remitentes de la inflamación de la Esclerosis Múltiple” se ha “hecho un muy buen trabajo, desarrollando tratamientos en los últimos 30 años aproximadamente” y “tenemos unas 20 terapias modificadoras de la enfermedad que han demostrado ralentizar o modificar las recaídas, reducir la inflamación y que han cambiado realmente el panorama para la gente que vive con Esclerosis Múltiple Remitente-Recurrente; de una forma drástica”.
Sin embargo, la Alianza Internacional de EM Progresiva remarcó que “los tratamientos que son efectivos para la vía que conduce a la Esclerosis Múltiple Progresiva se han desarrollado más lentamente”, hecho que fue “realmente la inspiración para iniciar la Alianza Internacional de EM Progresiva”.
Por su parte, el Dr. Francisco Quintana señaló: “Podría resumir el progreso que hemos hecho en tres áreas. Primero de todo, hemos sido capaces de desentrañar o identificar realmente los diferentes elementos en la respuesta inmune innata: los elementos beneficiosos y patogénicos que son relevantes para la EM Progresiva”.
El investigador continuó explicando: “La segunda cosa que hemos sido capaces de realizar ha sido repasar los fármacos conocidos, identificarlos y ‘reproponerlos’; lo que se conoce como identificar un fármaco que ya se usa en humanos y analizarlo por si lo pudiéramos usar para detener algunos de los procesos patogénicos de la EM Progresiva. Y el tercer componente de nuestro programa era ir un poco más allá y tomar esos nuevos conocimientos que hemos adquirido estudiando la respuesta innata en el cerebro para identificar qué la controla y luego identificar nuevos fármacos para dirigirlos a ella”.
Este experto también explicó que “una de las grandes ventajas de reproponer un fármaco que ya está usado en humanos es la velocidad que podrías conseguir para aprobarlo como tratamiento para la Esclerosis Múltiple. Este proceso podría ayudar a revelar los resultados de versiones de ese fármaco más efectivas, más seguras o incluso llevar a vías totalmente distintas que revelen nuevos conocimientos de la EM Progresiva”.
El ensayo con células dendríticas permitiría detener la reacción inmune e inflamatoria. De esta forma se podrían frenar los daños neurológicos que, hasta el momento, son irreversibles.
Este año comienza un ensayo clínico que combinará el tratamiento inmunomodulador convencional de la Esclerosis Múltiple con células dendríticas del propio paciente. Se trata de un ensayo de fase II dirigido a personas con formas recurrentes de Esclerosis Múltiple que no responden a la terapia habitual.
Los científicos creen que las células dendríticas podrían frenar la inflamación que causa la Esclerosis Múltiple (EM) y buscan comprobar su eficacia a través de parámetros a nivel inmunológico, inflamatorio y de resonancia magnética cerebral.
En la EM se produce una reacción anómala del sistema inmune, que reconoce como extraña una estructura propia, la mielina. Al reaccionar contra ésta, que recubre y protege las fibras nerviosas del cerebro y la medula espinal, se producen daños neurológicos. Las células dendríticas son células inmunitarias presentadoras de antígenos. Es decir, realizan uno de los primeros pasos de la reacción inmunitaria, y desencadenan una reacción más compleja, activando las células de la inmunidad adaptativa, como los linfocitos T.
La Unidad de Neuroinmunología-Esclerosis Múltiple del Hospital Clínic-IDIBAPS utilizará en este ensayo células dendríticas que habrán estado previamente modificadas en el laboratorio, de modo que dejarán de reconocer la mielina como una sustancia extraña y no se llegará a producir la reacción inmunitaria y la inflamación habitual. Se recibirán células dendríticas como tratamiento adicional a la terapia inmunomoduladora convencional. Este ensayo es un estudio académico que cuenta con financiación pública del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
El ensayo con células dendríticas de la Unidad de Neuroinmunología permitiría detener la reacción inmune e inflamatoria característica de la enfermedad. De esta forma se podrían frenar los daños neurológicos que, hasta el momento, son irreversibles.
Más investigaciones
Esta unidad anteriormente había trabajado para el desarrollo de la terapia celular en Esclerosis Múltiple con diferentes técnicas innovadoras. Por ejemplo, en el año 2000 se empezaron a realizar trasplantes autólogos de progenitores hematopoyéticos. Entre los años 2010 y 2014 llevó a cabo el primer ensayo aleatorizado con células madre mesenquimales.
Más recientemente, entre el 2015 y el 2017, se realizó un ensayo de fase I con células dendríticas en EM y neuromielitis óptica. Este estudio demostró que la administración de células dendríticas del propio paciente era una terapia segura y con efectos inmunológicos favorables. Las células dendríticas habían estado expuestas a antígenos de la mielina en el laboratorio para que dejasen de reaccionar contra ella. De esta forma, las células del sistema inmune cambiaban la forma de reaccionar y pasaban a tener un perfil antiinflamatorio.
Dentro del IDIBAPS-Hospital Clínic de Barcelona, en concreto en la Unidad de Patogenia y tratamiento de la autoinmunidad, actualmente se encuentra en desarrollo el estudio Nanomedicinas basadas en Péptido-Complejo mayor de histocompatibilidad para el tratamiento de la Esclerosis Múltiple progresiva, liderada por el Dr. Pere Santamaría.
Esta última es una investigación que cuenta con la ayuda de lo recaudado por el Proyecto M1 de Esclerosis Múltiple España y que se centra en determinar la capacidad de respuesta de los glóbulos blancos de los pacientes con EM progresiva a una nueva clase de medicamentos basados en nanomedicina que reducen la progresión de varias enfermedades autoinmunes, incluida la EM, en modelos animales de manera altamente específica sin alterar la inmunidad contra infecciones o cáncer.
Feb 9, 2021
Cinco años después, el 86% de las personas con EM Remitente-Recurrente y el 71% de las personas con EM progresiva no experimentaron un empeoramiento de la discapacidad.
Un estudio recientemente publicado en Neurology, la revista de la Academia Estadounidense de Neurología, demuestra que la inmunosupresión seguida de un trasplante de células madre hematopoyéticas puede prevenir que la discapacidad asociada a la Esclerosis Múltiple empeore.
En él se observó que el 71% de las personas con la variable remitente-recurrente de Esclerosis Múltiple (EM) pudo prevenir el empeoramiento de la discapacidad asociada a esta enfermedad hasta diez años después del tratamiento. Por otro lado, el estudio también mostró que en algunas personas la discapacidad mejoró durante 10 años después del tratamiento.
Respecto a los tipos de Esclerosis Múltiple, a la mayoría de las personas con EM se les diagnostica por primera vez Esclerosis Múltiple Remitente-Recurrente, marcada por brotes de síntomas seguidos de períodos de remisión. Muchas personas con EM Remitente-Recurrente finalmente desarrollan Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva, que se caracteriza por una progresión continua con o sin recidivas ocasionales, remisiones poco importantes y fases de estabilidad.
En la investigación más de la mitad de las personas con la forma secundaria progresiva de EM no experimentaron ningún empeoramiento de sus síntomas 10 años después de un trasplante.
El estudio involucró autotrasplantes de células madre hematopoyéticas, que utilizan células madre sanguíneas sanas del propio cuerpo del participante para reemplazar las células enfermas.
Los científicos evaluaron a los participantes a los seis meses, cinco años y 10 años después de sus trasplantes. Encontraron que cinco años después de iniciado el estudio el 80% de las personas no experimentó un empeoramiento de su discapacidad de EM. A los 10 años el 66% todavía no había experimentado un empeoramiento de la discapacidad.
Cifras de la investigación en Esclerosis Múltiple Remitente- Recurrente
Los investigadores se encontraron con que el 86% de las personas con EM Remitente-Recurrente no experimentó un empeoramiento de su discapacidad cinco años después del trasplante. Diez años después el 71% todavía no experimentaba un empeoramiento de su discapacidad.
Cifras de la investigación en Esclerosis Múltiple progresiva
El 71% de las personas con EM progresiva no experimentó un empeoramiento de su discapacidad cinco años después de sus trasplantes. Diez años después el 57% no experimentó ningún empeoramiento de su discapacidad.
Ofatumumab puede ser autoadministrado en casa, frente a otras terapias dirigidas a las células B utilizadas para la EM, que normalmente se dan en hospitales o centros de tratamientos de infusión.
A finales de agosto de 2020 nos hacíamos eco de la aprobación por parte de la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, U.S. Food and Drug Administration) de Kesimpta (ofatumumab) como tratamiento de autoadministración para adultos con formas recidivantes de Esclerosis Múltiple (EM); es decir, para CIS (Síndrome clínicamente aislado), EMRR (Esclerosis Múltiple Remitente Recurrente) y EMSP (Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva).
Ahora, el CHMP (Comité de Medicamentos de Uso Humano) de la EMA, Agencia Europea del Medicamento, ha emitido una opinión positiva y recomendado la concesión de la autorización de comercialización de ofatumumab, de la compañía farmacéutica Novartis, para el tratamiento de pacientes adultos con formas recurrentes de Esclerosis Múltiple con enfermedad activa definida por características clínicas o de imagen.
Se presenta por parte de la compañía comercializadora como la primera terapia para EM dirigida a las células B que se puede administrar por vía subcutánea con inyección, utilizando un bolígrafo autoinyector una vez al mes.
El vicepresidente ejecutivo de Investigación de la National MS Society, asociación de EM en ese país, expresó en el momento de la aprobación por parte de la FDA: “La Esclerosis Múltiple es una enfermedad compleja, y la respuesta a los tratamientos modificadores de la enfermedad variará entre los individuos. Esto hace que sea importante tener un abanico de tratamientos disponible con diferentes mecanismos de acción y formas de administración”.
Por entonces, se esperaba una decisión para la Unión Europea para la primera mitad de 2021, como finalmente ha ocurrido. En Estados Unidos ofatumumab también está aprobado para tratar la leucemia linfocítica crónica bajo la firma Arzerra.
Kesimpta es un anticuerpo dirigido a la proteína llamada CD20, que se encuentra en la superficie de las células B del sistema inmunitario. Pese a que el mecanismo exacto de acción no es completamente conocido aún, se piensa que Kesimpta actúa disminuyendo la cantidad de células B que impulsan la inflamación dañina en el sistema nervioso y contribuyen al desarrollo de la EM.
La medicación es administrada una vez al mes en una dosis exacta utilizando el bolígrafo autoinyector Sensoready, un procedimiento que puede ser realizado en casa. Esto contrasta con otras terapias dirigidas a las células B utilizadas para la EM, que normalmente se dan en hospitales o centros de tratamientos de infusión.
No se necesita premedicación para tomar Kesimpta. La primera inyección tiene lugar bajo la supervisión de un profesional de la salud. Las primeras dosis son administradas en las semanas cero, uno y dos, antes de pasar a ser inyecciones mensuales.
“En los ensayos clínicos, este innovador tratamiento dio lugar a una gran reducción de nuevas lesiones cerebrales, reduciendo las recaídas y ralentizando la subyacente progresión de la enfermedad. A través de su perfil de seguridad favorable y régimen de inyecciones mensuales bien tolerado, los pacientes pueden autoadministrarse el tratamiento en casa, evitando las visitas al centro de infusión”, ha explicado Hauser, quien fue copresidente del comité directivo de los estudios ASCLEPIOS I y ASCLEPIOS II.
La compañía hizo hincapié en la mayor libertad en la gestión de la enfermedad que ofatumumab puede suponer, hecho que ha remarcado de nuevos explicando que "al no ser necesario acudir a un centro de infusión, Kesimpta tiene la capacidad de reducir la carga no solo para los pacientes, sino también para los médicos y el sistema sanitario”.
Así se ven resultados desde que hace varios años comenzaran los ensayos clínicos del ofatumumab. La investigación es una parte crucial en el avance frente a la Esclerosis Múltiple.
Las proteínas R-Ras1 y R-Ras2 “controlan la supervivencia y diferenciación de oligodendrocitos, las células encargadas de la mielinización”
Un equipo español de investigadores, liderado por Beatriz Cubelos, investigadora de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), y el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO), en colaboración con investigadores de la Universidad CEU San Pablo, la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha realizado hallazgos referentes a las bases moleculares que regulan los procesos de mielinización, una tarea esencial en el tratamiento de enfermedades de la mielina como lo son la Esclerosis Múltiple o la neuromielitis óptica.
En la revista Glia ha descrito la función de dos proteínas esenciales en la interacción entre oligodendrocito y neurona: R-Ras1 y R-Ras2. Los autores del estudio explican que “estas proteínas controlan la supervivencia y diferenciación de oligodendrocitos, las células encargadas de la mielinización del sistema nervioso central. Su pérdida provoca alteraciones metabólicas neuronales que desembocan en la degeneración axonal y pérdida de función”.
Los investigadores señalan: “Con esta investigación buscamos contribuir al esclarecimiento de los mecanismos moleculares implicados en las enfermedades desmielinizantes, para poder generar tratamientos específicos que permitan mejorar la calidad de vida de millones de personas afectadas”.
El equipo recogió hace poco de que los ratones con ausencia de R‐Ras1 y/o R‐Ras2 que carecen de enzimas GTPasa (guanosina trifosfatasa), esenciales para la supervivencia de los oligodendrocitos y sus procesos de diferenciación, presentaban diferentes niveles de hipomielinización en el sistema nervioso central, con una hipomielinización más agravada en ratones doblemente inactivados (DKO, double knockout).
Así, descubrió que la pérdida de la función de R‐Ras1 y/o R‐Ras2 estaba asociada a axones mielinizados de manera anómala con una cantidad mayor de mitocondrias, y a una alteración de la respiración mitocondrial que conducía a unos niveles más elevados de especies reactivas de oxígeno.
Por consiguiente, los axones con anomalía en la mielina son más delgados y con patrones de fosforilación citoesquelética típica de los procesos de degeneración axonal, característicos de las enfermedades relacionadas con la mielina.
Los investigadores concluyen: “Si bien observamos diferentes niveles de hipomielinización en un ratón mutante simple, la pérdida combinada de función en los ratones doblemente inactivados conduce al menoscabo de la integridad axonal, desencadenando la pérdida de la función visual. Nuestros descubrimientos demuestran que la pérdida de la función R-Ras reproduce varias de las características de las enfermedades de hipomielinización, y por lo tanto nosotros sugerimos que los modelos neurológicos de R‐Ras1−/− y R‐Ras2−/− son aproximaciones valiosas para el estudio de estas patologías relacionadas con la mielina”.
Un nuevo estudio publicado en Neurology, y desarrollado por un grupo de investigadores de la Universidad de Génova (Italia), acaba de demostrar que la inmunosupresión intensa, seguida de un trasplante de células madre hematopoyéticas, puede prevenir que la discapacidad asociada con la esclerosis múltiple (EM) empeore en el 71% de las personas con la variante remitente-recurrente de la enfermedad, hasta 10 años después del tratamiento.
El estudio también describe que, en algunos pacientes, su discapacidad mejoró durante 10 años después del tratamiento. Además, más de la mitad de las personas con la forma secundaria progresiva de EM no experimentaron ningún empeoramiento de sus síntomas 10 años después de un trasplante.
Cinco años después de iniciado el estudio, los investigadores encontraron que el 80% de los 210 pacientes estudiados no experimentaron un empeoramiento de su discapacidad de EM. En la marca de los 10 años, el 66% todavía no había experimentado un empeoramiento de la discapacidad. Por todo ello concluyen que la inmunosupresión intensa seguida de trasplantes de células madre hematopoyéticas debe considerarse como un tratamiento para las personas con EM, especialmente aquellas que no responden a la terapia convenciona
Enero 19/01/2021
El sobetirome y los fármacos relacionados no solo serían eficaces en la estimulación de la remielinización después de que el daño ha ocurrido; también podrían prevenir que el daño ocurra.
Un compuesto que imita a la hormona tiroidea no solo previno el daño en las células nerviosas sino que también promovió la supervivencia de las células en un modelo de Esclerosis Múltiple (EM) en ratones.
Este descubrimiento avanza sobre investigación previa que mostraba que el compuesto, llamado sobetirome, podía inducir la reparación de la mielina, la capa protectora que se encuentra alrededor de los nervios. Los datos sugieren que los tiromiméticos, o moléculas que replican a una hormona tiroidea, podrían ser la base de una estrategia terapéutica para prevenir la progresión de la EM y otros trastornos neurodegenerativos.
Dennis Bourdette, Doctor en Medicina y autor senior del estudio (también profesor jubilado de la Escuela de Medicina de la Oregon Health and Science University -OHSU-), comentó: “El sobetirome y los fármacos relacionados son eficaces en la estimulación de la remielinización después de que el daño ha ocurrido”.
Él añadió: “Nuestros nuevos hallazgos sugieren que estos fármacos también podrían demostrar ser beneficiosos para prevenir que el daño ocurra. Esto significa que estos tratamientos tienen un efecto dual que antes no conocíamos”.
El estudio en el que se recogían los descubrimientos fue publicado en Journal of Neuroimmunology.
La hormona tiroidea, en la forma T3, su forma activa, regula el desarrollo de células nerviosas productoras de mielina, llamadas oligodendrocitos y estimula la producción y reparación de la mielina. Sin embargo, no es utilizada terapéuticamente en EM debido a un efecto tóxico llamado tirotoxicosis.
Por el contrario, el sobetirome se une al mismo receptor tiroideo pero evita desencadenar una respuesta tóxica.
Los investigadores de la OHSU han desarrollado ahora una manera de aumentar los niveles de sobetirome en el cerebro con el objetivo de prevenir y reparar el daño producido durante el curso de la EM y otros desórdenes neurológicos. En este sentido, el equipo investigó si su compuesto, llamado Sob-AM2 (un producto que tiene como objetivo específico el sistema nervioso central), podía prevenir la degeneración de la mielina y la fibra nerviosa en el modelo de EM (encefalomielitis autoinmune) experimental en ratones.
Resultados, más al detalle
Los ratones tratados tanto con T3, sobetirome o Sob-AM2 mostraron una significativa disminución de la severidad de la enfermedad frente a los ratones que no fueron tratados. La diferencia fue mayor entre los ratones tratados con Sob-AM2.
Es importante destacar que esto ocurrió en los ratones que fueron tratados antes de tener síntomas. El tratamiento no alteró el curso de la enfermedad una vez los síntomas hubieron comenzado.
Se sabe que la inflamación acompaña (y se piensa que acelera) los daños en los nervios y la pérdida de mielina en EM.
Aunque T3, sobetirome y Sob-AM2 mostraron efectos inconsistentes en las células inflamatorias, redujeron la actividad general de la microglía (células inflamatorias del sistema nervioso central, formado por el cerebro y la médula espinal, y que están implicadas en la EM y otras enfermedades).
Los tres compuestos también limitaron el daño de los axones (fibras nerviosas) y mielina de los ratones. Sob-AM2, una vez más, mostró la mayor eficacia.
Junto a la reducción del daño, los ratones tratados con Sob-AM2 y T3 retuvieron significativamente más oligodendrocitos en comparación a los que no fueron tratados. Los ratones tratados con sobetirome también perdieron menos oligodendroitos pero la diferencia no fue estadísticamente significativa.
En línea con los resultados observados en ratones, T3 y sobetirome propiciaron la supervivencia de oligodendrocitos maduros en cultivos de células en laboratorio.
Pese a que no está claro exactamente cómo Sob-AM2 consigue sus efectos neuroprotectores, los investigadores del OHSU afirman que su potencial terapéutico avala más investigación, y señalaron: “debido a su capacidad para producir altas concentraciones de sobetirome en el sistema nervioso central, su bajo potencial para causar tirotoxicosis y sus efectos neuroprotectores y habilidad para estimular la remielinización, Sob-AM2 y los compuestos relacionados garantizan su consideración como un tratamiento para la EM”.
El equipo cree que Sob-AM2 podría potencialmente ser útil para personas diagnosticadas con Esclerosis Múltiple de manera temprana en la progresión de la enfermedad. Bourdette explicó: “el compuesto podría proteger al sistema nervioso del daño y reducir la gravedad de la enfermedad”.
SÁB 16 ENERO 2021
Tras el anuncio de la farmacéutica alemana Biontech, donde ha explicado que han desarrollado en ratones una vacuna ARN mensajero, basado en la misma estrategia terapéutica usada en la vacuna contra el Covid-19, ha surgido la aproximación de que esta estrategia permite "tratar" la enfermedad de la esclerosis múltiple. En esta línea, desde la Sociedad Española de Neurología (SEN), han señalado que este hallazgo en enfermedades autoinmunes podría ser "muy efectiva".
Luisa María Villar, Jefa de Inmunología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y miembro de la SEN, en conversación con Redacción Médica, ha aclarado que la efectividad de la vacuna ARNm, desarrollada para el Covid-19 es muy buena, pero que ello no significa que la misma vacuna sirva para los pacientes con esclerosis múltiple. "Lo que sirve para este colectivo de personas enfermas es la utilización de la misma estrategia de tratamiento usada en la vacuna contra el coronavirus, el ARNm para parar la respuesta inmune anómala, no la vacuna como tal", ha enfatizado.
Tras la aclaración, la inmunóloga y coordinadora de la Red Española de Esclerosis Múltiple, ha explicado el proceso de esta estrategia de terapia para los pacientes del colectivo que coordina. "Este nuevo método lo que hace es cambiar los mecanismos. Los investigadores cogen proteínas de la mielina, inmunizan a los ratones con ARN Mensajero de estas proteínas, pero hacen la inmunización de forma diferente, de manera que en lugar de una activación del sistema inmune consiguen un mecanismo regulador para la respuesta frente a esas proteínas", ha afirmado.
Consultada sobre la efectividad de esta estrategia terapéutica, la inmunóloga ha expresado que "este hallazgo podría funcionar. Lo que pasa es que de momento solo se ha demostrado en ratones y queda un largo camino hasta saber si esto funcionará en la enfermedad de la esclerosis múltiple. Es una investigación prometedora pero es importante explicar para no generar falsas expectativas", ha argumentado.
En este contexto, la especialista ha afirmado que este nuevo mecanismo podría ser efectivo para otras enfermedades autoinmunes. "Los mejores resultados se podrían conseguir en aquellas enfermedades en que conocemos el antígeno, o sea la proteína frente a la cual se produce la respuesta inmune porque podríamos inmunizar. En la esclerosis múltiple, no conocemos frente a qué proteínas se produce la respuesta inmune y eso es parte del desarrollo del tratamiento en humanos que habría que abordar, pero en aquellas que ya se conoce podría ser muy importante este tipo de aproximaciones", ha asegurado.
Al hablar sobre los beneficios del tratamiento con ARNm, Villar ha detallado que este método puede parar la respuesta inmune anómala, sin dañar la respuesta inmune normal y sin tener al paciente inmunosuprimido o tenerlo más proclive a tener infecciones. "Esto es lo que se llama una inducción de tolerancia, o sea que nuestro cuerpo aprenda otra vez a tolerar a las proteínas propias frente a las que ha montado una respuesta anómala, sin una respuesta específica que permitiría que la respuesta inmunitaria del paciente frente a agentes infecciosos no estuviera alterada", ha explicado.
Sobre la administración del tratamiento en humanos, la inmunóloga ha expresado que "este estudio, en primer lugar, tiene que pasar por todas las fases de los ensayos clínicos y de seguridad. Hay que elegir frente a qué proteínas se va hacer una vez que se elijan los ensayos in vitros. En segundo lugar, hay que realizar ensayos de seguridad y luego habría que hacer ensayos clínicos de eficacia como se han hecho con las vacunas del Covid. Esto también dependerá de la facilidad de reclutar pacientes para la investigación", ha agregado Villar.
Respecto al impacto de este hallazgo en el colectivo de pacientes con esclerosis múltiples, la especialista ha dicho que "este grupo de personas siempre están con la esperanza prudente del anuncio de posibles estrategias terapéuticas. Lo que es importante, es que ellos sepan que este primer hallazgo lleva un tiempo de investigación y que existen otras estrategias tolerogénicas que están en marcha. Esta es una estrategia esperanzadora, pero está en una fase inicial. La esclerosis múltiple, pese a que no tiene cura, no es una enfermedad que esté huérfana de tratamiento", ha sentenciado.
Publica los primeros datos sobre la aplicación preclínica del principio detrás de su profilaxis contra el Covid-19
VIE 08 ENERO 2021
La farmacéutica alemana Biontech ha publicado los primeros datos sobre la aplicación preclínica del principio detrás de su vacuna contra el Covid-19 para tratar enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple.
En un estudio que publica este viernes en la revista 'Science' la empresa indica que ha logrado desarrollar una vacuna ARNm probada en "complejos modelos de esclerosis múltiple en ratones" en la que se ha detectado la supresión de la enfermedad.
El nuevo enfoque "aborda los escollos clave en el tratamiento de enfermedades autoinmunes, como la inducción de inmunosupresión sistémica", agregó Biontech sobre un estudio en el que colabora con varios centros de investigación del Centro Médico Universitario de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia (centro de Alemania).
La empresa, que desarrolló junto con la estadounidense Pfizer una de las vacunas aprobadas contra el Covid-19, indicó que esta es la primera aplicación de su tecnología de ARNm para conseguir la inmunomodulación específica de antígenos de enfermedades autoinmunes.
Enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple (EM) son afecciones en las que el sistema inmunológico deja de funcionar correctamente y atacan tejidos o células sanas del cuerpo; la inflamación en la EM destruye la vaina protectora de mielina que recubre las fibras nerviosas.
Este daño interrumpe la capacidad de transmitir señales entre las células nerviosas y los tejidos y causa una amplia variedad de síntomas neurológicos, sensoriales y motores que pueden diferir mucho entre individuos, según ha apuntado la propia farmacéutica.
En todos los modelos de ratón de encefalomielitis autoinmune experimental (EAE) investigados, la vacuna "pudo prevenir la enfermedad sintomática o, en ratones con enfermedad en etapa temprana, redujo la progresión de la enfermedad y restauró las funciones motoras", agregó Biontech.
La vacuna se basa en la tecnología de ácidos ribonucleicos mensajeros (ARNm), con la que se puede inyectar en el cuerpo las instrucciones o moléculas que inducen a las células a producir unas determinadas proteínas.
Biontech destaca que la vacuna candidata preclínica "no suprimió las respuestas inmunitarias funcionales contra otros antígenos distintos de la mielina" razón por la cual se abordó "uno de los desafíos clave en el tratamiento autoinmune en los estudios preclínicos, la inducción de una supresión inmunológica sistémica inespecífica".
En el caso de la vacuna contra el Covid-19 de la farmacéutica alemana, que recurrió para su desarrollo a la estadounidense Pfizer los ARNm se utilizan para producir la proteína S (Spike) del SARS-CoV-2, la llave que el coronavirus necesita para entrar en la célula.
A la esclerosis múltiple se la conoce como la enfermedad "de las mil caras", debido a sus síntomas heterogéneos, es autoinmune y neurodegenerativa, y se manifiesta sobretodo entre los 20 y 40 años y afecta más a ellas que a ellos: tres de cada cuatro pacientes son mujeres.
Los investigadores han hallado una manera de evitar que las células inmunitarias ataquen la mielina y que detenga la progresión de la enfermedad, dejando intacto el resto del sistema inmunológico, en modelos de ratones con EM.
Científicos de la Universidad Thomas Jefferson (Estados Unidos) han desarrollado una nueva inmunoterapia que impide de manera específica la respuesta autoinmune que impulsa la Esclerosis Múltiple, dejando el resto del sistema inmunológico en pleno funcionamiento. Este hallazgo de momento se ha presentado en modelo animal y se ha publicado en la revista Science Translational Medicine.
Además, esta investigación podría dar con una terapia universal. En ese sentido, el autor principal, Abdolmohamad Rostami (puedes ver otras investigaciones suyas de las que EME se ha hecho eco AQUÍ), que es profesor y presidente del Departamento de Neurología de la Facultad de Medicina Sidney Kimmel -Universidad Thomas Jefferson- y del Instituto de Neurociencia Vickie y Jack Farber-Jefferson Health, explica: “Los antígenos implicados en la respuesta autoinmune pueden diferir entre pacientes con EM e incluso cambiar con el tiempo en un paciente. El hecho de que nuestro enfoque fue eficaz en diferentes modelos experimentales muestra que esto podría actuar como una terapia universal".
Rostami también apunta que "hay muchos antígenos activadores inmunes posibles en la vaina de mielina, pero el mayor obstáculo es que no sabemos qué componente de la mielina desencadena la respuesta inmunitaria en los pacientes con Esclerosis Múltiple". En este contexto, cuenta, "los estudios anteriores han utilizado antígenos de mielina individuales o combinaciones de antígenos para prevenir la autoinmunidad en modelos animales pero en humanos han tenido un éxito limitado".
Vesículas extracelulares (EV) a partir de oligodendrocitos cultivados
El equipo de investigadores, entre los que se encuentran Giacomo Casella, Bogoljub Ciric y Guang-Xin Zhang, recurrió a células llamadas oligodendrocitos. Dichas células envuelven su membrana celular alrededor de las células nerviosas para producir la vaina de mielina. Se pueden recolectar pequeños sacos llamados vesículas extracelulares (EV) a partir de oligodendrocitos cultivados.
Encontraron que estos vehículos eléctricos contienen casi todos los antígenos de mielina relevantes. Con todos los antígenos presentes, habría una mayor probabilidad de que estas vesículas pudieran detener el ataque autoinmune a la mielina.
El doctor Rostami pone de relieve que “lo bueno de estas vesículas extracelulares es que nos brindan la oportunidad de tratar la enfermedad de una manera específica de antígeno, sin tener que conocer la identidad exacta del antígeno. Cubre todas las bases”.
Los investigadores inyectaron de forma segura los vehículos eléctricos por vía intravenosa en tres modelos de ratón diferentes de EM que representan las etapas tempranas y tardías de la enfermedad.
Prevención y reducción de gravedad de la enfermedad, sin atacar al resto del sistema inmunológico
Cuando se administraron antes de que se desarrollara la enfermedad, las EV tuvieron un efecto profiláctico, previniendo la aparición de síntomas como disminución de la movilidad y parálisis.
Cuando se administraron después del inicio de la Esclerosis Múltiple en modelo animal, los vehículos eléctricos redujeron significativamente la gravedad de la enfermedad en los tres modelos, hasta el punto de que los animales pudieron caminar nuevamente.
Los investigadores encontraron que la terapia experimental solo afectó a las células inmunitarias que atacaban la capa de mielina. El resto del sistema inmunológico se encontraba intacto y no debilitado.
Próximos pasos
Al traducir el enfoque al entorno clínico, los investigadores descubrieron que podían aislar las vesículas de los oligodendrocitos de origen humano. Estas vesículas humanas, como las de los ratones, también contenían múltiples antígenos de mielina y podrían tener el mismo efecto terapéutico en los pacientes.
El doctor Rostami y su equipo ahora están trabajando para patentar el enfoque de vesículas extracelulares intravenosas, que podría ser un paso revolucionario para el tratamiento de la Esclerosis Múltiple.
Los hallazgos podrían permitir “desarrollar terapias que se dirijan selectivamente a esta población de células T, dejando intactas otras células T y evitando la inmunosupresión generalizada”.
Las células T son un área que está siendo muy estudiada dentro de la investigación en Esclerosis Múltiple. Recientemente un equipo de investigadores de la Universidad Thomas Jefferson (Filadelfia, Estados Unidos) ha caracterizado una nueva población de células T, las células ThGM, que producen factor estimulante de colonias de macrófagos de granulocitos (GM-CSF), una sustancia química que contribuye a la respuesta autoinmune.
El autor principal de la investigación, Abdolmohamad Rostami, profesor y presidente del departamento de Neurología del Sidney Kimmel Medical College (Thomas Jefferson University), señala que los hallazgos les “han dado pistas importantes sobre qué marcadores genéticos y perfil químico hacen que este subconjunto de células T sea único” y esto podría permitir “desarrollar terapias que se dirijan selectivamente a esta población de células T, dejando intactas otras células T y evitando la inmunosupresión generalizada".
Los resultados fueron publicados en el paper ‘A distinct GM-CSF+ helper cell usbset requires T-bet to adopt TH1 phenotype and promote neuroinflammation’, publicado en la revista Science Immunology.
Las células T son una parte del sistema inmunológico y cuenta con una variedad de subtipos, algunos de los cuales impulsan la respuesta inmune mientras otros intentan suprimirla. Con anterioridad, se había demostrado que hay un número mayor del número de células ThGM en la sangre y el cerebro de los pacientes con Esclerosis Múltiple (EM), lo que indica que estas células pueden contribuir al desarrollo de la autoinmunidad. Pero se sabe muy poco sobre las propiedades genéticas y la función de las células ThGM, lo que dificulta comprender su función en esta patología.
Los científicos ahora han descubierto características clave que definen estas células y cómo se comportan en un modelo animal de EM, abriendo camino para futuros estudios y terapias potenciales.
Primero, buscaron caracterizar las células ThGM en personas sanas y en un modelo animal de Esclerosis Múltiple. A través de varias técnicas genéticas y bioquímicas observaron que las células ThGM estaban presentes en abundancia y también que carecían de los marcadores característicos de otras poblaciones de células T. Rostami explica: “Descubrimos que las células ThGM tienen un perfil genético distinto en comparación con otros subconjuntos de células T. Parece que las células ThGM provienen de un linaje u origen distinto y, por lo tanto, hemos podido definir un conjunto de criterios para identificar estas células".
Los investigadores encontraron que en un modelo de ratón para la EM hay un mayor número de células ThGM en el sistema nervioso, similar a los hallazgos en la enfermedad humana. También vieron que las células ThGM inducían encefalomielitis, o inflamación del cerebro y la médula espinal, un signo de desarrollo de la enfermedad en este modelo de EM, hecho que brinda más evidencia de que las células ThGM contribuyen a la autoinmunidad.
Algunos estudios señalan que con la remielinización se podría conseguir mejorar los efectos de la esclerosis múltiple y recuperar determinadas funcionalidades, lo que podría conducir a nuevos tratamientos
Un estudio piloto sugiere el uso de la técnica de estimulación transcraneal de corriente continua...
Todavía no disponemos de un tratamiento que cure la esclerosis múltiple, pero los últimos avances en investigación han aportado un cambio sustancial en el abordaje de los síntomas y su progresión. En este artículo os mostramos algunos de los últimos hallazgos.
Evobrutinib es un fármaco oral que se ha estudiado como tratamiento en pacientes con EM remitente recurrente y EM secundaria progresiva con brotes. Se trata de una molécula que inhibe a dos componentes del sistema inmunitario: los linfocitos B y los macrófagos.
Un estudio donde participaron 267 personas con EM remitente-recurrente y secundaria progresiva con brotes, repartidas aleatoriamente entre 5 grupos de tratamiento distintos, evaluó el número de lesiones cerebrales activas en la resonancia magnética en las semanas 12, 16, 20 y 24 desde el inicio del tratamiento.
En 24 semanas, el tratamiento con evobrutinib produce una reducción significativa del número de lesiones cerebrales activas
Los resultados mostraron que se había producido unareducción significativa del número de lesiones activas a las 24 semanas en los pacientes que habían recibido 75 mg de evobrutinib una o dos veces al día.
Los autores del estudio concluyen que evobrutinib reduce el número de lesiones activas y de brotes sin mostrar una toxicidad significativa y, por tanto, se debe seguir trabajando en su desarrollo clínico.
A menudo, las personas con esclerosis múltiple y sus neurólogos tienen dudas sobre si un Tratamiento Modificador de la Enfermedad (TME) es el más adecuado o si se debe cambiar a otro. La falta de estudios que comparen la eficacia de los distintos TMEs entre si dificulta esta decisión.
En un estudio en personas con EM remitente-recurrente (estudio ASSESS) se compararon 2 TMEs con el objetivo de evaluar la Tasa Anual de Brotes (TAB) tras 12 meses de tratamiento, y el número de nuevas lesiones en la resonancia magnética.
Los pacientes tractados con fingolimod mostraban una Tasa Anual de Brotes menor que aquellos tratados con acetato de glatirámero, así como una mayor reducción de las lesiones
Los resultados del estudio mostraron que los participantes que habían sido tratados con 0.5 mg de fingolimod mostraban una Tasa Anual de Brotes (TAB) menor que aquellos tratados con acetato de glatirámero, así como una mayor reducción de las lesiones.
Una dosis óptima es aquella en la que se obtiene mayor beneficio con menor riesgo de efectos secundarios. Recientemente, un estudio ha evaluado el esquema de tratamiento de natalizumab.
Este tratamiento reduce el número de brotes de las personas con EMRR, pero también aumenta el riesgo de tener una infección viral oportunista en el sistema nervioso que puede tener consecuencias fatales. El riesgo es mayor en aquellas personas que:
Han recibido previamente un tratamiento de tipo inmunosupresor
Presentan anticuerpos contra el virus JC
Son tratados con natalizumab durante más de dos años.
Extender el período entre dosis de natalizumab reduce considerablemente el riesgo de tener una infección viral oportunista sin afectar a su eficacia
Antes de prescribir natalizumab, los neurólogos evalúan los dos primeros factores de riesgo, pero no existen unas indicaciones establecidas sobre cómo proceder más allá de los 2 años de tratamiento. Se ha realizado un estudio para evaluar si extender periodo de tiempo entre dosis más allá de las 4 semanas reduce el riesgo de desarrollo de este efecto secundario.
Los resultados apuntan que la extensión del intervalo entre infusiones reduce considerablemente el riesgo de LMP sin afectar de forma significativa a la eficacia del fármaco.
El ocrelizumab, el primer tratamiento efectivo para tratar las formas progresivas de la EM, fue aprobado en 2018. Ahora un nuevo estudio describe positivamente los efectos de ocrelizumab tras 5’5 años de tratamiento.
El análisis de resultados mostró que los participantes que habían sido tratados con ocrelizumab desde el inicio del estudio original (ensayo ORATORIO) tenían tasas más bajas de progresión de la discapacidad que aquellos que originalmente habían recibido placebo.
Los participantes que habían sido tratados con ocrelizumab tenían tasas más bajas de progresión de la discapacidad que aquellos que originalmente habían recibido placebo
Los autores del estudio concluyen que ocrelizumab aporta beneficios constantes y sostenidos, reduciendo la progresión de la discapacidad tras 5 años de tratamiento.
La proteína conocida como cadena ligera de los neurofilamentos o “NfL” ha surgido en los últimos años como un indicador de la progresión de la EM y de la eficacia de los TMEs. Ahora, en un nuevo estudio, se han analizado los niveles en sangre de NfL de más de 1.400 personas con EM.
El análisis de resultados mostró que los participantes conniveles séricos de NfL superiores a 16 picogramos / mililitro (pg/ml)tenían un Valor Predictivo Positivo (VPP) del 91%. Es decir, 91 de cada 100 participantes experimentarían actividad de la enfermedad durante los siguientes 12 meses.
La proteína “NfL” ha surgido como un indicador de la progresión de la EM y de la eficacia de los TMEs
Los autores del estudio proponen establecer puntos de corte para la estratificación de la evolución de la esclerosis múltiple con el objetivo de monitorizar la eficacia del tratamiento en personas con EM.
Investigadores hallan un medicamento capaz de regenerar la vaina de mielina, causante de enfermedades como la Esclerosis Múltiple – Asociación Murciana de Esclerosis Múltiple
En un reciente ensayo clínico en fase 2, se encontró que el medicamento oncológico bexaroteno regeneraba la vaina de mielina, el principal causante de la esclerosis múltiple del trastorno autoinmune, o EM.
La vaina de mielina es una capa protectora de lípidos alrededor de los nervios en el cerebro y la médula espinal, esta crea células inmunitarias deficientes en pacientes con ETM, lo que desemboca en enfermedades de neurodegeneración y discapacidad.
El ensayo demostró que el bexaroteno era capaz de «remediar» eficazmente los nervios dañados, colocando a los científicos en el camino hacia un posible tratamiento.
El profesor Alasdair Coles, de la Universidad de Cambridge, dijo sobre la investigación, financiada con una subvención de 227.00 euros para la MS Society UK. Ha señalado que «Las lecciones que hemos aprendido son increíblemente emocionantes, ya que ahora tenemos más evidencia concreta de que la reemelinización en humanos es posible.”
«Este descubrimiento nos da la confianza de que detendremos la E.S.I., y que rápidamente se llevará adelante en más estudios para probar otros posibles nuevos tratamientos de reparación de mielina»
Un estudio ha encontrado que la presencia de una proteína podría ayudar a la formación de mielina y a reparar los nervios dañados
18/08/2020
Un equipo de investigadores de la Universidad de Vanderbilt, en Estados Unidos, ha descubierto que un compuesto que se encuentra en las cáscaras de anacardo, el ácido anacárdico, provoca la reparación de la mielina. Se trata de un importante hallazgo, ya que la desaparición de la mielina es la causa de enfermedades degenerativas como la esclerosis múltiple.
El estudio, que ha sido publicado en la revista científica PNAS, revela que una proteína llamada interleucina 33 (IL-33) inducía la formación de mielina. Se trata de una proteína que, entre otras cosas, funciona como un regulador de la respuesta inmune, algo muy importante en el caso de la esclerosis múltiple, ya que es un trastorno autoinmune.
Fran Sánchez Becerril
Subramaniam Sriram, profesor de neurología y autor principal del artículo, reconoce a Neuroscience News que "vemos esto como un hallazgo emocionante, que sugiere una nueva vía en la búsqueda de terapias para corregir los estragos de la esclerosis múltiple y otras enfermedades desmielinizantes".
El profesor Sriram y su equipo se interesaron por el ácido anacárdico ya que se sabía que inhibe una enzima involucrada en la expresión génica llamada histona acetiltransferasa, o HAT. Durante su investigación, los científicos descubrieron que cualquier cosa que inhiba la HAT inducía a la producción de la proteína interleucina 33.
El anacardo es uno de los frutos secos más célebres. (CC/Femto)
El profesor Sriram explica que "estos resultados son sorprendentes e instan, claramente, a realizar más estudios sobre el ácido anarcárdico para las enfermedades desmielinizantes". Además, el informe final incluye algunos de los descubrimientos y cómo podría utilizarse el ácido anacárdico de manera terapéutica para este tipo de enfermedades.
Así, los autores señalan que durante los experimentos que se llevaron a cabo en el laboratorio, al añadir este compuesto a las células de rata responsables de la mielinización (células precursoras de oligodendrocitos u OPC) se estimuló la inducción de la proteína IL-33 y aumentó rápidamente la expresión de genes y proteínas de mielina.
Los investigadores señalan que el ácido anacárdico podría ayudar con la producción de mielina, clave en enfermedades como la esclerosis múltiple
No solo eso: en dos modelos animales de desmielinización, el tratamiento con el ácido anacárdico aumentó la presencia relativa de OPC que expresan IL-33 y condujo a una reducción de la parálisis. Y en otro modelo animal de desmielinización tratado con el compuesto, se encontró un aumento de la mielinización dependiente de la dosis aplicada, a través de la disección y la observación en el microscopio electrónico.
27/julio/2020
La retina es una parte fundamental del sistema de visión humano. Se trata de una estructura compleja que en el interior del ojo, con varias capas de neuronas interconectadas. La presencia de neuronas permite estudiar la relación entre la neurodegeneración en esta parte del cuerpo y la esclerosis múltiple; que un reciente estudio ha podido comprobar.
El estudio, publicado en la revista científica Multiple Sclerosis Journal, sigue los pasos de anteriores investigaciones sobre la retina y su relación con la esclerosis múltiple. Hasta el momento, se había relacionado la pérdida de grosor de esta capa del ojo a un empeoramiento de la enfermedad. Ahora, y gracias a este nuevo estudio, se ha determinado que también sirve para indicar cuándo se pasa de una fase estable a una progresiva.
Durante tres años, se ha analizado el grosor de la retina de 183 pacientes de esclerosis múltiple remitente recurrente, de una forma no intrusiva. Del total de participantes, 64 fueron diagnosticados con una variedad progresiva durante el curso de la investigación.
Los resultados del estudio han comprobado que las personas con EM progresiva perdían más del doble (2.1 micrometros) de una capa específica de la retina (mGCIPL) que aquellas con una enfermedad estable (0.3 micrometros). Además, estos pacientes tenían más posibilidades de sufrir mayores síntomas de la enfermedad, como disfunciones cognitivas.
Los investigadores han constatado que este estudio confirma los descubrimientos de anteriores estudios acerca de la relación de la retina con la esclerosis múltiple; y apuntan a la posibilidad de utilizar la reducción de esta capa del ojo como biomarcador. De esta manera se podría predecir la evolución de la enfermedad midiendo las distintas capas internas de la retina.
28/julio/2020
Aunque todavía se trata de una fase preliminar en el largo camino hasta la comercialización para los pacientes, los resultados de la molécula EmitinB son muy prometedores. Esta molécula imita las funciones de neuroregeneración y remielinización de una proteína llamada MT-II. Esto significa que, en un principio, podría recuperar ciertas funciones cerebrales perdidos por la esclerosis múltiple
Estudios anteriores independientes ya habían comprobado las posibilidades regenerativas de este compuesto. Ahora, un nuevo estudio independiente sigue mostrando que esta molécula tiene grandes capacidades para mejorar la vida de las miles de personas afectadas por esclerosis múltiple en el mundo.
Hasta ahora, no existe ningún fármaco que permita recuperar las funciones cognitivas y físicas deterioradas por la enfermedad. Sin embargo, estas pruebas clínicas (no en pacientes) de EmitinB muestran que, gracias a esa molécula, los niveles de mielina se incrementan con cada dosis.
Según este último estudio, es en las dosis altas cuando este compuesto es más efectivo, recuperando hasta un 30 % más de mielina que los fármacos actuales.
Pese a estos resultados tan prometedores, cabe recordar que estas investigaciones tan solo han comprobado la eficacia en un entorno clínico, de laboratorio. Para que pueda llegar a pacientes, aún se deben pasar por las diversas fases clínicas para comprobar su eficacia en las personas afectadas; en un proceso que puede durar más de 10 años.
Las técnicas de relajación son ampliamente utilizadas en psicología en el tratamiento de diferentes patologías. En el caso de las personas que padecen Esclerosis Múltiple (EM), la investigación indica que practicar técnicas de relajación puede ser beneficioso para disminuir la fatiga y mejorar el estado de ánimo (1). Sin embargo, para disfrutar de sus beneficios es importante practicarlas con frecuencia, adquiriendo así las habilidades necesarias para un correcto empleo de las mismas.
En este caso te invitamos a practicar una técnica de relajación basada en la visualización. Para que puedas sacarle el máximo partido, te recomendamos que antes de empezar hagas lo siguiente:
Busca un lugar y un momento tranquilo. Pon tu móvil en silencio.
Procura que las condiciones de luz, temperatura y ruido, sean adecuadas.
Utiliza prendas cómodas que no te presionen.
Mantén una actitud de apertura, en lugar de forzar en exceso la intención de relajarte. Simplemente haz todo lo que esté en tu mano para que las condiciones sean óptimas y déjate llevar por las instrucciones que se te van dando.
La total seropositividad de virus Epstein-Barr en una amplia muestra de pacientes con etapas tempranas de Esclerosis Múltiple refuerza la evidencia del papel del EBV en EM 02/06/2020
En Alemania se estudió un grupo de 901 personas en etapas tempranas de Esclerosis Múltiple y en los resultados se observó que cada una de ellas mostró evidencia de virus Epstein-Barr (EBV) en las muestras de sangre, tras utilizar diferentes métodos de detección. Este hallazgo añade evidencia a la asociación entre Epstein-Barr y Esclerosis Múltiple, pese a no mostrar que este virus realmente cause la enfermedad.
Hasta la fecha, los investigadores no han sido capaces de identificar un único virus como el desencadenante de la Esclerosis Múltiple (EM). Han sido estudiados muchos tipos de virus, siendo el Epstein-Barr el que ha mostrado más evidencia hasta ahora. Sin embargo, se necesitan muchos pasos para demostrar que un virus en particular sea una verdadera causa de la EM. Los investigadores deben demostrar que el virus está en el cuerpo antes de que la Esclerosis Múltiple se desarrolla y que el virus realmente causa la enfermedad y no simplemente tiene lugar a lo largo de ésta.
Los investigadores han barajado la posibilidad de que la Esclerosis Múltiple sea una complicación inusual de la infección por virus Epstein-Barr. También es posible que la infección por EBV sea necesaria para desarrollar EM pero que no actúe sola, y otro u otros factores sean necesarios para desencadenar esta enfermedad neurodegenerativa.
El grupo alemán de EM registró un total de 1212 participantes de centro de Esclerosis Múltiple en Alemania entre agosto de 2010 y diciembre de 2014. Incluye personas diagnosticadas de EM en etapas tempranas (esto es, en los primeros seis meses con Síndrome Clínicamente Aislado, o en los últimos dos años con Esclerosis Múltiple Remitente Recurrente). Las personas en este grupo tempano no habían sido tratadas todavía con ningún tratamiento modificador de la enfermedad para EM (excepto tratamientos de corto plazo para recaídas.
Los investigadores analizaron muestras de sangre recogidas del grupo temprano e identificaron el virus Epstein-Barr en el 100% de las muestras. También testaron muestras de sangre de más de 16.000 personas de la población general del hospital. La prevalencia de EBV era alta en la población del hospital, alcanzando un 95%, pero no un 100%.
El equipo sugirió que si una persona con síntomas similares a los de la Esclerosis Múltiple no mostraba signos de riesgo de exposición al EBV podría ser prudente considerar otro diagnóstico diferente al de la EM.
El estudio, ‘Completa seropositividad de virus Epstein- Barr en una muestra amplia de pacientes con Esclerosis Múltiple’, de los doctores Sargis Abrahamyan, Klemens Ruprecht y sus colegas por parte de la Kompetenznetz Multiple Sklerose -KKNMS (Red de Esclerosis Múltiple de Competencia Alemana), fue publicado en mayo de 2020 en el Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry.
Está indicado para hacer frente a las recaídas y las lesiones cerebrales características de la enfermedad
Giovanni Caforio, CEO de Bristol-Myers Squibb, propietaria de Celgene
jue 28 mayo 2020.
Celgene, una compañía de Bristol Myers Squibb, ha anunciado que la Comisión Europea (CE) ha aprobado Zeposia (ozanimod) para el tratamiento de pacientes adultos con esclerosis múltiple remitente recurrente (EMRR) con enfermedad activa, definida por la clínica o por imagen.
Tras la concesión de la autorización de comercialización por parte de la CE, Zeposia, un medicamento que se administra una vez al día por vía oral, es el único modulador de los receptores de esfingosina-1-fosfato (S1P) aprobado para los pacientes con EMRR con enfermedad activa. La aprobación se ha basado en los datos del ensayo clínico SUNBEAM y los datos de la parte B del ensayo clínico RADIANCE, que muestran que, en comparación con AVONEX® (interferón beta-1a), Zeposia proporcionó una gran eficacia medida por la tasa anualizada de recaídas (TAR), así como por el número y el tamaño de las lesiones cerebrales.
“La aprobación de Zeposia por la Comisión Europea ofrece a los pacientes con EMRR con enfermedad activa la oportunidad de ser tratados con una nueva opción terapéutica como tratamiento de primera línea. Esta aprobación constituye un importante avance y se ha basado en los resultados de dos ensayos de fase 3, los cuales mostraron que Zeposia mejoró significativamente las recaídas y las lesiones cerebrales causadas por esta devastadora enfermedad”, ha dicho Samit Hirawat, director médico de Bristol Myers Squibb.
“Deseamos compartir este logro con la valiente comunidad de pacientes con esclerosis múltiple de Europa y de todo el mundo y estamos trabajando estrechamente con todos los grupos de interés para garantizar que los pacientes europeos que cumplan los requisitos necesarios puedan empezar a beneficiarse de Zeposia lo antes posible”.
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad en la que el sistema inmunitario ataca la vaina protectora de mielina que recubre los nervios, causando así lesiones que dificultan la transmisión de las señales entre las neuronas. Esta “interrupción de las señales” puede causar síntomas y recaídas.
La aprobación se ha basado en datos de los estudios SUNBEAM y RADIANCE parte B que son ensayos clínicos de fase 3, aleatorizados y con control activo, en los que participaron más de 2.600 pacientes en 150 centros de más de 20 países.
“No existe una estrategia de tratamiento única para la esclerosis múltiple. Cada paciente responde de manera diferente a los tratamientos actualmente disponibles, por lo que es muy importante contar con opciones terapéuticas que se ajusten a las características distintivas de la EMRR de cada paciente”, ha señalado Giancarlo Comi, profesor honorario de neurología y director del Instituto de Neurología Experimental de la Universidad Vita-Salute San Raffaele de Milán. “Dada su demostrada eficacia y su perfil de seguridad, Zeposia representa una nueva e importante opción terapéutica que estoy muy contento de poder ofrecer a mis pacientes”.
Zeposia es el único modulador de los receptores de la S1P aprobado para los pacientes con EMRR con enfermedad activa que permite iniciar el tratamiento sin necesidad de llevar a cabo un periodo de observación tras la primera dosis, algo que es necesario para la mayoría de los pacientes. El control tras la primera dosis de Zeposia solo se recomienda para los pacientes de alto riesgo con ciertos trastornos cardíacos preexistentes. Se debe administrar una pauta de aumento escalonado de la dosis desde el día 1 hasta el día 7 para alcanzar la dosis de mantenimiento de Zeposia, ya que pueden producirse una disminución transitoria de la frecuencia cardíaca y retrasos en la conducción aurículo-ventricular.
25/05/2020
La contaminación del aire podría ser un factor de riesgo para el desarrollo de esclerosis múltiple (EM), según un nuevo estudio realizado en Italia, que ha comprobado que el riesgo de desarrollar la enfermedad es un 29% más alto para las personas que viven en áreas urbanas.
La investigación, presentada este viernes en el Congreso Virtual de la Academia Europea de Neurología (EAN), detectó un riesgo reducido de EM en individuos que residen en áreas rurales que tienen niveles más bajos de contaminantes del aire conocidos como partículas (PM). Demostró que el riesgo de EM, ajustado por urbanización y privación, era 29% más alto entre aquellos que residían en áreas más urbanizadas.
La muestra del estudio incluyó a más de 900 pacientes con EM dentro de la región, y se descubrió que las tasas de la enfermedad aumentaron 10 veces en los últimos 50 años, de 16 casos por cada 100.000 habitantes en 1974 a casi 170 casos por cada 100.000 personas en la actualidad. Si bien el gran aumento puede explicarse en parte por el aumento de la supervivencia de los pacientes con EM, este fuerte aumento también podría explicarse por una mayor exposición a los factores de riesgo.
El análisis se realizó en el invierno, dado que esta es la temporada con las mayores concentraciones de contaminantes, en la región noroccidental italiana de Lombardía, donde viven más de 547.000 personas.
Al comentar sobre los hallazgos en el Congreso Virtual EAN, el investigador principal, el profesor Roberto Bergamaschi, ha explicado que "es bien reconocido que las enfermedades inmunes como la EM están asociadas con múltiples factores, tanto genéticos como ambientales. Algunos factores ambientales, como los niveles de vitamina D y el tabaquismo, han sido ampliamente estudiados, pero pocos estudios se han centrado en los contaminantes del aire. Creemos que la contaminación del aire interactúa a través de varios mecanismos en el desarrollo de la EM y los resultados de este estudio fortalecen esa hipótesis".
La materia particulada (PM) se usa para describir una mezcla de partículas sólidas y gotitas en el aire y se divide en dos categorías. PM10 incluye partículas con un diámetro de 10 micrómetros de menor y PM2.5 que tienen un diámetro de 2.5 micrómetros o menor.
Tanto PM10 como PM2.5 son contaminantes importantes y se sabe que están relacionadas con diversas afecciones de salud, incluidas enfermedades cardíacas y pulmonares, cáncer y problemas respiratorios. Según la Organización Mundial de la Salud, se producen 4,2 millones de muertes cada año debido a la exposición a la contaminación del aire ambiental.
Se compararon tres áreas diferentes dentro de la región de estudio en función de sus niveles de urbanización, de las cuales se encontró que dos áreas estaban por encima del umbral de contaminación del aire de la Comisión Europea.
"En las áreas de mayor riesgo, ahora estamos llevando a cabo estudios analíticos específicos para examinar múltiples factores ambientales posiblemente relacionados con la distribución heterogénea del riesgo de EM", agrega el profesor Bergamaschi.
El número de personas con EM en todo el mundo está creciendo, con más de 700.000 afectados en toda Europa. La gran mayoría (85%) presenta EM remitente recurrente, caracterizada por episodios impredecibles y autolimitados del sistema nervioso central. Si bien la EM se puede diagnosticar a cualquier edad, con frecuencia ocurre entre las edades de 20-40 y es más frecuente en mujeres. Los síntomas pueden cambiar en severidad diariamente e incluyen fatiga, dificultad para caminar, entumecimiento, dolor y espasmos musculares.
Una investigación australiana trabaja para adaptar un fármaco para la esclerosis múltiple que podría ayudar en la regeneración de mielina
17 Marzo 2020
DITPA, un compuesto hasta ahora utilizado para tratar el Síndrome de Allan-Herndon-Dudley, una rara enfermedad neurológica, podría ayudar a los afectados de esclerosis múltiple primaria progresiva y secundaria progresiva. Los estudios, liderados por el Doctor Steven Petratos de la Universidad Monash de Australia, apuntan a que este nuevo fármaco estimula la regeneración de mielina.
Las personas afectadas de esclerosis múltiple sufren pérdidas de mielina, la capa protectora de las neuronas, y su capacidad para regenerar-la se ve mermada por la enfermedad. El nuevo fármaco para la esclerosis múltiple DITPA puede convertir ciertas células cerebrales en productoras de mielina. De esta manera, podría revertir algunos síntomas de la esclerosis múltiple.
Además, las investigaciones del Dr. Petratos indican que el nuevo fármaco podría atravesar la barrera hermatoencefálica. Esto significa que el compuesto podría incidir directamente en las áreas afectadas del cerebro. Esta barrera es uno de los principales escollos de cualquier tratamiento para la esclerosis múltiple.
Este nuevo fármaco para la esclerosis múltiple actúa imitando la función de la hormona tiroidea; y había sido utilizado en ensayos clínicos para tratar el Síndrome de Allan-Herndon-Dudley. En los modelos de laboratorio, las investigaciones indican que DITPA es capaz de aumentar la generación de mielina.
La investigación de DITPA se encuentra en fase preclínica. Si todo evoluciona favorablemente, el equipo de investigadores espera iniciar las pruebas con pacientes en unos años. Recientemente se ha patentado el compuesto, y una farmacéutica se ha interesado en las futuras pruebas clínicas.
Hasta el momento, ningún tratamiento para la esclerosis múltiple permite revertir los síntomas. Todos los medicamentos actuales se centran en el sistema inmunitario, que ataca a las neuronas y provoca las pérdidas de mielina. De esta manera se trata de reducir la evolución de la enfermedad, pero no curarla.
La farmacéutica AB Science ha publicado los últimos resultados de la fase clínica 2b/3 de su compuesto Masitinib que han confirmado una reducción significativa del avance de la enfermedad con una dosis de 4,5 mg/kg al día.
Este nuevo tratamiento, que busca ralentizar el avance de la esclerosis múltiple primaria progresiva y secundaria progresiva, inhibe la actividad de ciertas células del sistema inmunológico, concretamente los mastocitos, las microglías y los macrófagos. De esta manera, pretende limitar los daños de la enfermedad en el sistema nervioso central.
La mayoría de tratamientos para la esclerosis múltiple se focalizan en las células B y T del sistema inmunológico, pero tienen resultados variables en pacientes con EM progresiva. En cambio, Masitinib se enfoca en otro tipo de células, los mastocitos, las microglías y los macrófagos. Los resultados de la fase 2b/3 han demostrado que este nuevo compuesto es eficaz modificando el nivel de discapacidad de los pacientes.
En el estudio han participado 301 pacientes con esclerosis múltiple. 200 de ellos tomaron una dosis diaria de 4,5 mg/kg, mientras que 101 tomaron un placebo. Después de casi 2 años de pruebas, los resultados han mostrado que los pacientes tratados con Masitinib han mantenido un nivel de discapacidad inferior; reduciendo el avance de la enfermedad. Estos resultados han sido similares para pacientes con esclerosis múltiple primaria progresiva y secundaria progresiva.
Los investigadores han explicado la importancia de este descubrimiento, ya que supone la primera vez que un tratamiento enfocado en mastocitos y macrófagos resulta efectivo. Los afectados por esclerosis múltiple primaria progresiva y secundaria progresiva suponen alrededor del 50 % de pacientes, por lo que los resultados de este estudio resultan esperanzadores. Además, este compuesto podría tratar otras enfermedades como la ELA o el Alzheimer.
AB Science ya iniciado el proceso para patentar Masitinib, y avanzar así en el camino para la comercialización del compuesto.
12 Marzo 2020
El Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes (GEED) de la Sociedad Española de Neurología (SEN), basándose en la evidencia científica disponible actualmente sobre la infección por coronavirus (COVID-19) y en los recientes comunicados realizados por el Ministerio de Sanidad de España y Autoridades Sanitarias de las Comunidades Autónomas, realiza las siguientes recomendaciones sobre el tratamiento de la Esclerosis Múltiple (EM):
Las personas con EM en tratamiento inmunosupresor deben limitar las actividades sociales, evitar reuniones multitudinarias y evitar los desplazamientos entre las Comunidades Autónomas del territorio Español y viajes al extranjero que no resulten imprescindibles.
Se recomienda que el neurólogo/a informe al paciente acerca del tipo de tratamiento modificador de la enfermedad (TME) que en la actualidad se administra y si es necesario adecuar las recomendaciones generales a sus circunstancias particulares.
Si el TME administrado es un inmunosupresor deplector de linfocitos en pulsos y la evolución de la EM lo permite, el neurólogo/a podría recomendar retrasar de forma transitoria la administración de la dosis de inicio/dosis de mantenimiento.
De acuerdo con la SEN, el GEED quiere lanzar un mensaje de tranquilidad a los pacientes con EM e instarles a que no abandonen sus TME inmunosupresores o inmunomoduladores por miedo a posibles contagios.
Abandonar el TME inmunosupresor o inmunomodulador prescrito de forma convencional o en el contexto de un estudio puede tener consecuencias graves para los pacientes. El abandono de la medicación puede suponer una reagudización grave de la EM.
Seguir, como el resto de la población general, las medidas generales de protección para evitar el contagio:
Lavarse las manos con frecuencia con un desinfectante tópico formulado con alcohol o con agua y jabón. Utilícelo siempre después de sonarse la nariz, estornudar o toser y antes de manipular alimentos.
Al toser o estornudar, cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo desechable y tirarlo luego a la basura.
Mantener una distancia de seguridad de al menos 1 metro de aquellas personas que presenten tos o estornudos.
Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca con las manos.
En caso de sufrir síntomas de infección respiratoria (fiebre, tos, dolor de garganta) y si ha viajado a una zona de riesgo, permanecer en casa y avisar al teléfono de contacto dispuesto por las autoridades sanitarias.
Se recomienda a todos los pacientes que solo tengan en cuenta las recomendaciones que hayan sido realizadas por fuentes oficiales de información sanitaria (Ministerio de Sanidad y Consejerías) y/o sus médicos.
¿Qué supone el coronavirus COVID-19 para las personas que viven con Esclerosis Múltiple?
El «nuevo coronavirus» (denominado recientemente COVID-19 por la Organización Mundial de la Salud) produce una enfermedad respiratoria que no se había observado con anterioridad en humanos. El COVID-19 es una nueva cepa de coronavirus que se detectó por primera vez en China en diciembre de 2019 y que desde entonces se ha extendido a otras partes del mundo.
¿Qué supone el coronavirus COVID-19 para las personas con Esclerosis Múltiple?
Al ser una nueva cepa del coronavirus, carecemos de información precisa sobre cómo puede afectar a las personas con Esclerosis Múltiple y a aquellas que están, además, en tratamiento con fármacos inmunodepresores. Esta misma situación se reproduce en personas con otras enfermedades.
Por ello es importante que toda la población, incluidos los afectados por EM, siga las indicaciones de las autoridades sanitarias para prevenir el contagio de este virus, y de cómo actuar ante síntomas que pudieran ser atribuibles a esta infección.
Recuerda:
En caso de duda debes consultar telefónicamente a tu neurólogo o a tu médico de atención primaria, o al teléfono de contacto que las autoridades sanitarias han dispuesto.
Nunca abandones tus medicamentos de Esclerosis Múltiple por tu cuenta ya que podría tener consecuencias graves permanentes. Consulta siempre con tu equipo médico antes de tomar decisiones sobre el tratamiento.
¿Cuáles son los síntomas del coronavirus COVID-19 y cómo protegerse?
Los síntomas del coronavirus COVID-19 incluyen dificultad para respirar, tos y fiebre alta, y pueden provocar una neumonía.
Las medidas fundamentales para que la población general se proteja del coronavirus COVID-19 establecidas por diversas autoridades sanitarias incluyen:
Lavarse las manos con frecuencia con un desinfectante para manos, formulado con alcohol o con agua y jabón. Úselo siempre después de sonarse la nariz, estornudar o toser; y antes de manipular alimentos.
Al toser o estornudar, cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo desechable y tirarlo luego a la basura.
Mantener una distancia de seguridad de al menos 1 metro de aquellas personas que estén tosiendo o estornudando.
Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.
En caso de sufrir síntomas una infección respiratoria y si has viajado a una zona de riesgo, permanecer en casa y avisar al teléfono de contacto dispuesto por las autoridades sanitarias.
25 Febrero 2020
Un estudio publicado en el Journal of Neurology cuestiona la idea que se tenía hasta ahora del proceso de deterioro cognitivo en personas con esclerosis múltiple. Tradicionalmente se ha asumido que la pérdida de habilidades cognitivas era progresiva a medida que la enfermedad avanzaba, sin que se pudiera evitar. Ahora, los resultados de una investigación muestran que no tiene por qué ser así.
Las estadísticas muestran que dos tercios de los afectados de esclerosis múltiple sufren algún tipo de deterioro en las funciones cognitivas, como pérdida de memoria o dificultades para procesar información. Con el avance de la esclerosis múltiple a lo largo del tiempo, estas afectaciones a las capacidades cognitivas suelen empeorar, pero un grupo de investigadores ha demostrado que pueden mantenerse intactas.
El estudio ha involucrado a 59 pacientes (45 de ellos con esclerosis múltiple remitente recurrente) en un periodo de 10 años, en los que se realizaron dos tests estandarizados para comprobar sus habilidades cognitivas. Los resultados mostraron un deterioro del 10 % en los afectados de esclerosis múltiple. Sin embargo, en líneas generales este deterioro se debe a una pérdida de la memoria verbal. Esto significa que el resto de capacidades (memoria espacial y visual, memoria de trabajo, procesamiento de información y flexibilidad cognitiva) se mantienen en buenas condiciones pese al avance de la esclerosis múltiple.
Los resultados también son esperanzadores por el hecho de que no se encontró una relación directa entre el número de brotes y el deterioro cognitivo. Además, el análisis detallado de los casos individuales muestra que determinados afectados mejoraron sus resultados en comparación con el test inicial. Algunos participantes fallaron en categorías distintas en el segundo test, lo que puede significar que estos errores no siempre son provocados por un deterioro cognitivo asociado a la esclerosis múltiple.
La pérdida más común está relacionada con la memoria, ya sea verbal, espacial o visual; mientras que la capacidad de procesar información se mantiene mejor a lo largo del tiempo. Sin embargo, algunos de los participantes llegaron a mostrar mejoras en los test de memoria verbal y de fluidez verbal. Según los investigadores, estas mejoras ”pueden suponer un efecto de compensación del cerebro ante la pérdida de otras funciones cognitivas”.
Serán necesarias futuras investigaciones para confirmar y ampliar los resultados de este estudio. No obstante, esta investigación supone un primer paso para entender mejor el deterioro cognitivo en afectados de esclerosis múltiple, y rompe el estigma de que la demencia en los afectados es inevitable y progresiva.
El uso de cannabinoides para tratar los síntomas de la esclerosis múltiple puede ser una opción en el futuro
18 Febrero 2020
La esclerosis múltiple no tiene cura y los tratamientos actuales se basan en reducir los síntomas y prevenir los brotes. Una de las opciones que más interés despierta actualmente es el uso de marihuana medicinal, en concreto de los derivados del cannabidiol o CBD. Pese a que actualmente su uso no está regulado en España, una nueva legislación que se lleva debatiendo años puede abrir las puertas para que este compuesto ayude a miles de afectados.
El CBD es un compuesto aislado que se extrae de la Cannabis sativa, la planta de la marihuana. No contiene el químico psicoactivo tetrahidrocannabinol (THC), conocido por producir la sensación de alteración de conciencia de los usuarios. El CBD proviene de variedades de cáñamo de la planta de cannabis, a diferencia de las variedades conocidas como marihuana, que tienen cantidades más altas de THC.
Por tanto, el CBD no tiene ningún efecto psicoactivo alucinógeno, y por esta razón, se regula de manera diferente a la marihuana que contiene THC. Los efectos del CBD aún están bajo estudio, pero se suelen asociar con una reducción del dolor y una disminución de la cantidad y la severidad de los espamos.
Los compuestos de CBD se enlazan con los receptores endocannabinoides del sistema nervioso central (concretamente CB1 y CB2). Las investigaciones sugieren que el CBD evita los receptores del cerebro, actúando de forma diferente a otras sustancias como el THC. Al enlazarse con los receptores del sistema nervioso central, el CBD modula el funcionamiento de estos receptores, sin llegar a activarlos por completo.
Actualmente los compuestos de CBD basados en marihuana medicinal son legales en múltiples países, como en Alemania, Polonia, Italia, Bélgica, México, Argentina, Canadá y algunos estados de Estados Unidos. Dado el gran número de países que ya incorporan en su legislación su uso y las demandas de pacientes y asociaciones, en España su regulación lleva años en el debate público.
La forma más habitual de suministrar CBD es mediante aceite. Resulta una forma sencilla de tomar este compuesto, ya sea añadiéndolo en la comida, directamente en la lengua o tópicamente. Existen otros métodos de suministración, como cápsulas orales o sprays nasales, aunque aún no está claro qué formulaciones son más efectivas.
Los compuestos de CBD suelen ser bien asimilados por los pacientes. Sin embargo, puede haber efectos secundarios como sequedad bucal, diarrea, fatiga y una reducción del apetito. También se tiene que tener en cuenta la posible interacción del CBD con otras medicaciones. Como con cualquier tratamiento, es fundamental consultar con el médico su uso, siguiendo siempre sus recomendaciones.
El estudio de los neurofilamentos de los axones neuronales continuamente mediante un análisis de sangre serviría para controlar la progresión en EM.
11 febrero 2020
Expertos en neurología se han reunido en Madrid para hablar sobre esclerosis múltiple. Esto ha sucedido en el foro EMotion, impulsado por Merck, se abordó el papel que podría tener un nuevo biomarcador para medir la progresión en pacientes de EM. En este, una de las hipótesis que se maneja es que la magnitud de la neurodegeneración es proporcional a los niveles de cadenas ligeras de neurofilamentos que se encuentran en el líquido cefalorraquídeo y en la sangre.
En palabras de Alfredo Rodríguez-Antigüedad, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Universitario Cruces, “cuando se destruye el axón, los neurofilamentos se descomponen en fracciones que son detectables en el líquido cefalorraquídeo, desde donde salen, en muy pequeñas cantidades, también a la sangre”.
Precisamente, la baja concentración de estas cadenas en la sangre impedía que se utilizaran como biomarcador en esclerosis múltiple. Pero ahora, explica Rodríguez-Antigüedad, “se ha desarrollado una técnica ultrasensible y cuantitativa que permite monitorizar el daño de los axones y sus neuronas mediante un análisis de sangre”.
La principal ventaja que esto conlleva es que se puede realizar un control continuo de este biomarcador. Y es que, mientras la extracción de líquido cefalorraquídeo implica técnicas más invasivas, los análisis de sangre pueden realizarse con más frecuencia. También favorece el seguimiento continuo esta prueba frente a la resonancia magnética. Esto sucede porque la resonancia es más limitada y no se realiza con asiduidad en la práctica clínica.
Cabe destacar estudio de neurofilamentos está todavía en fase de investigación y no forma parte de la asistencia clínica. Aun así, el experto indica que ya se plantean múltiples aplicaciones por las posibilidades de una monitorización continuada. También, por el tipo de información proporcionada por estas proteínas. Con esta medición, se podrían controlar los brotes subclínicos, la respuesta terapéutica a un tratamiento para la EM y la progresión de la neurodegeneración
29/Enero/2020
La Esclerosis múltiple secundaria progresiva afecta al 85% de los pacientes con Esclerosis múltiple y tiende a ser la evolución de la Esclerosis múltiple remitente recurrente, aunque no se produce en todos los casos. Los síntomas que se presentan en ambos tipos de esclerosis son similares y ampliamente conocidos, pero existen síntomas de los que no se habla tan a menudo.Estos síntomas menos conocidos pueden aparecer y desaparecer rápidamente con una duración que puede ser de tan solo unos segundos hasta varios minutos.
Algunos pacientes con esclerosis múltiple secundaria progresiva (EMSP) experimentan la ya conocida Neuralgia del Trigémino. Esta condición afecta al nervio trigémino y provoca que la persona experimente una sensación de quemazón en la cara. También es posible experimentar la Neuralgia del Glosofaríngeo, un nervio situado alrededor de la garganta y el oído con dolor similar al del trigémino.
Otro efecto inusual es el denominado Síndrome Pseudobulbar o incontinencia emocional, que provoca en las personas que lo sufren episodios de risa o llanto sin motivo aparente. Estos brotes repentinos se deben al daño cerebral ocasionado en la amígdala, la parte del cerebro que controla las emociones.
El doctor Subramaniam habla también sobre la sensación de descargas eléctricas a lo largo de la columna vertebral, a este síntoma se le conoce con el nombre de Signo de L’hermitte y se debe a la conexión interrumpida entre los nervios del cuello y el cerebro.
Debido a la enfermedad, algunas personas afectadas pueden experimentar sensación de frío o calor en las extremidades y entumecimiento o sensación de hormigueo.
Otro de los síntomas es la Desistesia, un trastorno de sensibilidad que incluye sensaciones dolorosas y una sensación de picazón debido al daño provocado en los nervios.
La visión borrosa es un síntoma menos habitual, y cuando es producida por el incremento de la temperatura corporal se conoce como el Síndrome de Uhthoff; quedando afectado el nervio óptico. La inflamación del nervio óptico puede provocar ilusiones ópticas, situación que se conoce cómo Fenómeno Pulfrich.
Por último, el doctor Subramaniam explica otros síntoma poco usuales, como descargas eléctricas anormales que pueden causar espasmos similares a convulsiones en las extremidades y vértigos que causan nauseas, dolores de cabeza, sensibilidad al sonido y a la luz.
14/01/2020
En el estudio, al eliminar la molécula PAR1 en modelos de ratones con daño en la mielina ésta se regeneró.
La Clínica Mayo de Estados Unidos, a raíz de una investigación financiada por la National MS Society, identifica un posible interruptor molecular que permitiría reparar el daño neurológico en enfermedades como la Esclerosis Múltiple.
Se trataría de eliminar el receptor activado por proteasa 1 (PAR1). Los investigadores han observado en modelo animal que cuando esto ocurre el cuerpo activa la regeneración de mielina, la sustancia que recubre los nervios. La investigación se encuentra en fase inicial y si más estudios confirman este avance se podría proponer su test en personas con EM.
PAR1 es una molécula que se activa por la proteína sanguínea trombina. Han sido encontrados altos niveles de trombina en áreas de daño en la mielina, que es el resultado de los ataques inmunitarios en Esclerosis Múltiple. La trombina parece activar la PAR1 en áreas de daño en la mielina, impidiendo así su reparación.
En el estudio, al eliminar la PAR1 en modelos de ratones con daño en la mielina ésta se regeneró. Además, añadiendo un inhibidor de PAR1 aprobado por la FDA (U.S. Food and Drug Administration, agencia del Gobierno de Estados Unidos responsable de la regulación de medicamentos) a las células en el laboratorio también se aumentó la reparación de la mielina.
El siguiente paso es probar el inhibidor en modelos de Esclerosis Múltiple para añadir evidencia que sería necesaria para evaluarlo en personas con EM.
El equipo de la investigación está liderado por el Dr. Isobel Scarisbrick, quien ha explicado que estos resultados “sientan las bases para el desarrollo de nuevas estrategias clínicas relevantes de regeneración de la mielina” pero que “es importante decir que todavía no tenemos y no estamos recomendando a los pacientes que tomen este inhibidor en este momento”, porque “no se ha usado el fármaco en animales todavía y no está listo para ser introducido en pacientes para la regeneración de la mielina”. De momento solo se está “utilizando en sistemas de cultivo celulares”.
7 de Enero 2020
La regeneración de mielina, la sustancia que envuelve las neuronas y que es atacada en pacientes con Esclerosis Múltiple, varía dependiendo del tipo de esclerosis múltiple que se padezca. Este estudio ha demostrado que la remielinización no se ve afectada por los tratamientos que reducen la severidad y el número de brotes. Esto es una buena noticia, ya que, según este estudio, los fármacos no tienen efectos secundarios negativos respecto a la capacidad del cerebro de generar nueva mielina.
El estudio se ha realizado analizando la proteína GAP-43, que se encuentra en los axones, la parte de las neuronas que conduce impulsos eléctricos de una a otra. La proteína GAP-43, es ampliamente utilizada como biomarcador del crecimiento y regeneración neuronal.
Anteriormente, se había demostrado que un menor número de GAP-43 está directamente relacionado con un grado más avanzado de Esclerosis Múltiple. En el actual estudio han participado 105 pacientes con EM, 73 de ellos con Esclerosis Múltiple Remitente Recurrente, 12 con Primaria Progresiva y 20 con Secundaria Progresiva; además de 23 personas de control.
Los participantes con EM Primaria Progresiva han presentado menores niveles de GAP-43, indicando así una menor posibilidad de regenerar mielina. Sin embargo, los pacientes con EM Remitente Recurrente que habían sufrido un brote en los 3 meses anteriores al estudio han presentado los niveles de remielinización más altos.
Los resultados del estudio, realizado en la Universidad de Gothenburgo en Suecia, sugieren que el potencial para regenerar mielina se reduce a medida que avanza la enfermedad, lo que aumenta los efectos adversos de ésta, dificultando la recuperación. Los niveles de la proteína GAP-43 presentes también disminuyen a mayor edad y nivel de discapacidad.
20 diciembre, 2019
La Biotina se perfila como una opción segura y eficaz en el tratamiento de síntomas neurológicos progresivos en la esclerosis múltiple
Estos datos han sido recientemente publicados en el XXIV Congreso Mundial de Neurología y en la LXXI Reunión Anual Sociedad Española Neurología
El servicio de Neurología del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha recogido datos sobre el efecto de la Biotina, o vitamina H, en síntomas neurológicos de características progresivas en pacientes afectados con esclerosis múltiple. Se trata de una vitamina hidrosoluble cuya utilización a dosis elevadas se ha extendido en el tratamiento debido a su posible efecto en la mejora de la reparación de la mielina (remielinización) de los axones, prolongación larga y delgada de las neuronas, y su metabolismo energético.
Esta capa de mielina sufre daños y se vacía en pacientes con esclerosis múltiple, lo que reduce la capacidad de las neuronas para comunicarse entre ellas y altera la transmisión de señales entre el cerebro y el resto del cuerpo. Esta alteración es la que produce los síntomas de la enfermedad.
La biotina o vitamina H puede ser administrada de forma sencilla por vía oral y han sido observados pocos efectos adversos en estudios llevados a cabo con animales y personas. Estos datos han sido recientemente publicados en el XXIV Congreso Mundial de Neurología y en la LXXI Reunión Anual Sociedad Española Neurología, celebrados durante los meses de octubre y noviembre respectivamente.
Como resultados, y a la espera de estudios controlados, Biotina se perfila como una opción segura y eficaz en el tratamiento de síntomas neurológicos progresivos en la esclerosis múltiple.
El servicio de Neurología del centro hospitalario también ha puesto en marcha un estudio de investigación que contará con la colaboración de los servicios de Dermatología, Reumatología y Digestivo destinado a identificar patrones de personalidad comunes entre personas afectadas por diferentes enfermedades autoinmunes.
La identificación de determinados rasgos de personalidad podría hacer reflexionar acerca de las ventajas de la intervención temprana con el fin de minimizar o prevenir posibles repercusiones emocionales (falta de estrategias de afrontamiento, no adherencia al tratamiento o cambios en la actividad laboral, entre otras).
26 noviembre, 2019
El Congreso de la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha servido para que los especialistas alcance un consenso que permita mejorar el diagnóstico de la esclerosis múltiple secundariamente progresiva. El neurólogo del Hospital Virgen de La Arixaca, el Dr. José Meca, explicó que el objetivo es establecer cambios en la escala actual para un “diagnóstico precoz”.
El método más extendido en la actualidad es la Escala Expandida del Estado de Discapacidad (EDSS, por sus siglas en inglés). Tras 30 años de funcionamiento, los especialistas consideran que existen necesidades no cubiertas. La neuróloga del Hospital Clínico de Valladolid, la Dra. Nieves Téllez subrayó que quedan pendientes cuestiones como la fatiga, la cognición, el manejo de las manos, que no tiene en cuenta la EDSS. “Estamos intentando establecer las bases para ver cómo lo tenemos que medir”, añadió la Dra. Téllez.
La especialista indicó que “las escalas han funcionado, pero no son suficientemente sensibles para detectar las formas progresivas”. El diagnóstico precoz de la esclerosis múltiple secundariamente progresiva gana importancia en el contexto actual. No existe certeza sobre el número de afectados. Se estima que la secundariamente progresiva podría suponer entre el 20% y el 50% de los pacientes con esclerosis múltiple. El Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) de la Agencia Europea del Medicamento dio el visto bueno a siponimod (Mayzent), de Novartis, para el tratamiento de esta forma de la enfermedad. El director de la División de Neurometabolismo de la Universidad Clínica Carl-Gustav Carus de Dresdem, el Dr. Tjalf Ziemssen, destacó las ventajas de siponimod frente a fingolimod frente a las formas progresivas.
“Por primera tenemos un fármaco dirigido específicamente para el fenotipo progresivo”, indicó Ziemssen. La mujeres en edad fértil podrían beneficiarse también de este tratamiento. El especialista destacó que el siponimod se mantiene en el organismo seis días, mientras que fingolimod permanece siete semanas.
26/11/2019
.-Pacientes con esclerosis múltiple portan el herpesvirus 6A (HHV-6) en mayor medida que los individuos sanos
Un estudio realizado por investigadores del Instituto de Karolinska, Suecia, y publicado en la revista 'Frontiers in Immunology', afirma que los pacientes con esclerosis múltiple (EM) portan el herpesvirus 6A (HHV-6) en mayor medida que los individuos sanos, lo que podría suponer que juega algún tipo de papel en el desarrollo de la enfermedad.
En la investigación han desarrollado un nuevo método para separar dos tipos diferentes de este virus del herpes común que se ha relacionado con la EM. Al analizar los anticuerpos en la sangre contra las proteínas más divergentes del herpesvirus 6A y 6B, los investigadores pudieron demostrar que el tipo A podría estar de alguna forma vinculado a esta patología.
La causa de la esclerosis múltiple no está clara, pero una explicación plausible es que un virus engaña al sistema inmune para atacar el propio tejido del cuerpo. El HHV-6 se ha asociado previamente con la EM, pero en esos estudios no fue posible distinguir entre 6A y 6B. A través del aislamiento del virus de personas enfermas, los investigadores han podido demostrar que el HHV-6B puede causar afecciones leves como la roséola en niños, pero no está claro si es la causa de alguna enfermedad.
Hasta un 80% de todos los niños están infectados con el virus HHV-6 antes de los 2 años de edad, y muchos de ellos también tienen protección en forma de anticuerpos contra este virus durante el resto de sus vidas. Pero como no ha sido posible diferenciar las dos variantes después de la infección, ha sido difícil decir si el HHV-6A o el B es un factor de riesgo para la EM.
Sin embargo, en este estudio, los investigadores pudieron distinguir entre el virus A y el B al analizar los anticuerpos en la sangre contra las proteínas que son las que más difieren entre los dos virus. "Este es un gran avance tanto para la investigación de la EM como para la del virus del herpes", asegura la doctora Anna Fogdell-Hahn, una de las autoras principales del estudio.
Los investigadores compararon los niveles de anticuerpos en muestras de sangre de unos 8.700 pacientes con EM contra más de 7.200 personas sanas cuyo sexo, fecha de nacimiento, fecha de la muestra de sangre y otros factores coincidían con los de la EM. Concluyeron que las personas con EM tenían un riesgo un 55 por ciento más alto de portar anticuerpos contra la proteína HHV-6A que el grupo de control.
En un subgrupo de casi 500 personas, cuyas muestras de sangre se tomaron antes de la aparición de la enfermedad, el riesgo de desarrollar EM en el futuro era más del doble si tenían una infección por 6A. Cuanto más jóvenes eran las personas cuando el virus se descubrió por primera vez en la sangre, mayor era el riesgo de desarrollar EM en el futuro. Por otro lado, el HHV-6B no se asoció con la EM.
Los anticuerpos contra el virus de Epstein-Barr (VEB), otro virus del herpes que también está asociado con la EM, fueron analizados con el mismo método y los investigadores pudieron demostrar que los individuos afectados con ambos virus tenían un riesgo aún mayor de EM. Esto indica que varias infecciones de virus podrían estar actuando conjuntamente para aumentar el riesgo de EM. "Tanto el HHV-6A como el 6B pueden infectar nuestras células cerebrales, pero lo hacen de maneras ligeramente diferentes. Por lo tanto, ahora es interesante seguir adelante e intentar trazar un mapa exacto de cómo los virus podrían afectar la aparición de la EM", concluye Fogdell-Hahn.
19 de noviembre 2019
Novartis ha recibido la opinión positiva del CHMP para Siponimod, un modulador selectivo del receptor esfingosina-1-fosfato de última generación aprobado aprobado ya por la FDA
Se estima que hasta el 80 por ciento de los pacientes con esclerosis múltiple remitente-recurrente (EMRR) desarrollarán esclerosis múltiple secundariamente progresiva (EMSP), que en el caso de enfermedad activa sigue teniendo una importante necesidad no cubierta de tratamientos seguros y eficaces para retrasar la progresión de la enfermedad. Es para estos pacientes para los que Siponimod podría ser convertirse en el primer y único tratamiento oral aprobado en Europa.
Por el momento, Novartis ha informado de que el Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) de la Agencia Europea de Medicamentos ha adoptado una opinión positiva para Siponimod para el tratamiento de pacientes adultos con esclerosis múltiple secundariamente progresiva (EMSP) con enfermedad activa evidenciada por brotes o por actividad radiológica en imagen (es decir, lesiones T1 realzadas con gadolinio o lesiones activas en T2, nuevas o más grandes).
Experiencia previa
La opinión positiva del CHMP para Siponimod se basa en datos innovadores del estudio de Fase III EXPAND, un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, que compara la eficacia y seguridad de Siponimod frente al placebo en personas con EMSP.
Los resultados de EXPAND en la población global mostraron que Siponimod redujo significativamente el riesgo de progresión de la discapacidad confirmada a tres meses y retrasó significativamente el riesgo de progresión de la discapacidad confirmada a seis meses. Por todo ello, en palabras de Christoph Thalheim, director de Asuntos Externos de la Plataforma Europea de Esclerosis Múltiple, “la opinión del CHMP de hoy supone un hito para ayudar a las personas en Europa que padecen EMSP”.
Cabe recordar que, en marzo de 2019, Novartis recibió la aprobación de la FDA para Siponimod para el tratamiento de formas recurrentes de esclerosis múltiple, que incluyen el síndrome clínico aislado, la enfermedad remitente-recurrente y la enfermedad secundariamente progresiva activa, en adultos. En noviembre de 2019, Novartis recibió la aprobación de la Administración de Productos Terapéutico australiana para Siponimod para pacientes adultos con EMSP. Novartis se compromete a ofrecer Siponimod a los pacientes de todo el mundo, y actualmente se están llevando a cabo solicitudes regulatorias adicionales en Suiza, Japón, Canadá y China.
13/11/2019
Cuando se bloquea, ALCAM, ha demostrado retrasar la progresión de esta enfermedad neurodegenerativa
La molécula que puede llevar al desarrollo de una nueva terapia para la esclerosis múltiple
Una molécula llamada ALCAM puede convertirse en una nueva esperanza para el tratamiento de la esclerosis múltiple. Identificada por un equipo de investigadores del Centro de Investigación del Hospital de la Universidad de Montreal (Canadá) la molécula, una vez bloqueada, ha demostrado retrasar la progresión de la esclerosis múltiple. Sus resultados, obtenidos de estudios in vitro en humanos e in vivo en ratones y publicados en « Science Translational Medicine», podrían conducir al desarrollo de una nueva generación de terapias para tratar esta enfermedad autoinmune.
En condiciones normales, la barrera hematoencefálica protege al cerebro de la exposición a elementos nocivos. Por ejemplo, evita que las células del sistema inmunitario, como los linfocitos, invadan nuestro sistema nervioso central. Sin embargo, en personas con esclerosis múltiple, esta barrera es permeable.
Una gran cantidad de linfocitos logran migrar hacia el cerebro y deteriorar sus tejidos (mediante la destrucción de la vaina de mielina que protege las neuronas y permite la transmisión de los impulsos nerviosos).
«Mostramos por primera vez que ALCAM (Molécula de adhesión celular leucocitaria activada), expresada por las células B, controla su entrada en el cerebro a través de los vasos sanguíneos. Les permite migrar al otro lado del barrera hematoencefálica en ratones y humanos. Al bloquear esta molécula en ratones, pudimos reducir el flujo de células B en sus cerebros y, como resultado, retrasar la progresión de la enfermedad», explica Alexandre Prat, autor del estudio.
La molécula ALCAM se expresa en niveles más altos en las células B de las personas con esclerosis múltiple
Las células B contribuyen a la fase progresiva de la esclerosis múltiple. Ciertos medicamentos, comúnmente conocidos como medicamentos contra las células B, reducen su progresión y la discapacidad resultante.
«La molécula ALCAM se expresa en niveles más altos en las células B de las personas con esclerosis múltiple. Al dirigir específicamente esta molécula, ahora podremos explorar otras vías terapéuticas para el tratamiento de esta enfermedad», añade.
La esclerosis múltiple es una enfermedad neurodegenerativa que padecen cerca de 50.000 españoles y más de 2 millones de personas en todo el mundo, en su gran mayoría mujeres. Una patología englobada en las denominadas ‘enfermedades autoinmunes’, en la que las células del sistema inmunitario atacan por error al propio organismo. Concretamente, la esclerosis múltiple está causada por la destrucción por las células inmunes de la capa de mielina que rodea y protege a las neuronas, lo que imposibilita una transmisión adecuada de los impulsos nerviosos. Y una vez se inicia esta ‘desmielinización’ neuronal, ya no se puede detener, menos aún revertir.
La investigación que financiamos ha demostrado que el ayuno de día alterno -y la metformina del medicamento para la diabetes- puede mejorar la reparación de mielina en ratas.
El profesor Robin Franklin, del Centro de la Sociedad de EmS para la Reparación de Mielina, describió los nuevos hallazgos como "uno de los avances más significativos en las terapias de reparación de mielina que ha habido jamás".
Regeneración de mielina
Para detener la EMI, necesitamos encontrar tratamientos para reparar la mielina. Pero hasta ahora no hemos sido capaces de alcanzar esta meta.
Nuestros cerebros tienen la capacidad natural de regenerar la mielina, el recubrimiento graso protector alrededor de nuestros nervios. Esta reparación implica células especiales de fabricación de mielina que están hechas de un tipo de célula madre llamada células precursoras de oligodendrocitos (OPO). Pero en la MI y a medida que envejecemos, la reparación de mielina deja de funcionar tan bien como debería.
La investigación publicada hoy en la revista Cell Stem Cell muestra que esto sucede porque los OPO pierden su capacidad de transformarse en células que hacen mielina.
Imitando el ayuno
Basándose en este descubrimiento, los investigadores descubrieron que cuando a las ratas se les daba una dieta de ayuno de día alterno (lo que significa que comían cada dos días), los OPO regresaban a un "estado más juvenil" y recuperaban su capacidad de cambiarse a células que producen mielina. Esto condujo a un aumento en la reparación de mielina.
Lo más emocionante, la metformina droga para la diabetes de uso común fue capaz de imitar estos efectos sin ningún ayuno real.
Un avance significativo
El profesor Franklin dijo: "Al igual que con la mayoría de los procesos regenerativos, la capacidad de nuestro cuerpo para reparar la mielina disminuye a medida que envejecemos. La falta de regeneración de células perdidas llamadas oligodendrocitos se asocia con la degeneración irreversible en la EM, por lo que las terapias regenerativas han sido un objetivo largamente buscado pero esquivo.
"Los hallazgos arrojan luz sobre por qué las células pierden su capacidad de regenerar la mielina, y cómo este proceso podría revertirse. Aunque la investigación hasta ahora se ha hecho en ratas, esperamos avanzar hacia los seres humanos pronto.
"La EM es implacable, dolorosa e incapacitante, y - aunque es temprano - este descubrimiento podría llevarnos a nuevos objetivos vitales de tratamiento para las formas progresivas de la condición.
Tratamientos para todas las personas con EM
La Dra. Susan Kohlhaas, nuestra Directora de Investigación, dijo: "Más de 100.000 personas viven con EM en el Reino Unido y muchas no tienen tratamiento. Los tratamientos que existen sólo funcionan en el sistema inmunológico, y sólo ayudan a las personas con la forma recurrente de la afección. Podemos ver un futuro en el que nadie tenga que preocuparse de que la EM empeore, o eventualmente necesite una silla de ruedas, pero para que esto suceda necesitamos tratamientos que reparen la mielina.
La investigación del profesor Franklin demuestra que las terapias de reparación de mielina están a nuestro alcance, y estamos más cerca que nunca de encontrar tratamientos para todas las personas que viven con EM
La carta que nunca escribí a mi familia empieza por un “Esto no podrá con nosotros”, con el mensaje que les hubiera dicho el primer día del diagnóstico. Pero todavía no tenía la certeza que tengo ahora. Ni la confianza en mi capacidad para luchar contra la Esclerosis Múltiple que siento ahora.
En esa carta que nunca escribí, aparece un GRACIAS en mayúsculas a todos. Por haber recogido todas mis dudas aún sin tener respuestas. Por haber escuchado frases de desánimo y no haber dejado llevar por ellas. Por haberme acompañado a las visitas médicas. Por haber querido aprender a entender esta enfermedad. A poner inyecciones. A preguntar sin tabúes. A escuchar sin prejuicios. A encontrar ese equilibrio entre el arropar y el empujar…y a hacerse un poco suyo el diagnóstico.
Mentiría si dijera que el diagnóstico no cambió algunas dinámicas. Tenía 17 años cuando llegué a casa con esta noticia. No olvidaré la firmeza de mi madre diciéndome al día siguiente que no había otra opción que seguir con normalidad. “Mañana vas al colegio”. Y lo que en su momento sentí como incomprensión, hoy veo más claro que nunca su valentía por apostar por un “no vamos a dejar que gane la batalla”. Y desde el primer día hasta hoy, esa ha sido mi lucha diaria.
Hoy veo con claridad que la Esclerosis Múltiple no es un diagnóstico individual. Su capacidad de salpicar a quien te rodea es enorme. Aunque para mí, esto no quiere decir despojarme de responsabilidades. Al final, quien lo sufre en sus propias carnes soy yo misma, está claro. Pero años después, mi experiencia me ha enseñado que no fui la única que sufrió con la noticia, ni soy la única que sigue perdida en la incertidumbre. Por eso, cada día creo más en que compartir con cariño mis miedos, frustraciones y victorias con las personas que me quieren es una forma de sumar combatientes a esta lucha. Y este apoyo es la forma más potente que he conocido de superar adversidades.
La espasticidad es el aumento de resistencia al estiramiento pasivo de un músculo, que se produce por un incremento del tono muscular. Este síntoma aparece por la lesión de determinadas áreas del cerebro y de la médula espinal que se denominan vía piramidal.
Es un problema médico muy frecuente en pacientes con esclerosis múltiple (EM) y que va a alterar la calidad de vida del paciente y de sus familias.
Según los estudios realizados, entre un 40 y un 85% de las persona que sufren EM van a sufrir espasticidad en un grado variable. De todos ellos a un tercio le obligaba a modificar o reducir las actividades de la vida diaria.
La espasticidad puede ser focal y afectar solo a un grupo muscular de una extremidad, afectar a varios grupos musculares de las cuatro extremidades. En este último caso se afecta con más frecuencia la llamada musculatura antigravitatoria, que es la que nos permite mantener el equilibrio y caminar (en el miembro superior se aproxima el brazo al tronco, se flexionan el codo y los dedos. En el miembro inferior se aproximan los muslos, se extiende la rodilla y se desvía el pie hacia adentro. Así, al intentar caminar se coloca un miembro inferior delante del otro, lo que produce caídas frecuentes.
SÍNTOMAS ASOCIADOS A LA ESPASTICIDAD
Al principio un paciente con espasticidad puede no notar nada o solo una leve sensación de torpeza en el manejo de las manos o de las piernas, según la parte afectada. Sin embargo cuando se hace más intensa, el paciente puede notar una sensación de “pesadez” en las extremidades, dolor o espasmos musculares, mayor pérdida de destreza, aparición de posturas involuntarias anormales, debilidad, fatiga, contracturas articulares, alteración de la marcha, etc.. Además el inmovilismo producido por la espasticidad puede dar lugar a las úlceras cutáneas por presión (úlceras de decúbito).
Si el paciente con espasticidad está encamado, puede llegar a perder entre un 10 y un 15% de la masa muscular por semana.
DOLOR: La espasticidad y la disminución de la movilidad articular van a producir dolor. A su vez el dolor aumenta la espasticidad. Además el dolor altera el descanso nocturno, la sexualidad y el estado de ánimo. Hay que diferenciar el dolor debido a la propia espasticidad, del debido a la propia EM, ya que van a tener tratamientos diferentes.
ESPASMOS: Los espasmos que acompañan a la espasticidad son más frecuentes por la noche, al despertarse por las mañanas y con la actividad, sobre todo al intentar caminar. Los espasmos pueden ser severos e impedir el sueño o mantenerse sentados durante un tiempo.
TRASTORNOS DEL SUEÑO: La espasticidad con sus trastornos asociados de contracturas musculares, dolor, posturas anómalas , dificultad para moverse en la cama, alteración de los esfínteres y los efectos de los tratamientos contra la espasticidad; pueden alterar de manera significativa el descanso nocturno.
DISFUNCIÓN SEXUAL. La propia espasticidad (sobre todo en los miembros inferiores) y el dolor que se asocia, puede producir disfunción sexual. Esta, aparece en el 75% de los pacientes con EM. El dolor en la mujer, al mantener relaciones sexuales, puede deberse a espasticidad en la musculatura de la pelvis y mejorar al aliviarse esta última.
DISFUNCIÓN VESICAL E INTESTINAL: La dificultad para caminar provocada por la espasticidad, hace que los pacientes tengan que colocarse cerca de los baños, que junto con la pérdida de destreza en las manos van a dificultar el control de los esfínteres.
Uno de los síntomas que puede verse empeorado por la espasticidad, es la alteración del ritmo intestinal. El estreñimiento (que llega a afectar al 60% de los enfermos con EM) también puede empeorar la espasticidad.
Una infección urinaria puede intensificar la espasticidad en los miembros inferiores y hacer que aparezcan espasmos musculares.
DIFICULTAD PARA TRAGAR (DISFAGIA) Y PARA HABLAR (DISARTRIA): La dificultad para tragar y para hablar está relacionada con la elasticidad de los músculos de la laringe y faringe. Las consecuencias de la disfagia van a ser infecciones respiratorias y tos frecuente al intentar deglutir los alimentos.
La disartria los pacientes presenta una voz ronca, con bajo tono y muy monótona. El habla es entrecortada y enlentecida.
INMOVILISMO: la falta de movilidad producida por la espasticidad va a producir un riesgo aumentado de las trombosis de las venas de las piernas, así como un mayor peligro de osteoporosis o pérdida de masa ósea.
En relación al tratamiento antidepresivo, hay un grupo de estos fármacos como son los inhibidores de la recaptación de serotonina (escitalopram, fluoxetina, ..) que pueden producir aumento de la espasticidad.
Hay inmunomoduladores como el interferón beta 1 a (Rebiff, Avonex) y el interferón beta 1 b(Betaferón) que en algunos pacientes pueden empeorar la espasticidad. El acetato de glatiramero (Copaxone) no va a producir aumento de dicha espasticidad.
TRATAMIENTO:
No todos los grados de espasticidad van a necesitar tratamiento. Hay que tener en cuenta que un cierto grado de espasticidad va a ser incluso beneficioso. Sobre todo en los miembros inferiores, ya que va a permitir a la persona con EM poder mantenerse de pie con más facilidad.
Sin embargo cuando la espasticidad produce una limitación importante o altera de manera significativa la calidad de vida, es cuando se debe de iniciar el tratamiento.
Antes de iniciar el tratamiento para la espasticidad se deberán de evaluar otros síntomas que pudiesen empeorar con el tratamiento antiespástico como lo son: la debilidad, la torpeza, la sensación de fatiga o laxitud, etc..
El siguiente paso es plantear unas metas realistas, no podemos quitar toda la espasticidad porque los efectos secundarios del tratamiento serían peores. La meta es alcanzar la mejor calidad de vida, mejorar la marcha, mejorar el descanso nocturno, facilitar los cuidados como la higiene, el vestido, la alimentación, mejorar la estética, etc.. .
El segundo paso es evitar en los posible los factores precipitantes o intensificadores de la espasticidad como valorar los tratamientos que la están empeorando, tratar la fiebre, manejar el estrés, utilizar prendas de vestir holgadas, evitar cambios bruscos de temperatura ambiental, evitar posturas incorrectas, tratar el dolor, etc. (Tabla 1)
El tercer paso es el abordaje no farmacológico como:
1.- Los ejercicios rehabilitadores (ejercicios isométricos y de resistencia progresiva)
2.- Crioterapia: en general, la elasticidad empeora con el calor y mejora con el frío. Se puede usar la crioterapia en forma de cojines o almohadas de criogel. Serecomienda que 15 minutos antes de realizar un ejercicio se enfríe el músculo, teniendo en cuenta una sensación de aumento de tono transitorio. Los baños de agua fría también serán recomendables. No son beneficiosas las piscinas de agua caliente.
3.- la estimulación eléctrica transcutánea (TENS): Se suele utilizar para el dolor y la espasticidad después de un ictus. Puede ser efectiva en manos de un fisioterapeuta experto, para los pacientes con EM.
El cuarto paso dependerá si la espasticidad está localizad en un grupo de músculos o en múltiple grupos de ellos.
Si es de un pequeño grupo la terapia ideal es la infiltración de toxina botulínica, con dosis dependiendo de cada músculo. Deberá de ser realizada por un neurólogo o rehabilitador especializado.
Si están afectados más de un grupo de músculos, además de la toxina botulínica se puede utilizar tratamiento farmacológico por vía oral como el baclofén (Lioresal), la tizanidina (Sirdalud), y el diazepam (Valium). También se puede utilizar en casos de espasticidad generalizada asociada a dolor intenso pulsaciones de spray sublingual de cannabinoides (Sativex) cuya cantidad de pulsaciones diarias dependerá de la respuesta al tratamiento, aunque la media suele ser de 7 a 8 pulsaciones al día.
En casos de intensa espasticidad en las cuatro extremidades se pueden obtener resultados favorables con la colocación de un reservorio de baclofén debajo de la piel con un catéter que va evacuar dicha sustancia en el líquido cefalorraquídeo que envuelve al cerebro y a la médula espinal.
Tabla 1:
FACTORES PRECIPITANTES DE LA ESPASTICIDAD
Los más frecuentes son:
Posturas incorrectas o prolongadas Uso de prendas apretadas
Estrés psicológico Dolor de cualquier origen
Retención urinaria o estreñimiento Fiebre
Antidepresivos Aumento / disminución de la temperatura ambiental
Fatiga Fractura
Lesión cutánea Cálculos renales o vesicales
Brote de la EM Progresión de la EM
Terapias inmunomoduladores de la EM Menstruación
CONCLUSIONES:
La espasticidad es un síntoma muy frecuente en los pacientes con EM y va a producir un empeoramiento de la calidad de vida del que la sufre como de la familia. Va a dificultar la marcha, el manejo de las manos, la higiene, las relaciones sexuales, además de producir dolor y fatiga.
El tratamiento debe ser individualizado y con metas realistas. Hay pautas de actuación para prevenir su empeoramiento, así como tratamientos con fármacos, con inyección de toxina botulínica, con aplicación de sprays debajo de la lengua y también con medidas no farmacológicas, entre la que destaca la fisioterapia.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Regina, en Saskatchewan, se inspiró en la mitología griega para tratar de combatir la esclerosis múltiple. Lo hacen usando una proteína para engañar a las células responsables de la enfermedad y destruirlas.
El investigador Josef Buttigieg, quien padece de esclerosis múltiple, tuvo esta idea pensando en esta historia que dice que le gusta particularmente.
«Cuando los atenienses asedian la ciudad de Troya, piden una estatua de caballo. Los atenienses les ofrecen uno, pero lo que los troyanos no saben es que algunos de sus enemigos están ocultos en el regalo que reciben «, dice el investigador.
Una proteína esconde a otra
Es precisamente este método del regalo envenenado de Troya que los investigadores de la Universidad de Regina están ensayando para frenar la esclerosis múltiple, una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario ataca la mielina, que protege las neuronas y deja placas de tejido cicatricial.
«El resultado de la destrucción de esta capa protectora es un cortocircuito de las neuronas que conduce a la parálisis», dijo el Dr. Buttigieg.
Para atacar las células que destruyen la mielina, los investigadores proponen unir dos proteínas mortales a las células del sistema inmunitario a las que les atribuyen la causa de la esclerosis múltiple a una tercera, que estas células necesitan.
Es decir, atadas a la proteína hay otras dos, una de los cuales mata a la célula inmune que está atacando la mielina
Es como la historia del caballo de Troya. Estas células reciben la proteína que desean, sin saber que se les ha atado una «bomba».
Los experimentos realizados en ratones desde agosto de 2018 dan esperanza a los investigadores
EL ANTES DEL RATÓN
Este ratón con esclerosis múltiple no podía mover sus patas traseras o cola y solo tenía movimientos parciales de sus patas delanteras antes de comenzar el tratamiento en el laboratorio de Josef Buttigieg.
EL DESPUÉS DEL RATÓN
Cuatro días después de que se tomó la fotografía de arriba, el ratón podía caminar completamente con las cuatro patas después de ser tratado con el método ‘Caballo de Troya’ en el laboratorio de Buttigieg.
Los ratones altamente afectados por la esclerosis múltiple que recibieron tratamiento pudieron comenzar a caminar nuevamente. Los investigadores también encontraron que las células que atacaron los tejidos de esos ratones desaparecieron y que estos tejidos comenzaron a sanar.
La Sociedad de Esclerosis Múltiple de Canadá ha gastado 10 millones de dólares solo en 2015 para la investigación de la esclerosis múltiple.
Según el organismo, más de 100 000 personas en Canadá viven con la enfermedad autoinmune del sistema nervioso central.
No existe cura en la actualidad contra esta enfermedad crónica autoinmune del sistema nervioso central.
Nuevos datos refuerzan los beneficios a largo plazo de dimetilfumarato durante 10 años
Biogen ha anunciado nuevos datos que respaldan los beneficios a largo plazo del tratamiento con dimetilfumarato durante 10 años. Estos resultados se están presentando en el XXXV Congreso del Comité Europeo de Tratamiento e Investigación en Esclerosis Múltiple (ECTRIMS) y la XXIV Conferencia Anual sobre Rehabilitación en la Esclerosis Múltiple, celebrados en Estocolmo.
Según Alfred Sandrock, Jr., M.D., Ph.D., vicepresidente ejecutivo y director médico de Biogen, “Los nuevos datos de Biogen subrayan el papel de dimetilfumarato como una opción terapéutica importante a largo plazo para la EM remitente recurrente (EMRR), ya que muchos pacientes del estudio no sufrieron recaídas ni progresión de la discapacidad durante un período de 10 años”. “Estamos orgullosos del importante legado que ha dejado dimetilfumarato a lo largo de los años y nos entusiasma seguir construyendo nuestra franquicia de productos a base de fumarato con la posible adición del diroximel fumarato. Como fumarato de nueva generación, el diroximel fumarato ofrece un perfil diferenciado de tolerabilidad digestiva y, en caso de ser aprobado, constituirá una importante opción a tener en cuenta por parte de los médicos y pacientes con EMRR.”
Repaldan los beneficios a largo plazo 1
Los nuevos resultados del estudio de extensión ENDORSE de fase 3, que se encuentra en curso, refuerzan la eficacia y la seguridad a largo plazo del tratamiento continuo con dimetilfumarato durante una década. En el análisis, en el que se incluyeron sujetos (N = 192) con un seguimiento mínimo de 10 años, el tratamiento con dimetilfumarato se asoció a una incidencia baja de recaídas de la EM y progresión de la discapacidad a lo largo del tiempo. Los resultados revelan que aproximadamente la mitad (51%) de los pacientes se mantuvieron sin recaídas durante el período del estudio. Además, el 64% de los pacientes no presentó progresión confirmada de la discapacidad durante el período del estudio y, en general, los pacientes mantuvieron la capacidad de caminar sin discapacidad significativa (79%). El perfil de seguridad perfectamente definido de dimetilfumarato fue uniforme durante 10 años, sin una mayor incidencia de infecciones graves.1
Por separado, también se está presentando un metaanálisis de evidencias en práctica clínica real para comparar la eficacia de dimetilfumarato con la de otros tratamientos modificadores de la enfermedad en la EMRR. En dicho metaanálisis se analizaron los datos de 18 bases de datos de amplios estudios de práctica clínica y se mostró que dimetilfumarato fue significativamente más eficaz que el interferón â, el acetato de glatirámero y la teriflunomida para reducir la tasa anualizada de recaídas y retrasar el tiempo transcurrido hasta la primera recaída. Dimetilfumarato mostró una eficacia comparable a la del fingolimod y fue menos eficaz que natalizumab y alemtuzumab. Estos resultados son consistentes con los datos comparativos de eficacia ya publicados y refuerzan la sólida eficacia de dimetilfumarato con respecto a otros tratamientos en los diversos datos analizados.2
La compañía farmacéutica Merck ha anunciado que va a iniciar un programa pivotal de Fase III, con dos ensayos (Evolution RMS 1 y 2) en los que va a analizar la eficacia y seguridad de evobrutinib en pacientes con esclerosis múltiple recurrente. Evobrutinib es un inhibidor oral altamente selectivo de la tirosina quinasa de Bruton (BTK, por sus siglas en inglés).
En palabras de Luciano Rossetti, responsable global de I+D del área de Biopharma de Merck, “evobrutinib representa una posible innovación para las personas que viven con EM, puesto que puede ofrecer un nuevo mecanismo de acción dual que se cree que impacta en las células mieloides además de en las células B y, por lo tanto, podría tratar la fisiopatología de la EM de una manera totalmente novedosa”. “Evobrutinib, que ha sido desarrollado en nuestros propios laboratorios, es un inhibidor oral altamente selectivo de BTK que ha demostrado resultados positivos en EMR en una prueba de concepto clínica. El progreso de esta molécula a Fase III es un paso importante para nosotros y para la comunidad de la EM” añade Rosetti.
Estos ensayos de Fase III se ponen en marcha tras obtenerse los resultados del ensayo clínico de Fase II, en el que se ha logrado el objetivo primario en 24 semanas de tratamiento, en el que el número total acumulado de lesiones T1 realzadas con gadolinio se redujo con evobrutinib en comparación con placebo. En esta etapa del estudio se demostró la reducción de las lesiones T1 realzadas con gadolinio se a las 12 semanas, el primer momento en el que se dispuso de datos de imagen por resonancia magnética (RM), y se mantuvo durante 48 semanas con evobrutinib 75 mg QD y 75 mg dos veces al día (BID). Datos adicionales muestran que el efecto sobre la reducción de recaídas observado en la semana 24 se mantuvo durante 48 semanas.
En cuanto a los efectos adversos, los que se han detectado con más frecuencia han sido la nasofaringitis y el aumento de los niveles de alanina aminotransferasa (ALT), aspartato aminotransferasa (AST) y lipasa dentro las 24 semanas de inicio del tratamiento, aunque se lograron revertir con la interrupción del tratamiento. Durante el estudio, el 85 por ciento de los pacientes (227 de 267) completaron las 52 semanas de tratamiento
En el XXXV Congreso del Comité Europeo para el Tratamiento y la Investigación en Esclerosis Múltiple (ECTRIMS), que se celebra hasta este viernes, 13 de septiembre, en la ciudad sueca de Estocolmo, la compañía farmacéutica Roche ha anunciado nuevos datos procedentes de los ensayos con Ocrevus (ocrelizumab) en pacientes con esclerosis múltiple (EM) recurrente (EMR) y primaria progresiva (EMPP).
Amit Bar-Or
Respecto a los análisis realizados, dicho laboratorio señala que «ofrecen nuevas perspectivas sobre la biología de la enfermedad que facilitan el conocimiento acerca de su progresión, con el objetivo de identificarla y ralentizarla lo antes posible para preservar la función del paciente a largo plazo».
Tras el tratamiento con Ocrevus, Roche apunta que las concentraciones sanguíneas de proteína NfL (cadena ligera de los neurofilamentos) en pacientes con esclerosis múltiple recurrente y primaria progresiva se redujeron al intervalo de controles sanos. NfL es una proteína que proporciona soporte estructural a las fibras nerviosas del cerebro. Es posible que el aumento de la cantidad de NfL se asocie a daño neuronal, de modo que la detección de una concentración elevada de NfL en la sangre o en el líquido cefalorraquídeo (LCR) podría servir como biomarcador de daño neuronal.
El jefe de la Sección de Esclerosis Múltiple del Departamento de Neurología de la Facultad de Medicina de Perelman en la estadounidense Universidad de Pensilvania, el doctor Amit Bar-Or, explicó que «estos análisis de los ensayos de Ocrevus refuerzan los ya datos existentes para seguir investigando el uso de la cadena ligera de los neurofilamentos como posible biomarcador de la actividad y progresión de la esclerosis múltiple, incluido su potencial para predecir futuros resultados de discapacidad».
Administrado cada seis
Sobre Ocrevus, Roche apunta que se trata del «primer y único tratamiento aprobado para esclerosis múltiple recurrente y primaria progresiva, incluida la remitente-recurrente (EMRR) y la secundaria progresiva, o recidivante, activa, además del síndrome clínicamente aislado en los Estados Unidos».
Este fármaco se administra cada seis meses, con un crecimiento rápido de la experiencia en la práctica clínica y más de 120.000 personas con esclerosis múltiples tratadas en todo el mundo. Está aprobado actualmente en 89 países de Norteamérica, Sudamérica, Oriente Medio y Europa del Este, así como en Australia, Suiza y la Unión Europea (UE).
Los investigadores contemplan que los posibles efectos beneficiosos podrían deberse a que la carne roja contiene una forma muy activa de vitamina D.
Un nuevo estudio ha analizado la relación entre el consumo de carne roja procesada y no procesada, y el riesgo de desarrollar Esclerosis Múltiple. Los resultados revelaron que la cantidad de carne roja no procesada consumida por personas con Esclerosis Múltiple en el año anterior a su primer evento desmielinizante (FDE, un precursor frecuente de la EM) fue mucho menor, lo que indica que la carne roja puede tener un efecto protector contra el desarrollo de la enfermedad.
Para comprender mejor la relación entre comer carne roja y la Esclerosis Múltiple, los investigadores evaluaron la relación entre el consumo de carne roja procesada y no procesada y el riesgo de desarrollar EM en 791 participantes.
La relación entre la dieta y la Esclerosis Múltiple es un área de gran interés para la comunidad de EM. Aunque algunos resultados apuntan hacia los efectos beneficiosos de ciertos componentes de la dieta, por ejemplo, los ácidos grasos omega-3, es necesario llevar a cabo más estudios para llegar a un consenso sobre si una dieta particular, un nutriente y/o un suplemento son beneficiosos para las personas con EM.
Otros estudios anteriores que habían analizado si existen vínculos entre el consumo de carne roja y la Esclerosis Múltiple no ofrecieron resultados concluyentes. Aunque la carne es una buena fuente de proteínas, hierro, zinc, vitamina B12 y muchas otras vitaminas y minerales, algunos estudios indican que el consumo de carne roja, particularmente carne procesada, está relacionado con un mayor riesgo de enfermedades como la obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y cánceres. Se ha sugerido que esto puede ser debido al contenido en grasas de la carne roja o a la elaboración de productos potencialmente dañinos cuando la carne roja se cocina a altas temperaturas.
Con el objetivo de comprender mejor la relación entre el consumo de carne roja y la Esclerosis Múltiple, los investigadores del grupo de estudio AusImmune, que recibió financiación de la fundación de MS Research Australia, evaluaron la relación entre el consumo de carne roja procesada y no procesada y el riesgo de desarrollar EM. Este estudio a largo plazo, basado en la población, contó originalmente con 791 participantes que habían experimentado un primer evento desmielinizante, un precursor frecuente de la Esclerosis Múltiple, y a los cuales se les ha realizado un seguimiento durante 15 años. El estudio analiza la relación entre varios factores ambientales, incluida la dieta y el riesgo de desarrollar EM.
Los resultados de este estudio que recientemente se ha publicado en Frontiers in Neurology revelan que la cantidad de carne roja no procesada consumida por las personas durante el año antes de experimentar un FDE fue inferior a la observada en individuos del grupo de control sanos. El estudio demostró que el consumo de carnes rojas no procesadas está relacionado con un menor riesgo de experimentar un FDE y, por lo tanto, de Esclerosis Múltiple. Curiosamente, cuando los investigadores tomaron en cuenta otros factores, hallaron que esta relación solo era válida en mujeres. Esto pudo deberse a que el estudio solo contaba con un grupo relativamente pequeño de hombres. Otra posibilidad es que los hombres, como grupo, comen más carne roja en cuanto a su dieta habitual que las mujeres, independientemente de si desarrollaron EM o no.
Estos resultados permanecieron sin cambios, incluso cuando los investigadores limitaron el análisis a los alimentos consumidos durante los 90 días anteriores al diagnóstico de FDE para reducir la probabilidad de que los participantes presentaran cambios en el comportamiento relacionado con los alimentos como respuesta al diagnóstico.
Los autores de esta publicación contemplan que los efectos beneficiosos observados en la carne roja en cuanto al riesgo de desarrollar Esclerosis Múltiple podrían deberse a que la carne roja contiene una forma muy activa de vitamina D o su contenido, que se conoce como ácidos grasos poliinsaturados n-3 de cadena larga. La carencia de estos nutrientes se ha asociado con un mayor riesgo y progresión de la EM en otros estudios.
A pesar de tratarse de un estudio con un diseño sólido (multicéntrico y grupo control equivalente), es necesario llevar a cabo más estudios para identificar los componentes específicos de la carne roja no procesada que pueden ser beneficiosos para prevenir la Esclerosis Múltiple. Del mismo modo, es necesario realizar más estudios para evaluar si existe un umbral para la cantidad de carne que se recomienda consumir, si la carne roja de otras partes del mundo tiene beneficios similares y si los beneficios de comer carne roja no procesada se siguen observando en personas con EM desarrollada.
Para mejorar nuestra comprensión sobre el papel de la dieta en la Esclerosis Múltiple, se están llevando a cabo muchos proyectos de investigación de alto nivel internacional. En última instancia, gracias a estos estudios se podrán desarrollar ensayos clínicos para probar estrategias dietéticas prometedoras que ayuden al desarrollo de pautas dietéticas con base empírica para personas con EM y aquellas con un alto riesgo de padecer EM.
Se identifican las células nerviosas vulnerables al daño en la Esclerosis Múltiple
El estudio podría contribuir a desarrollar mejores formas y más específicas para detener la enfermedad, proteger el sistema nervioso de nuevas lesiones y ralentizar la progresión de la EM.
Un equipo de investigación formado por científicos de la Universidad de Cambridge y la Universidad de San Francisco ha identificado las células nerviosas que son vulnerables al daño en la Esclerosis Múltiple a través de un estudio cuyos hallazgos han sido publicados en la revista Nature. Los investigadores han utilizado tecnología avanzada para evaluar las instrucciones genéticas -localizadas dentro de las células cerebrales individuales en áreas específicas de los tejidos cerebrales- de personas que tenían Esclerosis Múltiple antes de que existieran tratamientos modificadores de la enfermedad.
Los científicos han detectado que existe un tipo específico de células nerviosas llamadas “neuronas de proyección”, que normalmente facilitan la comunicación entre diferentes áreas del cerebro, y que son especialmente vulnerables al daño en la corteza (la región externa del cerebro, asociada con la progresión de la enfermedad y el deterioro cognitivo). Asimismo, también confirmaron el papel de las células B en este tipo de daño.
La Esclerosis Múltiple se produce cuando el sistema inmunitario ataca el cerebro y la médula espinal. La progresión de la enfermedad está asociada con el daño en la corteza, la región externa del cerebro, que es responsable de dirigir las funciones cognitivas.
Los investigadores analizaron el tejido obtenido de 12 personas con Esclerosis Múltiple (que nunca habían recibido terapias modernas para modificar la enfermedad) y de 9 personas sin la enfermedad. Utilizaron la secuenciación de ARN de un solo núcleo, una tecnología novedosa que les permitió aislar muchos tipos de células en la corteza, evaluar las instrucciones genéticas y comparar diferentes poblaciones de células.
De esta forma, identificaron una sorprendente reducción de un tipo de célula en el tejido cerebral obtenido de las personas con Esclerosis Múltiple, las llamadas “neuronas de proyección”. Estas son células nerviosas involucradas en la comunicación de información entre áreas distantes del cerebro. Otros resultados mostraron que las células B aumentaron en áreas en que las neuronas de proyección tenían más daño, destacando el papel de este tipo de células inmunes.
Este trabajo, de los Dres. David Rowitch, Lucas Schirmer,y otros muchos, fue financiado por la Asociación Nacional de Esclerosis Múltiple de EEUU (National MS Society) y los Institutos Nacionales de Salud, entre otros.
En conclusión, este estudio arroja nueva información importante sobre cómo puede progresar la Esclerosis Múltiple y por qué ciertos síntomas empeoran. Si se confirma, es probable que contribuya a los esfuerzos para desarrollar mejores formas y más específicas para detener la enfermedad, proteger el sistema nervioso de nuevas lesiones y ralentizar la progresión de la EM.
El Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo trabaja ya en una importante investigación, un estudio relacionado con las formas progresivas de la esclerosis múltiple para las que apenas hay tratamiento. Un proyecto que por segundo año consecutivo recibe financiación a través del Proyecto M1 de Esclerosis múltiple España. 25.000 euros para seguir avanzando en las búsqueda del tratamiento.
Un estudio del Grupo de Neuroinmuno-Reparación del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, sobre la presencia de células mieloides supresoras en el tejido de pacientes con esclerosis múltiple y su relación con la severidad del curso clínico de dicha patología, ha sido uno de los seleccionados para recibir financiación a través de la convocatoria de ayudas de 2018 de Esclerosis Múltiple España, en el marco de su acuerdo de colaboración con la Red Española de Esclerosis Múltiple.
Es el segundo año consecutivo en el que el Grupo de Neuroinmuno-Reparación del Hospital Nacional de Parapléjicos, dirigido por el doctor Diego Clemente, recibe financiación a través del ‘Proyecto M1’ de Esclerosis Múltiple España y tras el acuerdo con la Red Española de Esclerosis Múltiple para impulsar novedosos proyectos de investigación sobre esclerosis múltiple progresiva, en los que están trabajando algunos de los equipos científicos que pertenecen a dicha Red nacional.
En este sentido, el estudio del Grupo de Neuroinmuno-Reparación, que está liderado por los investigadores Diego Clemente y Cristina Ortega, recibirá un total de 25.000 euros, tras haber sido seleccionado junto a otros cuatro proyectos más, según ha informado la Junta en nota de prensa.
Bajo el título ‘Análisis morfo-funcional de las células mieloides supresoras en el sistema nervioso central de pacientes con formas progresivas de la Esclerosis Múltiple: relación con la agresividad del curso clínico y neuro-reparación’, este estudio tratará de mostrar la presencia de las células mieloides supresoras en el tejido nervioso de pacientes con formas primaria y secundariamente progresivas de dicha patología .
Además, estudiará la posible relación entre la presencia de estas células que controlan la inflamación y la severidad del curso clínico de los pacientes analizados.
“Con este proyecto trataremos de demostrar, por primera vez, que las células mieloides supresoras están presentes en las lesiones desmielinizantes de los pacientes con esclerosis múltiple progresiva, y analizaremos si su mayor o menor presencia o actividad se puede relacionar con un curso clínico más o menos severo de la patología”, ha afirmado Diego Clemente.
Además, tal y como ha explicado la coinvestigadora principal del proyecto, Cristina Ortega, se estudiará “si la localización y número de estas células son diferentes entre los pacientes con esclerosis múltiple primaria o secundaria progresiva, y si se podría relacionar con la capacidad de remielinización, es decir, de reparación de cada lesión”.
Y es que, a día de hoy, una de las características que definen a la esclerosis múltiple es la alta variabilidad en cuanto al curso clínico de cada paciente, por lo que estudios como el subvencionado tratan de buscar alguna razón que pueda estar detrás de la diferente severidad del curso clínico en los pacientes con las formas progresivas de la enfermedad.
Durante esta última convocatoria de ayudas de Esclerosis Múltiple España en 2018, el ‘Proyecto M1’ ha logrado recaudar un total de 125.000 euros que se repartirán entre los cinco estudios seleccionados, mientras que en la convocatoria de 2017, se recaudaron 50.000 euros en total para apoyar la investigación en esclerosis múltiple, una enfermedad que afecta a más de 47.000 personas en toda España
Una célula cerebral específica conocida como 'neurona de proyección' desempeña un papel central en los cambios cerebrales observados en la esclerosis múltiple
Una investigación, publicada en Nature, muestra que las neuronas de proyección están dañadas por las propias células inmunitarias del organismo, y que este daño podría apuntalar la contracción cerebral y los cambios cognitivos asociados con la esclerosis múltiple (EM).
Estos nuevos hallazgos proporcionan una plataforma para el desarrollo de nuevas terapias específicas para la EM que se dirigen a las células cerebrales dañadas.
Investigaciones anteriores han demostrado que una región cerebral llamada córtex se reduce con el tiempo en pacientes con EM, un proceso conocido como atrofia cortical. Los procesos que impulsan esta contracción cortical, hasta ahora, no han sido aclarados.
En un nuevo estudio internacional de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), la Universidad de Heidelberg (Alemania) y la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos), los investigadores utilizaron muestras del cerebro humano postmortem de pacientes con EM para estudiar una amplia gama de tipos de células implicados en la enfermedad, y compararon sus hallazgos con muestras cerebrales donadas de personas que no tuvieron la enfermedad.
“Al utilizar una nueva técnica llamada secuenciación de ARN de un solo núcleo, pudimos estudiar la composición genética de las células cerebrales individuales para comprender por qué algunas células podrían ser más susceptibles al daño en la EM que otras, explica el doctor Lucas Schirmer, científico principal del proyecto de la Universidad de Heidelberg. Nuestros resultados mostraron que un tipo particular de célula nerviosa llamada neurona de proyección era especialmente vulnerable al daño en el cerebro de los con EM”.
En personas sanas, estas neuronas de proyección están involucradas en la comunicación de información entre diferentes áreas del cerebro. Por lo tanto, es posible que el daño a estas células pueda afectar las capacidades cognitivas en pacientes con EM. Además, la pérdida de este tipo de células en particular ayuda a explicar por qué el cerebro de pacientes con EM se reduce con el tiempo: cuantas más células se dañan y pierden, menos espacio ocupa el cerebro.
Los investigadores también demostraron que las células inmunes en el cerebro de pacientes con EM apuntaban a las neuronas de proyección y causaban estrés y daño celular.
“Encontramos que las células inmunitarias productoras de anticuerpos están relacionadas con el daño de las neuronas de proyección, señala el profesor David Rowitch, de la Universidad de Cambridge, el científico principal que coordina la investigación. Esto sugiere que las terapias celulares dirigidas a estas células inmunitarias podrían proteger las neuronas de proyección y proporcionar un nuevo tratamiento para la EM progresiva”.
Por su parte, el doctor Dmitry Velmeshev y el profesor Arnold Kriegstein, de la Universidad de California en San Francisco, trabajaron juntos para desarrollar las técnicas utilizadas para analizar el código genético dentro de las células cerebrales individuales.
“Estas nuevas técnicas tienen una amplia aplicabilidad en la comprensión del neurodesarrollo humano y los trastornos neurológicos y ofrecen una nueva perspectiva no solo de la EM, sino también del trastorno del espectro autista”, explica el profesor Arnold Kriegstein.
BN201 puede ser una nueva opción terapéutica para los pacientes de Neuromielitis Óptica (NMO) y Esclerosis Múltiple (EM), gracias a su capacidad neuroprotectora y remielinizante.
La compañía biotecnológica Bionure, spin-off del Hospital Clínic de Barcelona y miembro del programa Aceleradora GAEM, que desarrolla agentes neuroprotectores para tratar enfermedades neurodegenerativas —inicialmente, enfermedades raras oftalmológicas como la neuromielitis óptica (NMO) y la neuritis óptica aguda (NOA) —, ha anunciado el inicio de la Fase clínica 1 de su compuesto principal BN201, la cual se llevará a cabo en 2018 en el Reino Unido.
BN201 es la primera molécula de su clase que posee la doble capacidad de proteger las neuronas y regenerar la mielina dañada mediante un nuevo mecanismo de acción.
BN201 promueve la supervivencia celular y la reparación natural endógena mediante la activación de la SGK2, una serina/treonina quinasa intracelular que juega un papel crucial en la respuesta al estrés y en la supervivencia de las neuronas. Por otro lado, se ha demostrado que tiene actividad neuroprotectora y que estimula la remielinización mediante la diferenciación de las células precursoras de oligodendrocitos en oligodendrocitos maduros (células productoras de mielina), promoviendo así la formación de vainas de mielina alrededor de los axones de las neuronas.
Ambas acciones combinadas convierten a BN201 en una solución prometedora para los pacientes de NMO y NOA, y abren una línea de investigación para tratar otras enfermedades neurodegenerativas como la EM. En la actualidad no existe ningún medicamento neuroprotector en el mercado ni para la NMO ni la NOA. Los pacientes son tratados con corticoesteroides e inmunomoduladores que reducen la inflamación pero no reparan el daño en el nervio.
El ensayo de Fase 1 tiene como objetivo investigar la seguridad, la tolerabilidad y la farmacocinética de BN201, en dosis única y múltiples suministradas a voluntarios sanos. Bionure espera tener los resultados de esta fase a finales de año e iniciar la Fase clínica 2a en 2019.
“El inicio del ensayo de Fase 1 es un hito importante para Bionure. Nos entusiasma ver avances en el desarrollo clínico del BN201, que está ya un paso más cerca de llegar a los pacientes”, señala Mar Massó, directora general de Bionure.
La puesta en marcha del ensayo clínico marca un punto de inflexión en la nueva etapa iniciada por Bionure, que ha renovado su Consejo de Administración. Éste está presidido ahora por Guy P. Nohra, fundador de Alta Life Sciences, cofundador de Alta Partners y experto inversor en el ámbito de las ciencias de la vida. También se han incorporado al Consejo el Dr. Paul Frohna, Rajiv Mahadevan y Josep Herrero, junto con Montserrat Vendrell de Alta Life Sciences.
Por otro lado, el neuro-oftalmólogo Craig Smith, hasta ahora miembro del Comité Científico de Bionure, se incorpora a la compañía como director médico (Chief Medical Officer, CMO).
“BN201 ha demostrado sus beneficios en varios modelos animales de desmielinización, inflamación y neurodegeneración, en los que se ha visto que promueve la protección de neuronas y axones y la reparación de la mielina”, afirma el Dr. Smith. “Creemos que BN201 puede ofrecer una nueva opción terapéutica para los pacientes de NOA, NMO y esclerosis múltiple”.
Estos hallazgos podrían conducir a nuevos tratamientos para las personas con Esclerosis Múltiple
Se abren vías para la investigación de nuevos tratamientos para las personas con Esclerosis Múltiple. Un estudio del Centro de Investigación para la Esclerosis Múltiple de Edimburgo ha revelado que ciertas células inmunitarias deben morir para reparar la mielina.
Nuestros nervios están cubiertos por esta capa protectora llamada mielina, que ayuda a que los mensajes viajen con rapidez y sin problemas entre el cerebro y el resto del cuerpo. Pero en la Esclerosis Múltiple el sistema inmunológico reconoce que el revestimiento de mielina es extraño y lo ataca: esto conduce a muchos de los síntomas asociados con la EM.
De manera sorprendente esta investigación muestra que, además de desempeñar un papel en el daño de la mielina, el sistema inmunológico también participa en la reparación de la mielina. Los científicos dicen que estos nuevos hallazgos (que ciertas células inmunitarias deben morir para que el cuerpo pueda reparar la mielina) podrían conducir a nuevos tratamientos vitales para las personas que viven con Esclerosis Múltiple.
La Dra. Veronique Miron, autora principal del estudio y embajadora científica de la MS Society, señala: “Cuando la mielina se daña, los nervios no funcionan correctamente. El cuerpo tiene la capacidad de reparar la mielina, pero en las personas con Esclerosis Múltiple esto no sucede tan eficazmente. La reparación de la mielina solo ocurre cuando las células inmunitarias llamadas macrófagos mueren“.
“Nuestra investigación descubrió que la reparación de la mielina solo se produce cuando mueren células inmunes llamadas macrófagos. La muerte de estas células dañinas detiene la inflamación y significa que se crean nuevas células útiles que ayudan a reparar la mielina“.
“Creemos que los problemas con la reparación de la mielina en la EM pueden ser causados cuando los macrófagos dañinos no mueren. Este sorprendente descubrimiento podría resultar realmente crucial para los nuevos tratamientos, ya que ahora podemos centrarnos en encontrar una terapia que elimine a los macrófagos dañinos y ayude a reparar la mielina“.
Además la Dra. Susan Kohlhaas, directora de investigación del Centro de Edimburgo, señala que desde su centro están “impulsando la investigación hacia más y mejores tratamientos, porque los que existen son principalmente para la EM remitente recurrente“. “Necesitamos tratamientos urgentes para ralentizar y frenar la progresión de la discapacidad para que todas las personas con Esclerosis Múltiple tengan acceso a una terapia efectiva“, añade.
“Descubrimientos como estos son tan emocionantes que revolucionarán la forma en que se trata la EM, por lo que es vital que sigamos apoyando proyectos como este
Más de dos millones de personas se ven afectadas por la terrible enfermedad degenerativa esclerosis múltiple, a menudo denominada EM.
La EM afecta a las células nerviosas en el cerebro y a la médula espinal. Los síntomas pueden incluir doble visión, ceguera, problemas psicológicos o problemas musculares.
En algunos casos, la EM puede ser fatal y la esperanza de vida se acorta. Aunque hay medicamentos para ayudar a aliviar los síntomas, no hay cura para la enfermedad.
Sin embargo, una científica en el Reino Unido ha hecho un gran avance médico en la búsqueda de una cura.
La Dra. Su Metcalfe, de la compañía LIFNano Therapeutics con sede en Cambridge, ha encontrado una manera de detener el ataque a las células nerviosas.
Con más de 2.3 millones de personas con EM en todo el mundo, una cura para esta terrible enfermedad sería una maravilla médica.
“Algunas personas tienen EM progresiva, lo que implica el avance hacia una forma grave de la enfermedad, pero la mayoría tiene una versión recurrente o remitente”, comentó la Dr. Metcalfe al Cambridge News.
“La EM puede comenzar a partir de los 30 años y no hay cura. Todo lo que se puede hacer es suprimir la respuesta inmunitaria, pero los medicamentos que lo hacen tienen efectos secundarios, y no puedes reparar el cerebro. El costo de esos medicamentos es muy alto, y en el Reino Unido hay muchas personas que no reciben ningún tratamiento.”
“Estaba investigando la forma de controlar la respuesta inmunológica y parar el auto-ataque”, explica la doctora.
“Descubrí un pequeño interruptor binario, controlado por un LIF (factor inhibidor de leucemia), que regula el interior de la propia célula inmunológica. El LIF puede controlar la célula para garantizar que no ataque tu propio cuerpo, pero luego libera el ataque cuando sea necesario.”
“Ese LIF, además de regularnos y protegernos contra los ataques, también desempeña un papel importante en el mantenimiento del cerebro y la médula espinal. De hecho, juega un papel importante en la reparación de tejidos en general, activando las células madre que se producen de forma natural en el cuerpo, lo que lo convierte en una medicina regenerativa natural.También juega un papel importante en la reparación del cerebro cuando se daña.
“Y pensé, esto es fantástico. Podemos tratar la enfermedad autoinmune y además podemos encontrar un tratamiento para la EM, que ataca tanto al cerebro como a la médula espinal. Por lo tanto, aquí tienes un doble efecto, se puede detener y revertir la autoinmunidad, y también reparar el daño causado en el cerebro.”
Esta neurocientífica prodigiosa, que también está trabajando en tratamiento contra la psoriasis y diabetes, tiene la esperanza de que con suficiente financiamiento, ella y su equipo pueden encontrar una posible cura ante la EM para el año 2020.
La V Reunión Anual de Enfermería 2019: ‘Enfermería, pasión por el paciente’, celebrada en Málaga por Sanofi, se ha centrado en concienciar sobre el deterioro cognitivo que sufren los pacientes de esclerosis múltiple, entre otros temas. Estos síntomas se han quedado en segundo plano en los últimos años dada la gravedad de la disfunciones motoras y la discapacidad que provoca la enfermedad. Las enfermeras son las profesionales que pasan más tiempo con ellos y pueden detectar fallos cognitivos alertando al neurólogo para que evalúe si la terapia que utiliza el paciente no está funcionado correctamente
“Se pensaba que el deterioro cognitivo aparecía en estados avanzados pero con los nuevos estudios de neuroimagen y de inmunología se ha visto que la inflamación y la neurodegeneración acompañan desde el comienzo de la enfermedad. Una detección precoz de estos síntomas y signos es fundamental a la hora de la evolución clínica del paciente”, explica a GM Mª Luisa Vergara Carrasco, enfermera del Hospital Regional Universitario de Málaga y moderadora del evento.
Por el hecho de no tener manifestaciones clínicas (por ejemplo brotes o discapacidad medible con la escala EDSS) puede parecer que el paciente está estable y sin embargo, muchos de ellos, tienen problemas de orientación o de memoria. Tal y como destaca Mar Mendibe, neuróloga del Hospital Universitario de Cruces, Baracaldo, “hay síntomas que son muy visibles como que los pacientes caminen mal o que tengan cierta inestabilidad, pero otros son reivindicados por ellos mismos. Hay algunos que sufren lentitud en el proceso de información y si no estás mucho tiempo con ellos no te das cuenta de que tienen problemas para ver una película o para contarte una historia porque hasta ahora estábamos solo preocupados en los trastornos motores y sensitivos”.
“Sabemos que tienen quejas subjetivas que nosotros tenemos que pasarlas a objetivas. Si lo detectamos dentro del equipo multidisciplinar podemos empezar con la estimulación cognitiva”, añade Vergara. Por su parte, Cristina Conde, neuropsicóloga del Hospital Universitario Reina Sofía, ha recordado que los “nuevos tratamientos controlan mejor los brotes pero ahora hay que ver como vigilamos la progresión y la sintomatología cognitiva, que es algo que todavía no se ha controlado, y podría ser utilizado como marcador para optimizar la elección terapéutica”.
Los pacientes con esclerosis múltiple de la Comunidad de Madrid comparten buena parte de sus demandas con el resto de pacientes a nivel nacional. Desde la Asociación de Esclerosis Múltiple Madrid (ADEMM), presidida por Gerardo García Perales, reconocen que la comunidad cuenta con las mejores unidades especializadas de atención a esta patología. Además, subrayan que la equidad en el acceso a los tratamientos en la región también resulta bastante igualitaria, aunque pueda variar en tiempo lo que tarda un hospital en particular en tener disponible un nuevo tratamiento.
ADEMM suscribe, punto por punto, cada una de las demandas que han puesto en común en un manifiesto suscrito con el resto de entidades a nivel nacional en el contexto del último día mundial de la enfermedad.
La primera petición, común al resto de patologías, es un mayor apoyo gubernamental a la investigación de esta enfermedad. “La investigación en nuevos tratamientos es una esperanza para poder encontrar la curación definitiva”, sentencian.
Además, desde la asociación insisten en el reconocimiento del 33 por ciento del grado de discapacidad con el diagnóstico. En la actualidad, subrayan desde la asociación madrileña, no se reconoce este porcentaje aunque tengan sintomatología invalidante desde el inicio. “Es una reivindicación de todas las entidades de esclerosis múltiple y se presentó recogida de firmas en el congreso en el mes de diciembre”, remarcan.
Otro punto clave para ellos es el acceso a un tratamiento rehabilitador integral, personalizado, gratuito y continuado, en todas las comunidades autónomas, reforzando el papel de las asociaciones de pacientes en este campo. No en vano, la asociación ofrece un tratamiento rehabilitador “que no existe en el sistema de salud de manera suficiente, que es necesario aunque no se financia suficientemente para las personas afectadas”, destacan.
En la misma línea, piden un mayor compromiso de los empresarios a la hora de adaptar los puestos de trabajo, así como el cumplimiento del dos por ciento que exige la legislación en la contratación de personas con discapacidad.
En este decálogo, que suscriben desde la asociación madrileña, otra reivindicación es la continuidad en la colaboración de la industria farmacéutica en el apoyo a las asociaciones y en la investigación de tratamientos seguros y eficaces.
Además, defienden la disminución de los recortes sociales y los retrasos en las subvenciones y ayudas públicas para evitar que afecten al mantenimiento del tejido asociativo.
Asimismo, piden apoyo de la administración pública hacia las familias, así como campañas informativas sobre la patología que redundarían en una mayor sensibilización y solidaridad.
La mayoría de las personas con esclerosis múltiple tienen episodios recurrentes de discapacidad, seguidos de remisiones cuando sus síntomas disminuyen o desaparecen
Una molécula que ayuda a la coagulación de la sangre también podría tener que ver con las recaídas de esclerosis múltiple (EM), según ha concluido un estudio en modelos experimentales de la Universidad de Connecticut (Estados Unidos).
Según los autores, cuyo trabajo se ha publicado en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, su investigación podría ayudar a esclarecer el misterio de por qué se producen estas recaídas, así como a encontrar marcadores tempranos de la enfermedad. Además, también muestra una nueva forma de estudiarla en ratones que está más cerca de la forma humana de la enfermedad.
La EM daña la capacidad del cerebro para comunicarse con el resto del cuerpo, haciendo que sea difícil caminar, escribir o sostener un tenedor y un cuchillo. Esto sucede debido al daño al aislamiento alrededor de las terminaciones nerviosas. Al igual que un cable deshilachado, un nervio con aislamiento dañado puede provocar un cortocircuito o enviar malas señales.
Pero el daño no es permanente, al menos no al principio. La mayoría de las personas con esclerosis múltiple tienen episodios recurrentes de discapacidad, seguidos de remisiones cuando sus síntomas disminuyen o desaparecen. Por qué ocurren estas recaídas y remisiones es un gran misterio. El daño a los nervios es causado por el sistema inmunológico, el ejército de células que se supone que protege de los invasores que causan enfermedades.
Por alguna razón, en la EM, el sistema inmunológico activa las células del cerebro y la médula espinal. En los pacientes con EM, un tipo particular de células inmunitarias (las células CD8+, una parte del sistema inmunitario que normalmente mata a las células cancerosas o infectadas) parecen ser las que causan el daño.
Aunque los investigadores han podido desarrollar fármacos para ayudar a combatir la EM utilizando una versión en ratón de la EM, estos ratones experimentales desarrollan una respuesta del sistema inmunitario ligeramente diferente de la que se produce en los humanos. Otras células también causan el daño en modelos experimentales con EM: células CD4+. Los modelos experimentales tienen células CD8+, pero esas células CD8+ son generalmente inactivas. Este ha sido un gran obstáculo para entender cómo se desarrolla el sistema inmunológico en la EM.
Ahora, este equipo de investigadores ha descubierto cómo se activan las células CD8+ en ratones con EM, y el resultado parece muy similar a lo que sucede en los humanos. Los nuevos hallazgos dependen de la forma en que las células se comunican entre sí. Las células a menudo secretan pequeñas burbujas que contienen proteínas y señales genéticas. Estas burbujas se denominan vesículas extracelulares (VE). Los VE son fabricados por la mayoría de las células del cuerpo y ‘flotan’ en el torrente sanguíneo como un mensaje en una botella.
Los investigadores inyectaron VE de ratones normales y sanos en otros que tenían esa enfermedad experimental similar a la EM. Cuando lo hicieron, adquirieron una enfermedad recurrente-remitente y células CD8+ activas, como los pacientes con EM humana. Los investigadores examinaron los VE en ratones y pacientes con EM y encontraron que contenían fibrinógeno, una proteína que normalmente ayuda a la coagulación de la sangre y a sellar las heridas. Pero en estos ratones con EM, los VE con fibrinógeno parecían activar las células inmunitarias CD8+.
Cuando inyectaron a los ratones con EM con VE que no tenían fibrinógeno, no pudieron causar la enfermedad recurrente-remitente. “Estos hallazgos amplían nuestra comprensión de cómo el fibrinógeno contribuye a la progresión de la EM. El fibrinógeno en los exosomas puede tener implicaciones de gran alcance para las terapias y como biomarcador de la progresión de la enfermedad en la EM y, potencialmente, en otras enfermedades neurológicas”, señala una de las autoras, Katerina Akassoglou.
Un ensayo clínico en fase II ha descubierto que Evobrutinib, el primer fármaco administrado por vía oral inhibidor de la molécula tirosina quinasa de Bruton(BTK), reduce, durante 48 semanas, las lesiones cerebrales activas en la esclerosis múltiple recurrente observadas por resonancia magnética.
La investigación, liderada por el director del Centro de Esclerosis Múltiple de Catalunya (Cemcat) y jefe del Servicio de Neurología y Neuroinmunología del Hospital Vall d’Hebron, Xavier Montalban, logró, en una primera fase, reducir el número de lesiones cerebrales a la semana 12 del tratamiento”, ha señalado el doctor Montalban, que ha explicado que durante esta segunda etapa “el efecto ya se mantiene hasta la semana 48”.
Los investigadores han descubierto el primer tratamiento oral que demuestra que la inhibición de la molécula BTK tiene un efecto positivo en esclerosis múltiple recurrente
Como resultado, el equipo de investigadores ha descubierto el primer tratamiento oral que demuestra que la inhibición de la molécula BTK tiene un efecto positivo en esclerosis múltiple recurrente (EMR) bloqueando las células que atacan a la mielina, substancia que recubre las neuronas.
“El BTK tiene un mecanismo dual que, por un lado, inhibe la actividad de los linfocitos B y, por otro, afecta a la inmunidad innata”, ha relatado el doctor Montalban, que ha añadido que, como consecuencia, esta molécula “tiene un efecto en la inflamación producida por la enfermedad pero también influye en la progresión de la EMR”.
Identifican una molécula que podría ser responsable de las recaídas de la esclerosis múltiple (University Of British Columbia / EP)
La segunda fase del ensayo, que ha durado 52 semanas, ha contado con pacientes de entre 18 y 65 años, edades más frecuentes a recaer en la enfermedad, y que, repartidos al azar, han recibido diferentes dosis del medicamento.
“Con dos dosis diarias de 75 mg de evobrutinib, el 79 % de los participantes no han padecido recaídas a lo largo de las 48 semanas de tratamiento”, ha comunicado el equipo de investigadores.
El estudio, hecho público este viernes durante la Reunión Anual de la Academia Americana de Neurología en Filadelfia (EEUU), la más importante en todo el mundo en el ámbito de la Neurología, ha sido publicado en la revista médica “New England Journal of Medicine”.
Un nuevo mapa de microglía ayuda a comprender las células inmunitarias del cerebro
Se espera que una mejor comprensión de la microglía se traduzca en nuevos tratamientos para abordar la evolución de la discapacidad en la Esclerosis Múltiple.
Un nuevo estudio internacional ha creado por primera vez un mapa de microglía, un tipo de célula inmunitaria, en el cerebro humano y del ratón. Se cree que la microglía participa en la evolución de la Esclerosis Múltiple. Esta investigación ha cambiado la comprensión de cómo funcionan estas células y tiene consecuencias de importancia para la EM, pues se cree que la microglía participa en el daño progresivo en la evolución de la Esclerosis Múltiple.
Este nuevo mapa de microglía marca un cambio en la comprensión actual de estas células. Revela que solo hay un único tipo de microglía en el cerebro, pero que las células pueden cambiar y adaptarse rápidamente.
El estudio identificó las diferentes características mostradas en cerebros sanos y enfermos de ratones y humanos, y reveló que las características cambiaron a lo largo del desarrollo de la Esclerosis Múltiple. Se espera que una mejor comprensión a través de este mapa de microglía se traduzca en nuevos tratamientos para abordar la evolución de la discapacidad en la EM. La Esclerosis Múltiple es el resultado de células inmunitarias de la sangre que invaden el cerebro y dañan la mielina que recubre las fibras nerviosas. Habitualmente, en un cerebro sano las células inmunitarias no pasan de la sangre al cerebro, pero el cerebro tiene sus propias células inmunitarias, conocidas como microglías.
Se cree que la microglía participa en varias afecciones neurológicas, como la Esclerosis Múltiple, la enfermedad de Alzheimer y el derrame cerebral. Como tal, la biología de la microglía en la salud y la enfermedad ha sido de gran interés. Se conoce que desempeña un papel de apoyo en el cerebro y también puede ser útil después de una lesión de tejidos, eliminando los desechos. Sin embargo, su activación también puede intervenir en el daño cerebral. Se cree que esto forma parte del proceso que conduce al desarrollo de la discapacidad en la EM.
Anteriormente, se creía que había varios subtipos distintos de microglía, cada uno con una función específica. Ahora, un nuevo estudio, publicado en la prestigiosa revista Nature, ha cambiado notablemente este concepto y ha revelado que solo hay un tipo de microglía en el cerebro, pero que estas células pueden cambiar sus características rápidamente para adaptarse a la situación en la que se encuentran.
Utilizando la tecnología más avanzada, el equipo de investigación, dirigido por el profesor Marco Prinz de la Universidad de Friburgo (Alemania) examinó y clasificó las células, de una en una, en tejido de ratones y de humanos. Esta técnica les permitió dar a conocer detalles sobre las células que no habían sido detectadas en estudios anteriores, que solo habían analizado grandes grupos de microglía juntos.
En ratones, observaron 3.826 células individuales, en diferentes momentos durante el desarrollo y en diferentes edades en un cerebro sano. Revelaron que las características de la microglía cambian durante el desarrollo y en diferentes regiones del cerebro.
Además, los científicos analizaron diferentes modelos de enfermedad, incluido un modelo de enfermedad neurodegenerativa y otro que emulaba la pérdida de la mielina que se observa en la Esclerosis Múltiple. En estos dos estados patológicos diferentes, la microglía cambió de formas muy específicas y diferentes. La microglía también indicó características particulares en diferentes etapas de la EM, como cuando se perdía mielina en comparación con cuando se reparaba la misma.
A continuación, el equipo examinó la microglía del tejido cerebral humano. Utilizando el mismo análisis de células individuales de 1.180 células microgliales individuales, estas revelaron que la microglía tendía a encontrarse en uno de los cuatro estados en el tejido cerebral humano sano. Posteriormente, los investigadores examinaron 422 células microgliales individuales de cerebros de cinco personas con EM activa confirmada.
Identificaron que además de algunas de las microglías del estado sano, también existían microglías con características específicas que se encontraron en el cerebro de Esclerosis Múltiple que no estaban presentes en el cerebro sano. Sus características indican que estas células participan en la regulación de la respuesta inmunológica en el cerebro de personas con EM. Además, parecían similares a los estados microgliales observados en el cerebro del ratón durante las etapas de pérdida y reconstrucción de la mielina en la Esclerosis Múltiple.
Este estudio supone un importante paso adelante en la comprensión fundamental de la microglía en el cerebro y la forma en que las células responden a la enfermedad. Debido a la relación intrínseca entre la progresión de la Esclerosis Múltiple y la activación de la microglía en el cerebro, se espera que una mejor comprensión de las formas en que la microglía funcione en diferentes etapas de la EM, en particular durante la pérdida y reparación de la mielina, se traduzca en nuevos tratamientos para abordar la evolución de la discapacidad en la EM.
La FDA aprueba un nuevo medicamento para la Esclerosis Múltiple: Mayzent
Mayzent trata el síndrome clínicamente aislado, la forma remitente-recurrente y la EM Secundaria Progresiva Activa.
La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, U.S. Food and Drug Administration) aprobó el pasado 26 de marzo los comprimidos Mayzent (siponimod).
El Dr. Bruce Bebo, vicepresidente ejecutivo de Investigación de la National MS Society, ha señalado al respecto: “Agradecemos que haya una nueva opción de tratamiento para adultos con Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva activa. Esperamos que esta aprobación promueva una conversación entre pacientes y profesionales sanitarios sobre la progresión de la discapacidad tras la Esclerosis Múltiple Remitente-Recurrente, así como una gestión más temprana”.
-¿Para quién está indicado Mayzent?
Es un fármaco para tratar a adultos con formas recidivantes de Esclerosis Múltiple, que incluyen el síndrome clínicamente aislado, la forma remitente-recurrente y la EM Progresiva Secundaria Activa.
-El caso concreto de la Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva: funciona para la forma activa
Para la mayoría de las personas con Esclerosis Múltiple, explica en su comunicado la FDA, la patología comienza con una etapa remitente-recurrente, en las que episodios de empeoramientos (recaídas) son seguidos de períodos de recuperación (remisiones). Estas remisiones pueden no ser completas y pueden dejar a la persona con EM con cierto grado de discapacidad residual.
Muchos pacientes, pero no todos, con Esclerosis Múltiple tienen algún grado de discapacidad permanente que empeora gradualmente a lo largo del tiempo. En algunas personas, la discapacidad puede progresar independientemente de las recaídas, lo que daría lugar a la forma secundaria progresiva de Esclerosis Múltiple (EMSP). En los primeros años de este proceso muchos pacientes continúan teniendo recaídas, una fase de la enfermedad descrita como EMSP activa. La Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva activa es una de las formas recidivantes de EM, y los fármacos aprobados para el tratamiento de las formas recidivantes de Esclerosis Múltiple pueden ser utilizados para tratar la forma activa de EMSP. Más adelante, muchos pacientes con EMSP dejan de experimentar recaídas pero la discapacidad continúa progresando, en una fase llamada “EMSP no activa”.
La eficacia de Mayzent fue demostrada en un ensayo clínico en el que participaron 1.651 pacientes y que comparaba la acción de este medicamento frente a placebo en personas con Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva con comprobada progresión de discapacidad en los dos años anteriores y sin recaídas en los tres meses previos al registro. La proporción de pacientes que confirmaron la progresión de su discapacidad fue significativamente más baja en el grupo de Mayzent, en comparación con el grupo que recibió placebo. También redujo el número de recaídas experimentadas por estos pacientes. Sin embargo, en el subgrupo de pacientes con EMSP no activo los resultados no fueron estadísticamente significativos.
-Forma de administración
Mayzent es un comprimido que se administra de manera oral una vez al día.
No existe un tiempo límite para la ingesta. Como ocurre con otros medicamentos modificadores de la enfermedad, probablemente podría seguir siendo ingerido si la EM de una persona está estabilizada y no experimenta acontecimientos adversos o nuevos criterios de seguridad atribuidos a la medicación.
-Precauciones señaladas por la FDA
Mayzent debe ser dispensado con una Guía de Medicación para el paciente que contenga información importante acerca del uso del fármaco y sus riesgos. Este fármaco puede incrementar el riesgo de infecciones, que implicarían ciertas pruebas previas y durante el tratamiento.
Los pacientes deben permanecer en contacto con su médico porque el medicamento puede tener efectos secundarios como edema macular, disminuciones transitorias en la frecuencia cardíaca y una reducción en la función pulmonar.
Novartis, el laboratorio que comercializa Mayzent, tiene previsto poner este fármaco a disposición de los pacientes de todo el mundo y hay solicitudes de registro actualmente en marcha ante otras autoridades sanitarias fuera de Estados Unidos.
Se prevén acciones regulatorias en la Unión Europea a finales de 2019.
Un científico gallego coordina el ensayo clínico para tratar la patología degenerativa
Las propias defensas naturales del organismo son las que atacan a las neuronas. Es lo que ocurre con la esclerosis múltiple, una enfermedad autoinmune, inflamatoria y degenerativa del sistema nervioso central para la que en la actualidad, y pese a los avances de los últimos años, aún no existe una cura. Encontrarla se ha convertido en una obsesión para el investigador gallego Pablo Villoslada (Ourense, 1966), tanto en su etapa en Estados Unidos como ahora desde el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi y Sunyer (Idibaps), asociado al Hospital Clínic de Barcelona.
Villoslada, que ha identificado nuevos métodos para predecir la evolución de la enfermedad y liderado la búsqueda de nuevos fármacos, ha dado ahora un nuevo y puede que decisivo paso: una terapia celular que podría restaurar el sistema inmunitario en pacientes con esclerosis múltiple. Los resultados clínicos del ensayo clínico en fase I, que también ha sido coordinado por Daniel Benítez, se han presentado en la revista científica Pnas.
Es todavía una prueba pequeña, en la que han participado doce pacientes para verificar que el tratamiento es seguro y con efectos secundarios asumibles -lo que se ha demostrado-, pero para una patología en la que no existen demasiadas alternativas terapéuticas se erige como una sólida esperanza. Sobre todo porque en el estudio se ha probado que la terapia celular también es capaz de activar una parte del sistema inmunitario responsable de terminar con la inflamación y, por tanto, con el daño que esta genera en la mielina, la cubierta protectora que rodea a las neuronas. Aún es muy pronto para saber si tendrá o no éxito, pero promete.
También para la neuromielitis
El ensayo presenta otra novedad importante. No solo se ha probado en ocho pacientes con esclerosis múltiple, la segunda causa de discapacidad neurológica en adultos jóvenes (20-40 años), sino también en cuatro que sufren neuromielitis óptica, una enfermedad rara y también degenerativa que es aún más grave que la primera. Afecta a entre 5 y 10 personas de cada 100.000. En ambos casos, los resultados han sido satisfactorios para el objetivo que se pretendía.
La nueva terapia celular está basada en células dendríticas tolerogénicas, que se obtienen de la sangre del propio paciente y que se modifican en laboratorio para inhibir la respuesta inflamatoria, que es la característica común en ambas enfermedades. En los dos casos lo que se pretende es modular las defensas del paciente de forma específica y selectiva para frenar la inflamación que causan estas patologías que afectan al sistema nervioso.
El tratamiento propuesto consiste en aislar y modular en laboratorio un tipo de glóbulos blancos de la sangre, las células dendríticas, y hacerlas tolerantes a proteínas de la mielina y del cerebro, contra las que reacciona el sistema inmune de los pacientes.
La maduración de estas células en el laboratorio está dirigida a que supriman la inflamación, en vez de promoverla. Dado que son del propio paciente (autólogas) no sufren rechazo y pueden realizar su función tras ser inyectadas.
En el mismo ensayo se llevó a cabo un análisis de marcadores inmunólogicos asociados a las dos enfermedades estudiadas. «Hemos podido observar que las células dendríticas producidas en el laboratorio tienen un perfil tolerogénico o antiinflamatorio, es decir, que están orientadas a inhibir la respuesta inflamatoria, que es el objetivo de la terapia», destaca Daniel Benítez, el otro investigador que ha coordinado el trabajo.
El siguiente paso es realizar un ensayo en fase 2 con más pacientes que demuestre que esta estrategia terapéutica es clínicamente eficaz. De probarse, también podría ser eficaz para otras enfermedades autoinmunes, como las encefalitis, la artritis o la psoriasis.
Se ha iniciado una revisión del balance beneficio-riesgo en sus indicaciones autorizadas
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha restringido el uso de alemtuzumab (Lemtrada®), indicado para la esclerosis múltiple, debido a la aparición de casos graves de reacciones adversas cardiovasculares y de mecanismo inmunológico. Se ha iniciado una revisión del balance beneficio-riesgo en sus indicaciones autorizadas, informa la Agencia en un comunicado.
Los casos identificados están relacionados con las siguientes reacciones adversas:
-Condiciones de tipo inmunológico: daño hepático incluyendo elevación de transaminasas y hepatitis autoinmune, en algunos casos con desenlace mortal, así como linfohistiocitosis hemofagocítica. Esta última puede aparecer desde unos meses hasta cuatro años después del inicio del tratamiento con alemtuzumab.
-Reacciones adversas cardiovasculares con una relación temporal estrecha con la perfusión de alemtuzumab (entre 1 y 3 días tras la misma): casos de hemorragia pulmonar alveolar, infarto de miocardio,ictus (isquémico y hemorrágico), disección arterial cervicocefálica.
Como medida temporal mientras se realiza esta revisión, se ha restringido la indicación de alemtuzumab y se recomienda a los profesionales sanitarios la monitorización antes y durante la perfusión del medicamento, así como durante todo el tratamiento.
Alemtuzumab (Lemtrada®) es un anticuerpo monoclonal autorizado desde 2013, para el tratamiento de pacientes adultos con esclerosis múltiple remitente recurrente (EMRR) con enfermedad activa definida por manifestaciones clínicas o detectadas por resonancia magnética.
Recientemente, en la revisión periódica de los datos de seguridad de alemtuzumab, se han identificado casos de reacciones adversas graves de tipo cardiovascular y otras mediadas inmunológicamente, algunos de ellos mortales.
La gravedad de los casos identificados ha motivado el inicio de una revisión detallada de la información disponible a nivel europeo, con el fin de determinar si es necesario modificar las condiciones en las que este medicamento está autorizado (procedimiento de arbitraje europeo).
Mientras esta revisión se lleva a cabo, solo se podrá recetar para tratamientos que se inicien a partir de ahora a pacientes adultos con esclerosis múltiple remitente recurrente con enfermedad muy activa a pesar de haber recibido, al menos, dos tratamientos modificadores de la enfermedad (TME) o para los que el tratamiento con cualquier otro TME esté contraindicado o no sea adecuado.
Para los pacientes actualmente en tratamiento con alemtuzumab, se recomienda la monitorización de las constantes vitales antes y durante la perfusión intravenosa del medicamento. Si se observan cambios clínicamente significativos, es necesario suspender la perfusión y vigilar al paciente. Además, debe evaluarse la función hepática antes y durante el tratamiento con alemtuzumab; en el caso de aparición de síntomas clínicos o valores analíticos alterados, solo se debe readministrar el medicamento tras una cuidadosa valoración, informa la AEMPS.
Los pacientes que durante el tratamiento desarrollen signos relacionados con la activación inmunológica deben ser evaluados inmediatamente y descartar la posible aparición de linfohistiocitosis hemofagocítica.
La nueva información de seguridad se incorporará próximamente a la ficha técnica y el prospecto de Lemtrada.
La AEMPS comunicará a los profesionales sanitarios las conclusiones de la revisión en marcha o cualquier nueva información relevante relacionada con este asunto.
La pianista internacional Alice Sara Ott anuncia que tiene Esclerosis Múltiple
“Compartir esto con todos no ha sido una decisión fácil, pero creo que es la correcta”
La actriz Selma Blair tiene Esclerosis Múltiple.
Afirma sentirse aliviada desde el conocimiento de su diagnóstico en EM y ahora es un ejemplo de visibilidad para muchas personas
La microbiota intestinal y la esclerosis múltiple
Cada vez hay más estudios que apuntan a una relación entre la composición de la microbiota intestinal y algunas enfermedades inflamatorias del sistema nervioso central como la esclerosis múltiple. Esto ha propiciado que se investiguen nuevas vías terapéuticas para el tratamiento de esta enfermedad.
Las enfermedades autoinmunes son aquellas en las que se produce una alteración del sistema inmune, que ataca por error al propio organismo. La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad neurodegenerativa y autoinmune en la que el sistema inmune ataca por error la mielina, una substancia lipídica que se encuentra en el cerebro y la médula espinal y facilita la conducción del impulso nervioso. Actualmente, todas las terapias aprobadas ejercen su acción actuando sobre el sistema inmune.
La microbiota intestinal, conocida también como flora intestinal, es el conjunto de microorganismos que viven en el intestino, así como sus genes, proteínas y productos metabólicos.
La composición del perfil de microorganismos de la microbiota está influenciada por varios factores, entre los que se incluyen el perfil genético de cada uno, la ubicación geográfica, la dieta, los fármacos o incluso distintas patologías.
La microbiota intestinal participa en procesos biológicos de gran importancia hasta el punto de ser casi considerada como un órgano más de nuestro organismo.
Diversos estudios han mostrado que la microbiota intestinal de las personas con EM está alterada. Esto quiere decir que hay un desequilibrio en la composición de las distintas cepas o tipo de microorganismos que componen la microbiota en comparación con la de personas que no tienen EM. Este desequilibrio favorecería aquellas cepas que parecen promover procesos de activación inflamatoria.
Otros estudios realizados en modelos experimentales de EM han mostrado que la alteración de la microbiota intestinal disminuiría la actividad de las células Treg o linfocitos T reguladores, un tipo de células del sistema inmune que actúan atenuando la respuesta inflamatoria.
De este modo, la alteración de la microbiota intestinal podría producir la activación de la respuesta inmunitaria e inflamatoria que podría participar en la autoinmunidad propia de la EM.
Los investigadores creen que actuar sobre la microbiota intestinal podría ser una potencial vía terapéutica ya que puede producir un efecto tanto en la progresión como en el manejo de los síntomas de la EM.
Entre los posibles agentes terapéuticos que se están investigando están:
Probióticos
Antibióticos específicos
Trasplante de Microbiota Fecal (TMF)
El TMF consiste en la introducción de una solución de materia fecal procedente de un donante, debidamente procesada, en el tracto gastrointestinal de la persona con EM con el objetivo de corregir su actividad pro-inflamatoria.
Aún está también por dilucidar si esta estrategia terapéutica será efectiva para todas las enfermedades auto inmunes y qué efectos secundarios, a corto y largo plazo, pueden derivarse del uso de estas terapias.
La modificación de la microbiota intestinal en la EM es una vía de investigación prometedora. Ahora las investigaciones se centran en caracterizar mejor el perfil microbiano del intestino de las personas con EM en comparación con la microbiota intestinal de personas sanas, así como con otras enfermedades auto inmunes.
Se trata de comprender qué perfil de microorganismos contribuyen al estado pro-inflamatorio y la falta de anti-inflamación y, en definitiva, entender mejor el papel de la microbiota sobre la autoinmunidad y la EM.
Alrededor del mundo, cerca de 1.3 millones de personas padecen esclerosis múltiple (EM). Sin embargo, la misma Organización Mundial de la Salud, comenta que la cifra podría ser mayor, debido principalmente a la dificultad del diagnóstico. Por si fuera poco, otra de las características de la EM es que no tiene cura. Y debido al impacto en la calidad de vida, hay varias personas trabajando sobre la EM.
Hoy en día, existen varios investigadores trabajando en mejores tratamientos para la EM. Como resultado de los esfuerzos, la FDA acaba de aprobar un nuevo fármaco para combatir la esclerosis múltiple.
El fármaco interactúa con los receptores (específicamente receptores de S1P) en linfocitos. Lo que ayuda a controlar la inflamación, causante de los daños en las células nerviosas. Además, se sospecha que la droga ayuda a reparar algunas daños causados por la EM.
Desde el año 2008 comenzaron las pruebas para el Siponimod (Denominación Común Internacional como BAF312 y nombre comercial Mayzent). Aunque, apenas hace unos días, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó su uso. Ante lo cual, la compañía Novartis celebra su éxito. Ya que además, se trata del primer tratamiento oral contra la esclerosis múltiple en el mercado.
La aprobación por parte de la FDA, fue posible por los resultados en las pruebas de fase tres. En la que se debe probar la eficiencia y valor clínico del tratamiento. Para la prueba, Novartis hizo pruebas en 1651 pacientes. Dichas pruebas se llevaron a cabo y los resultados fueron registrados bajo el código NCT01665144. De igual forma, ya se están documentando algunos de los efectos secundarios del Mayzent.
Finalmente, se abren las puertas a la fase cuatro, que consiste en fármaco vigilancia tras la aprobación para su entrada al mercado. Por otro lado, el medicamento aún espera su aprobación para entrar al mercado de Europa. Aunque las fechas estimadas ubican el permiso para finales del año.
Dolor de espalda en personas afectadas de Esclerosis Múltiple - Esclerosis múltiple: información y tratamiento
El dolor de espalda es un dolor que afecta en algún momento a cualquier persona, pero es especialmente frecuente en personas afectadas de esclerosis múltiple. Alrededor de un 80% de los personas con esclerosis múltiple sufre dolor de espalda alguna vez a lo largo de su vida.
El dolor puede ser de dos tipos:
NEUROPÁTICO: relacionado directamente con el daño neuronal asociado a la esclerosis.
NOCICEPTIVO: relacionado con alteraciones musculoesqueléticas por problemas en músculos, tendones ligamentos u otros tejidos blandos.
El dolor neuropático se produce por la alteración en la vaina de mielina. Ese daño interfiere en la transmisión normal del impulso nervioso y el cerebro puede interpretar erróneamente la información de manera que aparezca dolor o sensaciones desagradables como pinchazos, acorchamientos o quemazón en algunas zonas. De esa manera, aunque no haya una lesión real en la espalda, el cerebro interpreta que sí la hay.
Muchas veces aparece en forma de cinturón en la zona de la cintura o en la región lumbar. Este tipo de dolor puede ser muy estresante y no responde a los analgésicos más comunes, por lo que se prescriben desde neurología tratamientos más específicos.
El dolor nociceptivo o musculoesquelético puede estar relacionado con síntomas de la esclerosis como la espasticidad, la debilidad muscular, la alteración del patrón de marcha o la fatiga o deberse a algún tipo de lesión que no se relacione con la enfermedad (por caídas, movimientos forzados…). Este tipo de molestias tienen más posibilidades de afrontamiento, con tratamientos farmacológicos (como analgésicos o antiinflamatorios) y de rehabilitación (electroterapia, termoterapia, masajes, terapia manual, vendaje…) así como tomando en cuenta una serie de medidas para mejorar la higiene postural y los patrones de movimiento.
Un estudio realizado en un modelo animal de ratón muestra que una nueva molécula, Sephin1, podría retrasar el daño producido por la inflamación y los síntomas de la esclerosis múltiple. Harán falta más estudios, pero los autores proponen su uso como tratamiento neuroprotector de la enfermedad.
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmunitaria en la cual el propio sistema inmune ataca por error la mielina, una sustancia que recubre los nervios y que permite la correcta conducción de los impulsos nerviosos. La destrucción de la mielina produce la interrupción de la transmisión nerviosa, dando lugar a la aparición de los síntomas característicos de la enfermedad.
Los tratamientos farmacológicos actuales tienen como principal objetivo reducir la actividad inflamatoria. Sin embargo, estos tratamientos pueden dar lugar a la aparición de efectos no deseados como la aparición de infecciones oportunistas -aquellas que aprovechan “oportunamente” la situación de bajas defensas de una persona-. Como tratamiento complementario, los investigadores han buscado moléculas que, en lugar de disminuir la actividad inmunitaria, hagan que las células del sistema nervioso se vuelvan más resistentes a los ataques inflamatorios.
Como tratamiento complementario, los investigadores han buscado moléculas que hagan que las células del sistema nervioso se vuelvan más resistentes a los ataques inflamatorios
Existe un medicamento, llamado Guanabenz, que produce este mismo efecto actuando sobre las células que producen la mielina: los oligodendrocitos. Guanabenz potencia su respuesta al estrés inflamatorio, retrasando el daño celular de los ataques y haciéndolos más resistentes a la inflamación. Sin embargo, este fármaco produce efectos secundarios no deseados como dolor de cabeza, debilidad, sequedad de boca y somnolencia.
Ahora, un nuevo estudio elaborado por la Universidad de Chicago y publicado en la revista científica Brain, ha revelado que un derivado de este medicamento, una pequeña molécula llamada Sephin1, produce los mismos efectos (hacer que los oligodendrocitos sean más resistentes), sin los efectos adversos asociados.
En primer lugar, los autores de este estudio evaluaron la efectividad de Sephin1 en cultivos celulares, y observaron que ésta molécula conseguía aumentar la respuesta al estrés de los oligodendrocitos.
La molécula Sephin1 aumenta la respuesta al estrés de los oligodendrocitos
En segundo lugar, evaluaron el tratamiento con Sephin1 en un modelo de ratón de EM, y vieron que: la molécula reducía la pérdida de oligodendrocitos, disminuía la presencia de células inflamatorias en el sistema nervioso central y retrasaba los síntomas clínicos de la enfermedad. Los efectos observados en los ratones fueron asociados con el retraso de la respuesta al estrés observado en los oligodendrocitos.
Los autores del estudio afirman que si se combina el tratamiento de Sephin1 con el interferón beta (uno de los tratamientos modificadores de la enfermedad), el beneficio es aún mayor y, por tanto, proponen el uso de Sephin1 como tratamiento neuroprotector y complementario para las personas con esclerosis múltiple.
Según los autores del estudio, hay efectos positivos para la persona con EM si combina el tratamiento de Sephin 1 con el interferón beta
No está de más recordar que estos estos resultados provienen de un estudio realizado en modelos animales (estudio pre-clínico) y que, por tanto, deben interpretarse con cautela ya que no tienen por qué reproducir los mismos resultados en humanos. Serán necesarios más estudios antes de comprobar la efectividad de Sephin1 en personas.
La eficacia y seguridad de este medicamento fue probada en 1.651 pacientes.
La Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) ha aprobado Mayzent (siponimod), de Novartis, para tratar a adultos con formas recidivantes de esclerosis múltiple (EM), que incluyen el síndrome clínicamente aislado, la enfermedad remitente y la enfermedad progresiva secundaria activa.
"La esclerosis múltiple puede tener un impacto profundo en la vida de una persona", ha señalado Billy Dunn, director de la División de Productos de Neurología en el Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA. "Estamos comprometidos a continuar trabajando con compañías que están desarrollando opciones de tratamiento adicionales para pacientes con esclerosis múltiple".
La FDA se compromete a trabajar con compañías que desarrollan tratamientos adicionales
La eficacia de Mayzent fue demostrada en un ensayo clínico de 1.651 pacientes que compararon Mayzent con placebo en pacientes con SPMS que tenían evidencia de progresión de la discapacidad en los dos años anteriores y ninguna recaída en los tres meses anteriores a la inscripción. El criterio de valoración principal del estudio fue el tiempo hasta la progresión confirmada de tres meses en la discapacidad.
Mayzent debe recibir una guía de medicación para el paciente que describa información importante sobre los usos y riesgos del medicamento. Mayzent puede aumentar el riesgo de infecciones, por lo que los pacientes deben realizarse un hemograma completo antes de iniciar el tratamiento.
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Esta cantidad supone un 28% de la financiación base que recibe anualmente la REEM a través del Instituto de Salud Carlos III.
Se acaba de abrir la convocatoria para que los equipos de investigación que forman parte de la Red Española de Esclerosis Múltiple REEM puedan presentar sus proyectos. De entre los propuestos, se seleccionarán cinco que recibirán, gracias al Proyecto M1, una beca de 25.000 euros cada uno: 125.000 euros en total para impulsar la mejor investigación en nuestro país.
El pasado año, la Dra. Luisa María Villar – coordinadora de la REEM y jefa del Servicio de Inmunología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid- decía en rueda de prensa que, tras el varapalo sufrido en la crisis económica, la financiación que reciben los 26 equipos de investigación de la red se ha reducido sensiblemente, hasta suponer cerca de un 10% de la cantidad que reciben grupos de investigación similares en otros países europeos. Gracias a las personas que contribuyen con el Proyecto M1 con sus donativos y acciones solidarias, este año los equipos de investigación que estudian la Esclerosis Múltiple en nuestro país recibirán un total de 125.000 euros más para poder seguir desarrollando sus proyectos. Esta cantidad supone un 28% de la financiación base que recibe anualmente la REEM a través del Instituto de Salud Carlos III.
Pero la colaboración no queda solo en nuestro país: enviaremos a la Alianza Internacional de EM Progresiva – una entidad formada por asociaciones de personas con EM de todo el mundo para impulsar la investigación de las formas progresivas- más de 77.000 euros para que los proyectos en redes colaborativas de trabajo entre investigadores de distintos países que comenzaron en 2017 sigan dando frutos.
En total, a través del Proyecto M1, la iniciativa de recaudación de fondos para investigación de Esclerosis Múltiple España, se destinarán más de 200.000 euros a impulsar la mejor investigación nacional e internacional sobre Esclerosis Múltiple.
“Las organizaciones de personas con Esclerosis Múltiple existimos con el objetivo de ayudar a mejorar la vida de las personas que viven con esta enfermedad. Impulsar la investigación para nosotros es dar un paso más en esta misma dirección: además de contribuir a mejorar el día a día a través de los servicios de atención, rehabilitación o la defensa de derechos, estamos ayudando a que existan nuevos y mejores tratamientos, y a seguir avanzando hacia una solución definitiva. A todos los que formáis parte del Proyecto M1: gracias por confiar en esta iniciativa, y hacer del Proyecto M1 un referente en el apoyo a la investigación de la Esclerosis Múltiple.” – Pedro Carrascal, director de Esclerosis Múltiple España (EME).
Analizar por qué las mujeres tienen menos recaídas durante el embarazo podría ayudar descubrir avances importantes sobre la Esclerosis Múltiple.
¿Qué sucede en la Esclerosis Múltiple durante el embarazo? Un estudio del profesor Lars Fugger y su equipo de la Universidad de Oxford está analizando por qué las mujeres a menudo tienen menos síntomas de EM cuando están embarazadas.
Es sabido que muchas mujeres con Esclerosis Múltiple experimentan menos recaídas durante el embarazo, aunque a menudo reducen o suspenden sus medicamentos. Sin embargo, también pueden experimentar síntomas más graves después del nacimiento.
Esto sugiere que los cuerpos de las mujeres pueden suprimir la Esclerosis Múltiple en cierta medida durante el embarazo. Todavía no se sabe exactamente por qué sucede esta circunstancia, pero se cree que se debe a los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo. En la EM, el sistema inmunológico ataca la capa protectora alrededor de las fibras nerviosas. Pero durante el embarazo, se piensa que los cambios en las hormonas afectan el funcionamiento de este sistema inmunológico.
Si se llega a entender por qué sucede esta circunstancia, se podrían descubrir tratamientos más específicos y eficaces para las personas que viven con Esclerosis Múltiple.
Lars Fugger y su equipo de la Universidad de Oxford utilizan muestras de sangre extraídas de mujeres antes, durante y después del embarazo. Su objetivo es analizar los genes de las células inmunitarias encontradas en estas muestras de sangre, con el objetivo de identificar las vías involucradas en mejorar y empeorar los síntomas de la Esclerosis Múltiple.
Aunque esta investigación se encuentra en sus primeras etapas, se espera que estos hallazgos permitan diseñar tratamientos más efectivos para todas las personas con EM en el futuro.
El profesor Fugger destacó que hay más de 100.000 personas en el Reino Unido con Esclerosis Múltiple, de las cuales la mayoría son mujeres. “Muchas mujeres descubren que experimentan menos recaídas durante el embarazo, incluso cuando dejan de tomar medicamentos. Descubrir cómo los cuerpos de las mujeres son capaces de suprimir los síntomas de la EM cuando están embarazadas nos dará una idea vital de esta condición impredecible y, en última instancia, podría ayudar a todos los afectados”.
“Este es el primer estudio que muestra que una molécula típicamente asociada con la coagulación de la sangre, la trombina, tiene un papel importante en la degeneración de los nervios”
Según investigadores del Instituto Salk, en La Jolla, California, Estados Unidos, una proteína de coagulación de la sangre puede degradar los nervios. Además, han observado que las células gliales que soportan los nervios, como las células de Schwann, tienen una función protectora.
Estos hallazgos fueron publicados el pasado jueves en la revista ‘PLOS Genetics’ y sostienen que las células de Schwann protegen los nervios mediante el bloqueo de esta proteína de coagulación sanguínea, denominada trombina, y otras enzimas potencialmente destructivas liberadas por las células musculares.
El profesor Kuo-Fen Lee, de Salk, autor principal del artículo, explica: “Este es el primer estudio que muestra que una molécula típicamente asociada con la coagulación de la sangre, la trombina, tiene una función biológica fuera del sistema hepático y desempeña un papel importante en la degeneración de los nervios”.
El trabajo podría tener implicaciones para enfermedades entre las que se encuentra la Esclerosis Múltiple, señalan los autores. Si bien no siempre los descubrimientos son perceptibles fuera de la comunidad científica, cada paso en investigación contra la EM es importante y el siguiente es comprender el mecanismo a través del cual la trombina y otras enzimas destruyen la sinapsis, como en el caso de la ELA, la EM y la enfermedad de Alzheimer, donde se ha implicado la acumulación o desregulación de la trombina
Los enfermos de esclerosis múltiple que toman a diario dos latas de bebidas gaseosas o azucaradas pueden experimentar un empeoramiento de sus síntomas y un aumento de su grado de discapacidad.
Las bebidas gaseosas y otro tipo de refrescos azucarados pueden empeorar síntomas de la esclerosis múltiple, como la debilidad en las piernas o la rigidez muscular, y aumentar el grado de discapacidad de los pacientes, según un estudio que se presentará en la 71ª Reunión Anual de la Academia Americana de Neurología que se celebrará en mayo en Filadelfia (EE.UU.). En concreto, el trabajo señala que ingerir alrededor de 290 calorías al día procedentes de estas bebidas, el equivalente a unas dos latas, agrava la enfermedad.
En el estudio, realizado en el Hospital St. Josef, en Bochum (Alemania), participaron 135 pacientes con esclerosis múltiple (EM) que respondieron a un cuestionario sobre su dieta, y a los que se les midió el grado de discapacidad, lo que reveló que 30 de ellos presentaban una invalidez severa.
De los 34 enfermos con esclerosis múltiple del estudio que consumían más refrescos, 12 tenían graves discapacidades
Los investigadores comprobaron cuánto se aproximaba el tipo de alimentación de estas personas a la dieta DASH, que está recomendada para reducir la tensión arterial y se caracteriza por ser rica en frutas, verduras, cereales de grano entero, carnes magras, pescado y lácteos bajos en grasa, porque se considera que reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares o diabetes, entre otros problemas de salud.
Al analizar la información aportada sobre la alimentación, no encontraron un vínculo entre la dieta en general y la progresión de la enfermedad, pero sí observaron cierta relación entre los participantes que tomaban bebidas gaseosas, refrescos, y té y café con azúcar.
Los investigadores dividieron a los participantes en cinco grupos según su consumo de bebidas azucaradas. Los que más bebían ingerían un promedio de 290 calorías al día, el equivalente a dos latas de refrescos no dietéticos. Los que menos, rara vez tomaban alguna de estas bebidas, alrededor de una lata y media al mes; de hecho, las bebidas azucaradas que estos consumían apenas les aportaban siete calorías diarias.
El estudio mostró que los primeros tenían cinco veces más probabilidades de tener una discapacidad severa que los segundos. De los 34 enfermos que consumían más refrescos, 12 tenían graves discapacidades, mientras que de los 34 que apenas los probaban, solo cuatro presentaban una invalidez grave. El grupo formado por los mayores consumidores de bebidas con azúcar tenía una puntuación media en la escala de discapacidad de 4,1 puntos, frente a una media de 3,4 puntos en el grupo que menos bebidas endulzadas tomaba.
Para los investigadores estos resultados no significan que los refrescos causen más discapacidad en los enfermos de esclerosis múltiple, pero son productos que no tienen ningún valor nutricional y de los que se puede prescindir en la dieta. También añaden que son necesarios estudios más amplios para poder confirmar o no si influyen sobre el desarrollo de esta enfermedad.
Según la Sociedad Española de Neurología (SEN) la esclerosis múltiple afecta a 47.000 personas en España y es la segunda causa de discapacidad en los jóvenes (la primera son los accidentes de tráfico). Cada año se diagnostican 1.800 nuevos casos en nuestro país, y el 70% corresponde a personas de entre 20 y 40 años.
La Tarjeta Dorada de Renfe incluye a las personas con discapacidad en su cobertura - Plena Inclusión Madrid
El Gobierno ha aprobado ampliar los colectivos que pueden disfrutar de los beneficios recogidos en la Tarjeta Dorada para los servicios ferroviarios prestados por Renfe que son competencia de la Administración General del Estado. De este modo, se incluye a los colectivos con discapacidades mayores o iguales al 33%, frente al 65% actual.
Esta medida amplía en mas de un millón de personas los posibles beneficiarios de esta tarjeta y los beneficios que conlleva, desde descuentos en los billetes de hasta un 40%. La entrada en vigor de estas nuevas condiciones se producirá el día 1 de abril de 2019 y toda la información estará disponible en la página web de Renfe.
Estas medidas responden a las planteadas por el CERMI al Ministerio de Fomento, quien las ha adoptado oficialmente.
De esta forma, las personas con una discapacidad igual o superior al 33%, y los acompañantes de personas con una discapacidad igual o superior al 65% podrán beneficiarse de esta Tarjeta Dorada.
Un grupo de científicos del Hospital Brigham and Women’s de Boston (Estados Unidos), financiados por la Alianza Internacional de EM Progresiva – a la cual contribuye Esclerosis Múltiple España a través del Proyecto M1 (www.eme1.es)-, ha descubierto una forma innovadora de estudiar cientos de sustancias químicas medioambientales para comprobar su influencia en la Esclerosis Múltiple e identificaron dos que podrían contribuir a desarrollar la enfermedad.
La Esclerosis Múltiple es una enfermedad compleja que se manifiesta cuando el sistema inmunológico ataca por error la capa del recubrimiento de mielina protectora de las fibras de los nervios. Se desconoce qué provoca exactamente este proceso autoinmune en cada individuo y los estudios en gemelos idénticos han demostrado que la genética en sí misma no es suficiente para explicarlo. Si un gemelo idéntico tiene Esclerosis Múltiple, el otro gemelo solo tiene una posibilidad entre cuatro de contraer EM, lo que significa que los factores medioambientales deben desempeñar un papel importante.
No obstante, la mayoría de estudios epidemiológicos no ha podido demostrar una sólida vinculación entre las sustancias químicas medioambientales y el desarrollo de la EM, a excepción del tabaquismo. Es muy difícil identificar estos factores de riesgo químicos medioambientales dada la elevada cantidad de sustancias químicas y otros factores a los que estamos expuestos en nuestra vida diaria. Si se comprenden los factores de riesgo de la Esclerosis Múltiple, es posible que se pueda prevenir, además de descubrir mejores formas de tratarla.
Los investigadores comenzaron con un listado de 976 sustancias químicas facilitadas por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, que incluía toda una serie de sustancias químicas que abarcaba desde productos de consumo e industriales hasta aditivos alimentarios.
Utilizando la bioinformática, identificaron un subconjunto de 76 de dichas sustancias químicas que podrían afectar a las señales inmunes del cuerpo. Después, probaron esas 76 sustancias químicas en peces cebra, añadiendo todas esas sustancias químicas al agua de los peces y evaluando los efectos en sus genes inflamatorios. Descubrieron que cinco de los componentes incrementaban la actividad del NOS2A, que es un gen del pez cebra asociado con la inflamación.
Después de reducir el listado a cinco componentes, los investigadores los probaron en células de ratones criados en laboratorio. En particular, probaron los compuestos en las células inmunes del cerebro para comprobar si podrían incrementar la actividad del gen equivalente en los ratones, que se denomina NOS2. Descubrieron que dos de las sustancias químicas, un herbicida conocido como Linuron y una sustancia química utilizada por varias industrias denominada carbamato de metilo, incrementaban la actividad del gen NOS2. El carbamato de metilo es una sustancia química utilizada por muchas industrias en polímeros, productos farmacéuticos e insecticidas; en particular se utiliza en la industria textil para hacer que las telas sean más duraderas.
Las dos sustancias químicas potenciaron además otras dos señales importantes del sistema inmune, IL-1b y TNF-a, lo que indica que dichas sustancias químicas podrían crear un entorno en el cerebro que favorece la enfermedad. Hace poco (2017), el Linuron se ha prohibido en Europa por su riesgo para los mamíferos.
Los investigadores localizaron qué genes de las células cerebrales de los ratones respondían al Linuron. Utilizando la encefalomielitis autoinmune experimental, que es un modelo de ratón diseñado que busca estimular la biología de la Esclerosis Múltiple, descubrieron que si se bloqueaban los genes que estaban respondiendo al Linuron, se evitaba la activación de las células. Por último, a fin de garantizar que esto resultaba relevante para las personas con EM, los científicos examinaron muestras de cerebros con y sin Esclerosis Múltiple, y encontraron mayores niveles de actividad genética en respuesta al Linuron, lo que indica que dichos genes contribuyen a la EM y que el Linuron también podría contribuir a la EM.
Los científicos señalan que sería necesario llevar a cabo más estudios para evaluar los efectos del Linuron en el entorno de los seres humanos, para entender si, de hecho, contribuye a la EM.
Este estudio descubrió una nueva forma de estudiar cientos de sustancias químicas medioambientales a la vez, además de crear una vía de ensayo para establecer si podrían estar implicadas en la Esclerosis Múltiple. Ofrece una importante herramienta para el avance de la Alianza Internacional de EM Progresiva.
La Alianza Internacional de EM Progresiva es una colaboración de organizaciones de EM, investigadores, médicos, empresas farmacéuticas y personas con EM progresiva, cuyo objetivo es transformar el panorama de personas con formas progresiva de EM. Dentro de estas organizaciones se encuentra Esclerosis Múltiple España que, a través del Proyecto M1, destina una parte de los fondos recaudados a estos estudios pioneros de investigación sobre EM progresiva
Si no se trata, es posible que el 80 % de las personas con Esclerosis Múltiple Remitente Recurrente desarrollen EM secundaria progresiva en 20 años.
Los resultados de un estudio internacional dirigido por el Profesor Asociado Tomas Kalincik de la Universidad de Melbourne, en colaboración con investigadores del Reino Unido, han demostrado que el tratamiento con terapias modificadoras de la enfermedad (TME) reduce el riesgo de que las personas con EM remitente-recurrente desarrollen EM secundaria progresiva. Además, se ha demostrado que este efecto se incrementa si el tratamiento comienza 5 años después de la aparición de la enfermedad.
Si no se trata, es posible que el 80 % de las personas con Esclerosis Múltiple recurrente desarrollen EM secundaria progresiva en un plazo de 20 años. El estudio demuestra que las terapias modificadoras de la enfermedad (TME) reducen de forma significativa la probabilidad de que la EM remitente-recurrente se transforme en EM progresiva secundaria. Asimismo, el tratamiento precoz de la EM también tiene una influencia notable en la reducción de la posibilidad de desarrollar EM progresiva secundaria.
Los estudios históricos han sugerido que es probable que sobre el 80 % de las personas con EM remitente-recurrente accedan a la fase progresiva secundaria de la enfermedad en un plazo de 20 años si no se trata. La EM secundaria progresiva (EMSP) se caracteriza por una acumulación continua de la discapacidad sin periodos de remisión. En las últimas décadas, desde la llegada de las eficaces terapias de Esclerosis Múltiple modificadoras de la enfermedad, los médicos han observado una disminución o retraso aparentes en las personas que llegan a la fase de EMSP. No obstante, ha resultado difícil encontrar investigaciones basadas en datos que confirmen esta observación.
Este estudio publicado en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA, por sus siglas en inglés) examinó si los medicamentos actuales evitan o retrasan la conversión a la EM secundaria progresiva. El equipo utilizó técnicas estadísticas sofisticadas para justificar las diferencias entre individuos en términos de edad, género, duración de la enfermedad, gravedad de la enfermedad y, por primera vez, utilizaron una definición más clara de la EM secundaria progresiva que ha faltado en estudios anteriores.
Se investigó el efecto de diversos tratamientos diferentes, como el interferón, el natalizumab, el alemtuzumab, el acetato de glatiramer y el fingolimod. Todos esos tratamientos se asociaron con una probabilidad significativamente menor de que se transformara en Esclerosis Múltiple secundaria progresiva.
Este amplio estudio se realizó utilizando a un grupo de 1555 individuos a los que se realizó un seguimiento en varios estudios. Entre estos, se encontraban la base de datos clínica MSBase, cinco centros europeos que habían estado utilizando alemtuzumab durante un periodo extenso y los registros médicos de un grupo de personas con EM no tratadas a las cuales se realizó un seguimiento en el Hospital Universitario de Gales, Reino Unido.
Parece ser que algunos tipos de medicamentos habían contribuido en mayor medida a reducir la probabilidad de que alguien con EM remitente-recurrente pase a tener EMSP. El interferón beta y el acetato de glatiramer tuvieron un efecto menor en evitar o retrasar la EM secundaria progresiva que las TME como el fingolimod, el alemtuzumab y el natalizumab, que se consideran terapias más eficaces.
Los resultados demostraron que con 5 años, el 7 % de las personas que reciben terapias de gran eficacia contrajeron EM secundaria progresiva, en comparación con el 12 % de las personas que reciben tratamientos con menor efecto, y que con 9 años, los resultados demostraron una tasa de conversión del 16 % frente a una tasa de conversión a EMSP del 27 %.
Además, los científicos examinaron el efecto de cuándo se empezó a tomar la medicación después de la aparición de la enfermedad. Descubrieron que el riesgo de contraer EMSP desde la EM remitente-recurrente fue significativamente menor en las personas que habían recibido tratamiento precoz que tratamiento tardío. De las que empezaron con acetato de glatiramer interferón beta 5 años después de la aparición de la enfermedad, únicamente el 29 % contrajeron Esclerosis Múltiple secundaria progresiva después de 17 años, en comparación con el 47 % de las personas que comenzaron dichos tratamientos más de 5 años después de la aparición de la enfermedad.
Este estudio ofrece pruebas de que el tratamiento precoz con una TME, en particular los medicamentos más eficaces, puede tener un mayor efecto en la reducción del riesgo de que las personas con EM recurrente desarrollen EM secundaria progresiva.
Los autores indican que el estudio no examinó los posibles efectos secundarios o riesgos asociados con medicamentos de Esclerosis Múltiple y, por lo tanto, los individuos y los neurólogos todavía necesitan sopesar esos posibles beneficios con respecto a los posibles riesgos cuando se plantean tratamientos de EM. No obstante, dichos resultados podrían ayudar a las personas a tomar decisiones más informadas cuando se elige una medicación.
El 70% de los diagnósticos corresponderían a personas comprendidas entre 20 y 40 años, y en su mayoría son mujeres
La esclerosis múltiple es la segunda causa de discapacidad entre los jóvenes españoles, después de los accidentes de tráfico. No en vano, es una enfermedad que en el 70 por ciento de los casos, se diagnostica entre los 20 y los 40 años. La Sociedad Española de Neurología (SEN) calcula que actualmente en España existen unos 47.000 afectados por esta enfermedad, de los cuales, el 70 por ciento son mujeres. De esta forma, se calcula que cada año se diagnostican 1.800 nuevos casos en España.
El 18 de diciembre se celebra el Día Nacional de la Esclerosis Múltiple, y por ello la SEN ha querido aportar algunos datos sobre esta patología. En palabras de Ester Moral Torres, Coordinadora del Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes de la Sociedad Española de Neurología.”En los últimos 20 años, el número de pacientes con esclerosis múltiple se ha duplicado. Por lo que ha pasado de ser considerada casi una enfermedad rara a convertirse en una de las enfermedades neurológicas más comunes entre la población joven”.
La experta señala que este aumento se debe a factores como factores ambientales y de estilo de vida que podrían tanto intervenir en la aparición de la enfermedad como relacionarse con el pronóstico. “Estamos hablando de aspectos como cambios en la dieta, tabaquismo, déficit de vitamina D, nivel de exposición a la luz solar, etc. y las mujeres parecen tener una mayor susceptibilidad hacia éstos”.
Pese a ello, este aumento se debe no solo a un aumento de la incidencia, sino también de una mejor capacidad diagnóstica, teniendo un alto impacto la creación de unidades especializadas y el mejor conocimiento de la enfermedad, que han mejorado la capacidad de diagnóstico, así como el avance que se ha producido en los tratamientos, que han hecho que su efecto sobre la esperanza de vida sea pequeño.
Retos actuales
En cuanto a los retos de la enfermedad, según Ester Moral, pasa por conseguir tratamientos que frenen de forma más efectiva los efectos de la enfermedad. Es decir, “que reviertan la discapacidad siendo esto especialmente importante en las formas progresivas, las más complejas de tratar y las que a menudo acumulan mayor discapacidad”.
Hay que tener en cuenta además, que la edad media de comienzo de los síntomas es alrededor de los 28 años. Por lo tanto es una enfermedad que afecta a las personas al principio de su vida laboral y cuando están iniciando sus proyectos vitales. Un estudio que se acaba de presentar en la Reunión Anual de la SEN señala que más del 65 por ciento de los pacientes con formas remitentes sigue siendo población activa. Sin embargo menos del 18,5 por ciento de los pacientes con formas progresivas lo es. Además, el 72 por ciento de los afectados por esclerosis múltiple ven afectada su productividad laboral debido a su enfermedad, principalmente por fatiga (92 por ciento).
“Confiamos que en un futuro, investigaciones que actualmente están en marcha sobre biomarcadores, células madre, así como con fármacos neuroprotectores y neurorreparadores den fruto y marquen nuevas líneas de abordaje para esta enfermedad”, concluía la experta
Células ‘viejas’ reparan la lesión en el cerebro de pacientes con esclerosis múltiple
La fatigosa lucha contra la esclerosis múltiple
Dos estudios suecos que se publican hoy en «Nature» muestran que, contrariamente a lo que se pensaba, en el cerebro de los pacientes diagnosticados con esclerosis múltiple (EM) sí hay una regeneración muy limitada de células. Estos hallazgos subrayan la importancia de tratar la EM en una etapa temprana de la progresión de la enfermedad, cuando las células afectadas pueden reparar el daño, ya que no son reemplazadas por otras nuevas.
Las neuronas o células nerviosas en el cerebro se comunican entre sí a través de las fibras nerviosas que forman redes complejas. Muchas de estas fibras nerviosas están aisladas por una cubierta de mielina, que contribuye a la transmisión a alta velocidad de los impulsos nerviosos. La mielina no está formada por las células nerviosas, sino por otro tipo de células llamadas oligodendrocitos.
Nos sorprendió mucho ver las diferencias tan grandes entre los pacientes estudiados y los animales
La esclerosis múltiple es una enfermedad neurodegenerativa causada por la destrucción por el sistema inmune del propio paciente de la capa de mielina que protege las neuronas. Una enfermedad que padecen cerca de 47.000 españoles –y hasta 2,3 millones de personas en todo el mundo–, muy especialmente las mujeres, y para la que no existe cura. Menos aún en las formas progresivas de la enfermedad, para las que ni siquiera hay tratamientos capaces de frenar su evolución. El sistema inmunológico ataca la mielina y los oligodendrocitos. Esto causa deterioro en la transmisión de señales en las fibras nerviosas y puede conducir a la muerte de las células nerviosas, una combinación que causa graves trastornos neurológicos y, en casos graves, la muerte del paciente.
La progresión de la enfermedad en la EM suele fluctuar entre los períodos de deterioro y los períodos de remisión. Los estudios en ratones han demostrado que la mielina dañada se puede regenerar, aunque para ello se requiere la generación de nuevos oligodendrocitos que producen la mielina. Se ha asumido que los periodos de remisión en pacientes con EM son causados por oligodendrocitos recién formados que reemplazan a la mielina perdida.
La esclerosis múltiple es una enfermedad neurodegenerativa causada por la destrucción por el sistema inmune del propio paciente de la capa de mielina que protege las neuronas
Pero en este estudio, los investigadores han podido demostrar que no hay regeneración de oligodendrocitos en pacientes con EM en aquellas áreas donde parece haberse regenerado la mielina. En cambio, parece que los oligodendrocitos ‘adultos’ que han sobrevivido al brote sí son capaces de formar nueva mielina.
«Nos sorprendió mucho ver las diferencias tan grandes entre los pacientes estudiados y los animales. En los primeros, la regeneración de oligodendrocitos es muy limitada, pero parece que tienen una mayor capacidad para contribuir a la reparación», explica Jonas Frisén, del Instituto Karolinska, y coordinador del estudio.
Estos nuevos hallazgos subrayan la importancia de tratar la EM agresivamente en una etapa temprana de la progresión de la enfermedad, para prevenir la pérdida de oligodendrocitos.
El estudio pone de relieve las dificultades a la hora de extrapolar los resultados de roedor a humano y enfatiza aún más el poder de estudiar la patología humana a nivel células para avanzar en nuevos tratamientos
«Debido a que se forman pocos oligodendrocitos, es importante salvar los que hay, ya que pueden reparar el daño causado por la enfermedad», destaca Frisén.
Pero también, como señala el otro artículo, el grupo del Profesor Asociado Gonçalo Castelo-Branco, también del Instituto Karolinska, que ha utilizado una metodología diferente para llegar a conclusiones similares, «pone de relieve las dificultades a la hora de extrapolar los resultados de roedor a humano y enfatiza aún más el poder de estudiar la patología humana a nivel células para avanzar en nuevos tratamientos», concluyen los investigadores.
Ocrevus (ocrelizumab), el fármaco de Roche, ya está disponible en España para pacientes con esclerosis múltiple recurrente y primaria progresiva.
El fármaco trata las dos formas más comunes de la enfermedad
La Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprobó el medicamento el pasado mes de enero. Ahora, el Sistema Nacional de Salud (SNS) ha formalizado su inclusión en España.
Ocrevus ha sido autorizado y será reembolsado por el SNS como tratamiento para pacientes adultos con formas recurrentes de esclerosis múltiple con enfermedad activa definida por características clínicas o de imagen y para aquellos con la forma primaria progresiva en fase temprana y que presenten actividad inflamatoria en las pruebas de imagen.
El fármaco de Roche se administra por infusión intravenosa cada seis meses: la primera dosis, en dos infusiones administradas con dos semanas de diferencia, y las posteriores, en una única infusión.
La mayoría de los pacientes que sufren esclerosis múltiple presenta una de estas dos formas de la enfermedad en el momento del diagnóstico.
La esclerosis múltiple es una enfermedad que en Europa afecta a 700.000 personas, de las que aproximadamente 96.000 tienen la forma primaria progresiva de la misma, que cuenta con una elevada discapacidad.
En España, alrededor de 47.000 personas sufren esta patología, de las cuales 5.000 padecen esclerosis múltiple primaria progresiva. Se trata de la principal causa de discapacidad por enfermedad entre adultos jóvenes
Pacientes de esclerosis múltiple ganan más de diez años de vida y con calidad
Sanidad trabaja para implantar el próximo año un procedimiento de atención integral a la enfermedad
Sanofi ha presentado nuevos datos de sus medicamentos para la esclerosis múltiple remitente recurrente. En concreto, los pacientes con esta enfermedad que recibieron Lemtrada (alemtuzumab) continuaron experimentando los efectos del tratamiento sobre la actividad de la enfermedad a lo largo de ocho años, según los datos de la extensión de dos estudios en fase III.
Entre los pacientes tratados con Lemtrada en estos estudios, el 77 por ciento de los pacientes de uno de los estudios denominado CARE-MS I, y el 69 por ciento de los pacientes del segundo estudio, denominado CARE-MS II, terminaron el seguimiento a largo plazo hasta el octavo año.
En el octavo año, el 71 por ciento de los pacientes tratados con alemtuzumab en CARE-MS I y CARE-MS II, respectivamente, no experimentaron un empeoramiento confirmado de la discapacidad; el 41 y el 47 por ciento, respectivamente, experimentaron mejorías confirmadas de la discapacidad. En general, la incidencia de acontecimientos adversos durante la extensión hasta el octavo año fue reducida en comparación con los estudios pivotales y disminuían con el tiempo.
Los pacientes no experimentaron empeoramiento durante ocho años
“Los datos del estudio de extensión presentados revelan que los efectos de Lemtrada se mantuvieron en los pacientes a lo largo de ocho años tanto en los resultados clínicos como de RM, incluida la pérdida de volumen cerebral”, ha declarado Barry Singer, director del Centro para la Innovación en el Tratamiento de la EM del Centro Médico Baptista de Missouri.
“Después de los dos cursos iniciales de Lemtrada, aproximadamente la mitad de los pacientes no recibieron tratamiento adicional durante ocho años. Casi dos tercios de los pacientes no experimentaron ningún empeoramiento de la discapacidad hasta el octavo año, lo que proporciona importante información sobre los efectos de Lemtrada a lo largo del tiempo”, ha añadido.
Aubagio (teriflunomida) enlenteció de forma significativa la pérdida de volumen cerebral total (atrofia) en comparación con el placebo en pacientes con un primer episodio clínico sugestivo de esclerosis múltiple (EM), de acuerdo con nuevos datos de investigación de un estudio a largo plazo. Además, en este estudio, la disminución de la pérdida anual de volumen cerebral total se asoció con un retraso en la conversión a EM clínicamente definida.
Una mujer de Hamburgo que murió de esclerosis múltiple a los 36 años ha permitido identificar una proteína que está en el origen de entre el 20% y el 40% de casos de la enfermedad. Según resultados presentados esta semana en la revista Science Translational Medicine , la proteína forma parte de la microbiota intestinal humana y, en algunas personas, induce al sistema inmunitario a atacar el sistema nervioso por error.
“El próximo año tenemos previsto iniciar el ensayo clínico de un tratamiento para reeducar el sistema inmunitario de manera que se vuelva tolerante a la proteína que hemos identificado. Si el tratamiento es eficaz, podría detener la progresión de la enfermedad en los casos en que está involucrada esta proteína”, declara Mireia Sospedra, inmunóloga barcelonesa afiliada al hospital Universitario de Zurich (Suiza) y directora de la investigación. La primera autora del trabajo, que ha realizado la mayor parte de los experimentos, es Raquel Planas, otra inmunóloga catalana –concretamente, de Cardedeu- afiliada al hospital suizo.
Entre el 20% y el 40% de casos de la enfermedad están relacionados con la proteína que se ha identificado
Además de abrir una nueva vía de tratamiento, la investigación supone un avance en la comprensión de la esclerosis múltiple porque muestra cómo la microbiota intestinal puede tener un papel en su inicio. Una vez identificada una proteína de la microbiota que interviene en una parte de los casos, un próximo reto será identificar otras proteínas que expliquen el resto de casos y que permitan desarrollar tratamientos para ellos, señala Sospedra.
La enfermedad se caracteriza por una destrucción progresiva de la mielina, es decir, la sustancia que recubre las extensiones de las neuronas (o axones) y permite la transmisión de los impulsos nerviosos. Su causa se desconoce, aunque se sabe que tener antecedentes familiares es un factor de riesgo, al igual que el tabaquismo y algunas infecciones víricas. No existe un tratamiento curativo, pero sí los hay para frenar la progresión de la enfermedad, acelerar el regreso a la normalidad tras un brote y aliviar los síntomas.
“Si el tratamiento es eficaz, podría detener la progresión de la enfermedad”, declara Mireia Sospedra, inmunóloga barcelonesa actualmente afiliada al hospital Universitario de Zurich
“En el pasado nos hemos fijado mucho en las proteínas de la mielina que son atacadas por el sistema inmunitario”, explica Sospedra. Pero, para atacar la mielina, las células inmunitarias deben ser activadas antes por proteínas de otros órganos. Esto es lo que llevó al grupo de la Universidad de Zurich a buscarlas en la microbiota intestinal después de que otros investigadores hayan observado diferencias entre la microbiota de las personas con esclerosis múltiple y la de la población sana.
La clave fue la paciente de Hamburgo, que falleció en el 2008 cinco años después del diagnóstico –lo cual es excepcional- y cuyo cerebro pudo ser examinado tras la muerte. La investigación –en la que también ha participado el Centre d’Esclerosi Múltiple del hospital Vall d’Hebron- reveló que la paciente tenía una gran cantidad de células inmunitarias activadas contra una proteína concreta. Concretamente, contra una enzima llamada GDP-L fucosa sintasa, que está producida por varias especies de bacterias de la microbiota intestinal. En un análisis posterior de muestras de 31 pacientes con esclerosis múltiple, se vio que 12 de ellos (el 39%) tenían células inmunitarias activadas contra esta enzima en el sistema nervioso.
“Pensamos que las células inmunitarias son activadas en el intestino y después migran al cerebro”, explica Sospedra.
Raquel Planas, Paula Tomas-Ojer y Mireia Sospedra (de izquierda a derecha), inmunólogas catalanas que investigan sobre la esclerosis múltiple en el hospital Universitario de Zurich (M. Sospedra)
El tratamiento para reeducar las células inmunitarias se basa en extraer sangre de los pacientes, modificar los glóbulos rojos en el laboratorio y volverlos a transfundir. La modificación consiste en añadir fragmentos de la proteína problemática a los glóbulos rojos. De este modo, cuando los glóbulos rojos llegan al final de su vida útil y son destruidos, el sistema inmunitario interpreta que los fragmentos de proteína que presentan forman parte del propio organismo y que no deben atacarlos.
“Intentamos enseñar al sistema inmunitario a tolerar proteínas implicadas en la esclerosis múltiple aprovechando el mecanismo natural que tiene el cuerpo humano para reciclar células muertas”, explica la investigadora.
La investigación muestra cómo la microbiota intestinal puede intervenir en el origen de la enfermedad
Esta estrategia se está ensayando ya en un ensayo clínico de fase 1 con diez pacientes en el hospital Universitario de Zurich. En el ensayo, iniciado antes de identificar el papel de la enzima de la microbiota en la esclerosis múltiple, se han utilizado proteínas de la mielina atacadas por el sistema inmunitario. Los resultados obtenidos hasta ahora indican que la terapia es segura.
El próximo año está previsto iniciar un ensayo de fase 2, con un número más amplio de pacientes. En este nuevo ensayo, “incluiremos también la proteína que hemos identificado ahora”, declara Sospedra. “No sabemos aún si será eficaz”, advierte. “Pero, si lo es, el hecho de que sea segura nos hace pensar que se podría administrar desde las primeras fases de la enfermedad sin temor a efectos secundarios graves”.
En la investigación ha participado el hospital Vall d’Hebron de Barcelona
Casi todos los afectados de EM desarrollan, en algún momento y en diferentes grados, problemas con la coordinación de los movimientos. Mientras que la debilidad y la espasticidad son síntomas que inciden directamente en la capacidad de mover una extremidad, la ataxia y los temblores afectan al movimiento en sí mismo, dificultando su control aunque el afectado conserve la fuerza. Todos estos síntomas pueden ser causantes de discapacidad. ¿Qué hay que saber para gestionarlos con eficacia?
Ataxia es un término griego que significa "falta de orden". En neurología, esta palabra se utiliza para describir la descoordinación de los movimientos; los pacientes con ataxia pierden control sobre los movimientos, de tal manera que estos se hacen menos suaves e, incluso, les puede ser difícil iniciar y detener un movimiento. La ataxia puede afectar a todos los movimientos, pero es más fácil que se observe en actividades que requieren movimientos de una gran precisión como, por ejemplo, escribir, utilizar los cubiertos o coger objetos pequeños.
El temblor se describe como un movimiento de sacudidas rítmicas que la mayoría de veces afecta a brazos y manos de los afectados de EM, y que no debe confundirse con el de la enfermedad de Parkinson. Las manifestaciones más comunes de temblor en la esclerosis múltiple son: el temblor postural, que aparece cuando se levanta una extremidad en contra de la gravedad, y el temblor de intención, que tiene lugar cuando se quiere coger un objeto y que, especialmente, puede causar discapacidad. En la EM, los temblores se asocian frecuentemente a la ataxia y, a pesar de tratarse de unos síntomas muy comunes (entre una cuarta parte y la mitad de las personas los sufren), sólo son graves y causantes de discapacidad en una minoría (10 %).
Tanto la ataxia como los temblores se producen por el daño ocasionado por la enfermedad en el cerebelo y sus conexiones. Para realizar un movimiento coordinado fino se necesita la coordinación y sincronización de muchas acciones en diferentes músculos. Este control fino se lleva a cabo principalmente por el cerebelo, que conecta con muchas otras áreas del sistema nervioso. En el momento en que el cerebelo resulta afectado por la esclerosis múltiple, la red de conexiones nerviosas queda dañada y se origina la falta de coordinación de movimientos.
Algunas estrategias para gestionar la ataxia y los temblores
Mientras que muchos síntomas de la EM -como el cansancio- no son perceptibles por los demás, los temblores y la ataxia son claramente visibles y pueden tener un impacto negativo en la autoestima del paciente.
Los afectados con temblores y ataxia corren el riesgo de dejar de relacionarse socialmente, ya que intentarán evitar las situaciones públicas por vergüenza.
Los que sufren este problema en una forma más grave pueden perder la independencia en la realización de actividades de la vida diaria y en la autogestión de la salud. En estos casos, es necesario que un profesional de la salud (un neurólogo o un enfermero o enfermera especializado) evalúe el impacto de estos síntomas en la vida de la persona con EM. Aunque hoy por hoy no existe una medicación claramente efectiva para controlar o hacer desaparecer los temblores y la ataxia en la esclerosis múltiple, algunos fármacos han demostrado tener un éxito parcial en algunas personas. Conocer el tipo de temblor y la gravedad es importante para indicar las terapias más apropiadas, entre las que se incluyen los tratamientos quirúrgicos en algunos casos seleccionados, así como evitar los efectos secundarios innecesarios de otros fármacos que se estén tomando.
Una evaluación de Terapia Ocupacional también puede ayudar al afectado a gestionar la ataxia y los temblores en sociedad. Por otra parte, la rehabilitación y la fisioterapia pueden ser útiles para algunas personas. Aunque frecuentemente no resuelven completamente ni los temblores ni la ataxia, los afectados pueden utilizar algunas estrategias para conseguir que los síntomas estén bajo control, mejorar el funcionamiento y continuar realizando las actividades de la vida diaria tan independientemente como sea posible. Algunos ejemplos de las estrategias que los fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales pueden valorar e indicar son:
Inmovilización: se pueden utilizar soportes y abrazaderas en las articulaciones para estabilizarlas en una postura. Por ejemplo, en el tobillo o en el pie pueden dar más estabilidad a la persona cuando está de pie; o en la muñeca, mano o brazo, permitir a los afectados comer, escribir o realizar otros trabajos similares. De esta manera, se reduce el movimiento causado por los temblores.
Añadir peso: cuando se intenta coger un objeto más pesado se utilizan más músculos para estabilizar un punto distante del cuerpo, como las manos. A algunas personas con EM puede serles útil emplear utensilios de cocina y objetos de escritorio con más peso del habitual.
Utilizar equipos adaptados: para que las tareas en el hogar o en el trabajo sean más fáciles y seguras, se pueden utilizar picaportes o utensilios grandes de cocina, cremalleras en lugar de botones en la ropa, y manteles individuales antideslizantes debajo de los platos, por ejemplo. También se puede recurrir a usar dispositivos de manos libres o que se activen por la voz.
En resumen, la ataxia y los temblores son dos síntomas que pueden llegar a causar discapacidad en algunos pacientes. Aunque no existe un tratamiento médico óptimo, es importante detectar estos síntomas para poder mejorar los problemas que se derivan. En el camino hacia esta mejoría es importante la acción conjunta de un equipo multidisciplinario, donde intervendrán fisioterapeutas y terapeutas ocupacionalesque pueden indicar las mejores estrategias para disminuir estos síntomas en el día a día de cada persona.
Descubierta la relación entre la flora intestinal y la esclerosis múltiple
Un estudio desarrollado por la Universidad de Zúrich en el que han colaborado investigadores del grupo de Neuroimmunología Clínica del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) y el Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (Cemcat) ha descubierto que la microbiota gastrointestinal podría desempeñar un papel mucho mayor en el origen de la esclerosis múltiple de lo que se creía hasta el momento. Los resultados se han publicado este miércoles en la revista Science Translational Medicine.
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico ataca y daña la capa protectora de las neuronas. Este recubrimiento es la mielina, una membrana biológica compuesta por proteínas y sustancias grasas, en la que se han centrado los esfuerzos de investigación para encontrar el antígeno diana de la enfermedad.
Los nuevos hallazgos realizados por el grupo de investigación de Mireia Sospedra y Roland Martin del Clinical Research Priority Program de la Universidad de Zúrich sugieren que es necesario ampliar la perspectiva de la investigación para obtener una mejor comprensión de los procesos patológicos de la enfermedad.
En este estudio, los investigadores han visto cómo las células T, es decir, las células inmunitarias responsables de los procesos patológicos, reaccionan contra una proteína llamada GDP-L-fucosa sintasa. Esta enzima se forma en las células humanas, así como en las bacterias que se encuentran con frecuencia en la flora gastrointestinal de los pacientes que padecen esclerosis múltiple. "Creemos que las células inmunitarias se activan en el intestino y luego migran al cerebro, donde causan una cascada inflamatoria cuando se encuentran con la variante humana de su antígeno diana”, ha comentado Mireia Sospedra, responsable del estudio.
Desde el VHIR y el Cemcat, Carmen Espejo y Herena Eixarch han contribuido al estudio con la determinación de la capacidad encefalitogénica de la GDP-L-fucosa sintasa en modelos experimentales de esclerosis múltiple, en concreto, la encefalomielitis autoinmune experimental, en el que cuentan con amplia y reconocida experiencia.
Para el subgrupo genéticamente definido de pacientes con esclerosis múltiple examinado por los investigadores, los resultados muestran que la microbiota intestinal podría desempeñar un papel mucho mayor en la patogenia de la enfermedad que lo que se suponía anteriormente. Sospedra espera que estos hallazgos también puedan traducirse pronto en una terapia. De hecho, planea probar los componentes inmunoactivos de la GDP-L-fucosa sintasa utilizando un enfoque terapéutico que los investigadores han realizado con anterioridad.
Este enfoque implica extraer sangre de pacientes con EM y luego unir los fragmentos inmunoactivos de la GDP-L-fucosa sintasa a la superficie de los glóbulos rojos en un laboratorio. Cuando la sangre se reintroduce en el torrente sanguíneo de los pacientes, los fragmentos inmunoactivos ayudan a "reeducar" a su sistema inmunológico y a "tolerar" su propio tejido cerebral. “Nuestro enfoque se dirige específicamente a las células inmunes autoreactivas patológicas", ha explicado Sospedra.
En este sentido, otra de las autoras del estudio, Carmen Espejo, investigadora principal del grupo de Neuroinmunología Clínica del VHIR y del Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (Cemcat), insiste en "la importancia de este hallazgo para el desarrollo de terapias antígeno específicas, que permitan la reeducación del sistema inmune y con ello se evite el ataque a las estructuras propias del sistema nervioso central".
Por lo tanto, este enfoque difiere radicalmente de otros tratamientos disponibles actualmente, que afectan todo el sistema inmunológico. Si bien estos tratamientos a menudo logran detener la progresión de la enfermedad, también debilitan el sistema inmunológico y, por lo tanto, pueden causar efectos secundarios graves
2018-01-10
Rituximab, un fármaco oficialmente aprobado para el tratamiento de ciertos tipos de cáncer y de la artritis reumatoide, resulta tener una menor tasa de interrupción que otros tratamientos bien establecidos para la esclerosis múltiple. Rituximab también se asoció a mejor eficacia clínica.
¡Pues vaya susto que se han llevado las farmacéuticas! Resulta que, según lo observado en un estudio realizado en Suecia y publicado en JAMA Neurology, el tratamiento inicial para la esclerosis múltiple recurrente remitente que menos se interrumpe y que mejores resultados clínicos genera no es ninguno de los que está aprobado para ese fin.
No, quien saca ventaja en esos apartados, especialmente en lo referido a tasa de interrupción, es rituximab, un fármaco de Roche que, aunque no esté aprobado para ese fin, lleva años entre los preferidos por algunos profesionales como tratamiento inicial en la EM.
Las farmacéuticas propietarias de los derechos de comercialización de algunos de los fármacos que salieron en desventaja de esta investigación, no han tardado en reaccionar señalando varias limitaciones del estudio.
¿Lo más curioso? Que Roche también tuvo que salir a explicar por qué en su momento no siguió con el desarrollo de este fármaco para la EM y en su lugar se decidió por uno completamente nuevo.
Pero nos estamos adelantando y de esto ya hablaremos después, antes vamos a ver qué se observó en la investigación.
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Los científicos, pertenecientes al prestigioso Instituto Karolinska, analizaron los datos de 494 pacientes con esclerosis múltiple recurrente remitente diagnosticados entre los años 2012 y 2015.
Se centraron en analizar cuál había sido el fármaco con el que inicialmente fueron tratados y el tiempo que los pacientes se mantuvieron con esa terapia inicial.
Además, analizaron cuáles fueron las razones detrás de un cambio de tratamiento y la evolución de la enfermedad.
De las 494 personas analizadas, 215 había recibido un fármaco modificador de la enfermedad inyectable (interferones o acetato de glatirámero), 86 dimetil fumarato, 17 fingolimod, 50 natalizumab, 120 rituximab y 6 pacientes fueron tratados con otros fármacos modificadores de la enfermedad.
Los datos reflejaron que la tasa anual de interrupción del tratamiento con natalizumab fue de 0.29, con fingolimod de 0.38, para el dimetil fumarato esa cifra fue de 0.32 y para las terapias inyectables de 0.53.
¿Y para rituximab? ¡0.03! Es decir, muchas menos personas abandonaron el tratamiento con rituximab que las que lo hicieron con los otros fármacos aprobados para la EM.
Ahora bien, los que sí cambiaron de tratamiento, ¿por qué lo hacían? La razón principal entre los tratados originalmente con dimetil fumarato, las terapias inyectables o fingolimod fue que la enfermedad continuaba siendo activa.
En el caso de natalizumab la razón principal fue que dieron positivo para el virus de John Cunningham, una condición que eleva el riesgo de leucoencefalopatía multifocal progresiva (LMP), alteración potencialmente mortal.
En relación a beneficios clínicos rituximab también saca ventaja, según indican los científicos. En comparación con las terapias inyectables y con el dimetil fumarato, rituximab se asocia a menor tasa anual de recaídas y a menor número de lesiones activas.
Cuando la comparación se realiza con natalizumab y fingolimod, también parece rituximab estar relacionado a una más baja tasa anual de recaídas, aunque en este caso las diferencias no llegaron a ser estadísticamente significativas.
Los investigadores concluyen que:
“En conjunto, nuestros hallazgos sugieren que rituximab tiene un mejor rendimiento que otras terapias modificadoras de la enfermedad de uso común en pacientes con EMRR recientemente diagnosticada”.
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Prácticamente todos los estudios científicos tienen limitaciones y esta no es la excepción. En este caso nos es muy fácil informarlas porque ya las farmacéuticas “afectadas” no han tardado en señalarlas.
Citada por la revista Forbes, la opinión de Biogen (Tecfidera- dimetil fumarato) es que:
“Los estudios aleatorizados, ciegos y placebo controlados son la mejor manera de evaluar la seguridad y efectividad de las terapias. En ausencia de tales estudios, los análisis de efectividad comparativa son un enfoque válido, siempre que se ajusten para tener en cuenta las características iniciales de las poblaciones en estudio”.
Y es que un estudio descriptivo no es, afectivamente, la mejor forma de definir si un fármaco es mejor a otro, sino que una pregunta como esa solo puede ser contestada por un ensayo clínico bien diseñado.
Pero sigamos, que críticas hay varias. Por ejemplo, Novartis (Gilenya- fingolimod), opina que:
“La comparación de medicamentos que se administran comúnmente a pacientes que están en el inicio del curso de la enfermedad y cuya enfermedad es relativamente inactiva en ese momento con medicamentos que se usan para tratar pacientes con enfermedad muy activa y aprobados como de segunda línea, está sujeta a sesgo”
¿Y Roche que opina de todo esto? Pues en principio que el estudio demuestra que el mecanismo que justifica la efectividad de rituximab es válido.
Esa forma de actuar del fármaco es la misma que tiene un medicamento recientemente aprobado a Roche, Ocrevus.
Y si era por todos conocido el potencial de Rituximab en la EM, ¿por qué Roche no continuó su desarrollo en esa área?
“Nuestros primeros estudios en ensayos de fase II de rituximab proporcionaron una prueba de concepto para el papel central de los medicamentos dirigidos a células B positivas para CD20 en la EM . En ese momento, teníamos una serie de moléculas anti-CD20 en nuestra cartera con una gama de características diferentes. Avanzamos con Ocrevus, un anticuerpo humanizado anti-CD20 (…) porque creíamos que tenía el mejor perfil de eficacia y seguridad potenciales para los pacientes con EM, una enfermedad con tratamiento a largo plazo”.
Siempre según lo informado por Forbes, la patente de Roche sobre rituximab en EE.UU expira este año.
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Fuentes y referencias
Granqvist M, Boremalm M, Poorghobad A, Svenningsson A, Salzer J, Frisell T, Piehl F (2018): Comparative Effectiveness of Rituximab and Other Initial Treatment Choices for Multiple Sclerosis. JAMA Neuro doi:10.1001/jamaneurol.2017.4011
Kincaid, E (2018): Rituxan Outperforms A Half-Dozen Multiple Sclerosis Therapies In Study. Forbes. En https://www.forbes.com/sites/elliekincaid/2018/01/08/rituxan-outperforms-a-half-dozen-multiple-sclerosis-therapies-in-study/#269fea894a59
IMPORTANTE
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La fatigosa lucha contra la esclerosis múltiple
Manuela (nombre ficticio) se levantó por la mañana con una extraña sensación que jamás había tenido. Comenzó a ver doble por el ojo izquierdo y el brazo de ese mismo lado le pesaba como una losa. De eso hace ya cinco años. Aunque no ha vuelto a sentir algo similar, su cuerpo sí que ha sufrido otra serie de síntomas que hablan a las claras de la causa de su padecimiento: esclerosis múltiple.
Esta enfermedad que afecta a 2,3 millones de personas en el mundo —según datos de la Organización Mundial de la Salud—, cuyo nombre suena mal ya de entrada, es una patología autoinmune, crónica, discapacitante e inflamatoria que afecta al sistema nervioso central. Deja una profunda huella en el cuerpo, con síntomas que van desde la fatiga, problemas de visión y de movimiento corporal, dificultad al tragar e incontinencia, hasta trastornos de razonamiento y aprendizaje. Su diagnóstico es muy temprano, entre los 20 y los 40 años de edad, y afecta a más del doble de mujeres que de hombres.
Las personas que padecen esclerosis múltiple pasan muchas temporadas en el hospital y tienen que afrontar miedos y dudas que en muchos casos terminan desencadenando en depresión o ansiedad, unos trastornos del estado de ánimo que pueden influir en el curso de la enfermedad y en la adherencia de sus tratamientos. De momento, este no es el caso de Manuela (Toledo, 1985), que se casó el pasado mes de julio –en viernes 13, para más inri- y tiene claro que la enfermedad no le va quitar las ganas de vivir. «Cada cuerpo es un mundo y cada persona lo lleva de un modo distinto. Yo, a pesar de los dolores y de la fatiga, intento no quejarme mucho. Lo que no voy a hacer es quedarme de brazos cruzados, seguiré luchando contra la enfermedad».
Manuela fue diagnosticada cuando tenía 28 años, en 2013, y desde esa edad hasta finales de 2017 no volvió a tener un empeoramiento. Entonces, la parte afectada de su cuerpo fue la derecha. Sufrió pérdida de fuerza en el brazo y en el ojo, en el que sufrió una neuritis óptica, es decir, una inflamación ocular. Y, cosas del destino, justo una semana antes de su boda, tuvo una nueva recaída menos severa, que ella tuvo claro que no le iba a impedir pasar por la vicaría. Aquel bajón lo combatió con un tratamiento de corticoides en casa, sin necesidad de ingresar en el hospital. «Afortunadamente, mi neuróloga es bastante cercana y empatiza muy bien con el paciente».
De momento, la recién casada está preparando unas oposiciones y está sin trabajo. «No quiero buscar un empleo sin tener un tratamiento nuevo y efectivo, y no quiero que una nueva recaída me impida trabajar o dar razones a la empresa para despedirme», dice. De hecho, cuenta que cuando acudió a su última entrevista laboral, en diciembre de 2017, justo antes de su último empeoramiento, no dijo nada de la enfermedad por miedo a que no la contrataran. «Por eso –afirma-, el aspecto psicológico es tan importante».
Desde enero hasta julio de este año, el periodo transcurrido entre sus dos últimas recaídas, Manuela sigue sin un tratamiento fijo. Este es uno de los principales caballos de batalla de la esclerosis múltiple. Hasta el momento, los corticoides para contrarrestar los efectos de la enfermedad y el Copaxone, un fármaco muy suave para ralentizarla, son las únicas armas con las que cuenta esta joven.
La esperanza para Manuela y otros pacientes que están en su mismo caso es la aparición de nuevos tratamientos que sean más efectivos. Una novedad, en este sentido, es la que representa la Cladribina, una nueva terapia oral en España para la esclerosis múltiple que cursa con brotes o episodios en los que aparecen nuevos síntomas. La principal diferencia de este medicamento, según informan a ABC desde Merck —empresa que lo fabrica—, es que no requiere de una toma continuada en el tiempo. Así, el nuevo fármaco permite controlar la patología durante cuatro años con un máximo de 20 días de tratamiento oral (hasta 10 días el primer año y otros 10 en el segundo).
«Se ha comprobado que, tras dos años de tratamiento, ocho de cada 10 pacientes estaban libres de brotes y en nueve de cada 10 la discapacidad no había evolucionado», explica Isabel Sánchez Magro, directora médica de Merck, quien apunta también que la seguridad del nuevo fármaco «está definida mediante un registro de, al menos, ocho años de seguimiento a pacientes en el momento de su aprobación, un periodo más extenso al habitual».
Begoña Aguilar, presidenta de ADEM-TO, y el investigador Diego Clemente López - A. P. Herrera
En el caso de Castilla-La Mancha, la Cladribina supone una alternativa más al tratamiento de la esclerosis múltiple y, al igual que todos los fármacos clasificados por el Ministerio de Sanidad para su dispensación, ya está disponible para los pacientes que lo precisen en la red de hospitales del Servicio de Salud regional. De momento, según informan a ABC, hay un pequeño número de personas con el tratamiento ya iniciado y otras muchas lo tienen solicitado.
Pero el otro gran caballo de batalla de la esclerosis múltiple es la investigación, que es el principal objetivo al que apunta Begoña Aguilar, presidenta de la Asociación de Esclerosis Múltiple de Toledo (ADEM-TO), una organización que ayuda a muchos pacientes en el tratamiento de la enfermedad y en su día a día. Desde el diagnóstico de la enfermedad (salvo que tenga una nueva recaída), el paciente tiene un seguimiento periódico cada seis meses con el neurólogo que tiene asignado, una cita que va precedida de sus preceptivos análisis y de una resonancia magnética. «Todas estas pruebas y el tratamiento que se adopte están cubiertas por la Seguridad Social, pero la recuperación física mediante fisioterapia y otros métodos corren a cuenta del enfermo», subraya.
Por eso, desde ADEM-TO insisten en la necesidad de una mayor financiación pública para la investigación. «La esclerosis múltiple se debe investigar a medio-largo plazo y no en cuatro años, el tiempo que dura una legislatura. Esto no lo ve el ministro o el consejero de Sanidad, que, en vez de gastar el dinero en tantos medicamentos, podrían dedicarlo a las líneas de investigación abiertas para prevenir la enfermedad». Ojalá su petición no caiga en saco roto
Así, la prevalencia de dolor en pacientes con esclerosis múltiple oscila entre el 29% y el 86%.Diversos análisis que sugieren que hasta el 80% de las personas con esclerosis múltiple puede experimentar dolor en algún momento.
No obstante, los expertos en este campo indican que algunos tipos de dolor son también muy frecuentes en la población general, particularmente las cefaleas y el dolor de espalda. También indican que es importante que los profesionales sanitarios que atienden a personas con esclerosis múltiple evalúen el dolor de espalda, ya que se trata de un síntoma debilitante. Es necesario –insisten- que determinen su origen y proporcionen un tratamiento adecuado a la causa del dolor.
La esclerosis múltiple es la causa más común de discapacidad no traumática en adultos jóvenes. En personas con esclerosis múltiple el dolor de espalda puede estar asociado a la espasticidad, que interfiere en los patrones de movimiento
Existen dos tipos principales de dolor:
Dolor neuropático- Es el dolor que se presenta como consecuencia de un funcionamiento alterado de tejidos del sistema nervioso. En la esclerosis múltiple, ese dolor lo causan los daños a los tejidos nerviosos del cerebro y la médula espinal. Incluye sensaciones alteradas
Entumecimiento
Hormigueo
Sensación de ardor
Neuralgia del trigémino
Sensación de opresión en el pecho (conocida como “el abrazo” de la esclerosis múltiple)
Dolor nociceptivo- Cuando se trata de pacientes con esclerosis múltiple, su origen no se conoce con exactitud, ya que por definición el dolor nociceptivo es el dolor asociado a lesiones físicas, pero muchos expertos sugieren que la postura asimétrica, la dificultad al caminar o la espasticidad pueden causar dolor nociceptivo. En el dolor nociceptivo, que también se denomina dolor musculoesquelético, se han producido daños en los músculos, los tendones, los ligamentos y el tejido blando. Los ejemplos más típicos son los pacientes con esclerosis múltiple y dolor de espalda, así como el dolor de cuello. Ambos son provocados por periodos prolongados de inmovilidad o por cambios en la postura natural de la persona.
Por tanto, los trastornos musculoesequeléticos y el dolor de espalda en pacientes con esclerosis múltiple pueden presentarse a consecuencia de:
Patrones posturales alterados, irregulares o asimétricos
Patrones de movilidad alterados, irregulares o asimétricos
Ambos patrones están asociados con la debilidad muscular, la espasticidad o las alteraciones del equilibrio que pueden presentarse en pacientes con esclerosis múltiple.
En diversos estudios al respecto, se ha estimado que las dolencias musculoesqueléticas más frecuentes entre pacientes con esclerosis múltiple son:
Osteoartritis de rodilla
Dedo en garra
Hiperextensión de la rodilla
Asimismo, se ha observado que la prevalencia del dolor de espalda en esclerosis múltiple puede ser hasta del 41% (aunque existen porcentajes diferentes según los estudios) y que afecta principalmente a los pacientes con esclerosis múltiple en sus formas progresivas y a las personas en las cuales la enfermedad cursa con una afectación de la visión.
El perfil del paciente con dolor
Existen determinadas características del paciente que influyen en la esclerosis múltiple y el dolor de espalda, e incluso en el dolor en general.
Las personas que fuman o están obesas tienen el doble de probabilidades de padecer dolor “sustancial”
El ejercicio físico moderado está asociado con menos episodios de dolor (los pacientes que cumplen este requisito son 1,4 menos veces propensos que quienes no realizan actividad física)
Los niveles elevados de actividad física se asocian a una probabilidad aún menor de experimentar dolor (1,7)
También se ha observado una relación directa entre la calidad de la dieta y el dolor: Cuanto más saludable es la dieta, menor la probabilidad de experimentar dolor
El tratamiento integral de la esclerosis múltiple y el dolor de espalda en este contexto incluye varios abordajes:
· Tratamiento no farmacológico- Aplicación de calor, masajes, ultrasonidos, fisioterapia postural y tratamiento de la espasticidad, e incluso técnicas de relajación.
· Manejo farmacológico- Hable con su médico sobre cuál es el tratamiento más adecuado para usted.
Un nuevo tratamiento podría ayudar a combatir significativamente la EM progresiva • Esclerosis múltiple España
10/09/2018
La fase 2 del ensayo clínico de Ibudilast oral demuestra una disminución de la atrofia cerebral en la Esclerosis Múltiple progresiva
Se han publicado los resultados de un ensayo clínico de fase 2 que prueba una terapia oral con ibudilast (MN-166, MediciNova, Inc.) en personas con formas progresivas de Esclerosis Múltiple.
Los resultados demostraron que ibudilast fue bien tolerado y ralentizó significativamente la tasa de atrofia cerebral en comparación con el placebo. La atrofia cerebral (pérdida de volumen cerebral) se ha relacionado con la discapacidad cognitiva y física en la EM.
El ensayo se realizó en la Clínica Cleveland y en otros 27 sitios en los EE. UU. E involucró a 255 personas con EM progresiva primaria o secundaria.
El estudio fue financiado principalmente por la NIH’s NeuroNEXT Network, una iniciativa de ensayos clínicos del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, con el apoyo adicional de MediciNova, Inc. y la Asociación Nacional Americana de Esclerosis Múltiple (National MS Society).
Estos resultados de fase 2 pueden abrir el camino para la prueba de ibudilast en ensayos de fase 3 más grandes, que serían necesarios antes de que la empresa pueda solicitar la aprobación de comercialización de la FDA, la Agencia Europea de Medicamentos u otras agencias reguladoras. Ibudilast fue designado por la FDA como un “producto de vía rápida” que podría acelerar su desarrollo futuro como un posible tratamiento de la Esclerosis Múltiple progresiva.
“Estos resultados son un paso prometedor hacia una nueva terapia potencial para las personas que viven con formas progresivas de EM, para quienes hay pocas opciones de tratamiento. Es gratificante ver que nuestros esfuerzos en EM progresiva comienzan a dar sus frutos“, dijo Bruce Bebo, PhD, vicepresidente ejecutivo de investigación de la National MS Society.
Antecedentes
Ibudilast (MN-166, MediciNova, Inc.) inhibe una enzima llamada fosfodiesterasa, y se ha demostrado que regula las vías inmunes que pueden dañar el sistema nervioso central, promover la reparación de mielina y ayudar a proteger las células nerviosas del daño en la EM. Si bien se lo considera una “nueva entidad molecular” en los Estados Unidos y Europa, el Ibudilast se comercializa en Asia para tratar el vértigo y el asma después de un accidente cerebrovascular. También se está investigando en los EE. UU. Por su potencial para tratar la ELA y la adicción a las drogas. Un ensayo clínico previo de Ibudilast en EM remitente recurrente sugirió que si bien no previno nuevas lesiones cerebrales, pareció ralentizar la progresión de la atrofia cerebral.
El estudio
El ensayo, conocido como “SPRINT-MS“, fue dirigido por Robert Fox, MD, neurólogo del Centro Mellen para la Esclerosis Múltiple en la Clínica Cleveland. Se llevó a cabo en la Clínica Cleveland y en otros 27 sitios en los EE. UU. El ensayo involucró a 255 participantes; aproximadamente la mitad tenía EM primaria progresiva, y la otra mitad tenía EM secundaria progresiva. Los participantes fueron asignados aleatoriamente para recibir Ibudilast oral o placebo inactivo. Alrededor de un tercio de los participantes continuó su tratamiento con un tratamiento modificador de la enfermedad inyectable durante el ensayo.
La primera medida de resultado fue el cambio en la atrofia cerebral (medida mediante una técnica de análisis de resonancia magnética llamada fracción del parénquima cerebral) después de 96 semanas. Otros resultados medidos incluyen imágenes avanzadas adicionales, seguridad, resultados clínicos y de calidad de vida.
Resultados
Después de 96 semanas, los que tomaron ibudilast tuvieron una tasa de atrofia cerebral más lenta en comparación con los que tomaron placebo. La diferencia fue estadísticamente significativa, con una reducción del 48% en la tasa de atrofia en el grupo tratado en comparación con el grupo placebo. No se informaron grandes problemas de seguridad. Los efectos secundarios más comunes experimentados por los que tomaron ibudilast fueron problemas gastrointestinales (como náuseas, diarrea, dolor abdominal y vómitos) y depresión.
Los resultados se publicaron en la edición del 30 de agosto de 2018 de The New England Journal of Medicine. Los resultados preliminares habían sido presentados previamente en las reuniones médicas.
Y ahora, ¿qué?
Estos resultados de fase 2 pueden abrir el camino para la prueba de ibudilast en ensayos de fase 3 más grandes, que serían necesarios antes de que la empresa pueda solicitar la aprobación de comercialización de la FDA (Agencia Americana del Medicamento), la Agencia Europea de Medicamentos u otras agencias reguladoras. Ibudilast fue designado por la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU. como un “producto de vía rápida” que podría acelerar su desarrollo futuro como un posible tratamiento de EM progresiva.
SÍNTOMAS QUE SE SUELEN DAR EN LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE
Cuando llega el calor... la Esclerosis Múltiple acecha | EMPOSITIVO
El aumento de la temperatura corporal hace que los afectados sufran un empeoramiento transitorio de los síntomas: fatiga, visión borrosa, pérdida de equilibrio… que no implican un nuevo brote
EMPOSITIVO | 20/06/2017
La Esclerosis Múltiple y el verano no suelen llevarse bien, y menos cuando el calor es excesivo. Las altas temperaturas hacen que la enfermedad se despierte y que las personas que padecen EM sufran un empeoramiento transitorio de los síntomas: fatiga, visión borrosa, pérdida de equilibrio, falta de sensibilidad, fallos de memoria y concentración… Esto no implica un nuevo brote, pero sí es cierto que el día a día puede hacerse más complicado. Por ello, es necesario ser conscientes de la situación y tomar medidas para hacer que esta compañera de vida tome el menor protagonismo posible en la época estival.
Las altas temperaturas suelen conllevar más problemas que el frío. Ahí aparece lo que se conoce como el fenómeno de Uhthoff: el empeoramiento de los síntomas en relación al aumento de la temperatura corporal. El calor ralentiza los mensajes que pasan por los nervios dañados por la Esclerosis Múltiple, lo que conlleva un aumento de los síntomas. En otros casos, hay ya una lesión en la parte del cerebro que controla la regulación de la temperatura corporal o en un área que se ve afectada con el aumento de la temperatura. En ambos casos, la mala respuesta conlleva una elevación de la temperatura… y con ello la aparición de síntomas.
Los efectos del calor en la EM son temporales y no suelen causar ningún daño permanente en los nervios. Pero una pequeña subida de temperatura en el cuerpo se hace notar. Si la temperatura corporal media del ser humano es de 37 grados, con que esta aumente aunque sea solamente medio grado, los síntomas empiezan a aparecer. Son síntomas pasajeros (lo que se conocen como síntomas paroxísticos), que revierten una vez que el cuerpo recupera su temperatura normal.
Tomar el sol tiene sus beneficios (es quien nos aporta la necesaria vitamina D), pero hay que hacerlo con cautela. Más vale prevenir que lamentar. Por ello, en las consultas de Neurología se suele hacer la misma recomendación a los pacientes: tomar el sol en las primeras horas del día o a última hora de la tarde, evitando así las franjas de mayor incidencia solar. Si te quedas a comer en la playa, al sol, le estás echando un pulso a la EM que probablemente ella gane.
Pero en hacerle frente a los síntomas los pacientes somos expertos y de remedios está el mundo lleno: beber agua fría cada poco tiempo, utilizar ventiladores, sprays refrescantes, llevar ropa ligera, moverse bajo la sombra, tener a mano el aire acondicionado, darse duchas frescas… Todo lo que ayude a que la temperatura corporal no se vea elevada será beneficioso para el paciente. Porque cuando el calor aprieta, la Esclerosis Múltiple intenta subirse al carro. No se lo pongamos fácil
05/06/2018 12:53
Madrid, 5 jun (EFE).- Merck lanza en junio al mercado español un nuevo fármaco oral para tratar la esclerosis múltiple, la cladribina, que permite a los pacientes "tener lo más parecido a una vida sin la enfermedad", según ha comentado a Efe Marieta Jiménez, presidenta de esta compañía en España.
Se trata de un "innovador tratamiento oral" que "aporta sencillez" al manejo de la esclerosis múltiple, una enfermedad "discapacitante y que tiene un gran impacto en las vidas de las personas que la presentan y su entorno", según ha explicado.
"Nos sentimos orgullosos de poder ofrecer a los pacientes esta nueva opción terapéutica", ha valorado la presidenta de Merck en España.
Este fármaco es uno de los "últimos avances" de la compañía en el área de la inmunología, según ha apuntado Jiménez, que ha destacado las actuaciones de la farmacéutica en el área de "investigación y desarrollo de nuevos tratamientos que aporten un valor añadido en las áreas de oncología, inmunología e inmuno-oncología".
Por otro lado, en el área de la inmuno-oncología, también ha destacado el lanzamiento de otro nuevo fármaco de la compañía, "Avelumab", que ha sido aprobado en Europa como tratamiento indicado frente a un tipo de cáncer de piel poco frecuente y agresivo (el carcinoma de células de Merkel).
"Contribuimos a la salud ofreciendo soluciones que permitan crear, prolongar y mejorar la vida de las personas", ha afirmado.
Aunque "es cierto" que el cáncer sigue cobrándose la vida de millones de personas en todo el mundo, "muchos" tipos de esta enfermedad se están logrando hacer crónicos, ha afirmado.
"Estamos en el camino de entender cada vez mejor los factores que desencadenan la aparición de determinados tipos de carcinomas y gracias a la medicina personalizada conocemos la tasa de éxito de un determinado tratamiento en un paciente concreto antes incluso de su administración, algo que nos ha permitido ganar lo más importante en la lucha contra el cáncer: tiempo", ha destacado.
En la actualidad, la compañía está estudiando "más de 20 indicaciones de nuevos tratamientos" y su aspiración es "mejorar el pronóstico de los pacientes y alcanzar el objetivo de la cronificación de estas enfermedades".
Merck, una compañía con 350 años de historia, cuenta con 1.000 empleados en España, donde desde 2014 ha invertido alrededor de 70 millones de euros, 39 millones de euros en los tres últimos años.
Además, la compañía, según su presidenta en España, genera "empleo estable", ya que "9 de cada 10 contratos son indefinidos- y altamente especializado".
Tiene tres plantas en España, una de las cuales, biotecnológica, está situada en Tres Cantos (Madrid), desde donde se abastece el 100 % de la hormona de crecimiento que Merck comercializa en todo el mundo; así como el 80 % de los tratamientos de fertilidad que Merck produce en el mundo.
"Como curiosidad", ha explicado que desde el lanzamiento de este tratamiento al mercado en 1996, aproximadamente 2,5 millones de niños han nacido gracias a los programas de fertilidad de la farmacéutica, de los cuales al menos un millón se han gestado gracias a la gonadotropina producida en Tres Cantos.
Merck cuenta en España con otros dos centros de producción, ambos en Mollet del Vallès (Barcelona), una planta farmacéutica, especializada en diversas tecnologías avanzadas de producción de sólidos, efervescentes y antibióticos; y una planta química, que fabrica distintos principios activos farmacéuticos, excipientes y principios activos cosméticos, repelentes de insectos y filtros solares.
Entre los cambios importantes a los que se enfrenta el sector, ha destacado "la digitalización" y, en este contexto, ha afirmado que se está empezando a escribir el futuro: dispositivos y sistemas conectados digitalmente, informes automatizados y gestión de grandes volúmenes de datos que permiten mejorar la toma de decisiones. EFE