Este grupo nació de un deseo.
El deseo de una persona por conservar sus memorias.
Memorias que sobreviven en objetos.
Objetos que materializan las memorias.
Como amuletos sagrados, los fragmentos de memorias cayeron del cielo.
La música su única forma de activación.
Cinco jovenes atendieron al llamado de su destino.
Llamados por un ser superior, la tarea les fue encomendada.
Recolectores y guardianes, encargados de conservar y activar las memorias.
Cada uno viaja entre cielos y memorias, buscando fragmentos para conservar, activar y reconstruir el archivo colectivo de Skyline .
Un objeto, un elemento que funciona como portal universal.
El televisor:
Desde su creación usado para conectarnos con el mundo.
Ventana entre mundos y memorias.
Compañía para niños y adultos en tardes y noches.
Entre todos los objetos, el televisor ocupa un lugar especial: ha sido, históricamente, la ventana donde Skyline aparece y se proyecta al mundo.
Este proyecto nace como una investigación-creación sobre la memoria y el consumo cultural contemporáneo, donde lo ficticio se usa para explorar lo sensible.